La limpieza dental profesional es uno de los pilares fundamentales para mantener una buena salud bucal. Más allá del cepillado diario y el uso del hilo dental, acudir regularmente a un dentista para una limpieza profesional puede prevenir problemas dentales como caries, gingivitis y periodontitis, además de contribuir a una sonrisa más radiante.
Aunque su nombre pueda despistarnos, en realidad, la principal función de una limpieza bucal es prevenir enfermedades: por eso a veces también se le llama profilaxis dental. Precisamente por eso los profesionales la denominan profilaxis dental. No solo permite eliminar placa bacteriana en la boca y manchas en cualquiera de las piezas dentales, sino que además limpia el sarro acumulado en la línea de las encías o en el cuello de los dientes.
Para disfrutar de una óptima salud bucodental es imprescindible realizar habitualmente unas pautas de higiene tan sencillas como rigurosas. Consisten en implementar una rutina higiénica adecuada para tener una boca sana, fuerte y bonita. Un ritual innegociable que todos los profesionales recomiendan, pero que no es suficiente para evitar que la placa bacteriana y el sarro se acumulen.
En este artículo, abordaremos las preguntas más frecuentes sobre la frecuencia de las limpiezas dentales, qué pasa si te haces muchas, cuántas puedes hacerte al año y cuánto tiempo dura una limpieza.
La importancia de las limpiezas dentales
Frecuencia Recomendada de Limpieza Dental
La mayoría de los dentistas y organizaciones como la Asociación Dental Americana (ADA) recomiendan realizarse una limpieza dental profesional cada seis meses, es decir, dos veces al año. Esta frecuencia está basada en estudios que muestran que el sarro y la placa bacteriana tienden a acumularse incluso con una buena higiene dental en casa.
Todos los dentistas coinciden: el tiempo necesario ideal para hacerse una limpieza dental oscila entre los seis meses y un año. Sin embargo, la mayoría de la gente nos acordamos de ello cuando ya ha pasado más tiempo. No obstante, es un periodo que puede variar dependiendo de la persona, de su higiene individual y de la predisposición que tenga a acumular sarro en sus dientes. Solo un dentista experto puede valorar la necesidad de realizar una limpieza oral ya que hay multitud de zonas en la boca que, a simple vista, no se sabe si están limpias.
En general, una limpieza dental profesional dos veces al año es suficiente para la mayoría de las personas. Sin embargo, quienes presentan factores de riesgo específicos pueden necesitar un régimen más frecuente.

Casos en los que se recomienda aumentar la frecuencia:
- Enfermedad periodontal: Las personas con periodontitis, una enfermedad avanzada de las encías, suelen necesitar limpiezas más frecuentes, generalmente cada 3 o 4 meses.
- Fumadores: El tabaquismo puede acelerar la acumulación de placa y sarro, además de aumentar el riesgo de enfermedad de las encías.
- Pacientes con gingivitis: Lo más recomendable es que se hagan la limpieza cada seis/cuatro meses o menos, ya que en estos se debe extremar las precauciones para evitar la acumulación de sarro y placa bacteriana que son los factores causantes del sangrado, de la inflamación de encías e incluso la pérdida ósea que puedes llegar a padecer.
- Ortodoncia: Si llevas brackets u otros aparatos de ortodoncia, tu dentista puede recomendarte limpiezas más frecuentes.
¿Qué Sucede Si No Se Hace una Limpieza Dental Entre los Seis Meses y un Año?
Además de antiestética, la acumulación de placa bacteriana calcificada puede resultar peligrosa. Es uno de los principales motivos por los que aparece la caries y constituye además un elevado factor de riesgo para el desarrollo de diversas enfermedades periodontales.

Llevar a cabo una limpieza oral dos veces al año impide que el sarro se asocie a la pérdida de piezas dentales y pueda incluso inducir a generar enfermedades como la diabetes y/o derivar en problemas cardiovasculares. No realizar una limpieza dental a tiempo puede derivar en diversas enfermedades bucodentales que, en mayor o menor grado, provocarán molestias, dolores, y otras consecuencias que, a largo plazo provoquen problemas en nuestra salud dental.
Problemas de no hacer una limpieza dental a tiempo:
- Aparición de gingivitis.
- Sarro bajo las encías.
- Dolor de muelas.
- Sangrado en el cepillado.
- Aparición de caries.
- Caída de piezas dentales muy dañadas.
- Problema estético, ya que los dientes pierden su color blanco original para ir tornándose amarillos.
¿Debo Hacer la Limpieza Aunque Me Cepille los Dientes a Diario?
El cepillado diario no es capaz de alcanzar ciertas zonas de la boca para eliminar las bacterias y restos de comida que quedan almacenados. Con el paso de los meses, esas bacterias se acumulan, sobre todo, entre las encías y en la base de los dientes, zonas prácticamente inaccesibles con un cepillo o hilo dental.
La acumulación de bacterias, con el tiempo, termina recubierta por una película de minerales que suele endurecerse y que conocemos como sarro. El sarro no puede eliminarse con un cepillo de dientes convencional, y poco a poco, va destruyendo la capa exterior del diente. La eliminación del sarro en las zonas de difícil acceso es uno de los motivos más importantes por los que hay que hacerse una limpieza dental cada seis meses o una vez al año.
¿Cómo se Realiza una Limpieza Dental Profesional?
Con un instrumento de ultrasonidos se elimina la placa de la superficie de los dientes, especialmente en la parte que está justo debajo de la línea de la encía. La acumulación de bacterias en esa zona es una de las principales causas de enfermedad periodontal. También, en ocasiones, el dentista completará la limpieza con hilo dental. A continuación pulirá los dientes con una pasta dentífrica especial.

Las vibraciones que produce el aparato de ultrasonidos, ayudan a que los fragmentos de sarro más grandes se desprendan. Las puntas de los instrumentos ultrasónicos son curvas y redondeadas y se mantienen siempre en movimiento alrededor de los dientes. No son afilados ya que su único propósito es simplemente soltar el sarro. Una vez que todas las superficies estén lisas y limpias, hay que proceder a su pulido.
Ventajas de hacerse una limpieza periódicamente
- Prevención: Hacer una limpieza dental de forma periódica previene la aparición de diversos problemas que puedan derivar en la aparición de caries o incluso la extracción de piezas dentales.
- Ahorro: Dejar vía libre a las bacterias derivará en problemas bucales mucho más dolorosos, caros y complejos de solucionar.
- Imagen: Una limpieza dental profesional contribuye a una sonrisa más radiante.
Mitos sobre la Limpieza Dental
- ¿Desgastan los dientes? Contrariamente al mito y si se realiza correctamente, una limpieza dental no daña el esmalte.
- ¿Son dolorosas? La limpieza bucal es un tratamiento sencillo que no genera molestias. Únicamente una minoría de pacientes nota una ligera sensibilidad mientras se lleva a cabo, pero es totalmente indoloro y no es necesaria la anestesia.