Te sudan las manos, se te acelera el corazón y se te aceleran los pensamientos. Tienes ganas de dar media vuelta y salir corriendo. No se trata de un examen importante ni de una prueba de valor, sino de una visita ordinaria al dentista. Si esto le resulta familiar, no está solo. De hecho, más de la mitad de los alemanes tienen miedo al dentista. En este artículo, aprenderá todo lo que necesita saber sobre la ansiedad dental: ¿De dónde viene? ¿Qué se puede hacer al respecto?
A nadie le gusta ir al dentista. Según el estudio, entre el 60 y el 80 por ciento de la población sufre ansiedad antes de una visita al dentista. La intensidad de estos sentimientos va desde una ligera incomodidad hasta síntomas físicos como la sudoración ansiosa. Este sentimiento de ansiedad es normal. El miedo es un reflejo protector natural de nuestro cuerpo para protegernos de situaciones peligrosas. Nos impide saltar desde edificios altos o acercarnos a animales peligrosos.
En el mundo moderno, sin embargo, no siempre es útil: aunque el tratamiento dental puede ser desagradable, es útil y necesario para el organismo. Así que hay que superar el miedo. Se convierte en un problema cuando los afectados sufren pánico y un miedo extremo al dentista y, por lo tanto, dejan de acudir a él. No se conciertan citas, se cancelan o no se acude a ellas. Esto se conoce como fobia dental (término técnico: fobia dental, fobia oral u odontofobia. De hecho, el término generalizado fobia dental es un poco engañoso: los afectados tienen miedo al tratamiento dental y no al dentista. Por ello, los expertos también la denominan fobia al tratamiento dental. La odontofobia es mucho menos frecuente que el miedo generalizado al dentista: alrededor del cinco al diez por ciento de los alemanes la padecen y se consideran "pacientes de ansiedad".
La Odontofobia, o Dentofobia, se considera una condición que representa una ansiedad extrema o miedo a acudir al dentista que pueden experimentar tanto niños como jóvenes y mayores. Pueden tener ansiedad o miedo a todo lo relacionado con los dientes, la estancia en la consulta dental e, incluso, solo con el hecho de pensar en ir al dentista. Esta patología no solo supone un problema real para muchas personas que causa un gran trastorno en la clínica dental, también es muy común.
Dada la importancia del cuidado bucal, también para la salud en general, el miedo al dentista no debería impedir realizar las revisiones regulares y tratamientos necesarios para mantener una buena salud bucal. La odontofobia severa, a menudo, termina por favorecer una mala salud bucal pues la ausencia de cuidados puede provocar múltiples trastornos como caries, enfermedad de las encías (gingivitis o periodontitis) y/o la pérdida de dientes.

Causas de la Odontofobia
Son muchas las causas que pueden provocar ese miedo al dentista. Experiencias negativas. Puede ser que de niño, o no tan niño, sufrieras alguna experiencia traumática en el dentista, ya sea por complicaciones o simplemente por un dolor inesperado: una inyección para poner anestesia, un empaste de una muela, un diente de leche extraído, etc. Sin embargo, la experiencia negativa también puede venir por la falta de empatía o la un trato desagradable del odontólogo o parte del equipo.
Si los afectados dejan de acudir a las citas dentales por miedo al dentista, se crea un círculo vicioso: al no llevarse a cabo el tratamiento dental necesario, la situación empeora, lo que significa que el tratamiento posterior irá acompañado de más dolor y molestias. Esta perspectiva aumenta aún más la ansiedad dental. Las personas con fobia dental suelen acudir al dentista sólo cuando el sufrimiento es insoportable, por ejemplo, en caso de inflamación radicular aguda con fuerte dolor de muelas.
