La Importancia de Lavarse los Dientes: Más Allá de una Sonrisa Bonita

Es algo que hacemos de forma automática, casi como respirar, pero los expertos insisten en que tenemos ciertos hábitos que no son beneficiosos para nuestros dientes ni nuestra salud bucodental. Parece algo relativamente fácil, pero no lo hacemos bien. Nos referimos a cómo nos cepillamos los dientes.

Errores Comunes al Cepillarse los Dientes

La Dra. Noelia Santos, especialista en odontología conservadora de la Clínica Ferrus & Bratos, destaca algunos de los principales errores que cometemos cuando nos lavamos los dientes:

  • Olvidar cepillarse la lengua y las superficies entre los dientes y los molares.
  • Cepillarse peor el lado de la boca que coincide con la predominancia de la mano, es decir, "las personas diestras se cepillan peor el lado derecho de la boca".
  • No cambiar el cepillo de dientes con regularidad: usar un cepillo desgastado no tiene la misma eficacia. "Por norma general, se aconseja renovarlo cada tres meses y un consejo para no olvidarnos es coger uno nuevo cuando cambiamos de estación (invierno-primavera-verano-otoño)", sostiene.
  • Cepillarse inmediatamente después de comer: especialmente después de consumir alimentos ácidos, "es mejor esperar al menos 20 minutos antes de cepillar para evitar dañar el esmalte".
  • No usar pasta dental con flúor: el flúor ayuda a fortalecer el esmalte dental y prevenir las lesiones de caries. "Sin embargo, habría que individualizar cada caso porque si hay alguna patología concreta que tratar, como problemas de sensibilidad o encías inflamadas, el profesional nos puede recomendar el uso de un dentífrico adecuado para nuestro caso", matiza.

¿Cuántas veces al día debemos cepillarnos los dientes?

"Estaría indicado cepillarse después de cada comida, pero al menos tres veces al día sería lo recomendado para mantener una buena salud bucal. Es fundamental realizar un exhaustivo cepillado por la noche, ya que es cuando la boca pasa más horas con menos cantidad de saliva protectora y las bacterias encuentran un medio muy apto para proliferar", explica la odontóloga.

Además, la doctora Santos recomienda el uso de un cepillo eléctrico por comodidad para el paciente porque, como asegura, "un cepillado efectivo es por repetición, no por fuerza excesiva y con el cepillo eléctrico controlamos muy bien ese factor y sólo hay que deslizarlo por las zonas a limpiar. Pero si no estamos habituados al eléctrico o no queremos hacer ese tipo de inversión, recomendaría el uso de un cepillo con cerdas de dureza media".

¿Cuántos minutos debemos estar cepillando los dientes?

Para una limpieza dental efectiva, la doctora recomienda cepillarse los dientes durante un tiempo estimado de dos a tres minutos. Esto ayuda a asegurarse de que todas las superficies de los dientes y encías están bien limpios: "Puedes dividir la boca en cuatro secciones y dedicar aproximadamente 30 segundos a cada una de ellas".

Para la población en general, la mejor técnica de cepillado es la técnica de Bass modificada. Esta técnica consiste en colocar el cepillo a 45 grados respecto al eje del diente y realizar movimientos de barrido cortos en sentido horizontal y, a su vez, vibratorios en sentido semicircular. "Siempre iniciando el movimiento en el surco entre la encía y el diente y después limpiando toda la superficie dentaria", añade.

Al menos debemos incidir durante unos diez segundos por cada diente, limpiando la cara externa e interna de los dientes y molares. Después se debe realizar el cepillado de la lengua, como asegura Santos, "y la limpieza de los espacios interproximales (superficies entre los dientes y molares con cepillos interproximales y seda dental)".

Hemos visto últimamente por redes sociales que es malo enjuagar la boca tras el cepillado. ¿Es cierto? "La razón por la que se sugiere no enjuagar la boca después de cepillarse los dientes es que, al hacerlo, puedes eliminar el flúor que queda en la superficie dentaria tras el cepillado. El flúor ayuda a fortalecer el esmalte dental y prevenir caries, pero es un ingrediente más de las pastas de dientes. Por lo tanto, se puede recomendar escupir el exceso de pasta, si no nos incomoda el sabor o la textura que queda, o bien, utilizar un enjuague de uso diario que vuelva a depositar los componentes beneficios sobre nuestros dientes", destaca.

"En general, humedecer el cepillo puede hacer que las cerdas del cepillo sean más endebles, pudiendo perder eficacia en su función de barrido, y puede diluir el dentífrico antes de comenzar el cepillado. Así que, en general, no se recomienda", sentencia la odontóloga.

