El diente de león es una planta muy conocida, aunque a menudo ignorada. Crece espontáneamente en jardines, prados y huertos. Debido a su gran capacidad de propagación y arraigo en casi cualquier lugar, incluyendo campos de cultivo y huertos, ha sido considerado como mala hierba.

Descripción y Hábitat
El hábitat originario del Diente de León (Taraxacum officinale) se encuentra en Europa y Asia, pero gracias a su gran capacidad de adaptación, esta planta se ha extendido por todos los continentes. Aunque prefiere terrenos ricos en nitratos, el Diente de León no tiene muchos requerimientos y puede adaptarse a casi cualquier condición. Por eso, es común encontrarlo en terrenos baldíos, bordes de caminos, pastizales, parques, macetas, jardines, aceras e incluso en grietas de muros. Puede crecer a más de 2000 metros de altura, tanto en interiores como cerca de la costa, a pleno sol o a la sombra. En España, el Diente de León se encuentra en casi todas partes, desde Estaca de Bares hasta Tarifa.
El Diente de León es una planta silvestre resistente, capaz de soportar heladas, viento y enfermedades. Mientras que en algunos países donde se ha establecido, se estudian formas de erradicarla debido a su carácter invasor, en Europa se cultiva por el valor culinario de sus hojas y sobre todo por las propiedades medicinales de su raíz. Además, se ha comenzado a utilizar su látex para producir caucho, lo que abre nuevas posibilidades en la industria.
El diente de león (Taraxacum officinale), conocido por su característico aspecto y su adaptabilidad, es una planta perenne de amplia distribución en Europa. También conocida como Achicoria amarga. Su terminología «Taraxacum» deriva del árabe ṭaraḵšaqūn que se aplica a las plantas de ese género. Y «officinale» del latín que significa de venta de herbarios. Su fruto es un «aquenio» con una sola semilla que a veces se prolonga en un pico y frecuentemente se remata por un vilano de escamas o de pelos simples o ramificados que facilita su dispersión por el viento. De ahí la costumbre de pedir deseos al viento.
Identificación del Diente de León
El Diente de León es una planta silvestre fácil de reconocer, pero, a pesar de esta descripción y de las fotos, podrías confundir el Diente de León con otras plantas silvestres de la misma familia como la Condrila (Chondrilla Juncea), Crepis (Crepis Capillaris), Cosconilla (Reichardia Picroides), Cerraja (Sonchus Oleraceus) o Achicoria (Chycorium Intibus) .
El Diente de León es una planta herbácea anual, de la familia de las Asteráceas, que llega a medir unos 30 centímetros de altura. Cuanto a la morfología, cabe destacar que los ejemplares jóvenes no presentan tallo, sino solo una roseta de hojas en la base. El Diente de León crece tanto en grupo como aislado.
Una característica que nos permite reconocer el Diente de León es que todas las partes de la planta, en su interior, presentan una sustancia blanca y pegajosa llamada látex.

Raíz
La raíz del Diente de León es gruesa, fuerte y pivotante, con una tonalidad parda en el exterior y blanca en el interior. Se hunde profundamente en el suelo, lo que le permite resistir en distintos tipos de terrenos.
Hojas
Las hojas del Diente de León son el principal elemento para reconocer la planta antes de que desarrolle su tallo. Crecen desde la base formando una roseta y pueden variar en orientación según su fase de desarrollo o el entorno: en las primeras etapas, suelen extenderse paralelas al suelo, mientras que en ejemplares más maduros pueden apuntar hacia arriba. Su tamaño es variable, alcanzando hasta 20 cm de longitud. Al tacto, las hojas del Diente de León son lisas, sin vellos ni irregularidades. Su forma es alargada, con un extremo lanceolado y bordes dentados. En ejemplares jóvenes, los dientes pueden ser poco pronunciados, mientras que en otros casos el corte se acerca hasta el nervio central. El color de las hojas es un verde brillante, aunque pueden presentar tonalidades rojizo-violetas en el nervio central o incluso en toda su superficie.
