El Taraxacum officinale, comúnmente conocido como diente de león, es una planta herbácea perenne que a menudo se considera una "mala hierba" en los jardines. Sin embargo, esta planta es valorada por sus propiedades medicinales en diversas culturas y tiene una larga historia de uso en la medicina tradicional.

El nombre "diente de león" se debe a la forma de sus hojas, que se asemejan a dientes puntiagudos y curvos. Otros nombres, como el castellano "taraxacón" o el italiano "tarassaco", derivan del latín Taraxacum, que significa "remover", aludiendo a sus propiedades laxantes.
Beneficios y Propiedades Curativas del Diente de León
En siglos pasados, el diente de león se ha definido como un remedio para el hígado, un aliado para la curación de heridas y como un estimulante de la diuresis. La milenaria medicina tradicional china considera que el diente de león es una medicina útil para:
- Apoyar la salud del hígado.
- Estimular la limpieza del tracto urinario.
- Promover la salud ósea y articular.
En muchos textos médicos antiguos, los dientes de león también se recomiendan para tratar infecciones, problemas de la piel como eczema y dolor en las articulaciones. La medicina herbal actual considera que los dientes de león son un remedio natural con una acción desintoxicante en el hígado y la vesícula biliar. En particular, las hojas se usan para ayudar a la función renal y como drenaje contra la retención de agua, además de ser un soporte para la digestión.
La notoriedad de esta hierba curativa deriva sobre todo del hecho de que la raíz del diente de león tiene excelentes propiedades purificadoras, estimulando las funciones biliares, hepáticas y renales, es decir, activando nuestros "órganos excretores" (hígado, riñones, piel) utilizados para transformación y eliminación de toxinas a través de heces, orina, sudor.
Ingredientes Activos del Diente de León
Estas acciones beneficiosas a nivel corporal derivan de la composición particular de los ingredientes activos del diente de león, que le dan a la planta, especialmente las propiedades de raíz, tónicas y digestivas. La raíz del diente de león de hecho contiene:
- Vitaminas A, B1, B2 B3, C, E, K
- Alfa y beta caroteno
- Beta-criptoxantina
- Luteína
- Zeaxantina
- Minerales como calcio, sodio, hierro, fósforo, magnesio, zinc y selenio
- Taninos
- Ácido cafeico y cumarico
- Inulina, una fibra prebiótica que nutre la flora bacteriana y mejora el tránsito intestinal
- Potasio y flavonoides que tienen una acción de drenaje en el riñón y estimulan la producción de orina y el drenaje del exceso de líquidos.
Quizás el ingrediente activo más importante del diente de león es la taraxacina, un compuesto amargo que estimula la contracción de la vesícula biliar para aumentar el flujo de bilis, estimulando así la purificación. Su acción secretora estimulante no se limita a la bilis, sino que estimula las secreciones de todas las glándulas del sistema gastrointestinal (saliva, gástrico, pancreático, jugos intestinales), así como los músculos del sistema digestivo, promoviendo ligeramente la acción laxante secundaria.
Además, los dientes de león pueden tener una acción capaz de promover la función inmunológica y mejorar la respuesta inmune del sistema linfático. El óxido nítrico (NO) contenido en él está de hecho involucrado en los procesos de regulación y defensa del sistema inmune y, de hecho, actúa como un mensajero intracelular que estimula la actividad fagocítica de las células.

¿Cuándo se Recomienda su Uso?
Este "grupo" de sustancias altamente purificantes, antiinflamatorias y desintoxicantes es la cura que hizo que el diente de león sea conocido por las medicinas tradicionales. Los componentes bioactivos favorecen la eliminación de residuos (azúcares, triglicéridos, colesterol y ácidos úricos) haciendo del diente de león una planta "hepatoprotectora", muy adecuada en caso de:
- Insuficiencia hepática
- Ictericia
- Cálculos biliares
Propiedades y Beneficios Adicionales
Además de sus usos tradicionales, el diente de león ofrece una variedad de beneficios potenciales para la salud:
- Fuente de antioxidantes: Neutraliza los efectos dañinos de los radicales libres, que aceleran el envejecimiento y la progresión de ciertas enfermedades. Contiene beta-caroteno, flavonoides y polifenoles.
- Regulación del azúcar en sangre: Contiene compuestos que podrían ayudar en la regulación del azúcar en sangre, útil para tratar la diabetes tipo 2.
- Reducción de la inflamación: Ciertos químicos presentes en el diente de león tenían efectos positivos en la reducción de respuestas inflamatorias.
- Reducción del colesterol: Contiene compuestos bioactivos que podrían ayudar a reducir el colesterol.
- Disminución de la presión arterial: Las hojas son una buena fuente de potasio, que puede ayudar a reducir la presión arterial.
- Reducción del riesgo de cáncer: Investigaciones limitadas han indicado que podría ayudar a reducir el crecimiento de ciertos tipos de cáncer, como el de hígado, colon, mama, páncreas y próstata.
- Fortalecimiento del sistema inmunológico: Ayuda a limitar el crecimiento del virus de la hepatitis B en células humanas y animales.
- Ayuda en la digestión: Utilizado como remedio tradicional para el estreñimiento y otros problemas digestivos, mejorando el vaciado gástrico.
- Mantener la piel saludable: Podría reducir el impacto de un tipo de luz UV dañina, ayudando a prevenir el envejecimiento prematuro.
- Mejora de la salud del hígado: Podría ayudar a prevenir y tratar algunas enfermedades hepáticas, incluyendo lesiones hepáticas inducidas por acetaminofeno (AILI), enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD) y daño hepático relacionado con el alcohol.

Cómo Tomar el Diente de León
Hay varias maneras de tomar diente de león:
- Tisana: Hervir una o dos cucharaditas de diente de león en unos 150 ml de agua. Retirar del fuego, dejar reposar 15 minutos, filtrar y edulcorar al gusto. Tomar una taza por la mañana y otra por la noche.
- Suplementos: En gotas, cápsulas de polvo o de extracto seco, ya sea de las hojas, la raíz, o una mezcla de ambas. Seguir las instrucciones del fabricante.
Las dosis recomendadas son:
- Raíz: 3-5 g, hasta tres veces al día.
- Hojas: 4 a 10 g, hasta tres veces al día.
- Mezcla de raíz y hojas: 3,5 - 7,5 g, hasta tres veces al día.
Contraindicaciones y Efectos Adversos
El diente de león posee una baja toxicidad y es probable que sea seguro para la mayoría de las personas. Sin embargo, consumir mucho diente de león puede tener un efecto negativo en la salud. El diente de león está contraindicado en caso de gastritis, úlcera y en hipótesis predispuestas. Ha habido interacciones con algunos medicamentos como los diuréticos y puede interactuar con los AINE (antiinflamatorios no esteroideos).
El diente de león no está recomendado en casos de:
- Enfermedades hepáticas
- Cálculos biliares
- Gastritis
- Úlcera péptica
- Durante el embarazo y la lactancia
Es importante tener precaución al tomar diente de león, ya que puede aumentar el efecto de algunos medicamentos, como los diuréticos o los anticoagulantes. Asimismo, no debe ingerirse en caso de problemas biliares y en algunas personas puede causar molestias gástricas o acidez.
El doctor Sanagustín indica que no hay una mejor hora para tomar el diente de león. "Sin embargo, dado que tiene propiedades diuréticas, es posible que prefieras evitar tomarlo justo antes de acostarte para evitar levantarte a orinar durante la noche", añade.