La odontofobia es un tipo de trastorno de fobia específico. Se manifiesta como un miedo tan severo que el afectado evita al dentista por completo. Es más, incluso la mera mención o pensamiento sobre el dentista puede causar ansiedad. Son muchos los factores que pueden originar la odontofobia. Generalmente, este miedo al dentista está causado por experiencias pasadas negativas. La mayoría de las veces, es posible que se haya tenido miedo al dentista de niño y estos sentimientos persisten a medida que pasan los años.
Otras causas comunes incluyen:
- Instrumental del dentista. El miedo a las agujas es un temor muy común y causa de ansiedad entre pacientes. En muchos tratamientos odontológicos, la anestesia para evitar dolor es indispensable, por lo que puede ser que tu odontofobia venga causada por el miedo a la inyección de la anestesia. Por otro lado, el ruido que producen los diferentes instrumentos que utilizan los dentistas, es también causa del miedo. Por ejemplo, la turbina, conocida como torno dental, emite un ruido y vibración un tanto desagradable, aunque no produzcan nada de dolor.
- Vergüenza. A pesar de que el motivo de acudir al dentista es solucionar problemas o mejorar el aspecto de nuestra boca, a muchas personas les da vergüenza mostrar el descuido de su boca y su consecuente mal estado. Ese sentimiento de culpa puede provocar ansiedad dental.
- Sensación de perder el control. En la clínica dental, en una silla donde el doctor controla la inclinación, sin apenas poder ver más allá del techo y a disposición del dentista, el paciente puede sentir que no tiene el control de la situación y provocarle un fuerte nivel de estrés. Muchas personas se sienten indefensas y atrapadas, además de no poder ver lo que se le está haciendo en la boca.
- Falta de confianza. A muchos pacientes les provoca agobio el no confiar en la persona que va a tratar sus problemas bucodentales. Confiar tu salud dental a un desconocido, es cosa difícil cuando se padece miedo al dentista.

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Síntomas de la Odontofobia
La fobia dental es uno de los trastornos de ansiedad ( Código CIE 10 : F 40.2). Dependiendo de la gravedad de la fobia dental, pueden aparecer distintos síntomas. Cualquier persona que se salte las visitas al dentista durante varios años debido a un miedo muy pronunciado al dentista está poniendo en peligro su salud dental. Aumentan las probabilidades de sufrir enfermedades dentales y de las encías, la caries puede propagarse sin obstáculos y destruir los dientes. Los posibles problemas no pueden reconocerse en una fase temprana. Muchos de los afectados se avergüenzan de su mala dentadura y se apartan de la vida social.
Son muchas las sensaciones y manifestaciones físicas y emocionales que puede sufrir una persona con odontofobia. Seguro que alguna vez te has sentido un poco nervioso cuando al acudir a la clínica dental. Respeto, ansiedad, nerviosismo, miedo o fobia. Son muchas las personas que van posponiendo su cita por miedo al dentista. La odontofobia, o miedo al dentista, es el estado de angustia que sufre una persona cuando acude al dentista. Según estadísticas, entre un 15 y un 25% de la población tiene temor a acudir a la clínica dental. Y no es un miedo pasajero fácil de solucionar, sino que conlleva grandes problemas al paciente. ¿Y qué síntomas sufren estas personas? El principal síntoma de la odontofobia es dejar de acudir a tus visitas. Pero, ¿qué pasa cuando decidimos por fin acudir al dentista?
Si te identificas con alguno de los síntomas mencionados o sientes que el miedo al dentista está afectando negativamente a tu salud bucal, es importante que tomes medidas para superarlo.
Algunos de los síntomas más comunes incluyen:
- Ansiedad extrema antes de la visita al dentista
- Sudoración, palpitaciones y dificultad para respirar
- Tensión muscular y temblores
- Evitación de citas dentales
- Sentimientos de pánico o terror al pensar en el dentista
La inflamación en la zona dental puede extenderse por todo el cuerpo a través del torrente sanguíneo y desencadenar enfermedades graves en órganos vitales como el corazón y el cerebro.
