El sistema de implante Ankylos ha demostrado, durante más de 30 años, una estética fiable y duradera. El verdadero valor de un sistema de implante se revela con el tiempo.

Sistema de implantes Ankylos.
Características y Ventajas del Sistema Ankylos
La conexión TissueCare y el hombro del implante microrrugoso permiten la colocación subcrestal. Gracias a la geometría de la conexión Ankylos TissueCare, la transición entre el implante y el pilar cambia a una posición más central. Este offset horizontal crea las condiciones perfectas para la estabilidad de tejidos blandos y duros en el hombro del implante.
El hombro patentado del implante de microestructura favorece la formación de hueso hasta el pilar.
ScanPost: Facilitando el Registro Intraoral Óptico
Junto con un cuerpo de escaneado adecuado, ScanPost es un medio de ayuda muy práctico para el registro intraoral óptico de la posición del implante. Ya no será necesaria la impresión convencional mediante pilares de impresión para la transmisión a un molde de yeso. El ScanPost está disponible para diversos sistemas y diámetros de implantes y puede utilizarse para múltiples ocasiones.

ScanPost para implantes Ankylos.
El volumen de suministro incluye un pilar de escaneado y un tornillo de fijación. En función del sistema de cámara utilizado se tendrán que utilizar los cuerpos de escaneado disponible por separado (cuerpos de escaneado para Omnicam o cuerpos de escaneado para Bluecam). Todos los pilares, independientemente del tamaño, comparten la misma conexión cónica, lo que simplifica el proceso de tratamiento.
Carga Inmediata en Implantes Dentales
El protocolo de carga convencional en una o dos fases quirúrgicas ha sido evaluado durante los últimos 30 años bajo todas las condiciones clínicas posibles. En comparación, la carga inmediata es un protocolo relativamente nuevo que necesita de una estricta evaluación clínica.
Histología de la Carga Inmediata
Implantes de carga inmediata: técnica, duración y ventajas
El periodo de mayor riesgo para los implantes es el comprendido entre la segunda y la cuarta semana después de su colocación. En este periodo decrece temporalmente la estabilidad primaria. La estabilidad mecánica del implante lograda mediante el atornillado al hueso empieza a disminuir porque los osteoclastos comienzan el proceso de reabsorción ósea.
La de formación de nuevo hueso, en el que los osteoblastos aportan nuevos contactos óseos, no está lo suficientemente avanzada para proveer al implante de gran estabilidad secundaria. Estudios de análisis de la frecuencia de resonancia demuestran que los implantes con buena estabilidad inicial la mantienen de tres a cuatro meses tras su puesta en función.
Implantes con bajos valores de estabilidad después del primer o segundo mes de carga inmediata tienen un alto riesgo de fracaso. Cierto grado de micromovimiento es beneficioso para la estimulación de los osteoblastos, el hueso responde favorablemente a las cargas compresivas y estudios experimentales encontraron entre un 60 y 80% de contacto hueso-titanio en la superficie de los implantes cargados de forma inmediata.
Sin embargo, la prevención del micromovimiento es crítica para evitar la formación de tejido fibroso alrededor del implante, no debiendo ser mayor de 50 o 100 µm, rangos de movimiento superiores a 150 µm pueden comprometer la osteointegración.
Estabilidad Primaria
La estabilidad del implante tras su inserción es el factor de éxito más importante para la osteointegración. La estabilidad primaria de los implantes viene determinada inicialmente por la densidad ósea, estructura trabecular del hueso, la técnica quirúrgica, el número y diseño de los implantes utilizados y su distribución en la arcada dentaria.
Posteriormente es favorecida por un correcto diseño oclusal que controle las cargas masticatorias, la ausencia de extensiones y la unión rígida de todos los implantes por la prótesis provisional. Tan importante es la densidad y la estructura trabecular como la celularidad del hueso que va a albergar los implantes.
Cuantificación de la Estabilidad Primaria
La evaluación de la carga inmediata requiere de un método cuantitativo para la medición de la estabilidad del implante. La objetivación intraoperatoria de la estabilidad del implante es crucial para la toma de decisiones respecto a la carga inmediata. Desde un punto de vista práctico hay varias técnicas que permiten aproximarnos a la estabilidad clínica del implante previa a su carga, aunque ninguna de ellas ha sido todavía formalmente aceptada como referencia a día de hoy.
Johansson y Strid, desarrollaron la medición del torque de corte durante la preparación de la osteotomía a bajas revoluciones (OsseoCare; Nobel Biocare, Göteborg, Suecia), permitiendo medir la resistencia que ofrece el hueso al trabajó de la pieza de mano. Expresa la densidad ósea en función de la energía requerida para cortar por unidad del volumen óseo.
