La prevención de las infecciones dentales es fundamental para mantener una buena salud bucal. ¡Recupera tu sonrisa y vuelve a comer y sonreír con confianza!

¿Qué es una Limpieza Dental Profunda?
Una limpieza dental profunda, también conocida como «raspado y alisado radicular», es un tratamiento odontológico que va más allá de la limpieza dental regular. Mientras que una limpieza regular se centra en la superficie de los dientes, la limpieza dental profunda se adentra en las áreas más profundas.
Procedimiento de la Limpieza Dental Profunda
- Raspado: El dentista o higienista dental utiliza instrumentos especializados para eliminar la placa y el sarro acumulados tanto en la superficie como debajo de las encías; en las llamadas bolsas periodontales.
- Alisado radicular: Tras eliminar la placa y el sarro, se realiza el alisado radicular, que consiste en suavizar las superficies de las raíces de los dientes.
La limpieza dental profunda se enfoca en las áreas bajo la línea de las encías, donde las bacterias pueden esconderse y proliferar sin una higiene adecuada. Este tipo de limpieza es un tratamiento fundamental para pacientes que sufren de enfermedades de las encías. En Clínica Dental Las Chapas sabemos que este procedimiento no solo mejora la salud bucal general, sino que también previene problemas más graves.
Diferencias entre Limpieza Dental Profunda y Regular
Tanto la limpieza dental profunda como la limpieza dental regular son procedimientos para mantener una buena salud bucodental. Sin embargo, se diferencian en su alcance, objetivo y en los problemas que tratan.
Limpieza Dental Regular
Una limpieza dental regular es un procedimiento preventivo para eliminar la placa y el sarro acumulados en la superficie de los dientes y encías.
- Procedimiento: El dentista o higienista dental utiliza herramientas para eliminar la placa y el sarro que se acumulan en la parte visible de los dientes.
Limpieza Dental Profunda
Una limpieza dental profunda, va más allá de una limpieza regular, ya que se enfoca en limpiar las áreas bajo la línea de las encías.
- Objetivo principal: Eliminar la placa, el sarro y las bacterias que se encuentran en las bolsas periodontales .
- Procedimiento: A diferencia de la limpieza regular, esta limpieza profunda implica el raspado de la superficie de los dientes tanto por encima como por debajo de la línea de las encías.
Una limpieza regular se realiza para el mantenimiento rutinario de la salud bucal, mientras que una limpieza dental profunda trata problemas avanzados de las encías.
¿Cuándo es Necesaria una Limpieza Dental Profunda?
Una limpieza dental profunda es necesaria cuando las encías y los dientes presentan problemas más allá de lo que una limpieza dental regular puede solucionar.
- Gingivitis: Es la forma más leve de enfermedad de las encías y ocurre cuando placa y sarro se acumulan en la línea de las encías, causando irritación, enrojecimiento e inflamación. En esta etapa inicial, es posible que una limpieza dental regular sea suficiente para revertir los efectos.
- Periodontitis: Cuando la gingivitis no se trata, evoluciona a periodontitis, una enfermedad avanzada en la que las bacterias y la placa se acumulan bajo la línea de las encías creando bolsas periodontales. Estas bolsas se llenan de sarro y bacterias, lo que provoca la recesión de las encías y la pérdida del hueso que sostiene los dientes.
- Acumulación excesiva de placa y sarro: Una acumulación excesiva de placa y sarro, especialmente bajo la línea de las encías, es otra razón común por la que realizar una limpieza profunda.
- Encías inflamadas o hinchadas: Si notas que tus encías están enrojecidas, inflamadas o más sensibles de lo normal, esto puede ser un signo temprano de gingivitis o periodontitis.
- Sangrado durante el cepillado: El sangrado de las encías durante el cepillado o el uso del hilo dental no es normal. Este síntoma suele ser una de las primeras señales de enfermedad periodontal.
- Halitosis: El mal aliento crónico puede ser un síntoma de enfermedades periodontales.
- Recesión de encías: Ocurre cuando las encías se separan de los dientes, exponiendo las raíces y dejando los dientes vulnerables a las bacterias.
- Sensibilidad dental: La sensibilidad en la base de los dientes puede ser un signo de problemas.
Una de las mejores formas de detectar a tiempo la necesidad de una limpieza dental profunda es a través de revisiones dentales regulares. Durante estas visitas, el dentista puede examinar tus encías, medir la profundidad de las bolsas periodontales y detectar signos de acumulación de sarro o inflamación.
