El diente de león, científicamente conocido como Taraxacum Officinale, es una planta herbácea famosa por sus propiedades y fácil de reconocer por su flor. Se trata de una de las plantas con mayores prestaciones en el entorno de los remedios terapéuticos naturales, dados sus innumerables usos en medicina. Sus raíces y hojas se han utilizado durante siglos como remedio natural para los trastornos digestivos, entre otros.

¿Qué es el Diente de León?
El Taraxacum Officinale, conocido en inglés como "dandelion" y en chino como "pugongying", pertenece a la familia de las compuestas o Asteráceas. Resumir su interminable listado de contribuciones sería una especie de misión imposible, aunque los hemos sintetizado en dos aspectos principales:
- Su ubicuidad, al encontrarse en cualquier lugar
- El impresionante repertorio de problemas de salud que aborda con éxito
Cómo Reconocer el Diente de León
El diente de león ha sido considerado como una mala hierba. Se trata de una planta herbácea (de tallo flexible, aunque en realidad se trata de un falso tallo) de ciclo anual y tamaño más bien reducido. El nombre de diente de león podría provenir del aspecto de sus hojas, semejantes a dientes puntiagudos, a pesar de que existe una amplia variedad en su aspecto, conforme al lugar donde nace y su clima.
Crece espontáneamente en terrenos más bien húmedos y es habitual que forme parte del paisaje convencional de jardines urbanos, cunetas de caminos y carreteras, terrenos yermos y hasta las rendijas de construcción de piedra. Sus flores brotan en las partes más distales de los falsos tallos que se disponen de modo alterno sin peciolo (el conocido como “rabito”). De color amarillo, son hermafroditas y, según la familia botánica a la que pertenezcan, se cierran conforme cae la noche, así como en días lluviosos o escasamente iluminados.
Su corola está integrada por cinco pétalos unidos que mantienen un ciclo de alternancia de cierre y apertura que culmina en un cierre definitivo, como preámbulo de su evolución a la fase de fruto (de nombre cipsela), soltando las semillas por la acción del viento, un gesto que posibilita su esparcimiento y el comienzo de la vida de nuevas plantas.
El Tiempo de Recogida es Clave
En lo relativo a las prácticas que deben seguirse para el aprovechamiento de sus bondades y cualidades medicinales, la primavera tardía sería el momento ideal para la recolección de sus hojas tiernas, cara a consumirlas en crudo. En cuanto a su conservación posterior, precisa un embolsamiento hermético, de modo que impida su contaminación por polvo ambiental.
Sus raíces pueden recolectarse en dos momentos del año, en función de la finalidad perseguida:
- Coincidiendo con el auge de la floración (entre mayo y junio), momento en el que presenta la mayor abundancia en látex
- En otoño, cuando se busca su riqueza en el polisacárido insulina, pues en esa época contiene un 40% en contraste con su composición en primavera, que se reduce al 2%.
La insulina posee beneficios y propiedades naturales para la salud.

Orígenes del Diente de León
La protohistoria de esta planta la encontramos en el territorio ocupado por la actual Grecia, desde donde se distribuye espontáneamente por todo el hemisferio norte. El mérito de detectar dos de sus propiedades más reconocidas a día de hoy, como son la diurética y la colerética (estimulante de la producción de bilis), se atribuye a médicos árabes del siglo X.
No sería hasta seis siglos después cuando se avanzara en el conocimiento de esta planta como remedio multiusos, debido a que el médico y botánico Leonart Duch comenzó a prescribirlo entre sus pacientes a modo de colagogo (un estimulante de la liberación de la bilis que facilita la liberación de la grasas), analgésico estomacal, astringente y regulador del ciclo menstrual. Añadir que este galeno adoptó la medida de un diente de león como dosis terapéutica de la planta, consagrando entre el pueblo llano la expresión “tomarse un diente de león”.
