La gingivoestomatitis herpética es una infección que afecta la boca y las encías, provocando úlceras e hinchazón. Esta condición puede ser bastante dolorosa e incómoda, y es muy común en niños que han tenido contacto con el virus o bacteria que la provoca.

Se trata de la manifestación clínica más frecuente de la infección primaria por el virus herpes simple (VHS). Es muy común en lactantes y niños pequeños con una incidencia máxima en niños de 1 a 3 años, aunque puede aparecer a cualquier edad.
Causas de la Gingivoestomatitis Herpética
Los virus causantes de la gingivoestomatitis habitualmente son VHS-1. Más del 90% de los casos de GHP son debidos al virus herpes simplex tipo I (VHS-I) y ocasionalmente al virus herpes simplex tipo II (VHS-II). Ambos virus producen manifestaciones clínicas similares. La infección se adquiere por contacto estrecho de la mucosa oral con saliva infectada o lesiones periorales.
Cabe destacar que además del virus del herpes simple, suelen estar involucrados otros virus como coxsackie y enterovirus. Otros agentes causales son las bacterias, hongos, traumatismos de la boca, carencias vitamínicas o trastornos inmunitarios.
La GHP se produce fundamentalmente durante la infancia o adolescencia. La infección es asintomática la mayoría de las veces, presentando manifestaciones clínicas claras en sólo un 10% de los pacientes. Sin embargo, se ha sugerido que el número de casos sintomáticos en la actualidad es más elevado que el que indican los datos estadísticos.
Síntomas de la Gingivoestomatitis Herpética
El comienzo es brusco, con dolor bucal, irritabilidad, aumento de la salivación, aliento fétido, dificultad para la alimentación y fiebre que por lo general suele ser alta. Uno de los síntomas más frecuentes es que el niño presenta fiebre bastante alta llegando hasta los 40 grados. Por último, debido al dolor anteriormente mencionado, el peque puede rechazar todo tipo de alimentos.
Cuando la infección es sintomática, la presentación suele ser abrupta, con fiebre, escalofríos, malestar general, síntomas gripales, faringitis, y adenopatías cervicales. Los síntomas principales más frecuentes son disfagia (dolor de garganta) o dolor bucal o sensación ardiente bucal.
A la exploración pueden observarse erosiones dolorosas, úlceras y ampollas que afectan a la mucosa de la cara interna de las mejillas, encías, labios, lengua y, con menor frecuencia, en la parte posterior de la faringe. También es frecuente el aumento de tamaño de los ganglios del cuello.
Tras un corto período, aparece una erupción vesicular en grupos de breve duración que es seguida por úlceras superficiales dolorosas circunscritas por un halo rojizo. Las lesiones pueden presentarse virtualmente en cualquier área de la mucosa oral y en ocasiones en la zona perioral de la piel. En algunos casos, puede observarse también una gingivitis inflamatoria. Otros síntomas habituales en la primoinfección herpética son la halitosis, babeo excesivo e hipersalivación.
Las encías pueden estar ligeramente inflamadas, rojas, ulceradas y sangrar con facilidad. Cuando la causa es viral las lesiones bucales puede durar de 7 a 10 días aunque la resolución de los síntomas generales se produce con antelación.
Una complicación frecuente de la primoinfección herpética es la deshidratación debida a las dificultades de alimentación y bebida. Otras complicaciones son la parálisis de Bell, viremia, afectación ocular, esofagitis herpética y meningoencefalitis.
Diagnóstico de la Gingivoestomatitis Herpética
El diagnóstico suele ser clínico. En la mayoría de los casos de gingivoestomatitis el tratamiento inicial será sólo sintomático, considerándose la terapia antiviral oral o IV en casos con importante afectación de mucosa oral o del estado general.
Podemos hacer el diagnóstico si se trata del virus del herpes simple, pero las técnicas utilizadas no son simples. Éstos virus deben transportarse y cultivarse en medios adecuados. Los resultados se obtienen a los 15 días aproximadamente. También se dispone de técnicas diagnósticas rápidas, como la tinción directa del contenido de las vesículas con anticuerpos fluorescentes.
En la práctica, el uso de métodos microbiológicos para el diagnóstico etiológico de las infecciones herpéticas es muy escaso en el niño inmunocompetente con gingivoestomatitis, infecciones leves o recurrencias. En cambio en el niño con infecciones graves o inmunodeprimido suelen ser necesarios el ingreso hospitalario y la práctica de pruebas complementarias, incluyendo cultivo, inmunohistoquímica o PCR.
Tratamiento de la Gingivoestomatitis Herpética
Existen dos tratamientos para esta infección: uno consiste en el suministro de medicamentos y el otro no implica procedimiento médico.