Así, una densidad ósea baja necesitaría menos de 30 Ncm para la colocación del implante, la densidad ósea media oscila entre 30 y 40 Ncm y la densidad alta supera los 40 Ncm. Para cargar implantes de forma inmediata se recomienda un torque de inserción comprendido entre 35 y 45 Ncm.
El análisis de la frecuencia de resonancia (Osstell; Integration Diagnostics, Götegorg, Suecia) es un método no invasivo desarrollado por el Dr. Neal Meredith, para cuantificar la estabilidad del implante analizando la interfase hueso-titanio. En este caso, un transductor eléctrico emite un pequeña onda de vibración sobre un material piezo-cerámico atornillado al implante y un receptor recoge las variaciones en la frecuencia que sufre esa onda.
Mide la frecuencia de resonancia en un rango de 3.500 a 8.500 Hz, estos valores han sido trasladados a un índice más manejable que varía entre 0 y 100, el ISQ (Implant Stability Quotient). En la experiencia de los autores, valores inferiores a 40 implican situaciones de alto riesgo para el implante mientras que valores superiores a 55 son considerados favorables.
Queda por establecer qué valores serían recomendables para la carga inmediata, se postula que valores comprendidos entre 60 y 80 con estabilidad antirrotacional serían adecuados para esta técnica.
Selección del Implante
El tipo de implante idóneo para la carga inmediata está todavía por desarrollarse, en este sentido, innovaciones en su macroestructura (diseño) y microestructura (superficie) han contribuido a mejorar su estabilidad y pronóstico ante una situación tan estresante. No hay publicados Ensayos Clínicos Aleatorizados (ECA) que comparen dos tipos diferentes de superficies rugosas bajo carga inmediata.
De hecho, la mayoría de superficies patentadas por las diferentes casas comerciales han sido autorizadas por la FDA para carga inmediata en pacientes con mandíbulas edéntulas. En un reciente meta-análisis de Espósito, no encuentra diferencia entre los implantes con diferentes preparaciones de la superficie. No hay evidencia sólida para demostrar que algún tipo particular de implante dental tiene tasas superiores de éxito a largo plazo.
La macroestructura del implante es capaz de mejorar por sí sola la estabilidad primaria tras la cirugía. En el hueso D1 y D2 la transmisión de fuerzas a lo largo del eje del implante se produce sobre hueso cortical. Este hueso es 10 veces más rígido que el hueso esponjoso, esto explicaría el porqué la longitud del implante y su forma no juegan un papel crítico en estas densidades.
En el hueso D4 la cortical es muy fina o inexistente, el implante está rodeado de hueso esponjoso muy elástico y las fuerzas son transmitidas hacia la porción apical del implante, que no tiene resistencia suficiente para soportar la carga inmediata. Estudios de análisis de elementos finitos demostraron que en huesos de baja densidad era más relevante la distribución de las fuerzas que el volumen óseo existente.
La utilización de implantes de diseño anatómico, con disminución del diámetro en sentido cérvico-apical y plataforma más ancha, permite un fuerte asentamiento sobre la cortical. El paso de rosca decreciente, no cortante en la porción apical, ayuda a compactar el hueso más esponjoso. En hueso poco denso los implantes roscados presentan mayor cantidad de contacto hueso-implante que los cilíndricos.
Pero tienen el problema de que si son asentados con excesivo torque pueden romper la rosca que crean en el lecho perdiendo su estabilidad inicial. Por eso los implantes con doble sistema de rosca o muescas en la misma proporcionan mayor estabilidad. En este tipo de densidad debemos conseguir la mayor superficie de contacto, recomendándose colocar el mayor numero de implantes posibles con la máxima longitud que se pueda.
La estabilidad primaria puede ser mejorada incrementando el diámetro del implante.
Técnica Quirúrgica
Varios estudios señalan que la supervivencia de los implantes está directamente relacionada con la experiencia del cirujano. La mayoría de los magníficos resultados publicados son logrados por equipos con gran experiencia. La técnica quirúrgica que garantice una estabilidad primaria del implante está estrechamente relacionada con la calidad ósea.
En el hueso D1 los mayores problemas pueden venir determinados por necrosis térmica del hueso periimplantario. El hueso cortical disipa peor el calor que el hueso esponjoso y tiene más riesgo de sobrecalentamiento. Se necesitan sistemas de corte altamente efectivo y poco traumático. Los implantes no deben ser colocados a la máxima presión, pero si a un torque suficiente para garantizar la estabilidad antirrotacional del implante. Los implantes con poca estabilidad primaria en este tipo de hueso tienen especialmente un mal pronóstico.