Beneficios de una Limpieza Dental Profunda
Una limpieza dental profunda es más que un simple tratamiento para eliminar la acumulación de placa y sarro; es una herramienta clave para mejorar la salud bucal y prevenir problemas graves a largo plazo.
- Prevención de la pérdida de dientes: Cuando no se trata, la periodontitis puede dañar el tejido que sostiene los dientes y provocar la pérdida del hueso que los mantiene en su lugar. La limpieza profunda elimina las bacterias y el sarro de las bolsas periodontales, deteniendo el daño en el tejido y preservando la estructura dental.
- Mejora de la salud de las encías: La limpieza dental profunda está diseñada para tratar y revertir los efectos de la enfermedad periodontal. Al eliminar el sarro acumulado, este tratamiento permite que las encías se vuelvan a adherir a los dientes; reduciendo así las bolsas periodontales.
- Control de la periodontitis: Cuando la periodontitis no se trata, la enfermedad sigue avanzando, afectando más dientes y tejidos circundantes.
- Mejora del aliento: La acumulación de placa y sarro, junto con la presencia de bacterias bajo las encías, puede contribuir a problemas como mal aliento.
CUIDADOS DE LAS ENCÍAS DESPUÉS DE UNA LIMPIEZA DENTAL
Riesgos y efectos secundarios
La limpieza dental profunda es un procedimiento seguro y altamente efectivo para tratar problemas de encías y prevenir la progresión de la periodontitis. Sin embargo, como cualquier intervención odontológica, puede conllevar ciertos riesgos o efectos secundarios.
- Sensibilidad dental: Uno de los efectos secundarios más comunes después de una limpieza dental profunda es la sensibilidad dental. Esto ocurre porque se eliminan depósitos de sarro que, en algunos casos, cubrían partes de las raíces dentales expuestas por la recesión de las encías.
- Sangrado de las encías: Después de una limpieza dental profunda, es común experimentar un ligero sangrado en las encías. Esto se debe a que las encías han estado inflamadas y son más vulnerables debido a la acumulación de bacterias y sarro. La duración del sangrado debería desaparecer después de unos pocos días a una semana.
- Incomodidad o dolor leve: Algunas personas pueden experimentar incomodidad o dolor leve en las encías o los dientes después del raspado y alisado radicular. Esto se debe a la manipulación de las encías y la eliminación de depósitos de sarro en áreas sensibles.
- Hinchazón o inflamación: Después del procedimiento, las encías pueden estar levemente hinchadas o inflamadas. Esto es una reacción normal a la manipulación y la eliminación de sarro subgingival.
- Riesgo de infección: Aunque es extremadamente raro, existe un pequeño riesgo de infección después de una limpieza dental profunda, especialmente si no se siguen los cuidados posteriores adecuados.
- Retracción de las encías: En algunos casos, las encías pueden retraerse más después de una limpieza profunda, especialmente si la enfermedad periodontal ha sido grave.
Recomendaciones Después de una Limpieza Dental
Además de una buena higiene dental diaria, lo aconsejable es realizar de una a dos limpiezas dentales en profundidad al año, pero… ¿qué hay que hacer tras una limpieza?
- Evita consumir alimentos o bebidas en entre los 30 y 45 minutos posteriores al tratamiento. De esta manera favorecemos la efectividad del tratamiento evitando ingerir alimentos que puedan manchar el esmalte o dañar las encías.
- En las cuatro horas posteriores al tratamiento, evita ingerir bebidas muy calientes o muy frías.
- Realiza tu rutina de higiene bucodental como de costumbre, pero en esta ocasión utilizando un cepillo de dientes suave. Limpia cuidadosamente y sin presionar demasiado para evitar dañar tus encías.
- Es importante seguir las instrucciones pautadas por el higienista dental, y atender bien las recomendaciones después de una limpieza dental. Sobre todo, avisar en caso de que se produzca sangrado en las siguientes 24 horas al tratamiento. Lo habitual es que unas horas después del tratamiento tu boca vaya recuperando su sensibilidad y en caso de haber sangrados, vayan remitiendo.
- El tabaco o bebidas como el café producen manchas en el esmalte de nuestros dientes (además de otras problemáticas más graves que puede contarte nuestro periodoncista en Madrid) por ello, es importante evitar su consumo en las primeras 24 horas posteriores al tratamiento.