Tallo y Flor
El tallo del Diente de León sale desde el centro de la roseta de hojas y es alto y solitario, quiero decir que no presenta ramificación alguna ni hojas, se va hacia el cielo erecto y desnudo.
La flor del Diente de León es de un amarillo dorado intenso y está compuesta por numerosos pétalos alargados, cada uno con una pequeña muesca en su extremo, similar a la cola de una golondrina. Estos pétalos están sostenidos por sépalos verdes, mientras que la base de la flor, conocida como receptáculo, presenta hojas puntiagudas que se inclinan hacia abajo. A medida que la flor madura, comienza la formación de los aquenios: estructuras ligeras diseñadas para transportar las semillas flotando en el aire. Estos se agrupan en las características esferas algodonosas que solemos soplar, viendo cómo las semillas se dispersan con el viento.

Recolección y Composición
El Diente de León puede recolectarse durante todo el año, tanto sus hojas como su raíz. Las hojas son tiernas y pueden recogerse fácilmente con las manos, mientras que la raíz, al estar profundamente anclada en el suelo, puede requerir el uso de una herramienta para extraerla.
Composición Nutricional
Las hojas del Diente de León son una fuente excepcional de proteínas, aminoácidos, provitamina A (en mayor cantidad que la zanahoria) y vitamina C. También contienen niveles significativos de vitaminas del grupo B (tiamina B₁, riboflavina B₂, piridoxina B6), además de vitamina E y folatos. En cuanto a su aporte mineral, el Diente de León contiene calcio, hierro, magnesio, manganeso, potasio y fósforo. Sin embargo, algunos de estos minerales pueden quedar atrapados en fitatos cuando la planta se consume cruda, y otros pueden perderse durante la cocción por hervido.
La raíz del Diente de León es especialmente rica en inulina, un carbohidrato natural con efecto probiótico que representa aproximadamente una cuarta parte de su peso. También contiene taninos, caucho y lactupicrina, una sustancia presente en su látex, similar a la de la lechuga.
Contienen un 15% de proteínas, un 338% de la ingesta diaria recomendada de vitamina A y dos hojas recién cortadas aportan la cantidad diaria de vitamina C. Otros componentes son las vitaminas B1, B2, B3, B5, B6, B12, E, K, P y D, biotina, inositol, ácido omega-3, flavonoides (luteolósido y cosmosiósido), esteroles, taninos, látex, azúcares, esteroles y diversos aminoácidos como asparagina y glutamina.
Tabla de Componentes Nutricionales Destacados:
| Componente | Beneficios |
|---|---|
| Proteínas | Esenciales para la construcción y reparación de tejidos. |
| Vitamina A | Importante para la visión, el sistema inmunitario y la salud de la piel. |
| Vitamina C | Antioxidante, fortalece el sistema inmunitario. |
| Inulina | Probiótico, favorece la salud intestinal. |
| Calcio | Esencial para la salud ósea. |
| Hierro | Importante para el transporte de oxígeno en la sangre. |
| Potasio | Ayuda a regular la presión arterial. |
Usos Culinarios del Diente de León
El Diente de León es una planta extremadamente versátil, muchos son sus usos culinarios.
- La raíz se come cruda en ensalada, mascándola por el camino o cocida; tostada y molida se utiliza como sucedáneo del café; seca es una alternativa al palodur. Una forma común de tostar la raíz es en el horno a 100 grados durante 5 horas.
- Las hojas tienen un agradable sabor amargo, más fuerte en las hojas viejas y más suave en las jóvenes; normalmente las hojas jóvenes se comen crudas en ensalada, las más viejas salteadas con ajo o cebolla, solas o acompañadas por otras verduras o chorizo y panceta. De esta última manera se revela un gran condimento para pastas y arroces, sobre todo cuando viajamos a pie y no tenemos posibilidad de llevar mucha comida fresca.
- El botón floral se come en ensaladas, se hace en escabeche o se conserva en vinagre.
- Con un puñado de flores de Diente de León, secas o frescas, puedes preparar infusiones de sabor muy suave.