Técnicas Generales para un Buen Cuidado Bucodental

El cepillado de los dientes y el uso del hilo dental van de la mano como bases de un buen cuidado bucodental, y una técnica adecuada es importante para ambas actividades. Recuerda estas técnicas generales cuando te cepilles los dientes, ya sea antes o después de usar el hilo dental:

  • Sujeta el cepillo de dientes en un ángulo de 45 grados hacia la línea de las encías.
  • Cuando te cepilles los dientes, mueve el cepillo hacia delante y hacia atrás con suavidad, con un movimiento circular sobre la parte delantera, trasera y superior (superficie de masticación) de los dientes. No frotes con fuerza a lo largo de la línea de las encías, ya que puedes irritarlas.
  • Acuérdate de cepillar (y usar el hilo dental) detrás de los dientes delanteros inferiores (de abajo). Utiliza las cerdas superiores del cepillo para llegar a esta zona. Si te resulta complicado llegar con el hilo dental normal, prueba a utilizar un portahilos o un arco para hilo dental desechable.
  • Otros elementos del cuidado bucodental completo son el cepillado de la lengua. Así, refrescarás tu aliento y eliminarás más bacterias causantes de caries. Además, si tienes posibilidades de acumular placa o de sufrir enfermedades periodontales, plantéate añadir un enjuague bucal antiséptico a tu rutina de cuidado bucodental completo.

La mejor técnica para cepillar los dientes y cómo usar el hilo/seda dental | ¿Cuál hilo es el mejor?

Cómo Cepillarse los Dientes con un Cepillo Manual

Aprender a cepillarse los dientes correctamente es el primer paso para mantener una buena higiene bucodental y unos dientes y encías sanos. Además, ayuda a minimizar el riesgo de caries y problemas de encías, las principales causas de pérdida de piezas dentales.

Antes de Empezar

Aunque existen varios métodos para cepillarse los dientes con un cepillo manual, pide siempre consejo a tu dentista y procura seguir sus instrucciones. Para empezar, utiliza pasta de dientes con flúor con un cepillo de dientes de cerdas suaves y no olvides cambiarlo cada tres meses.

Dos Minutos, Dos Veces al Día

Para cepillarte los dientes correctamente, dedica al menos dos minutos con la técnica recomendada, que consiste en cepillar durante 30 segundos cada sección de la boca (superior derecha, superior izquierda, inferior derecha e inferior izquierda), tanto por la mañana como por la noche. Como la mayoría de los cepillos manuales no disponen de temporizadores integrados de dos minutos, puedes tener un reloj a mano para asegurarte de que te cepillas el tiempo suficiente.

Colocar el Cepillo

La forma de sujetar el cepillo de dientes depende de la parte del diente que estés cepillando.

  1. Empieza por las superficies externas e internas, y cepilla en un ángulo de 45 grados con movimientos cortos de medio diente contra la línea de las encías. Asegúrate de llegar a los dientes posteriores.
  2. Pasa a las superficies de masticación. Sujeta el cepillo en posición horizontal y cepilla hacia delante y hacia atrás a lo largo de estas superficies.
  3. Cuando llegues a las superficies interiores de los dientes delanteros, inclina el cepillo en vertical y realiza suaves movimientos ascendentes y descendentes con la punta del cepillo.
  4. Asegúrate de cepillar los dientes con suavidad a lo largo de la línea de las encías.
  5. Cepíllate la lengua con un movimiento de barrido de atrás hacia delante para eliminar las partículas de comida y ayudar a eliminar las bacterias causantes del mal olor para refrescar el aliento.

Cepillo de Dientes Eléctrico Recargable

Un cepillo de dientes eléctrico recargable (también conocido como cepillo de dientes «eléctrico») puede ayudarte a mantener la salud de tus dientes y encías. Muchos cepillos de dientes recargables utilizan una tecnología de rotación oscilante para proporcionar mejores resultados de salud bucodental que los cepillos manuales normales. Por eso, a algunas personas les resulta más fácil cepillarse con un cepillo eléctrico cuando aprenden a hacerlo correctamente. Solo hay que recordar que la clave para cepillarse bien con un cepillo eléctrico es guiar el cabezal del cepillo para que llegue a todas las zonas de la boca.

