¿La ortodoncia cambia el rostro antes y después?

Los diferentes tratamientos de ortodoncia, tanto los clásicos como aquellos con menos recorrido en el mercado, son la mejor forma de corregir los posibles problemas de posición y crecimiento de las piezas dentales.

Una de las principales inquietudes de las personas interesadas en los tratamientos de ortodoncia es conocer de antemano cuál será el resultado. Este tipo de tratamientos suelen durar entre uno y dos años, por lo que contar con una simulación previa es una gran ayuda de cara a hacerse una idea de cuáles serán los cambios y cómo será su sonrisa una vez se retire la ortodoncia.

Impacto de la malposición dental en la sonrisa y los rasgos faciales

Una malposición dental tiene un reflejo directo en la sonrisa y, en ocasiones, también en los rasgos faciales. El cambio más evidente se da en aquellos casos en los que una de las dos arcadas dentales tiene una inclinación especial que hace que los labios se pronuncien más de lo habitual.

Cuando dientes y mandíbulas están alineados y en la posición correcta, la expresión facial se vuelve más simétrica y la sonrisa se ve mejorada. También en pacientes infantiles, un tratamiento de ortodoncia puede guiar el desarrollo saludable de la estructura dentofacial.

¿A qué edad empezar? La diferencia real entre ortodoncia interceptiva y preventiva

Sin embargo, no todos los tratamientos de ortodoncia modifican los rasgos faciales, y los que lo hacen suele ser para bien. Lo que llamamos ortodoncia es en realidad un conjunto de tratamientos destinados a modificar la configuración interna de nuestra boca.

Esos cambios a nivel estructural revertirán en una mejor salud bucodental, una sonrisa alineada y harmoniosa y una mejora de funciones como la masticación, el habla e incluso la respiración. Y también pueden modificar los rasgos faciales, cambiando nuestra expresión.

¿Cómo la ortodoncia modifica el rostro?

La ortodoncia solo va a modificar los tejidos blandos levemente, y no va a afectar a los músculos maseteros, que son los que dan forma a nuestro rostro. La zona más afectada a nivel estético por la ortodoncia suelen ser los labios y el mentón, y siempre para mejor, ya que uno de los objetivos de la ortodoncia es devolver a la sonrisa sus proporciones naturales.

El cambio que podrías notar en el rostro tras un tratamiento de ortodoncia dependerá de qué problemas se hayan tratado específicamente.

Tipos de maloclusiones y su corrección

Hay tres problemas de ortodoncia principales que los aparatos de ortodoncia pueden corregir. En una Clase III, los dientes inferiores se colocan por delante de los superiores. En los casos en que la mandíbula esté muy adelantada y el tratamiento se inicie en etapa adulta, cuando el hueso ya está completamente formado, es posible, además, que la ortodoncia no baste. Una vez que se corrige el desequilibrio, tu mandíbula inferior parece estar más en simetría con el resto de su cara.

Cuando se padece de sobremordida, los dientes superiores quedan demasiado avanzados, llegando casi a ocultar los dientes inferiores. Curiosamente este es un caso en que la sonrisa no se ve afectada, ya que al sonreír raramente mostramos la dentadura inferior, pero que sí se nota mucho en la cara, ya que la sobremordida crea la apariencia de un mentón débil y pequeño.

La ortodoncia, al hacer que los arcos se junten correctamente y alinear la mordida, hace desaparecer esa sensación de no tener barbilla y le da a la cara una apariencia más adulta, simétrica y dura.

La mordida abierta implica que los dientes superiores e inferiores no se tocan entre sí, o que lo hacen solo parcialmente. Eso significa que ocupan mucho más espacio del que deberían y dejan huecos entre ellos y que, por tanto, nos obligan a mantener la boca semiabierta o a alargar los labios para cubrirlos por completo. Los brackets pueden tratar el problema con facilidad. Los dientes se juntarán en una posición más alineada verticalmente, corrigiendo así tu problema de dientes torcidos.