Tratamientos para Superar la Odontofobia
Visitar al dentista no tiene por qué ser un calvario: esto también se aplica a los pacientes con ansiedad dental o fobia a los tratamientos dentales. Existen varias opciones terapéuticas eficaces para superar el miedo al dentista, de modo que los tratamientos dentales sean mucho más relajados en el futuro.
La primera opción para el tratamiento a largo plazo de la fobia dental grave es la terapia cognitivo-conductual (TCC), ya que se ha demostrado que proporciona un gran alivio a los pacientes ansiosos. Una parte integral de la terapia cognitivo-conductual suele ser también el entrenamiento de confrontación, en el que se expone al paciente a un estímulo inductor de miedo, por ejemplo, el sonido del taladro que se reproduce en el entorno seguro de la consulta psicológica. La primera vez que se reproduce este estímulo, puede desencadenar una fuerte sensación de ansiedad porque el paciente asocia el estímulo con una expectativa negativa. Sin embargo, si la expectativa negativa no se materializa, el paciente puede formar una nueva huella de memoria con la reproducción repetida en la que el estímulo ya no tiene una asociación negativa. De este modo, se "reprograman" las expectativas negativas sobre el tratamiento dental.
Al igual que otras fobias, la odontofobia, al estar relacionada con un trastorno de ansiedad, puede requerir de una combinación de diferentes terapias y/o medicamentos. En todos los casos, es fundamental fomentar una relación de confianza que permita al paciente reconocer su problema y su voluntad de controlarlo; en este sentido, es crucial la implicación de todo el equipo de la clínica dental para poder conseguir resolver estas conductas que, de no ser identificadas, acaban generando importantes situaciones de frustración y estrés tanto al paciente como al personal sanitario. Es un tipo de psicoterapia y resulta una de las más efectivas. Durante esta terapia, el profesional de la salud bucodental expone a los pacientes a situaciones e imágenes que pueden desencadenar sus síntomas. Esta exposición ocurre en un entorno controlado donde se puede trabajar con sus respuestas. Además, esto implica ver al dentista de forma más gradual. Se puede comenzar visitando la clínica dental sin tener que sentarse para un examen o sin recibir tratamiento y, progresivamente, se van aumentando poco a poco las visitas y las intervenciones con exámenes o exploración clínica parciales, toma de radiografías, etc.
Los medicamentos no tratarán la odontofobia por sí solos. Sin embargo, ciertos tipos de medicamentos contra la ansiedad pueden aliviar los síntomas mientras se llevan a cabo otras opciones de tratamiento (como la terapia de exposición). Es un tipo de relajación o meditación enfocada. La relajación enfocada implica concentrarse en un objeto, sonido o experiencia específicos para calmar la mente. Los dentistas pueden ofrecer música, películas o programas de televisión para ayudar a distraer la mente del paciente de su tratamiento dental. En casos extremos, se puede proporcionar sedación farmacológica para ayudar al paciente a relajarse durante los tratamientos.
Si la odontofobia es severa y paralizante, es mejor consultar con un profesional de salud mental capacitado antes de comenzar el tratamiento dental, para así poder ayudar a controlar el miedo.
Aquí hay algunas estrategias y tratamientos adicionales que pueden ayudar:
Técnicas de Relajación
Mediante las técnicas de relajación del entrenamiento autógeno, puedes aprender a regular tú mismo tu ansiedad. Lo hace pronunciando mentalmente determinadas frases para calmar su cuerpo y su mente. El éxito de esta técnica es mensurable: la tensión arterial y el ritmo cardíaco se regulan y los pacientes se sienten mucho más relajados. Como el método se considera probado, las compañías de seguros médicos suelen cubrir los costes de cursos en los que los pacientes con miedo al dentista pueden aprender técnicas de relajación. Puede utilizar el entrenamiento autógeno para calmarse en cualquier situación tensa. Similar al entrenamiento autógeno, la relajación muscular progresiva de Jacobsen también tiene un efecto ansiolítico, pero a nivel físico más que mental. Esta técnica de relajación consiste en tensar determinados grupos musculares para alcanzar un estado de relajación profunda en todo el cuerpo. La conciencia corporal aumenta y la tensión muscular de todo el cuerpo disminuye. Esto también reduce automáticamente la tensión emocional y el nerviosismo. Puede utilizar esta técnica muy bien si tiene miedo de ir al dentista de antemano. Sin embargo, también funciona bien en el sillón del dentista.