Utilizar un Cepillo de Dientes Eléctrico Recargable

Aunque resulte increíble, a muchos niños en edad escolar les encanta cepillarse los dientes. Los cepillos eléctricos recargables son fáciles de usar y eso forma parte de su atractivo. La mayoría de los cepillos eléctricos recargables funcionan a una velocidad de entre 5000 y 30 000 pasadas por minuto sobre los dientes, y por eso tardan menos en efectuar una limpieza exhaustiva. Para utilizar un cepillo eléctrico recargable, basta con poner pasta de dientes en el cabezal y sujetar el cepillo en un ángulo de 45 grados, igual que harías con un cepillo manual. A continuación, enciende el cepillo y muévelo de diente en diente. Los cabezales más pequeños de la mayoría de los cepillos eléctricos recargables suelen cepillar los dientes de uno en uno, en función del tamaño de las piezas. Aunque se trate de un cepillo eléctrico recargable, debes dedicar unos dos minutos al cepillado para asegurarte de que has limpiado todos los dientes. Cuando hayas terminado de cepillarte, aclara el cabezal del cepillo con agua y déjalo secar.

Temporizadores de Dos Minutos Integrados

La mayoría de los cepillos eléctricos recargables cuentan con temporizadores de dos minutos integrados y algunos incluso disponen de temporizadores profesionales que dividen en 30 segundos cada cuadrante para ayudarte a controlar el tiempo.

Colocar el Cepillo de Dientes Recargable

Cuando utilizas un cepillo eléctrico recargable, no es necesario presionar con fuerza ni frotar. Basta con guiar el cepillo mientras este realiza la acción de cepillado. De hecho, algunos cepillos eléctricos cuentan con sensores de presión que te avisan cuando te cepillas con demasiada fuerza.

  1. Asegúrate de que tu cepillo de dientes está cargado. Muchos cepillos eléctricos cuentan con luces que indican el nivel de carga, para que puedas saber si el cepillo está cargado.
  2. Empieza por las superficies exteriores de los dientes. Guía el cabezal del cepillo lentamente por los dientes, manteniendo el cabezal durante unos segundos en cada pieza antes de pasar a la siguiente. Sigue la forma de cada diente y la curva de las encías.
  3. Repite el Paso 2 en las superficies interiores de los dientes.
  4. Repite el Paso 2 en las superficies de masticación de los dientes, así como detrás de los dientes posteriores.
  5. Dirige el cabezal del cepillo a lo largo de la línea gingival y sobre las encías. De nuevo, no presiones con fuerza ni frotes.
  6. Trata de pasar el cabezal del cepillo a lo largo de la lengua y el paladar, de atrás hacia delante, para ayudar a refrescar el aliento.

Con una técnica de cepillado adecuada con un cepillo eléctrico recargable y un poco de práctica, te cepillarás con confianza, ya que estarás recurriendo a la tecnología clínicamente probada de un cepillo eléctrico recargable para la limpieza dental.

Cosas que Dañan los Dientes

¿Cuántas veces al día piensas en tus dientes? Muchas personas no los consideran una parte del cuerpo que necesita cuidado constante. Tendemos a creer que mientras nos cepillemos regularmente, nuestros dientes estarán bien.

Sin embargo, aquí es donde la mayoría de la gente se equivoca. Es posible que estés dañando el esmalte de tus dientes sin siquiera darte cuenta. ¿Cómo es posible?

Cepillarse los Dientes con Demasiada Fuerza

Aunque cepillarse regularmente es la mejor manera de mantener los dientes sanos, cepillarse demasiado fuerte puede ser contraproducente. Lo mismo ocurre si usas un cepillo de dientes de cerdas duras. No te cepilles como si te fuera la vida en ello, no es necesario. En lugar de eso, dedícale al cepillado un minuto más de tu tiempo, pero con suavidad.

A la mayoría de nosotros nos enseñaron desde pequeños que cepillarse los dientes dos veces al día es esencial para una buena higiene bucal. Pero, ¿sabía que cepillarse los dientes con demasiada fuerza puede dañarlos?

¿Qué es el Daño del Esmalte?

El esmalte es la fina capa exterior de los dientes. Se compone principalmente de calcio y fosfato, que protegen las capas más blandas de debajo del desgaste. Cuando el esmalte se desgasta o se daña, puede provocar dolor, sensibilidad, amarilleamiento de los dientes o incluso caries en casos extremos.

Cómo Afecta al Esmalte un Cepillado Demasiado Fuerte

Cepillarse los dientes con demasiada fuerza con un cepillo manual o eléctrico de cerdas rígidas puede causar abrasión en el esmalte. Esto significa que la presión aplicada durante el cepillado es lo suficientemente fuerte como para desgastar la capa externa de los dientes. Si esto ocurre con regularidad y a lo largo del tiempo, el esmalte acabará adelgazándose y será más vulnerable a las caries.

