¿Qué es un absceso dental? Causas, síntomas y tratamiento

¿Has sentido un dolor repentino y punzante en un diente? ¿Estás empezando a notar que una de tus mejillas se está inflamando y que tu temperatura corporal está subiendo? Un absceso dental presenta una serie de síntomas que requieren atención inmediata.

Sin duda, no solo se trata de un problema de salud bucodental muy doloroso, sino que también puede revestir mucha gravedad si no se trata a tiempo. Por ello, en la Clínica Dental Medics del Dr. Ferrer somos especialistas en el tratamiento de este tipo de infecciones bucodentales.

Pero, ¿qué es exactamente un absceso dental? Un absceso dental, también conocido como popularmente como flemón dental, es una acumulación de pus en el interior de un diente, en las encías o en el hueso que sostiene las piezas dentales.

El pus es una mezcla de células muertas, tejido infectado y bacterias. El pus, compuesto por glóbulos blancos, tejido muerto y bacterias, se forma como un mecanismo de defensa para aislar la infección.

Un absceso dental es una infección bacteriana que se localiza en una zona específica alrededor de la raíz de un diente o en el espacio que rodea a las encías. Este tipo de infección se presenta cuando una caries no es tratada adecuadamente o cuando una lesión dental permite que las bacterias penetren en la pulpa (tejido blando dentro del diente) y causen una infección.

Identificar un absceso dental a tiempo puede marcar la diferencia entre un tratamiento sencillo y una emergencia médica.

Es fundamental que acudas al dentista ante los primeros signos de un absceso dental. La rapidez en la atención puede marcar la diferencia entre salvar o perder el diente. Si experimentas dolor dental o sospechas que podrías tener un absceso, agenda una consulta con nuestros especialistas en periodoncia.

FLEMÓN en una MUELA - Causas, TRATAMIENTO y remedios caseros para el ABSCESO dental | Dentalk! ©

Síntomas del absceso dental

Los síntomas varían, pero suelen incluir dolor intenso, inflamación y sensibilidad. Es importante saber reconocer los signos de un absceso dental, ya que, si no se trata, la infección puede propagarse a otras áreas del cuerpo y causar problemas de salud más graves.

  • Dolor agudo y pulsátil: Es el síntoma reina. El dolor de dientes y encías es el síntoma más evidente de que sufres un absceso dental. Sin embargo, en este caso se diferencia de otros tipos en que resulta mucho más intenso, continuado y punzante. El síntoma más común de un absceso dental es un dolor intenso y constante en la zona afectada. Este dolor puede ser agudo o palpitante y, generalmente, empeora cuando masticas o aplicas presión sobre el diente afectado. El dolor puede irradiarse hacia el oído, la mandíbula y el cuello.
  • Hinchazón y enrojecimiento: La zona afectada se inflama, y la encía alrededor del diente puede lucir abultada y rojiza. La inflamación y el enrojecimiento son signos típicos de una infección. Si tienes un absceso dental, es probable que notes hinchazón en la encía cerca del diente afectado. La encía puede estar roja y sensible al tacto.
  • Sensibilidad al calor o al frío: La sensibilidad extrema a temperaturas calientes o frías es otro signo común de un absceso dental. Puedes notar un dolor agudo o una sensación de ardor al consumir alimentos o bebidas muy calientes o frías.
  • Mal aliento y sabor desagradable en la boca: La acumulación de pus en el absceso puede causar mal aliento y un sabor desagradable en la boca.
  • Fiebre: La fiebre es un signo de que tu cuerpo está luchando contra una infección. Si tienes fiebre y otros síntomas de un absceso dental, es importante buscar atención médica de inmediato. En algunos casos, los abscesos dentales pueden derivar en complicaciones, y presentar síntomas más graves, entre los que destacan fiebre alta, problemas para tragar o respirar.

Si experimentas estos síntomas, es crucial buscar atención odontológica de inmediato.