En las artes culinarias de países del Mediterráneo es apreciada la ensalada primaveral depurativa hecha ya sea sólo con la hojas de taraxacum o mezclada con otras verduras (apio, cebolla o zanahoria) o hierbas (berro, mastuerzo, ...) pues aporta vitaminas A y C y niacina, aunque son amargas se puede rebajar el amargor dejándolas dos horas en agua antes de consumirlas. También los pétalos de las flores pueden contribuir a dar sabor y color a ensaladas mixtas. Los botones de las flores son apreciados si se preparan con aceite de oliva y vinagre resultando deliciosos. Las flores también se pueden preparar en pastel e incluso fritas (rehogadas). Los tiernos brotes basales se pueden consumir al natural o con aceite de oliva extravirgen o salteados en una sartén con ajo. En muchas regiones de Europa se preparaba una mermelada de flores de taraxacum. También se prepara una suerte de "vino": vino de diente de león. En algunos periodos de escasez, la raíz seca se ha utilizado como sustituto de la achicoria, que a su vez era sustituto del café y para aromatizar ciertas cervezas de hierbas.
Si les preguntamos a nuestros mayores seguro que muchos nos recordarán algunos de sus usos culinarios, pues el diente de león se ha comido ys se sigue comiendo, sobre todo en las zonas rurales. Sus hojas frescas, cosechadas preferiblemente antes de la floración, en ensaladas y guisándolas como verdura.
ENFERMEDADES que SANAN con TÉ de DIENTE DE LEÓN (CÓMO USARLO)
Propiedades Medicinales
Desde el punto de vista medicinal, tanto la raíz como las hojas del Diente de León poseen múltiples beneficios. Se le atribuyen propiedades diuréticas, laxantes, colagogas y coleréticas, además de efectos ligeramente hipoglucemiantes, antiinflamatorios, depurativos y descongestionantes. El Diente de León es una planta tradicionalmente conocida tanto para sus propiedades alimenticias que para sus virtudes medicinales.
El uso medicinal del Diente de León se conoce desde tiempos antiguos, siendo esta planta tradicionalmente utilizada en Europa para curar diferentes tipos de trastornos.
Preparaciones Medicinales
- El jugo fresco de la raíz, que se puede preparar con batidora, es muy efectivo como antiescorbútico y vitamínico. La dosis recomendada es de 2-3 cucharadas al día.
- Infusión diurética y depurativa: Infusionar 8-15 g de hojas frescas trituradas de diente de león en 1 litro de agua durante 15-20 minutos, luego colar y tomar la infusión caliente en pequeñas dosis (3-4 tazas) a lo largo del día.
- Decocción depurativa de la sangre: Hervir 75 g de raíz de diente de león, 25 g de raíz de grama, 25 g de raíz de bardana, 10 g de raíz de genciana, 10 g de raíz de zarzaparilla y 10 g de raíz de regaliz en 1 litro de agua, tapado, durante unos 20 minutos, luego colar y beber 4-5 tazas a lo largo del día, entre comidas.
- Retención de líquidos: Preparar un efectivo remedio dejando en remojo en frío 1 cucharada de raíz triturada en 1 vaso de agua durante 8 horas. Filtrar y tomar 2 vasos al día, lejos de las comidas.
- En la tradición popular, las hojas jóvenes frescas de diente de león siempre se han utilizado en las curas depurativas de primavera y como diurético.
- Remedio efectivo contra el acné y las espinillas: Se pueden hacer compresas con la decocción de la raíz dos veces al día.
- Pecas, manchas en la piel.