Formas de Evitar Daños en el Esmalte Durante el Cepillado

Afortunadamente, hay varias medidas que puede tomar para asegurarse de no cepillarse demasiado fuerte y dañar el esmalte. Estos son algunos consejos para mantener sanos los dientes durante el cepillado:

  • Utiliza un cepillo de cerdas suaves: un cepillo de cerdas suaves no ejercerá tanta presión sobre los dientes como los de cerdas más duras. Esto ayudará a reducir el riesgo de abrasión con el tiempo.
  • Cepíllate suavemente - Recuerda que los movimientos circulares suaves son más eficaces que los frotamientos enérgicos a la hora de limpiarte los dientes.
  • No te olvides de la limpieza de la lengua :Las bacterias de la lengua pueden provocar mal aliento y contribuir a la formación de placa, así que asegúrate de dedicarle algo de tiempo cuando te cepilles los dientes
  • Utiliza pasta de dientes con flúor- El flúor ayuda a fortalecer el esmalte dental, reduciendo su vulnerabilidad con el paso del tiempo. Utiliza un dentífrico con flúor aprobado por la ADA para obtener los máximos beneficios
  • Controla el desgaste - Si nota signos de desgaste excesivo en los dientes, como astillamiento o decoloración, visite a su dentista de inmediato para que pueda diagnosticar cualquier posible problema a tiempo.
  • Visita al dentista con regularidad Las visitas periódicas al dentista son importantes para vigilar cualquier cambio en la salud bucal causado por un cepillado demasiado fuerte u otros factores relacionados con el estilo de vida, como fumar o beber alcohol en exceso. Si es necesario, tu dentista también puede recomendarte el uso de productos especiales.

Usar los Dientes como Herramientas

¿Te muerdes las uñas? ¿Rompes los envases de alimentos con los dientes? ¿O tal vez muerdes la tapa de una botella para abrirla? Tus dientes están hechos para tres cosas: Masticar la comida, hablar correctamente, y lucir una bonita sonrisa. Los dientes no son alicates, no son ganchos. Usa un cortaúñas en tus uñas, consigue una tijera para abrir los envases de comida y usa un cascanueces para girar la tapa de una botella. En otras palabras, usa las herramientas adecuadas para cada actividad: ¡no tus dientes!

¿Qué ocurre cuando utilizas los dientes como herramientas?

Utilizar los dientes como herramientas puede provocar una serie de problemas dentales. Esto se debe a que provoca un desgaste excesivo del esmalte, que protege cada diente de posibles daños. El esmalte puede desgastarse o agrietarse con el tiempo si utilizas con frecuencia los dientes para abrir botellas o recipientes, arrancar tapas de esmalte de uñas o morder objetos duros como plástico o metal. Incluso puede provocar astillamientos o roturas

Además, utilizar los dientes como herramientas supone un riesgo de desarrollar caries debido al aumento de los niveles de bacterias en la boca provocado por morder superficies duras.

Además, aumenta el riesgo de padecer enfermedades de las encías, ya que las bacterias pueden acumularse alrededor y debajo de las encías cuando éstas entran en contacto con objetos afilados, como tapones metálicos o envases de plástico. Por último, utilizar los dientes como herramientas puede causar dolor de mandíbula debido a la tensión que se ejerce sobre los músculos de la mandíbula al morder objetos duros.

Alternativas al uso de los dientes

La mejor forma de evitar los problemas dentales causados por el uso de los dientes como herramientas es, sencillamente, ¡no hacerlo! Existen muchas alternativas que te ayudarán a abrir botellas, romper envases de comida y cortarte las uñas sin forzar los músculos de la mandíbula ni dañar el esmalte.

Por ejemplo, en lugar de romper un envase de comida con los dientes, prueba a utilizar unas tijeras o un cuchillo; así te asegurarás de que no se te quedan objetos extraños entre los dientes Para abrir botellas, invierte en un abrebotellas: suelen ser baratos y fáciles de usar. Por último, para cortarse las uñas, compre cortaúñas de diferentes formas y tamaños, ¡seguro que hay uno que se adapta cómodamente a su mano!

Otros Hábitos Perjudiciales

  • Beber agua embotellada: El agua embotellada se somete a un proceso de filtración que elimina la mayoría de los minerales que contiene, incluido el flúor, y este mineral ayuda a fortalecer los dientes. Además, el agua embotellada es más ácida que el agua del grifo. El agua del grifo se somete a una limpieza exhaustiva sin eliminar los minerales, y también está fluorada, lo que la convierte en una mejor opción para nuestros dientes.
  • Usar palillos para eliminar comida de entre los dientes: Cuando se raspan los dientes con palillos, también se raspa algo de esmalte. Los palillos pueden dañar las encías debido a sus extremos puntiagudos. Es más aconsejable utilizar el hilo dental para eliminar los residuos de comida que quedan atrapados entre los dientes.