Causas del absceso dental

Todos los flemones o abscesos dentales tienen el mismo origen: la acumulación de bacterias. El origen de este tipo de infección dental siempre está ligado a la presencia de bacterias que logran infiltrarse en zonas donde no deberían estar. El origen de un absceso dental se encuentra en la invasión de bacterias en la pulpa dental, que es el tejido blando situado en el núcleo del diente. Esta invasión bacteriana puede ser desencadenada por diversas circunstancias.

La generación del absceso dental o flemón puede producirse de manera progresiva, es decir, con el paso de los días, las semanas y los meses, o espontánea.

  • Caries no tratadas: Las caries son la puerta de entrada más frecuente. La placa dental, que es una película pegajosa de bacterias que se forma en la superficie de los dientes, puede desgastar el esmalte dental y originar cavidades. Estas cavidades, si no son tratadas a tiempo, pueden profundizarse hasta alcanzar la pulpa dental (el tejido blando que contiene nervios y vasos sanguíneos), facilitando así que las bacterias provoquen una infección en esa zona. Caries: es la causa más habitual.
  • Enfermedad periodontal avanzada: La gingivitis (inflamación de las encías) puede evolucionar a periodontitis, una infección que destruye el hueso y los ligamentos que sostienen los dientes. Cómo hemos dicho anteriormente, los abscesos dentales pueden producirse como una de las consecuencias más habituales de una enfermedad periodontal. Un absceso periodontal es una bolsa de pus en los tejidos de la encía causado normalmente debido a una complicación de una enfermedad periodontal (de las encías) avanzada, una condición crónica causada por factores como un deficiente control de la placa y el tabaquismo.
  • Traumatismo: Un golpe en la mandíbula puede provocar la rotura de una pieza dental. Lesiones, traumatismos y fracturas dentales pueden afectar la pulpa del diente y provocar infecciones internas. Un impacto fuerte o una fractura en un diente pueden crear una vía de entrada para que las bacterias accedan a la pulpa dental y, en consecuencia, desencadenen una infección. Es importante tener en cuenta que, aunque inicialmente una lesión dental puede parecer insignificante, con el tiempo puede convertirse en un problema serio si permite el acceso de bacterias al interior del diente.
  • Acumulación de sarro: Es decir, de placa bacteriana, que es precursora de las caries y que puede infectar los tejidos. Otra causa común de los abscesos puede ser un traumatismo que haya dañado el tejido gingival.
  • Fallos en tratamientos previos: Un absceso se puede producir por fallo de tratamiento previo, como una endodoncia. En ocasiones, tratamientos anteriores como un empaste o una corona dental pueden no ser completamente efectivos o pueden deteriorarse con el tiempo, permitiendo así que las bacterias penetren en la pulpa dental. Esto es especialmente relevante en el caso de los empastes antiguos o de baja calidad, ya que pueden desgastarse o romperse, creando un espacio por el que las bacterias pueden infiltrarse en el diente.
  • Diabetes: Si padeces diabetes, el riesgo de sufrir abscesos dentales y otras enfermedades de las encías como la gingivitis o la periodontitis es tres veces mayor. Cuando hay compromiso del sistema inmune o condiciones sistémicas, el sistema inmunológico se debilita.

En función de la posición del diente dentro de la boca, el absceso puede afectar en mayor o menor medida a los tejidos blandos de la boca.

Tipos de abscesos dentales

Existen tres tipos de abscesos dentales: el absceso gingival, el periapical y el periodontal. El absceso dental puede afectar diferentes partes del diente y los tejidos circundantes. Puede estar presente en la raíz del diente (absceso periapical) o en las encías cerca del diente (absceso periodontal).

