El seno maxilar, también conocido como antro de Highmore, es una de las cavidades que conforman los senos paranasales en la cabeza. Se localiza en el hueso maxilar superior, uno en cada lado de la cara, y es la cavidad más grande de los senos paranasales, con forma piramidal. Estas cavidades están recubiertas por mucosa respiratoria.

Desarrollo y Drenaje del Seno Maxilar
El seno maxilar es el mayor de los senos paranasales y es el primero que se desarrolla en la especie humana. Se origina en el tercer mes del desarrollo embrionario a partir de una evaginación lateral del epitelio del meato medio nasal. Antes del nacimiento, se produce un segundo proceso de neumatización.
El sistema de drenaje se localiza en la cara antero-superior de la pared medial y está constituido por un ostium y un infundíbulo de 7-10 mm de longitud y de varios milímetros de diámetro. El drenaje linfático se realiza, a través de la cara, hacia los colectores ganglionares submandibulares.
Inervación e Irrigación del Seno Maxilar
Las piezas dentales y la apófisis alveolar del maxilar superior reciben su inervación e irrigación a través de estructuras neurovasculares que discurren por el interior del seno maxilar. Unas veces se disponen en el interior de la pared posterior y anterior del seno, y otras veces más superficiales, por debajo de la mucosa sinusal, dejando a su paso canales o surcos en el hueso.
Los nervios alveolares superiores habitualmente se dividen en tres diferentes ramas: anteriores, medios y posteriores, y pueden además, ser acompañados de vasos sanguíneos y nervios del sistema nervioso autónomo.
Distribución de los Surcos Neurovasculares
La distribución de los surcos neurovasculares ha sido de absoluta variabilidad en cuanto a su recorrido. Se mantuvo el recorrido anterior para incisivos y caninos en el 90% de los casos. Los surcos alveolares medios los hemos encontrado en el 60% de los casos. Los surcos alveolares posteriores se presentaron en el 100% de los casos, tanto en cráneo seco como en disección de cadáver. No hemos encontrado simetría en la distribución de los surcos neurovasculares de ambos lados del mismo individuo.
El interés en el conocimiento detallado de la topografía nerviosa de los nervios alveolares radica en la importancia de su repercusión clínica en el diagnóstico, prevención y tratamiento de diversas patologías.
Elevación de seno ATRAUMÁTICA o TRANSCRESTAL - Colocación de IMPLANTES para pacientes SIN HUESO ©
Relación con los Molares Superiores e Implantes Dentales
La base, o suelo del seno maxilar, está en íntima relación con las raíces de los molares superiores. Cuando se produce la pérdida de estos molares - y la posterior atrofia ósea del reborde alveolar - se ve comprometida la cantidad de hueso disponible para la inserción de implantes y la posterior realización de las coronas sobre ellos para restaurar la función masticatoria.

Elevación del Seno Maxilar
La elevación de seno maxilar es un procedimiento que se realiza con frecuencia como paso previo a la colocación de implantes dentales en la zona posterior del maxilar superior. Un seno maxilar grande puede limitar la colocación de implantes. Esto significa que el hueso se reduce y puede no ser suficiente para soportar un implante dental.
Técnicas de Elevación del Seno Maxilar
El procedimiento de la elevación del seno maxilar varía según el tipo de técnica utilizada:
- Técnica clásica (ventana lateral o acceso de Cadwell-Luc): Consiste en realizar un acceso con instrumental rotatorio o de ultrasonidos desde la pared lateral del maxilar superior accediendo a la cavidad sin perforar la membrana.
- Elevación de seno desde la cresta ósea (utilizando osteotomos): Se realiza a través de la perforación realizada en la posición donde colocaremos los implantes. Además, esta técnica tiene otra limitación; la necesidad de una cantidad ósea de reborde alveolar de, al menos, 5 mm para colocar los implantes de manera simultánea obteniendo una buena estabilidad primaria de los mismos.
También se pueden utilizar bloques óseos del propio paciente. Otras opciones consisten en la obtención de hueso autólogo con rascadores o el uso de hidroxiapatita de origen animal o fosfato cálcico de origen sintético.
Recuperación y Cuidados Postoperatorios
La recuperación después de un procedimiento de este tipo suele ser llevadera. Los síntomas más comunes son inflamación, leve dolor y hematomas. El tiempo de curación después de una elevación del seno maxilar suele ser de 4 a 6 semanas. La intervención se realiza bajo anestesia local, por lo que el paciente no siente dolor durante el procedimiento. En algunos casos, se puede utilizar sedación intravenosa consciente para reducir la ansiedad del paciente y aumentar su comodidad.
Algunos cirujanos recomiendan precauciones incluso durante 1 mes, ya que esto podría provocar la rotura de la membrana, la migración del material de relleno al interior del seno maxilar y su posible infección. Una vez superado el postoperatorio inmediato sin complicaciones, debemos esperar entre 4 y 6 meses (clásicamente 8 meses) a que el material se integre en el hueso del propio paciente y posteriormente colocar los implantes dentales en el hueso neoformado y esperar la osteointegración de los mismos durante 4 meses más.
Efectividad y Resultados
La elevación de seno maxilar es una técnica muy efectiva para aumentar la cantidad de hueso disponible en el maxilar superior y permitir la colocación de implantes dentales. Los resultados son predecibles y satisfactorios, pero la técnica es muy delicada y fácilmente pueden surgir contratiempos que impidan seguir adelante. El postoperatorio puede presentar un componente de inflamación mayor que en otros tipos de cirugía. En los casos en los que existe suficiente hueso para dejar un implante estable se puede realizar el sinus lift y la colocación del implante en el mismo acto quirúrgico.