En los tipos D2 y D3 se recogen los mejores resultados, el aterrajado del lecho no es necesario en los implantes roscados. Se prefiere el uso de anclaje bicortical para mejorar la estabilidad primaria en el suelo de la fosa nasal y en el seno maxilar. En hueso D4 la gran mayoría de fallos están relacionados con la falta de estabilidad. La respuesta del hueso trabecular al estrés mecánico es especialmente crítica.
Selección de Pacientes
La mayoría de los artículos publicados sobre carga inmediata han sido realizados sobre pacientes seleccionados. Sin embargo, otros autores sugieren que los grupos de pacientes de carga inmediata no difieren de aquellos en los que se ha realizado carga convencional. De forma genérica se evita realizar en pacientes cuya condición médica implique una disminución de la calidad ósea suficiente para comprometer la estabilidad primaria o que presumiblemente tengan problemas de microperfusión en el hueso.
La osteoporosis primaria o secundaria no supone una contraindicación absoluta para la carga inmediata. Se necesita un volumen óseo suficiente para colocar un implante de mínimo 10 mm de longitud y 3,75 mm de diámetro, debiendo estar rodeado por al menos 1 mm de hueso en sentido bucolingual. Las estructuras anatómicas pueden limitar la longitud de la fijación, recomendándose colocar más implantes para aumentar la superficie de osteointegración.
Sin embargo, implantes de menos diámetro han sido cargados con éxito en hueso de buena calidad. Usar los implantes más largos posibles sobre hueso de mayor calidad justificaría la utilización de implantes angulados en la carga inmediata. El uso de injertos para aumentar el volumen óseo debe ser considerado previamente a la colocación de implantes para carga inmediata.
Clásicamente también se han excluido de estos estudios pacientes con alto grado de parafunción masticatoria. Hábitos como la presión lingual, el apretamiento dentario y el bruxismo pueden contraindicar la carga inmediata, no así la prótesis inmediata. Con un diseño oclusal en céntrica, la magnitud de la fuerza oclusal y la presencia de parafunción parece no ser un factor decisivo en la supervivencia de los implantes.
La presencia de infección aguda no tratada en el lecho óseo contraindica la colocación del implante, no así en la proximidad si se realiza un buen legrado quirúrgico y tratamiento antibiótico. Respecto a la radioterapia, no hay estudios publicados sobre carga inmediata.
Diseño de Prótesis en Carga Inmediata
Desde el punto de vista organizativo no es desdeñable el esfuerzo de coordinación entre cirujano, prostodoncista y laboratorio a la hora de preparar la prótesis provisional dentro de las primeras 48 h. Para la resolución exitosa de los casos es necesario el planteamiento en equipo de trabajo para que la selección de los implantes, su distribución, y posición estén guiados por el plan de restauración. Especial interés hay que mostrar en la distribución de los implantes en la arcada de pacientes edéntulos.

Diseño de prótesis para carga inmediata.
Factores que Afectan la Osteointegración
Micromovement entre el implante y el contrafuerte irrita el hueso del peri-implante. Reacciona atrofiando en el área del hombro del implante, designada el remodelado. En cambio, conexiones cerradas y fricción-bloqueadas para prevenir cualquier micromovement.
Huecos entre el implante y la ventaja del contrafuerte a la colonización bacteriana. Masticando las cargas causan un movimiento relativo entre los componentes, que a su vez causa un efecto de bombeo. Esto distribuye las endotoxinas, causando una reacción infecciosa en el tejido en el nivel de interfaz del implante-contrafuerte. El hueso resorbed debajo de la conexión del implante-contrafuerte hasta que se establezca la anchura biológica.
Tabla Resumen de Factores Clave para la Carga Inmediata
| Factor | Consideraciones |
|---|---|
| Estabilidad Primaria | Fundamental para la osteointegración. |
| Densidad Ósea | Influye en la selección del implante y la técnica quirúrgica. |
| Micromovimiento | Debe ser controlado para evitar la formación de tejido fibroso. |
| Selección de Pacientes | Evitar pacientes con condiciones médicas que comprometan la calidad ósea. |
| Diseño de Prótesis | Coordinación entre cirujano, prostodoncista y laboratorio. |
Nota: Es posible que no todos los productos estén autorizados/aprobados por la normativa en todos los mercados.