  • Absceso periapical: Es el más común. El absceso periapical se forma en la punta de la raíz del diente (área periapical) debido a una pulpitis no tratada. Este tipo de absceso surge dentro del diente, en la pulpa dental, debido a caries profundas, fracturas o traumatismos.
  • Absceso periodontal: Surge en las encías, cerca de la raíz de un diente, pero a diferencia del periapical, el absceso periodontal está ligado a la enfermedad periodontal. Las bacterias se acumulan en las bolsas periodontales, infectando los tejidos de soporte. El absceso periodontal es un tipo de flemón menos habitual que el periapical. Sin embargo, resulta mucho más grave y complejo de tratar. En estos abscesos, la pus no siempre es visible, ya que permanece dentro del periodonto. Este tipo de absceso se desarrolla en los tejidos que rodean el diente, afectando las encías y el hueso de soporte.
  • Absceso gingival: El absceso gingival afecta únicamente al tejido gingival, sin involucrar el diente o el ligamento periodontal. Se trata de un tipo de absceso que está a medio camino entre el periapical y el periodontal. Esto se debe a que solo afecta a la encía y no a los tejidos que dan soporte al diente afectado.

Tratamiento del absceso dental

El tratamiento del absceso dental se enfoca en eliminar la infección y preservar, siempre que sea posible, el diente afectado. El tratamiento de un absceso dental tiene dos objetivos primordiales: eliminar la infección y preservar la pieza dental (si es posible). El tratamiento de un absceso dental tiene como objetivo eliminar la infección, preservar el diente y prevenir complicaciones.

Es muy importante consultar con tu dentista si aparece algun sintoma de absceso dental ya que el tratamiento normalmente implica antibioticos ademas de la eliminacion de la causa que lo ha provocado (caries, necrosis pulpar, fractura de un diente, periodontitis, etc).

El tratamiento adecuado dependerá de la gravedad de la infección y de la ubicación del absceso.

  • Drenaje del absceso: En casos de absceso grande o doloroso, el dentista puede realizar un drenaje para liberar el pus acumulado. El dentista realiza una pequeña incisión en la zona inflamada (drenaje de absceso) para permitir que el pus salga. Esto alivia la presión y el dolor de inmediato. Si el especialista estima que existe el riesgo de que el absceso se abra y la infección se extienda, puede optar por realizar una pequeña incisión con un bisturí con el propósito de sacar el pus y limpiar el área usando una solución salina. El primer paso en el tratamiento de un absceso dental suele ser drenar el pus acumulado. Esto se hace realizando un pequeño corte en la encía o perforando el diente afectado para permitir que el pus fluya hacia fuera. Una vez drenado el absceso, el dentista limpiará la zona con solución salina. Debes tener mucho cuidado de que el absceso no se abra, La salida del pus puede diseminar la infección hacia las vías respiratorias.
  • Endodoncia: La endodoncia, también conocida como tratamiento de conducto radicular, se realiza cuando la infección afecta el tejido pulpar dentro del diente. Si el absceso es periapical y el diente puede salvarse, se realiza una endodoncia. Durante este procedimiento, el dentista retira del diente la pulpa infectada y cierra el espacio con material especial. El tratamiento dental mas frecuente en estos casos es el tratamiento de conducto o endodoncia y la reconstruccion del diente. En muchos casos, el dentista realizará un tratamiento de canal para eliminar la infección de la pulpa dental y preservar el diente. Durante este procedimiento, el dentista eliminará la pulpa infectada, limpiará y desinfectará el interior del diente y luego lo rellenará y sellará. Conducto radicular: es posible que el absceso esté en el interior del diente, pero que la pieza se pueda salvar. En ese caso, el odontólogo realizará un agujero en ella para llegar al conducto radicular y eliminar la pulpa afectada por la infección. Una endodoncia permite al dentista eliminar la infección producida por el absceso dental y al mismo tiempo salvar el diente.
  • Extracción dental: Si el diente está gravemente dañado y no se puede salvar, es posible que se deba extraer. Cuando el diente está muy dañado (por caries extensas o fracturas), la extracción es la única opción. En casos menos favorables sera necesaria la extraccion del diente que causa la infeccion. En casos severos, cuando el diente está gravemente dañado y no se puede salvar, puede ser necesario extraer el diente. Los abscesos dentales también pueden originarse por fracturas que den como resultado tejido pulpar muerto.
  • Antibióticos: Además del tratamiento dental, es posible que se necesite un tratamiento médico para tratar un absceso dental. Aunque no curan el absceso por sí solos, los antibióticos se recetan para controlar la infección, especialmente si hay fiebre o riesgo de propagación. Si la infección se ha propagado a otras áreas de la boca o del cuerpo, el dentista puede recetar antibióticos para ayudar a eliminar la infección. Normalmente, en los casos más leves de infección, se recurre a la medicación para poner fin a los abscesos dentales.
  • Raspado y alisado radicular: En abscesos periodontales, se realiza un raspado y alisado radicular para eliminar el sarro y las bacterias de las bolsas periodontales.
  • Cirugía: En casos de abscesos graves, el paciente puede necesitar una cirugía para drenar el absceso, si este se extiende hacia la base de la boca o al cuello.

