Juan Se Cepilla Los Dientes: Higiene Dental Recomendada

La higiene bucodental es un pilar fundamental para tener una boca sana y radiante. Mantener una rutina de limpieza correcta nos ayuda a prevenir algunas enfermedades como las caries, la gingivitis o la enfermedad periodontal. Algunas de las herramientas para evitar que esto suceda son el hilo dental, el cepillo de dientes y el enjuague bucal.

Una de las preguntas más habituales que nos hacemos a la hora de construir nuestra rutina perfecta es el orden en que se deben utilizar los productos. El Consejo General de Dentistas de España y otros organismos de salud como la American Dental Association (ADA), recomiendan además del cepillado, una limpieza interdental y un uso adecuado del enjuague bucal, para complementar la rutina diaria de higiene oral.

La Importancia de la Limpieza Profesional

A pesar de que debemos llevar a cabo una buena higiene bucodental en casa, es importante acudir al dentista al menos una vez al año para realizarnos una limpieza profesional. Si nuestra higiene bucal no es adecuada, la placa dental y la acumulación de residuos acabarán convertidas en sarro. Este es uno de los principales causantes de la gingivitis.

Una vez se han acumulado muchos residuos y se ha formado sarro, lo más recomendable es pedir cita con un dentista, que nos limpiará la boca eliminando aquella suciedad a la que no llegamos con el cepillado tan fácilmente.

El Hilo Dental: Un Aliado Indispensable

El hilo dental es una herramienta fundamental para deshacernos de la placa y los restos de comida que se acumulan en los dientes. Aunque muchas personas lo realizan al final, los especialistas aconsejan el uso del hilo dental antes del cepillado. Se trata de un hábito que mejora el aspecto de los dientes, actuando en zonas donde el cepillo de dientes no llega. De esta manera se consigue que la pasta dental trabaje directamente en cada pieza, obteniendo un cepillado mucho más efectivo.

Cómo Usar el Hilo Dental Correctamente

  1. Corta un trozo de hilo dental de al menos 50 centímetros de largo.
  2. Enrolla la mayor parte de él en uno de los dedos.
  3. Introduce el hilo con cuidado entre cada uno de los dientes y realiza movimientos como de serrucho. Evita las encías para no causar sangrados.
  4. Pasa el hilo entre los espacios interdentales y limpia los lados de los dientes, sin olvidar la parte de atrás.
  5. Enjuágate la boca en profundidad para deshacerte de los restos de comida y placa bacteriana que haya quedado.

Los especialistas también recomiendan el uso de cepillos interdentales, siendo más concretos y eficaces que el hilo dental a la hora de realizar una limpieza más profunda. Estos cepillos están indicados para todo tipo de personas y destacan por lo fáciles que son de manejar, en especial para pacientes con ortodoncia, permitiendo eliminar los restos de comida.

El arco dental es otro de los utensilios que nos permite llegar a los espacios interdentales más estrechos. Se trata de una superficie en forma de mordida que necesita una leve presión para su uso. Es un aplicador perfecto para niños gracias a su rápida y cómoda adaptación a la mano.

El Cepillado: La Base de la Higiene Dental

El cepillado es la base de una correcta y efectiva limpieza dental. Para mantener unos dientes saludables, lo más recomendable es cepillarlos unas dos veces al día durante varios minutos. La técnica de Bass es de las más recomendadas por los expertos a la hora del cepillado.

Consiste en colocar el cepillo de dientes en un ángulo de 45 grados con respecto a la encía, realizando movimientos cortos y suaves para asegurarnos de que toda la superficie de los dientes, tanto interna como externa, quede limpia. Además, no olvides cepillarte la lengua para eliminar bacterias y el mal aliento.

Técnica correcta para el cepillado de dientes | Oral B LT

A veces se nos olvida que la lengua también debe formar parte de nuestra rutina diaria. Se recomienda utilizar un rascador lingual para cepillar la lengua correctamente. Los puedes encontrar de distintos tipos, formas y materiales, dependiendo de las preferencias de cada persona.

La forma correcta para limpiar la lengua es pasar un raspador o el propio cepillo de dientes del fondo de la lengua hacia la punta.

Aunque tanto los cepillos eléctricos como los manuales pueden resultar igual de efectivos si usamos una buena técnica, los eléctricos se consideran más eficaces. Gracias a su tecnología permiten realizar una limpieza mucho más profunda. Contienen unos cabezales rotatorios que consiguen eliminar la placa bacteriana de manera más eficaz que un cepillo manual. Además de ayudar a prevenir enfermedades bucodentales con mayor efectividad.

No debemos olvidar que los cepillos de dientes sufren un desgaste diario debido a su uso y es necesario sustituirlo por uno nuevo cada tres meses.

El Enjuague Bucal: Un Complemento Esencial

El enjuague bucal puede ser un producto perfecto para complementar nuestra rutina diaria de higiene oral. La forma recomendada de utilizarlo es tras el cepillado de los dientes. Dependiendo del tipo de enjuague podemos encontrar una serie de beneficios: mejorar el mal aliento o la halitosis, reducir las caries y la placa bacteriana, disminuir el sarro, evitar la gingivitis o periodontitis y en algunos casos ayuda a blanquear los dientes.

El uso del enjuague bucal es muy sencillo, solo debes llenar la tapa del cloruro y enjuagar tu boca durante unos segundos tras el cepillado.

