Las quemaduras son lesiones comunes que pueden ocurrir en una variedad de contextos, desde accidentes de cocina hasta descuidos con la plancha o exposición prolongada al sol. Ante el dolor que provocan estas lesiones, muchos recurren a remedios caseros, siendo la pasta de dientes uno de los más comunes. Sin embargo, ¿es realmente efectiva la pasta de dientes para tratar quemaduras?

Lo que no es bueno para las quemaduras
Antes de hablar de lo que es bueno, es necesario saber lo que no es bueno para las quemaduras. Esto se debe a que existe una gran cantidad de mitos relacionados con los tratamientos caseros, los cuales se deben evitar si no se quiere entorpecer la sanación de las quemaduras.
Pasta dental
No existe ninguna evidencia científica que respalde la efectividad de la pasta dental en el tratamiento de las quemaduras. De hecho, debido a sus propiedades, es capaz de irritar la piel, causando un mayor dolor y haciéndola más propensa a la proliferación de infecciones.
La pasta de dientes es un producto para la higiene bucal que contiene fluoruro, abrasivos suaves, humectantes y saborizantes. Estos componentes son eficaces para la salud dental, pero no son adecuados para la piel. Aplicar pasta de dientes en una quemadura puede irritar la piel y aumentar el riesgo de infección, retrasando la cicatrización.
Mantequilla
La mantequilla no cuenta con un respaldo científico como remedio eficaz para el tratamiento de las quemaduras. De hecho, esta podría contener bacterias, capaces de empeorar la situación de la piel. Además, debido a que sus propiedades ayudan a la retención del calor, podría entorpecer el proceso de recuperación.
Aceites
Se ha extendido mucho la creencia de que algunos aceites, como el de coco o de lavanda, son productos milagrosos con propiedades curativas eficaces para el tratamiento de quemaduras. La realidad es que la mayoría de los aceites, al igual que ocurre con la mantequilla, retienen el calor, por lo cual no ayudan a la sanación de quemaduras.
Claras de huevo
Las claras de huevo son otro remedio casero que se debe evitar, pues cuando se colocan sobre una quemadura son un factor de riesgo para contraer algún tipo de infección bacteriana. Asimismo, en algunas personas este remedio podría desencadenar una reacción alérgica.
Hielo
Popularmente, se cree que el hielo podría ayudar a sanar la zona, al hidratarla y enfriarla. Esto no es cierto, ya que el hielo sólo hará que la piel se irrite más.
Lo que sí es bueno para las quemaduras
Generalmente, el proceso de sanación de una quemadura ocurre durante una o dos semanas. Sin embargo, si se utilizan remedios buenos para las quemaduras, el proceso de curación se puede acelerar un poco. Asimismo, la utilización de remedios efectivos ayuda en la prevención de infecciones y la reducción del dolor.

Agua fresca
Si se sufre una quemadura, se tiene que aplicar agua fresca durante al menos veinte minutos. Posteriormente, se debe lavar la zona de la quemadura con jabón suave y agua. Esto hidratará la piel, lo cual ayudará a reducir la gravedad de la quemadura, lo que a su vez, permitirá que se consiga una sanación más rápida.
Sin embargo, en caso de que se trate de una quemadura de aceite, será necesario que se aplique jabón en vez de agua. Esto ayudará a evitar que la quemadura se expanda más.
Compresas frías
Las compresas frías son uno de los remedios más fáciles de usar contra las quemaduras domésticas. Si no cuentas con una compresa, puedes utilizar un paño húmedo. La idea es aplicar el paño o la compresa sobre la quemadura, lo cual ayudará a reducir la hinchazón y el dolor. Es importante cambiar la compresa en intervalos comprendidos entre cinco y quince minutos.
Por otra parte, no se debe recurrir a compresas frías en exceso, ya que un frío excesivo puede irritar más la quemadura.
Pomadas regeneradoras
Es cierto que el agua y las compresas pueden ayudar a que las quemaduras puedan sanarse más pronto. Sin embargo, no se trata de remedios que aporten los componentes necesarios para nutrir la piel y ayudar al máximo a que el cuidado se efectúe en el menor tiempo posible.
Es por esta razón que es muy recomendable el uso de pomadas regeneradoras, ya que estas contribuyen al proceso de regeneración de la piel.
Cómo actuar correctamente ante una quemadura
Lo más importante es alejarse de la fuente de calor y enfriar la piel con agua corriente durante al menos diez o quince minutos para evitar que la quemadura profundice. Una vez enfriada, secar la piel con toques suaves, sin frotar. Luego, evaluar la gravedad de la quemadura.
Se debe acudir a un centro sanitario si la quemadura duele, si la piel se levanta, tiene un aspecto o color diferente, o si la extensión supera tres palmas de la mano.
Tipos de quemaduras
Existen diferentes tipos de quemaduras, clasificadas según la profundidad de la lesión:
- Quemaduras de primer grado (superficiales): Afectan solo la epidermis, causando enrojecimiento y dolor. Ejemplos son las quemaduras solares o por salpicaduras de aceite.
- Quemaduras de segundo grado: Involucran la epidermis y parte de la dermis. Causan enrojecimiento, inflamación, ampollas y dolor.
- Quemaduras de tercer grado: Destruyen la epidermis, dermis y pueden dañar el tejido subcutáneo. La quemadura puede verse blanca o carbonizada y la zona afectada pierde sensibilidad.
Quemaduras: cómo tratarlas
Cuidado en casa según el grado de quemadura
Quemaduras de Primer Grado
Después de enfriar la quemadura, se puede hidratar con una crema grasa. Este tipo de quemaduras se pueden dejar al descubierto, pero es importante no exponer la zona al sol.
Quemaduras de Segundo y Tercer Grado
En estos casos, siempre se debe acudir al médico y seguir sus indicaciones. El área afectada se debe cubrir con un vendaje estéril que no se pegue a la quemadura para disminuir el riesgo de infección y aliviar el dolor. No aplicar cremas o pomadas no recetadas.
Consejos para prevenir quemaduras
La prevención es fundamental para evitar quemaduras. La mayoría de las quemaduras ocurren en casa o por exposición al sol. Aquí algunos consejos:
- En la Cocina: No dejar el fuego desatendido. Si hay una llamarada, apagar el fuego y cubrir la sartén con una tapa o un trapo húmedo. Los mangos de las sartenes deben estar hacia adentro. Tener cuidado al trasladar ollas calientes.
- Especial Cuidado con los Niños: Evitar el acceso de los niños a la cocina. Dejar fuera de su alcance productos corrosivos. Proteger los enchufes. Comprobar la temperatura de los alimentos.
- En el Baño: Configurar la temperatura del termostato a menos de 50ºC. Comprobar la temperatura del agua antes de bañar a un niño.
Siguiendo estos consejos y actuando correctamente ante una quemadura, se puede minimizar el daño y favorecer la curación.