Apoyo y Comunicación
Una pena compartida es una pena dividida por dos. Existen numerosos foros en Internet donde puedes hablar con otros afectados. En el espacio seguro del foro, puedes estar seguro de que nadie te juzgará.
Comunicación y confianza con el dentista: el primer paso para superar esta fobia consiste en hablar del problema con el odontólogo. Normaliza las visitas a la clínica: es recomendable acudir al dentista una o dos veces al año. Elige un pasatiempo: el rato en la sala de espera puede empeorar el nerviosismo. Ve acompañado: evita ir solo a la consulta. Respira profundo en momentos de crisis: este ejercicio es sencillo y muy eficaz. Se trata de inhalar contando 4 tiempos, aguantar la respiración 4 tiempos más, exhalar en 4 tiempos, y mantenerte sin aire otros 4 tiempos. Perfúmate con lavanda: ¿sabías que esta planta aromática tiene propiedades calmantes?
Sedación y Anestesia
¿Ya se acerca la próxima cita con el dentista y no tienes tiempo para terapias de larga duración? No hay problema. No tiene por qué cancelar la cita. Según la DGZMK, el fármaco de elección para combatir la fobia dental durante el tratamiento es la administración de benzodiacepinas. Se trata de comprimidos que se toman por vía oral y amortiguan el sistema nervioso central. Las benzodiacepinas se toman con el estómago vacío. El efecto se manifiesta aproximadamente media hora después de la ingestión y suele durar unas dos horas. Sin embargo, los pacientes no pueden salir solos de la consulta y no están en condiciones de conducir. La desventaja de las benzodiacepinas y otros ansiolíticos orales es que la dosis no se puede ajustar en cualquier momento y el efecto no se puede evaluar correctamente al cien por cien. Por lo tanto, los dentistas deben tener experiencia en la administración de estos fármacos para poder evaluar el efecto de forma adecuada.
En realidad, la anestesia local es suficiente para un tratamiento dental sin dolor. El dentista también puede utilizar un anestésico de superficie en forma de spray o gel para evitar el dolor del pinchazo. Óxido nitroso: El óxido nitroso se inhala por la nariz a través de una máscara y tiene un efecto ansiolítico y euforizante. El paciente permanece consciente y puede responder a las instrucciones. Sueño crepuscular: una mezcla de analgésicos, somníferos y sedantes sumerge al paciente en un sueño crepuscular en el que aún puede respirar de forma independiente y responder a instrucciones, pero no recuerda nada del tratamiento. Anestesia general: Con la anestesia general, el paciente está completamente inconsciente y no puede responder a las instrucciones. Incluso tiene que ser ventilado artificialmente. La anestesia general es muy estresante para el organismo y sólo debe utilizarse en caso de urgencia.
La sedación consciente es una técnica mediante la cual se administran fármacos sedantes por vía intravenosa. La sedación consciente está disponible en algunas clínicas dentales Vitaldent. Además, no todas las personas son aptas para esta opción.
Hipnosis y Homeopatía
Hipnosis: El paciente entra en un estado de relajación similar al trance, en el que la conciencia se centra en el interior y el miedo pasa a un segundo plano. Se bloquean los estímulos externos, como olores y sonidos. El seguro médico no suele pagar estos métodos anestésicos adicionales. Por lo tanto, los pacientes ansiosos suelen tener que correr con los gastos. No obstante, puede solicitar a la caja de enfermedad que le cubran los gastos de la anestesia general si un especialista ya ha diagnosticado la fobia al tratamiento dental.
