La pérdida de los dientes de leche es un evento común que sucede cuando los niños tienen entre 6 y 12 años. Para suavizar esta etapa, que a veces provoca tensión y miedo, se recurre a la historia del Ratoncito Pérez, haciéndoles entender que es un proceso normal y que además tiene recompensa.
La costumbre de poner el diente de leche debajo de la almohada es muy común en los hogares españoles. Cuando empiezan a caerse los dientes de leche, aparecen unas nuevas criaturitas: el Ratoncito Pérez y el Hada de los Dientes, que recogían nuestros dientes y nos daban a cambio dinero, chuches o incluso juguetes.
EL RATÓN PÉREZ cuentos infantiles en español por COLETAS Y PACHETE
Orígenes de la Leyenda
Hay muchas versiones sobre cuál es la verdadera historia del Ratoncito Pérez. Se dice que el mito surge con el cuento La Bonne Petite Souris (1697) de la baronesa d’Aulnoy, una mujer de la nobleza francesa conocida por sus pequeños cuentos e historias.
No obstante, el origen con el que más personas están de acuerdo se remonta al Palacio Real de Madrid en 1894, cuando el rey Alfonso XIII era todavía un niño, con el apodo cariñoso “Buby”. Cuando su hijo perdió su primer diente, la reina le pidió a Luis Coloma (un escritor y periodista) que escribiese un cuento como regalo para Buby. Al parecer, sus orígenes se remontan a 1894, cuando Luis Coloma escribió un cuento a Alfonso XIII, que por entonces tenía tan solo 8 años y había empezado a perder sus primeros dientes de leche. El protagonista de ese cuento era el Ratón Pérez.

El Cuento de Luis Coloma
La historia del Ratoncito Pérez de Luis Coloma narra las aventuras del rey ficticio Bubi I con el Ratoncito Pérez. Pepito Pérez era un ratoncito que vivía con su familia en la pared de una panadería.
Por las noches, Pepito aprovechaba para entrar a la panadería y coger comida para él y para su familia. Un día, cuando Pepito fue a la panadería, vio que todo había cambiado. Ya no era una panadería, sino una clínica dental. Al día siguiente Pepito volvió a subir a ver qué era todo aquello, y descubrió algo que le gustó muchísimo. A partir de entonces todos los días subía a mirar todo lo que hacía el doctor José Mª. Después practicaba con su familia lo que sabía.
Un día empezaron a venir ratones muy mayores pidiéndole ayuda a Pepito para poder volver a comer las cosas que comían cuando eran jóvenes. Así que Pepito fue a la clínica a ver cómo resolvía el doctor esos problemas y vio que este les ponía dientes falsos a sus pacientes. Estando allí Pepito, llegó un niño a la clínica para que el doctor le quitara un diente de leche para dejar paso al siguiente diente.
¡Eureka! Ese diente de leche tenía el tamaño perfecto para un ratón. Así que Pepito siguió a ese niño a su casa, esperó a que se quedara dormido y cogió su diente de leche, dejando en su lugar un pequeño regalo. Y a partir de ese día, todos los niños dejan sus dientes de leche debajo de la almohada. Y el ratoncito Pérez los recoge y les deja a cambio un bonito regalo.
La Tradición del Ratoncito Pérez en la Actualidad
La tradición del Ratoncito Pérez se ha mantenido y extendido hasta nuestros días, de manera que actualmente se celebra en gran parte de los países de habla hispana, donde también es conocido como el Ratón de los Dientes.
El Ayuntamiento de Madrid rindió un homenaje a este ratoncito de leyenda instalando una placa conmemorativa en la calle del Arenal, número 8, de Madrid. Era el mismo lugar donde Luis Coloma situó la vivienda del roedor en su libro. Ahora son muchos los niños que le mandan cartas e incluso sus dientes a esa dirección.

De esta forma se mantiene el objetivo de esta tradición: que los niños se sientan contentos frente a la pérdida de un diente porque a cambio recibirán un regalito, una moneda o una carta. Y más allá del detalle que reciben tras cada caída, la figura del Ratoncito Pérez también busca motivar a los peques sobre la importancia de cuidar de sus dientes.
Actualmente, en la Biblioteca del Palacio Real, se encuentra guardado un manuscrito que el padre Luis Coloma dedicó a D. Alfonso XIII y que data de 1.894, pero no fue hasta el año 1.902, cuando el Rey comenzó a ejercer sus poderes con 16 años, cuando se publicó el primer cuento del Ratón Pérez en un libro que contenía ocho relatos bajo el título de Nuevas Lecturas. Y después, en el año 1.911 se publicó por separado una edición dedicada al Principe de Asturias D.
Variaciones de la Tradición en Diferentes Culturas
En España y en gran parte de Latinoamérica, el Ratón Pérez es quien se encarga de los dientes de leche de los niños, aunque en zonas como Cataluña también existe el cuento del Angelet (el angelito), o en País Vasco, especialmente en Vizcaya, nos encontramos con Maritxu Teilatukoa (Mari la del tejado). En otras zonas como Cantabria, L`Esquilu de los dientis (La ardilla de los dientes).
Esta tradición se adapta en cada cultura y es un personaje distinto el que se encarga de esta importante tarea según el país en el que nos encontremos, el Hada de los dientes (tooth fairy) en los países anglosajones, el Ratoncito (Petite Souris) en Francia, Hadita de los dientes (Fatina Dentina) o Ratoncito (Topolino o Topino) en Italia y Ratai-Chi en algunas zonas de Asia Oriental. En Noruega los niños dejan su diente en un vaso encima de la mesilla de noche y por la mañana en su vaso habrá unas monedas por su diente. Finalmente si viajamos a Bulgaria, las abuelas serán las encargadas de los dientes de leche de sus nietos. Y en países como Suiza, Polonia, Venezuela, Perú o en India, los encagados de obsequiar por sus piezas dentales a los más pequeños, son ratones anónimos.
Tabla Comparativa de Personajes de los Dientes por País
| País/Región | Personaje |
|---|---|
| España y Latinoamérica | Ratón Pérez |
| Cataluña | Angelet (Angelito) |
| País Vasco (Vizcaya) | Maritxu Teilatukoa (Mari la del tejado) |
| Cantabria | L`Esquilu de los dientis (La ardilla de los dientes) |
| Países Anglosajones | Hada de los Dientes (Tooth Fairy) |
| Francia | Ratoncito (Petite Souris) |
| Italia | Hadita de los dientes (Fatina Dentina) o Ratoncito (Topolino o Topino) |
| Algunas zonas de Asia Oriental | Ratai-Chi |
| Noruega | Monedas en un vaso |
| Bulgaria | Abuelas |
| Suiza, Polonia, Venezuela, Perú o India | Ratones anónimos |
Conclusión
Con la historia del Ratoncito Pérez, tenemos un cuento perfecto para animar a los más pequeños cuando pierden sus dientes de leche. La figura de este roedor les motiva para cuidar sus dientes y guardarlos a la espera de cambiarlos por un regalo.