- Si es posible, esperar el tiempo necesario para comer tras la limpieza dental es importante evitar alimentos y bebidas ácidas y abrasivas como puede ser la leche, el alcohol o el azúcar.
- Cepilla los dientes con un cepillo suave.
- Evita el consumo del tabaco para impedir coloraciones en tus dientes y así ayudar a conservar tu salud dental.
Es muy importante mantener una buena higiene dental entre tratamientos de limpieza dental para así evitar deteriorar nuestros dientes.

Causas de la aparición de infecciones bucales
- Absceso periapical.
- Absceso gingival.
- Gingivitis y periodontitis avanzadas.
- La acumulación de placa y sarro o una infección pueden causar inflamación en las encías, conocida como gingivitis.
- Pericoronitis (muelas del juicio).
- Infecciones postrauma y endodónticas. Un golpe o lesión puede provocar que las bacterias dañinas entren al interior del diente o a los tejidos circundantes, generando una infección.
- La higiene bucal deficiente, una dieta alta en alimentos azucarados y carbohidratos refinados son condiciones que pueden llevar a un paciente a tener una infección bucal.
Infecciones postoperatorias dentales después de una extracción
La extracción dental es un procedimiento común que se realiza para eliminar un diente dañado o enfermo. A pesar de ser una cirugía relativamente sencilla, existen riesgos de complicaciones postoperatorias, siendo una de las más comunes la infección. La infección postoperatoria dental es una condición que puede ocurrir después de una extracción dental y puede causar dolor, hinchazón y fiebre en el sitio de la extracción.
Causas y factores de riesgo
Existen varias causas y factores de riesgo que pueden contribuir a la aparición de una infección postoperatoria dental después de una extracción. En primer lugar, una técnica quirúrgica inadecuada o una falta de higiene durante la cirugía pueden aumentar el riesgo de infección. Además, la presencia de una infección dental previa o una mala salud bucal antes de la cirugía también puede aumentar el riesgo de infección postoperatoria. Otros factores de riesgo incluyen la presencia de enfermedades sistémicas como la diabetes, la edad avanzada, el tabaquismo y un sistema inmunológico comprometido.
Síntomas de una infección postoperatoria
Antes de que se produzca la infección, existen distintos síntomas claros de su aparición. Es importante tener en cuenta que los síntomas pueden variar de una persona a otra y que no todos los pacientes con infección postoperatoria dental experimentarán todos los síntomas mencionados anteriormente.
Medidas preventivas
- Seguir las instrucciones del dentista: Después de la extracción dental, es importante seguir las instrucciones del dentista para el cuidado de la zona afectada.
- Mantener una buena higiene bucal: Una buena higiene bucal es crucial para prevenir infecciones dentales en general.
- Evitar fumar y beber alcohol: Fumar y beber alcohol pueden afectar la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones y retrasar la cicatrización.
- Seguir una dieta saludable: Una dieta saludable y equilibrada puede ayudar a fortalecer el sistema inmunológico y reducir el riesgo de infección después de una extracción dental.
Siguiendo estas medidas preventivas, se puede reducir significativamente el riesgo de infección postoperatoria dental después de una extracción.
Tratamiento
El tratamiento para una infección postoperatoria dental después de una extracción depende de la gravedad de la infección. En casos más graves, el dentista puede necesitar realizar una limpieza de la zona afectada para eliminar cualquier acumulación de pus y tejido infectado. Es importante seguir las instrucciones del dentista para el cuidado de la zona afectada después del tratamiento.
Complicaciones de las infecciones postoperatorias
Las infecciones postoperatorias dentales pueden ser graves y conducir a complicaciones si no se tratan adecuadamente.
- Dolor severo: Las infecciones dentales pueden causar un dolor intenso y constante que puede ser difícil de controlar.
- Hinchazón: La hinchazón en la cara, la mandíbula y el cuello es común en casos de infección dental.
- Fiebre: La fiebre es un signo común de infección y puede indicar que la infección se ha propagado a otras partes del cuerpo.
- Dificultad para respirar o tragar: Si la infección se extiende a la garganta o a los pulmones, puede ser difícil respirar o tragar.
- Infección generalizada: En casos graves, la infección puede propagarse a otras partes del cuerpo y causar una infección generalizada, conocida como sepsis.
- Daño permanente: Si la infección no se trata a tiempo, puede causar daño permanente a los dientes, las encías y el hueso circundante.
Es importante buscar atención médica inmediata si se experimenta alguno de estos síntomas para prevenir complicaciones graves y asegurar una recuperación rápida.