Usos más Cercanos en la Historia
La medicina tradicional no tardó en tomar buena nota de las excelencias de este remedio natural. Así las cosas y durante varios siglos, ha formado parte del catálogo de remedios preventivos de enfermedades, sobre todo en las parcelas de protector del hígado, depurador orgánico, dado su poderoso efecto diurético y como freno al avance de las verrugas, por la acción de su savia.
Sería en la década de los cuarenta del siglo pasado cuando el Dr. Henri Lecrerc se percató de los avances logrados en el tratamiento de ciertos problemas de la piel, como eczemas, dermatitis y erupciones, apuntando que eran debidos al uso de las infusiones de diente de león. A ello había que unir que tales efectos eran más evidentes en los casos en los que los pacientes aquejados de problemas cutáneos, padecían al mismo tiempo cierto grado de insuficiencia hepática. Pronto se descubrió que la causa era debida al estrecho vínculo entre la integridad de la piel y el funcionamiento del hígado.
Propiedades del Diente de León
El diente de león es rico en vitaminas, especialmente en la A, la C y la K, y en minerales como el calcio, el hierro, el potasio o el magnesio. Contiene igualmente antioxidantes, como los flavonoides, además de fibra, betacarotenos o ácido fólico. Estos nutrientes le otorgan a esta planta propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, regeneradoras, digestivas, antimicrobianas, antivirales y diuréticas.
Es hora de hacer un repaso al tipo de sustancias, tanto orgánicas como inorgánicas, que tienen reservadas funciones determinantes en labores de mantenimiento y reparación de tejidos y órganos.
En sus Órganos Subterráneos
- Un buen número de polisacáridos, que se encuadran en los grupos denominados glucanos y mananos, pero sobre todo inulina, un componente de lo más interesante que abarca la condición de oligosacárido probiótico (que estimula el crecimiento de las bacterias intestinales beneficiosas para la salud) y de fibra soluble
- Colina, una sustancia que suele incluirse en el grupo de vitaminas B que desarrolla una concienzuda labor protectora del hígado, al ayudar a su detoxificación por todo tipo de sustancias de desecho
- Triterpenos (compuestos orgánicos relacionados con el isopreno, un hidrocarburo de cadena corta) que derivan del látex, entre los que sobresalen el taraxasterol, taraxerol, taraxol, beta-amirina, estigmasterol y beta-sitosterol
- Componentes más residuales, como por ejemplo el ácido cafeico, pectina y mucílagos y resinas.
En las Partes Verdes del Diente de León
Destaca por su riqueza en:
- Flavonoides (luteína y zeaxantina)
- Cumarinas (como la cichorina y la aesculina)
- Carotenoides, cuya abundancia le permite rivalizar con la mítica zanahoria
- Vitamina A, C y D, tiamina y ácido nicotínico (ambos pertenecientes al grupo de vitaminas B)
- Minerales con preponderancia del potasio (5%), si bien también cabe citar las cantidades notables de hierro, cobre, fósforo y magnesio, que posee
En las raíces y hojas comparten la presencia de sendos compuestos que le confieren un cierto sabor amargo y que reciben el nombre de taraxicina y taraxacerina, que hacen al diente de león depositario de una característica ajena a sus cualidades en medicina, pero de un singular interés alimentario y que no es otra que su capacidad como estimulante del apetito y promotor de la digestión.
Beneficios del Diente de León
Algunos de los beneficios de dandelion probablemente te cojan por sorpresa. No en vano, esta planta ha entrado a formar parte de la lista de los superalimentos que van a convertirse en el “boom” de la nutrición sana. Gracias a las propiedades anteriormente mencionadas, el diente de león cuenta con numerosos beneficios para la salud:
- Favorece la eliminación de líquidos: gracias a sus propiedades diuréticas, ayuda a reducir la retención de líquidos, además de eliminar toxinas y prevenir la aparición de piedras en el riñón.
- Ayuda a calmar el dolor: cuenta con polifenoles, unas sustancias con efecto antiinflamatorio y antioxidante. "Se ha utilizado de forma tradicional para dolores articulares, musculares u óseos", detalla el doctor.