Seguramente necesites estar más consciente de la frecuencia con la que estás afectando de forma negativa a tus dientes y no te das ni cuenta. Una boca sana es clave para una vida saludable.

Salud Bucal a lo Largo de la Vida

Cuidar la salud bucal durante toda la vida no solo ayuda a prevenir enfermedades bucales, sino también enfermedades de carácter general. Una boca sana significa vivir mejor.

Es posible llegar a la vejez con una buena salud bucal, con todos nuestros dientes, disfrutando de una buena calidad de vida y una mejor salud física y bienestar emocional.

Desde nuestro primer diente y hasta el final de nuestra vida hemos de tener presente el cuidado de nuestra boca con productos de calidad avalados por la ciencia.

Consejos Básicos

  • Infancia: ¡Cuida tu boca de manera divertida! Adquirir buenos hábitos en la infancia es fundamental para poder mantener una buena salud bucal y general a lo largo de la vida.

4 Pasos para una Higiene Bucal 100% Completa

  1. Cepíllate los dientes con un cepillo y pasta según tus necesidades. Dedica 30 segundos a cada cuadrante (2 minutos en total).
  2. Practica la higiene interproximal limpiando entre diente y diente con cinta, seda o cepillos interproximales.

Errores Adicionales Comunes

  • No cepillarse la lengua: En la lengua también se asientan bacterias. En muchas ocasiones este es uno de los problemas de la aparición de halitosis o mal aliento.
  • Demasiada pasta dental: Que nuestro cepillo tenga mucha pasta de dientes no significa que estemos haciéndolo mejor. Es más estamos malgastando pasta de dientes innecesariamente.
  • No utilizar hilo dental: Al principio cuesta, pero es como todo. No te desanimes que con poco tiempo pasarás el hilo entre tus dientes de una forma rápida. Resulta fundamental realizar esta técnica ya que después del cepillado quedan muchos restos de comida en espacios interdentales a los que el cepillo no suele llegar.
  • No lavar tu cepillo: Una vez que acabas de cepillarte, hay que lavar el cepillo dental ya que este puede contener restos de pasta dental así como cualquier tipo de suciedad.
  • Poner el capuchón del cepillo tras su uso: Este error es bastante común por lo mencionado en el punto anterior. Resulta conveniente que las cerdas del cepillo se sequen. El capuchón impide este proceso.
  • No utilizar un cepillo de dientes adecuado: A veces compramos cepillos dentales sin criterio alguno. Nos gusta el color o quizás es el más barato, pero… ¿Es el adecuado? Por este motivo resulta básico ofreceros unas nociones básicas para saber qué cepillo de dientes hemos de comprar.
  • No cambiar el cepillo tras un resfriado o enfermedad: Tras un resfriado o enfermedad se produce un exceso de moco o simplemente la propia tos. Estos síntomas son comunes y pueden hacer que alguno de estos “seres indeseables” proliferen y se asienten en nuestro cepillo.
  • Cepillarte con mucha fuerza: Este efecto resulta perjudicial para tus dientes. No por hacerlo con excesiva fuerza significa que estén más limpios. Podrías dañar tu esmalte y encías.
  • No cambiar el cepillo: Resulta fundamental cambiar tu cepillo de dientes cada 3 meses aproximadamente. Las cerdas empiezan a degradarse y su forma no es la que debería ser.

Chivato Dental

Depositar 2-3 gotas sobre la lengua, hacer circular la saliva producida, por entre los dientes durante 1 minuto. Examinar los dientes frente al espejo. La placa dental queda teñida de rojo. Durante los primeros días es aconsejable cepillar zonas teñidas. En la segunda semana los padres debéis notar que cada vez se le tiñen menos los dientes. Recuerda que mientras dure el cepillado puede salir un poco de sangre de la encía, ya que la falta de higiene se acompaña de inflamación gingival.

Higiene en Pacientes Dependientes

  • Higiene de manos.
  • Identificación del paciente.
  • Informar al paciente y familia del procedimiento a realizar.
  • Higiene de manos del paciente.
  • Higiene de manos.
  • Mantener la boca abierta mediante depresor lingual, introducir agua con una jeringa de 10ml, aspirando al mismo tiempo con una sonda corta y de bordes redondeados.
  • Higiene de manos.

tags: #icono #lavarse #los #dientes