Las judías carillas, también conocidas como chíchares, frijuelos, muñecos con chaleco, ojo de liebre, ojo de perdiz o carahola, son un tipo de legumbre con diversas denominaciones según la región de España. Estas alubias pequeñas, de color blanco oscuro-beige con un característico puntito negro, han sido un alimento básico en Europa durante siglos.
En la actualidad, Estados Unidos es uno de los principales consumidores de estas alubias, especialmente en la gastronomía del sur del país. Sin embargo, en España, las judías carillas mantienen su arraigo en ciertas zonas, como Extremadura y la región de Talavera de la Reina.

Hoy vamos a cocinar una riquísima y energética receta de alubias carillas. Este tipo de alubia es el único que ya existía en la península ibérica antes de que llegaran los alimentos importados de América, y se sabe que sirvió de alimento a los antiguos griegos, romanos y los árabes de Al-Ándalus. Al tratarse de un ingrediente que está tan arraigado en este territorio, sin duda podemos encontrar gran cantidad de recetas con alubias.
Ingredientes para la Receta Tradicional de Judías Carillas
Esta receta de alubias carilla está compuesta por ingredientes muy accesibles que serán amables con tu paladar y tu cartera. Los ingredientes principales son:
- 300 gr de carillas
- 1 cebolla
- 1 pimiento verde
- ½ pimiento rojo
- 2 zanahorias
- 1 puerro
- 2 dientes de ajo
- 100 g de salsa de tomate
- 1 hoja de laurel
- 1 vaso de vino blanco
- Pimienta
- Pimentón de la Vera
- Aceite
Preparación paso a paso
La preparación de este plato es sencilla, pero requiere algo de tiempo. Aquí te mostramos los pasos a seguir:
- Remojo: Pon las carillas a remojo desde la noche anterior. Si tenéis tiempo, os aconsejamos que las dejéis un día entero remojando. En ese caso si debéis cambiar el agua cada 12 horas.
- Preparación inicial: Al día siguiente procedemos a quitarle toda el agua y enjuagarlas bien.
- Sofrito: Seguidamente, cubrimos una olla con aceite y cuando éste esté caliente le añadimos los ajos y pimientos troceados, así como la cebolla.
- Añadir verduras: Una vez sofrito añadiremos los pimientos, las zanahorias y el puerro, todos ellos también troceados.
- Cocción: Removemos todo bien sin dejar que se queme y añadimos las carillas, que cubrimos con agua. El agua debe de estar unos cuatro dedos por encima de las legumbres.
- Sazonar: Cuando empiece a hervir, bajamos el fuego y le añadiremos el vino, la sal, la hoja de laurel y las especias.
- Tiempo de cocción: Cocinamos durante unos 60 minutos aproximadamente, hasta que las legumbres estén blanditas. Si usas olla express más o menos tienen que cocinarlo durante unos 40 minutos, y en el caso de que lo hagas en una olla rápida, unos 20 minutos.

Por cierto… El 99% de las personas dicen que no comen bien porque no tienen tiempo para cocinar. ¿Es tu caso? Pues ¡problema resuelto! Aquí tienes la solución para no tener que recurrir siempre a la comida rápida o a platos que luego te pesan (en el estómago y en la conciencia).
¿Cuánto tiempo te va a llevar hacer esta comida? Las carillas son un plato muy sencillo de preparar, lo único que tienes que tener en cuenta es que estarán bastante tiempo guisándonse (2 horas). Pero como ya sabes que yo cocino a 4 fuegos, mientras las alubias se van cocinando, tú puedes aprovechar y preparar otros platos para la semana.
Variantes de la Receta
Existen diversas variantes de esta receta tradicional. Una de ellas, compartida por el cocinero Carlos Maldonado, incluye los siguientes ingredientes:
- Carillas
- Chorizo
- Cebolla
- Clavo
- Panceta adobada
- Jamón
- Oreja
- Tomate
- Zanahoria
- Repollo
- Guindillas en vinagre
Para esta variante, se recomienda dejar en remojo las carillas durante al menos doce horas. Luego, se introducen todos los ingredientes en la cazuela y se cocinan durante una hora hasta que el estofado esté listo.

Esta receta es una de mis favoritas desde bien pequeña. Es lo que ahora llaman comfort food, en todos los sentidos: Me hace sentir en casa, segura, calentita… Y me trae a la memoria la broma que repetía una y otra vez cuando mi madre me preguntaba: «¿Quieres carillas estofadas para comer mañana?». Yo siempre respondía: «No, mejor baratillas». Fue el punto álgido de mi carrera como humorista.
La carilla es una legumbre o alubia muy típica en Extremadura. Pequeñas y muy finas, también se las conoce como «chiquillos con chaleco» (mi nombre favorito), por el puntito negro que tienen en el embrión.
👉 Receta de legumbres carillas: una de mis comidas preferidas
Tabla Nutricional Aproximada (por 100 gramos)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | Aproximadamente 120-140 kcal |
| Proteínas | 8-10 g |
| Grasas | 0.5-1 g |
| Carbohidratos | 20-25 g |
| Fibra | 5-7 g |
Estos valores pueden variar ligeramente según la receta y los ingredientes utilizados.
La Vigna unguiculata, que así se conoce la alubia en el ámbito científico, es una legumbre de origen presumiblemente africano. Su nombre castellano proviene del, anterior, “judía con careta”, dada la mancha negra característica de la alubia, que recuerda, precisamente, a un antifaz.
Aunque las carillas son populares en buena parte de Asia y América, son prácticamente desconocidas en España, donde solo se encuentran en el norte de Extremadura y la zona limítrofe con Castilla-La Mancha, en la región de Talavera de la Reina. Es en un pueblo cercano a la ciudad toledana, Velada, donde se ha cultivado tradicionalmente esta legumbre.
Judías carillas (chiches)
Hoy en día, las carillas solo se plantan en Velada para consumo local. Las carillas se suelen plantar en abril y se recogen desde agosto, cuando ya están secas. Las auténticas carillas de Velada solo se consiguen conociendo a alguien del pueblo, como es el caso (gracias, Alicia), pero en Extremadura se siguen cultivando comercialmente, y es posible encontrarlas en supermercados.
Antes de abordar la receta, debemos poner las carillas a remojo 12 horas. Cuando estén listas, las colocamos en una olla grande con tres dientes de ajo, las hojas de laural, la oreja entera (también se puede echar ya cortada si la compramos así) y un poco de sal.
Una vez estén listas las judías, las reservamos, pero conservando el agua de la cocción, que necesitaremos más adelante. Hacemos un sofrito con la cebolla, el pimiento rojo y verde picados, los tres dientes de ajos restantes machacados y el tomate triturado.
Cuando esté bien cocinado el sofrito, lo que nos llevará en torno a un cuarto de hora, añadimos un poco de pimentón de la vera y, acto seguido, con cuidado de que no se queme, añadimos la oreja, las judías, y parte del caldo de la cocción, el suficiente para que el guiso quede meloso, pero no demasiado caldoso.
Las carillas de Velada se sirven como primer plato, pero, como todas las legumbres, son lo suficientemente saciantes como para ser plato único. Se pueden acompañar de unas guindillas o piparras y, claro está, de un buen vino tinto o clarete.