Es importante tener en cuenta que el tratamiento médico por sí solo no es suficiente para tratar un absceso dental.

Dependerá de la gravedad del absceso dental y del tratamiento aplicado.

Un absceso nunca se cura sin tratamiento, a veces si consigue drenar (salida de pus a traves de una fistula u orificio) el dolor disminuye o desaparece temporalmente, pero el origen sigue en la boca y se volvera a reproducir tarde o temprano. A veces el absceso se cronifica y va drenando el contenido purulento que el paciente traga.

Si el absceso no drena y no se trata puede extenderse a otras partes del cuerpo, como la cabeza, cuello, pulmones, corazon o mediastino. En casos extremos podria producirse una bacteriemia, una entrada de bacterias en la sangre y causar una sepsis, infeccion potencialmente mortal que se disemina por todo el cuerpo.

Prevención del absceso dental

La mejor forma de evitar un absceso dental es prevenir las caries y otros problemas dentales. La prevención es fundamental para eludir cualquier problema de salud, y los abscesos dentales no son la excepción. Prevenir la formación de abscesos dentales es crucial para mantener una salud oral óptima y evitar complicaciones futuras.

Es posible prevenir la aparición de abscesos manteniendo una buena salud dental.

A continuación, os presentamos algunas recomendaciones para evitar la formación de abscesos dentales.

  • Mantenga una buena higiene oral: Cepíllese los dientes al menos dos veces al día y use hilo dental regularmente. Es indispensable mantener una buena higiene oral. El cepillado de los dientes al menos dos veces al día, el uso diario de hilo dental y las visitas regulares al dentista son hábitos fundamentales para mantener la boca saludable y prevenir la aparición de abscesos dentales. Estas prácticas ayudan a eliminar la placa bacteriana y los restos de comida que se acumulan en la boca y son el caldo de cultivo para las bacterias que pueden causar abscesos dentales.
  • Visite regularmente al dentista: Realice visitas periódicas al dentista para chequeos y limpiezas dentales.
  • Evite alimentos y bebidas azucaradas: El consumo excesivo de azúcar puede aumentar el riesgo de caries dental, lo que puede llevar a la formación de abscesos dentales. Otro aspecto fundamental para prevenir la formación de abscesos dentales es la alimentación. Una dieta equilibrada, baja en azúcares y rica en nutrientes es esencial para mantener una buena salud oral. El consumo excesivo de azúcares contribuye a la formación de placa bacteriana y caries, lo que aumenta el riesgo de desarrollar abscesos dentales. Por tanto, es importante limitar la ingesta de alimentos y bebidas azucaradas y consumir una dieta variada y equilibrada que incluya frutas, verduras, proteínas magras y cereales integrales.
  • No ignore el dolor dental: Si experimenta dolor dental persistente o cambios en su salud bucal, no lo ignore. Cuando hay dolor fuerte, inflamación o una protuberancia roja en las encías, se recomienda acudir al dentista.
  • Usar protectores bucales: Además, es importante usar protectores bucales si practicas deportes de contacto. Los golpes y lesiones en la boca son una causa común de abscesos dentales, por lo que es fundamental proteger los dientes durante la práctica de deportes que puedan causar lesiones en la boca.
  • Tratar las caries de inmediato: Por último, es fundamental tratar las caries de inmediato. Si el dentista te dice que tienes una caries, es importante tratarla lo antes posible para evitar que se profundice y cause un absceso dental. Las caries son una de las principales causas de abscesos dentales, por lo que es crucial tratarlas rápidamente para evitar complicaciones.