- Favorece el tránsito intestinal: como decíamos, contiene fibra. Además, cuenta con un efecto laxante suave que favorece la digestión.
- Mejora la salud del hígado: por sus efectos antioxidantes y antiinflamatorios, ayuda a proteger este órgano de la acción de los radicales libres y lo protege de agentes tóxicos. Además, estimula la secreción de bilis.
- Ayuda a bajar la presión arterial: se debe, sobre todo, a su efecto diurético. No obstante, también ayuda su importante cantidad de potasio.
- Favorece el control del colesterol: puede bajar los niveles del colesterol malo y de los triglicéridos.
- Ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre: sus polifenoles y terpenoides aumentan la producción de insulina y favorecen la entrada de glucosa en los músculos.
- Mejora la salud cardiovascular: tiene un efecto dilatador en los vasos sanguíneos.
- Cuida los huesos: como decíamos, el diente de león es muy rico en calcio y en vitamina K, nutrientes beneficiosos para el aparato óseo.
- Mejora la salud de la piel: ayuda a combatir el envejecimiento cutáneo.
ENFERMEDADES que SANAN con TÉ de DIENTE DE LEÓN (CÓMO USARLO)
Cómo Tomar el Diente de León
A la hora de plantearte cómo tomar el diente de león, tenemos muchas ideas que darte:
Diente de León en Cápsulas
Si estás buscando una forma sencilla y práctica de tomar diente de león sin tener que estar pendiente de preparaciones de ningún tipo, apuesta por las cápsulas, un recurso idóneo para aquellos que quieren beneficiarse de sus formidables propiedades terapéuticas con solo un gesto. En el capítulo de su dosificación, sigue las recomendaciones indicadas en el envase, pues va a depender de la cantidad de extracto seco contenida en las cápsulas, si bien la dosis habitual es la de dos cápsulas con cada una de las tres comidas principales.
Por Vía Tópica
La raíz de diente de león viene siendo empleada como materia prima para la obtención de un aceite de masaje con reconocidas bondades para el tratamiento de reumatismos y artritis, alardeando de extraordinarias propiedades antiinflamatorias. Asimismo, sirve de ayuda a la absorción de los coágulos que dan lugar a los moratones, productos de golpes.
Con Fines Estéticos
- Planta cara a la celulitis o piel de naranja: Evita la retención de líquidos y ayuda a expurgar las toxinas que predisponen su función.
- Corrige las ojeras: Las temidas ojeras, que tantos estragos causan en el rostro, traen causa, en muchos casos, en la retención de líquidos.
- Controla la aparición de pecas y manchas propias de la edad:Siempre que achicoria amarga sea tomada en forma de infusión, como hábito constante.
- Contribuye a generar un pelo sano: Libre de anormalidades, como puedan el cabello graso y el seco o frágil, con tal de practicar con asiduidad un lavado de cabello a base de infusión.
- Reduce la película grasa de la piel: Con un uso tópico.
En Forma de Tintura
Una opción similar en nivel de comodidad a las cápsulas, es la de la tintura de diente de león. De venta en establecimientos especializados, su forma de consumo es muy sencilla, pues se trata simplemente de añadir unas gotas de la misma a un vaso grande de agua o zumo. Con vistas a que desarrolle una labor desintoxicante, basta con ingerir 30 gotas de tintura madre con agua tres veces al día. ¿Estás embarazada o en período de lactancia? En ese caso, descarta el consumo de tintura de dandelion, por su alto nivel de alcohol.
Dandelion en Infusión
Si este formato es de tu agrado, te invitamos a que pruebes el diente de león en infusión. Asimismo, puedes combinarlo con otros ingredientes naturales, contribuyendo al remedio de innumerables problemas en la salud. Sobre todo resulta especialmente eficaz si tomas diente de león para adelgazar.
Interacciones con Medicamentos
Es importante tener en cuenta las posibles interacciones del diente de león con ciertos medicamentos:
- Con litio: La achicoria amarga impide la excreción de este metal, cuya acumulación en sangre puede desencadenar una intoxicación a medio o largo plazo.