Recomendaciones Adicionales

La dentista murciana Sandra Parra Nicolás ofrece una serie de recomendaciones sobre el cuidado bucal, destacando la importancia de un enfoque personalizado: “El cuidado oral debe adaptarse a las necesidades de cada persona”. Parra Nicolás añade que en el caso de aquellos que gozan de una salud bucal favorable, incluso sana, “es recomendable llevar a cabo un cepillado inicial de dos a tres minutos, asegurándose de limpiar todas las zonas de la boca”.

Consideraciones Especiales para Personas con Disfagia

La disfagia es un trastorno de la deglución que se caracteriza por la dificultad para ingerir alimentos y líquidos de manera eficaz y segura. La disfagia puede poner en riesgo la adecuada nutrición e hidratación de la persona que la padece, así como la integridad de su capacidad respiratoria, pudiendo producir atragantamientos, neumonías por aspiración, incluso muerte.

Uno de los riesgos más severos de la disfagia es la aspiración, esto se describe como el paso de alimentos, líquidos o saliva a la vía aérea, y por ende, a los pulmones. Este evento puede generar neumonías aspirativas que merman la capacidad ventilatoria de la persona y que requiere ingreso hospitalario para ser tratada.

Existe una amplia gama de cepillos de dientes en el mercado, manuales, eléctricos, con cerdas de diferentes firmezas, cabezales de dimensiones distintas, etc. Conviene que sea el dentista quien se encargue de seleccionar el más adecuado para cada persona.

En personas con la sensibilidad oral afectada, como podrían ser pacientes con disfagia orofaríngea, o aquellos en los que la destreza manual se ha visto mermada, la selección de cepillo puede variar dependiendo del objetivo que se quiera perseguir. Por ejemplo: una persona que tras un ictus ha perdido la habilidad para manejar un cepillo de dientes manual, sería conveniente que utilice uno eléctrico que le facilite el cepillado. Si además se ha visto reducida la sensibilidad oral (lengua, labios, mejillas, encías), el cepillo eléctrico también es una opción interesante, pues se pueden aprovechar las vibraciones que produce el aparato para estimular la boca.

Al igual que con el cepillo, el dentista nos puede aconsejar en la selección de la pasta dentífrica. En general, un dentífrico de venta en supermercados puede ofrecer una higiene básica si no se padece ninguna enfermedad oral. Por el contrario, en el caso de tener encías sensibles, caries, piorrea, etc.

Existe gran variedad de colutorios, con y sin alcohol, de sabores diferentes, antiplaca, para encías hinchadas, etc. En el caso de personas con disfagia, es preferible utilizar uno libre de alcohol o con poca concentración, y en cualquier caso, diluirlo con agua.

En ocasiones, los cepillos dentales tienen una parte rugosa en el reverso del cabezal que sirve para limpiar la lengua. Si no es el caso, existe un utensilio específico para ello, “limpia lenguas”.

Dependiendo de la gravedad de la disfagia y del estado postural y cognitivo de la persona, el cepillo de dientes, el dentífrico y el colutorio pueden NO ser una opción recomendada.

La técnica correcta para hacer una adecuada higiene oral requiere de práctica y sobre todo rutina. Es muy importante hacer un cepillado después de cada comida. En primer lugar, si la persona es capaz de cepillarse de manera autónoma, dejaremos que lo haga, al inicio, bajo la supervisión de otra persona para evitar atragantamientos. Si es capaz de controlar el líquido en la boca, y puede escupir, no hay problema alguno para utilizar un cepillo de dientes y dentífrico.

Para enjuagar la boca, si es capaz de mantener el líquido y escupir, introducir un pequeña cantidad de agua y aclarar con normalidad pero manteniendo la cabeza inclinada hacia abajo para evitar riesgos. A continuación, es recomendable utilizar la seda dental para retirar cualquier posible resto que el cepillo no haya podido eliminar. Para terminar, si hay tolerancia para mantener un líquido en la boca, podremos una medida de colutorio por una medida de agua, lo mezclamos y procedemos a enjuagar la boca realizando movimientos enérgicos de las mejillas. Es importante mantener la cabeza inclinada siempre.

En estos casos, haremos uso del depresor y gasas para crear una torunda. En un vaso, hacemos una mezcla a partes iguales de agua y colutorio. Humedecemos la torunda en el líquido y lo escurrimos para evitar que desprenda líquido. A continuación, con la cabeza inclinada hacia abajo, pasamos la torunda por toda la superficie de los dientes, mejillas, lengua, paladar y labios.

Al principio puede parecer muy complicado, la persona encargada de los cuidados puede sentirse desbordada. Mantener una buena higiene oral, no sólo repercute en la salud, sino también en la autoestima de las personas.

Tabla resumen de la rutina de higiene oral recomendada:

Paso Descripción Herramientas
1 Limpieza interdental Hilo dental, cepillos interdentales
2 Cepillado Cepillo de dientes (manual o eléctrico), pasta dental
3 Limpieza de la lengua Raspador lingual o cepillo de dientes
4 Enjuague bucal Enjuague bucal

Cepillarse los dientes. El color natural de la lengua es rosado. En el mercado existen diferentes tipos de cepillos de dientes que se adaptan a las necesidades de cada paciente. Siempre nos surge la duda de ¿cuántas veces al día hay que cepillarse los dientes?

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