Preguntas frecuentes sobre abscesos dentales

¿Un absceso dental puede desaparecer por sí solo?

No, un absceso dental no desaparecerá por sí solo. La infección continuará y puede empeorar con el tiempo, lo que puede tener consecuencias graves para la salud bucal y general. La infección puede propagarse y causar problemas de salud más graves. Es importante buscar tratamiento de inmediato si sospechas que tienes un absceso dental. No, un absceso dental no desaparece por sí solo. El absceso bucal es una afección que no debe ignorarse, ya que puede generar complicaciones severas si no se trata a tiempo.

¿Un absceso dental es contagioso?

Los abscesos dentales en sí no son contagiosos. Sin embargo, las bacterias responsables de la infección pueden transmitirse de una persona a otra a través del contacto directo o el intercambio de saliva.

¿Un absceso dental es una emergencia?

Sí, un absceso dental se considera una emergencia dental. Acudir al dentista de manera oportuna es clave para evitar consecuencias graves y mantener una buena salud oral. Si experimentas síntomas de un absceso dental, como dolor intenso y persistente, inflamación y enrojecimiento, fiebre o mal aliento y sabor desagradable en la boca, es importante buscar atención médica de inmediato.

¿Qué puedo hacer para aliviar el dolor de un absceso dental?

Si experimenta dolor de un absceso dental antes de poder ver a un dentista, hay algunas medidas que puede tomar para aliviar el dolor de forma temporal. Para aliviar el dolor de un absceso dental, puedes tomar analgésicos de venta libre. También puedes enjuagar la boca con agua tibia con sal para ayudar a reducir la inflamación y la sensibilidad. Sin embargo, estos remedios solo proporcionarán alivio temporal y es importante buscar tratamiento de un dentista lo antes posible.

¿Cuánto tiempo tarda en sanar un absceso dental?

El tiempo de curación de un absceso dental puede variar según la gravedad de la infección y el tratamiento recibido. En general, puede llevar varios días o semanas para que el absceso se cure por completo. El tiempo que tarda en sanar un absceso dental dependerá de la gravedad de la infección y del tratamiento recibido. En general, una vez que el absceso ha sido drenado y se ha eliminado la infección, la zona debería comenzar a sanar en unos días. Sin embargo, si ha sido necesario un tratamiento de canal o una extracción del diente, el proceso de curación puede llevar más tiempo.

¿Qué puede pasar si no trato un absceso dental?

Si no se trata adecuadamente, un absceso dental puede llevar a complicaciones graves, como propagación de la infección a los tejidos circundantes, desarrollo de infecciones sistémicas, daño a los huesos y pérdida del diente afectado. La infección de un absceso dental no tratada puede propagarse a otras áreas de la boca y del cuerpo, causando problemas de salud más graves. Esto puede incluir la propagación de la infección a los huesos de la mandíbula, lo que puede causar la pérdida de dientes y daño óseo. En casos extremos, la infección puede propagarse al torrente sanguíneo y causar una infección generalizada, conocida como sepsis, que puede ser potencialmente mortal.

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