Las hojas de diente de león son diuréticas, aperitivas, digestivas, tónicas estomacales, laxantes suaves, aumentan las secreción de jugos gástricos (colagogo) y ayudan a regular la secreción de bilis (colerético), lo que facilita la digestión de los alimentos, todo ello gracias a su riqueza en taraxacina, un principio amargo similar al que contiene la achicora. La infusión de las hojas de la planta ejercen un efecto diurético con lo que ayudan a eliminar toxinas a través del riñón, combaten la retención de líquidos y pueden ayudarnos a regular la presión arterial, no en vano uno de sus nombres populares es «meacama». Podemos usar la infusión de sus hojas como tónico facial, elaborar extractos hidroglicerinados para incorporar en nuestras formulaciones de cosmética facial antiedad y antiacné. Lo cierto es que la sinergia con el aceite de ricino es todo un acierto, es rico en ácido ricinoleico (90%), tiene grandes cantidades de vitamina E, minerales y nos ofrece excelentes propiedades como antifúngico, antiinflamatorio y antibacteriano. Por último, filtrar a través de una gasa o papel y envasar.
Beneficios Adicionales
Uso terapéutico El diente de león es un tónico amargo que estimula la secreción de los órganos de la digestión. Se utiliza en caso de hipoacidez, cálculos biliares, falta de apetito y en trastornos digestivos en general. Además, ejerce una acción sobre el hígado y la vesícula biliar, con la que se dobla e incluso se cuadriplica la secreción de bilis.Es especialmente eficaz y valioso como depurativo y diurético, ya que contiene altos niveles de sales de potasio. Su efecto diurético puede ser útil para bajar la presión arterial, aliviar la retención de líquidos en la fase premenstrual y el reuma. También se ha recomendado en el tratamiento de cálculos del riñón, órgano que se ve favorecido no solamente por la actividad diurética, sino por un efecto depurativo más general, debido a un estímulo inespecífico de la función celular y del metabolismo en amplio, que podría deberse a los enzimas vegetales que esta planta contiene. Por ello, se recomienda como tratamiento depurativo de fondo en casos como el reumatismo, o como tónico general, sobre todo en forma de las tradicionales “curas primaverales” depurativas.Los tallos floríferos recién cogidos, de los que se comen cada día unos 5 o 6, crudos, ayudan rápidamente contra la hepatitis crónica, reduciendo la inflamación del hígado e ictericia.Tiene propiedades anti-inflamatorias que pueden proporcionar beneficios a las personas con asma, resfriados y otras enfermedades inflamatorias. Funciona como prebiótico. La raíz ayuda en casos de anemia, hipertensión e hipoglucemia y también se cita en fuentes científicas como una alternativa a la quimioterapia en ciertos tipos de leucemias.Externamente, el látex elimina verrugas, lunares, granos, callos, eccemas, llagas y alivia las picaduras de abejas, además de tener una acción antibacteriana.
Otros Usos
Una curiosidad interesante sobre el Diente de León es que su savia lechosa contiene látex natural, y algunas especies han sido estudiadas como fuente alternativa de caucho.
Asociado con otros vegetales, el diente de león puede inhibir el crecimiento de sus vecinos en caso de proximidad excesiva.
El extracto fermentado de diente de león es un buen estimulante de la tierra y la vegetación por sus principios activos como el ácido salicílico, el potasio, el etileno y por los principios activos presentes en el látex amargo de las raíces. Para hacer este extracto se recoge la planta entera. Se puede secar, lo que en este caso, las raíces deben secarse por separado después de haberlas cortado en trocitos.
La compañía Amalgamated Bio-food preparará 12 de sus plantas de etanol para la producción de combustible hecho con diente de león. Para lograrlo, mezclarán la flor con gasolina. Los científicos dicen que este sustituto será incluso más eficiente que el etanol, al tiempo que las refinerías de Estados Unidos aseguran que el nuevo producto, llamado dandeleen (por su nombre en inglés: dandelion), estará disponible en las estaciones de servicio a principios de 2009.
Es una de las principales especies de flora de interés apícola en las praderas, las abejas visitan sus flores indefectiblemente, entregando muy buena cantidad de néctar y polen. Por sus distribución prácticamente cosmopolita es conocido en todo el mundo por los apicultores.
Nombres Comunes del Diente de León
Amargón, taraxacón, achicoria amarga, bulanico, amargón, almirón, pelosilla, corona de fraile, achicoria amarilla, achicoria silvestre, bufas de lobo, chinita de campo, flor de macho, frango, lechiriega y taraxaco.