Extracción de premolares y su efecto en el rostro

Actualmente la ortodoncia suele realizarse sin extracciones dentales previas. No obstante, en algunos casos el ortodoncista aconseja quitar alguna de las piezas. Las piezas que suelen quitarse más a menudo son los premolares, y la razón para hacerlo suele ser que la cavidad bucal resulta pequeña para que todos los dientes estén bien colocados.

Pero la extracción de premolares causa una reducción vertical del perfil facial, y es muy posible que tras ella os veáis la cara más corta y el mentón ligeramente más elevado, como si la mandíbula entrase en contacto con el maxilar superior más arriba que antes del tratamiento.

Planificación y éxito del tratamiento

En todo caso, la clave de un tratamiento de ortodoncia exitoso y la manera de que vuestra cara sea más bonita y harmoniosa tras el mismo es una planificación bien conseguida.

Algunos pacientes de ortodoncia presentan reservas hacia los posibles cambios que el aparato puede producir en las facciones de su rostro. Un aparato de ortodoncia no tiene por qué cambiar siempre los rasgos de la cara de una persona. Pero es muy habitual que los problemas incluyan afecciones mandibulares con trastornos de la mordida.

Además, cuando la cierran a propósito, la apariencia resulta forzada. Aparte de los dientes, los tratamientos de ortodoncia también inciden en la anchura del paladar. Una vez finalizado el tratamiento de ortodoncia, también pueden alterar la posición de los labios y las mejillas.

Como siempre están a favor de la armonía facial, los cambios siempre son a mejor. Dado que los dientes no se pueden colocar correctamente y dejar al paciente con su forma de cara original, el cambio en la cara es inevitable.

Beneficios adicionales de la ortodoncia

La mayoría de las personas que sufren problemas de dientes torcidos o desalineados prefieren usar aparatos de ortodoncia para lograr una sonrisa más recta. Además, estas opciones de ortodoncia también pueden tener un impacto positivo en tu salud bucal.

Todos tus problemas de equilibrio y mordida se corregirán una vez que tu dentista te proporcione aparatos de ortodoncia. Otros tipos de maloclusión, como la mordida cruzada o los dientes torcidos, también pueden tener un impacto negativo en tu apariencia física.

Factores que influyen en los cambios faciales

Hay otros factores que afectan la forma en que tus brackets pueden alterar la forma de tu rostro. La extensión y el grado de cambio generalmente dependen de la edad y el estado de salud bucal.

Debido a que los cuerpos de los niños y adolescentes en crecimiento aún se están desarrollando, sus dientes, encías, mandíbulas y músculos son más flexibles. Los brackets pueden tener un mayor impacto en el desarrollo en esta etapa. A medida que envejecemos, el hueso circundante de nuestra cavidad bucal se vuelve más duro y menos propenso a los cambios.

Además, la mala higiene bucal y otros problemas dentales, como las enfermedades periodontales, pueden afectar en gran medida la capacidad de cambio de tu cuerpo, ya que podría producir menos células de crecimiento óseo.

Cambios durante y después del tratamiento de ortodoncia

Durante el tratamiento, los cambios más comunes suelen reflejarse en los labios. Los brackets agregan un volumen a los dientes anteriores por lo que los labios sobresalen más, hasta que se va corrigiendo el problema. En general es un cambio al que los pacientes se acostumbran rápidamente ya que no es un cambio estético desfavorable. De todos modos, los cambios son mínimos y, en el caso de que el paciente elija la ortodoncia invisible Invisalign (sin brackets), este efecto será nulo.

Después del tratamiento, es posible que el paciente vea un ligero cambio en su estructura facial, aunque siempre a favor de la armonía del rostro. Cuando corregimos la posición de las piezas dentales, lo normal es que también cambie la estructura bucal. Si, por ejemplo, el paciente tiene los dientes metidos hacia dentro, al colocarlos en su sitio con la ortodoncia, es posible que el labio se vea más armónico y pronunciado. Si ocurriera al revés, y el paciente pasa de tener los dientes muy salidos a estar en la posición natural, se rebajaría la pronunciación excesiva de los labios, por lo que el cambio, por mínimo que sea, siempre será beneficioso para la armonía del rostro.