- Con potasio: Es posible que los niveles séricos de potasio puedan verse disparados cuando, por razón de hipertensión o de otra índole, se recibe un tratamiento a base del mismo y, a la par, se adopta la pauta de ingerir con regularidad dandelion.
- Con anticoagulantes (como la aspirina) y bloqueantes de acción neuromuscular (como la succilnilcolina o la toxina botulínica): Si tomas algunos de estos medicamentos recuerda la absoluta obligatoriedad de consultar con tu médico sobre la conveniencia de ingerir o no diente de león.
- Con antibióticos: Existe la posibilidad de que esta planta restrinja la absorción intestinal de los mismos, un efecto que cabe esperar con mayor frecuencia en el caso de los fármacos denominados quinolonas, entre las que destacan norfloxacina, ciprofloxacina, enoxacina, esparfloxacina y trovafloxacina.
- Con otros diuréticos: Dado el poder diurético que de por sí muestra Taraxacum Officinale se desaconseja su ingesta de manera paralela a la de otros fármacos de similar naturaleza, por aquellos de que en conjunto pudieran desencadenar un episodio de deshidratación por pérdida excesiva de líquido.
Contraindicaciones del Diente de León
Desde HSN siempre invitamos al consumo responsable de los complementos dietéticos. A partir de ahí, estamos en condiciones de indicar que el diente de león, si se toma en cantidades moderadas, apenas produce efectos secundarios, resultando prácticamente inocuo.
¡Ojo! Entraña un pequeño riesgo, primordialmente en sus hojas, debido a que si las comes en su estado natural, podrían aportarte un exceso de oxalatos que pudiera causar serios problemas de salud, en la medida que “secuestran” los átomos de ciertos minerales esenciales como el hierro, el magnesio y el calcio, que provocan una inhibición de su absorción.
En el apartado del tallo, también es posible que encierre cierto nivel de toxicidad, sobre todo para los niños, debido a su abundancia de látex. Al ser un potente estimulante de la producción de la bilis en la vesícula, a las personas con cálculos biliares se les recomienda que eviten su consumo, por la posibilidad de que les ocasiones cólicos.
Algo similar ocurre en el aparato excretor, dado que los mencionados oxalatos de la parte foliar del Taraxacum Officinale pueden aumentar la presencia de cálculos renales, los cuales están compuestos mayoritariamente por estas sales.
De forma análoga, podríamos hablar de, que por razón de su capacidad de estimular la producción de jugos gástricos, no es conveniente tomar esta planta por quienes padecen de acidez o úlcera de estómago. Esto se hace extensible a ciertas patologías digestivas como la colitis ulcerosa o el síndrome del colon irritable.
Cabe añadir que existe la posibilidad de que ciertas preparaciones de las que se comercializan incorporen alcohol en su composición, por lo que no serían aptas para su ingesta por parte de niños, embarazadas y madres lactantes. A esto habría que sumar, en los dos últimos casos, el hecho de que al diente de león se le atribuyen propiedades hormonales.
Mención especial merece el caso de las personas diabéticas. Piensa que el diente de león puede disminuir el nivel de glucosa en sangre, si se compagina con la toma de fármacos destinados al control de la diabetes, dando lugar a un cuadro típico de hipoglucemia que incluye visión borrosa, vértigo, hormigueos, taquicardia o temblores, entre otros síntomas.
No es descartable que sufras una reacción alérgica por... Al tratarse de un producto natural que no crea adicción, las plantas medicinales son una buena opción para intentar aliviar los síntomas de algunos trastornos o enfermedades.
En resumen, el diente de león no debe utilizarse nunca en caso de problemas biliares sin la supervisión de un médico y está contraindicado en caso de obstrucción de las vías biliares. Debido a que contiene sustancias amargas, el diente de león estimula la producción de jugo gástrico, por lo que a ciertas personas puede causarles molestias gástricas e hiperacidez.