Lo más frecuente es que la gingivoestomatitis se resuelva espontáneamente y sólo precise tratamiento sintomático para el dolor o productos que ayudan a la cicatrización local. Se debe prestar especial atención en los niños a la hidratación ofreciéndoles líquidos de forma fraccionada, fríos o a temperatura ambiente. Evitar los alimentos ácidos, salados o ricos en especias. Se pueden calmar las molestias con paracetamol o ibuprofeno por vía oral.
En cuanto a las medidas no farmacológicas se recomienda la ingesta abundante de líquidos para evitar la deshidratación siendo necesario en ocasiones ofrecer suero oral a demanda. El punto clave para conseguir el control del dolor y garantizar la ingesta es la analgesia local con preparados tópicos. En este sentido, la lidocaína viscosa al 2% es la más extendida, aunque algunos autores no consideran que tenga un efecto superior al placebo.
El aciclovir es el fármaco de elección, cuyo inicio precoz (primeras 48 horas) puede reducir la duración de la sintomatología y acortar el tiempo de eliminación del virus de 5-10 días a 1-4 días. En adolescentes, puede optarse por comprimidos de su prodroga, el valaciclovir (500-1000 mg cada 12 horas), o bien famciclovir (autorizado en España para mayores de 18 años) como prodroga del penciclovir, que mejoran la biodisponibilidad del aciclovir y permiten intervalos de administración más largos.
El uso de antivirales por vía oral como es el Aciclovir se reserva para casos más graves con numerosas lesiones orales que imposibiliten la ingesta de líquidos con riesgo de deshidratación, sobre todos aquellos que requieran ingreso.
Si se sospecha infección por hongos, la aplicación tópica o enjuagues con nistatina cuatro veces al día suele ser eficaz. No es necesario el tratamiento con aciclovir en la infección leve, de evolución limitada en niños inmunocompetentes.
Tratamiento farmacológico empírico según la edad y formas clínicas:
| Edad | Formas clínicas | Tratamiento ambulatorio | Tratamiento hospitalario |
|---|---|---|---|
| 0-4 semanas | Herpes neonatal | Terapia supresora 300mg/m2/dosis vía oral/8h y durante un mínimo de 6 meses. | Aciclovir, vía IV, 60 mg/kg/día, en 3 dosis, durante 2-3 semanas |
| 1-6 meses | Recurrencia de herpes neonatal | Terapia supresora 300mg/m2/dosis vía oral/8h y durante un mínimo de 6 meses. En caso de recurrencias, valorar según las manifestaciones clínicas. | Valoración individual Aciclovir, vía IV, 15-30 mg/kg/día, en 3 dosis, durante 2-3 días; seguido de VO (60 mg/kg/día, en 4 dosis), hasta completar 5-7 días |
| 1-6 meses | Herpes mucocutáneo | Valoración individual Aciclovir, VO, 60 mg/kg/día, en 4 dosis, durante 5-7 días | - |
| 6 meses a 14 años | Herpes orolabial, facial Gingivoestomatitis | Habitualmente no indicado Valoración individual Aciclovir, VO, 60 mg/kg/día, en 4 dosis, durante 5-7 días | Valoración individual Aciclovir, vía IV, 15-30 mg/kg/día, en 3 dosis, durante 2-3 días; seguido de VO (60 mg/kg/día, en 4 dosis), hasta completar 5-7 días |
| Herpes genital (adolescentes) | Herpes genital (adolescentes) | Valoración individual Aciclovir, VO, 60 mg/kg/día, en 4 dosis, durante 5-10 días Alternativa: valaciclovir, famciclovir, VO, durante 5 días | - |
| Cualquier edad | Niños inmuno-comprometidos Infección mucocutánea limitada | No indicado | Aciclovir, IV, 15-30 mg/kg/día, en 3 dosis, durante 7-10 días |
| Cualquier edad | Otras formas Infección diseminada/grave Meningoencefalitis | No indicado | Aciclovir, IV, 30-60 mg/kg/día, en 3 dosis, durante 2-3 semanas |
Gingivoestomatitis en niños: Todo lo que necesitas saber sobre ampollas bucales
Prevención de la Gingivoestomatitis Herpética
Tal y como lo hemos comentado a lo largo del artículo, este virus es sumamente contagioso por lo que resulta imposible realizar una previsión que pueda ser eficaz al cien por cien. Cuida las maneras en las que tú peque bebe agua, zumos u otros líquidos.
Las infecciones orales por virus herpes simple son frecuentes en los niños escolarizados. La mayoría de estas infecciones son asintomáticas, con excreción del virus en la saliva en ausencia de enfermedad clínica. Los niños con gingivoestomatitis por virus herpes simple que no tienen control de las secreciones orales deben ser excluidos de la guardería mientras presente sintomatología.
No se ha demostrado predominio estacional, aunque vemos más casos en verano probablemente debido a la reactivación de herpes labiales recurrentes debido sol y el calor favoreciendo el contagio.
Desde smysecret.com, por supuesto, te animamos a buscar atención médica para este tipo de patologías. Más cerca de tu mejor sonrisa.
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