Aunque algunos pacientes con ansiedad han tenido experiencias positivas con la homeopatía, debe tener en cuenta que la eficacia de los remedios homeopáticos aún no se ha demostrado científicamente. Un efecto positivo puede atribuirse a menudo al efecto placebo.
Consejos Prácticos para la Visita al Dentista
Si tiene miedo al dentista, es muy importante que encuentre una clínica dental en la que pueda confiar. Pero, ¿cómo encontrar una clínica dental de confianza? Estos puntos son "banderas verdes", es decir, buenas señales que indican que lo más probable es que esté en buenas manos. Durante el tratamiento, el médico le escuchará y será sensible. Le anunciará cada paso del tratamiento. A la inversa, también se aplica lo siguiente: si tienes una impresión negativa de una clínica dental porque no te gusta el dentista o tienes la sensación de que sólo quiere darte un tratamiento rápido, también deberías hacer caso a tu instinto y buscar una nueva clínica dental. Si alguien hace comentarios despectivos sobre el estado de tus dientes o tu miedo al dentista, o no se toma en serio tu miedo (por ejemplo, "No hagas tanto escándalo"), es una clara señal de que estás en la clínica equivocada. Una señal especialmente buena de un buen dentista para pacientes con ansiedad es una recomendación en un foro.
Ya hemos visto las posibles medidas de tratamiento a corto y largo plazo que pueden reducir su ansiedad dental.
- Si va acompañado, no está solo. Por un lado, tiene a alguien con usted que puede tranquilizarle y cogerle de la mano. Por otro lado, la persona de confianza también puede observar desde fuera si todo transcurre con normalidad y animarle si su juicio está posiblemente nublado por la ansiedad. Este apoyo emocional ya puede reducir en gran medida su ansiedad. Cuando se trata a pacientes ansiosos, también es habitual tener primero una cita de consulta, durante la cual se planifica y discute el tratamiento propiamente dicho.
- Lo mejor es informar al personal dental de que tienes miedo al dentista cuando conciertes la cita por teléfono. No hay por qué avergonzarse e intentar ocultar el miedo. No te harás ningún favor y el personal dental y el dentista podrán tratarte mucho mejor si están informados. Si abordas directamente tu miedo al dentista, verás también cómo reacciona el equipo de la consulta: ¿son comprensivos y se toman la molestia de hablar contigo?
- Muchas personas temen perder el control en el dentista y se sienten "a merced". Para evitarlo, puede hacer una señal con la mano a su dentista antes del tratamiento, indicándole que necesita un descanso o que tiene alguna pregunta.
- Un buen dentista para pacientes con ansiedad le explicará detalladamente cada paso del tratamiento antes de llevarlo a cabo. En lugar de simplemente coger un aparato y ponérselo en la boca, le mostrará el aparato y le explicará cómo funciona. También le describirán exactamente lo que van a hacer en su boca y cómo es probable que reaccione a ello. Sólo entonces empezará el tratamiento. Si tu dentista no te explica automáticamente los aparatos y los pasos a seguir, puedes preguntárselo amablemente.
- Algunas clínicas dentales ofrecen música o vídeos para distraerle. Sin embargo, también puede llevar...
En Clínica Dental EDO sabemos como tratar a todos los pacientes, especialmente a aquellos que sufren odontofobia.
Recuerda que buscar ayuda profesional y seguir estos consejos puede marcar una gran diferencia en tu experiencia dental. No permitas que el miedo te impida cuidar de tu salud bucodental.
En las clínicas dentales MAEX podemos ayudarte a superar la odontofobia. El miedo al dentista es un sentimiento tan válido como cualquier otro, pero no tiene por qué condicionar tu salud bucal. Si necesitas superar el miedo al dentista, contáctanos.