Cirugía Ortognática

Los tratamientos de ortodoncia permiten mover las piezas dentales, pero para ello, necesitan de una estructura ósea adecuada. De este modo, en los casos en los que la posición y el tamaño de los huesos maxilares no es el adecuado, es necesaria una intervención quirúrgica junto a la de la ortodoncia para lograr la armonía y el equilibrio de la estructura ósea.

La cirugía ortognática la lleva a cabo el cirujano maxilofacial:

  • Cirugía del maxilar.
  • Cirugía de la mandíbula.
  • Cirugía bimaxilar. Supone la intervención tanto sobre el maxilar como sobre la mandíbula.

En estos casos, sí se producen cambios más notables en la apariencia del rostro, aunque siempre va a tratarse de modificaciones que beneficien a la estética facial del paciente y son pactados previamente.

Resumen de los cambios faciales con ortodoncia

  • Durante la ortodoncia es posible que si el paciente escoge un tratamiento con brackets, vea como sus labios están más pronunciados.
  • Tras el tratamiento de ortodoncia, puede haber algún cambio facial, aunque a favor de la armonía del rostro.
  • Si es necesaria una cirugía ortognática para reestructurar la relación ósea, el cambio sí será más visible, pero siempre beneficioso para la belleza facial.

La ortodoncia siempre mejora la sonrisa, las proporciones y relaciones entre los dientes y los huesos. Con los tratamientos de ortodoncia realizamos importantes cambios en la belleza de la sonrisa, así como en la armonía facial. Durante los tratamientos de ortodoncia, es frecuente que observen alguna leve modificación del labio. Los brackets suponen un volumen sobre la superficie externa de los dientes delanteros, hecho por el que el labio superior se puede mostrar algo más carnoso.

Un tratamiento de ortodoncia supone mucho más que solo enderezar los dientes. Deja de preguntarte «¿Me cambiará la cara si me pongo ortodoncia?».

Cómo cambia la cara con brackets: una visión detallada

Cuando llevas brackets, aplicamos presión controlada sobre tus dientes para moverlos a la posición correcta. Esa presión se transmite al hueso que rodea al diente a través del ligamento periodontal (un tejido que actúa como amortiguador entre diente y hueso). El hueso, que es un tejido vivo, responde remodelándose: se reabsorbe donde el diente ejerce presión y se forma hueso nuevo donde hay espacio vacío conforme el diente avanza.

Los dientes frontales sirven de soporte a los labios. Si tus incisivos superiores estaban muy hacia adelante y los echamos ligeramente hacia atrás con ortodoncia, tu labio superior ya no estará tan proyectado; adquirirá un perfil más plano. La posición de la mandíbula (maxilar inferior) define tu perfil y la forma de tu mentón. Una mandíbula desalineada (por ejemplo, muy hacia atrás o hacia adelante) hace que ciertas zonas de la cara se vean desproporcionadas (mentón muy metido o muy salido, por ejemplo). Los brackets pueden mover la mandíbula gradualmente a una posición más equilibrada con respecto al cráneo siempre que estemos dentro de los límites que la ortodoncia puede abordar.

Los arcos dentales (maxilar superior e inferior) determinan la anchura de tu sonrisa y la forma de tus mejillas. Si tenías un arco muy estrecho (paladar contraído), es posible ensancharlo un poco con la ortodoncia o expansores, lo que puede hacer que tus mejillas se vean más llenas al sonreír y que se te vea más «tejido de sonrisa» (menos comisuras vacías).

El ajuste de la mordida (cómo encajan los dientes de arriba con los de abajo) afecta a la postura de la mandíbula en reposo y al ángulo labio-nasal (la inclinación entre la base de la nariz y el labio superior). Al corregir la mordida, la simetría facial mejora y, de perfil, la transición nariz-labios-mentón se ve más suave.

La ortodoncia considera no solo tus dientes, sino toda tu estructura orofacial al planificar el tratamiento. En pacientes jóvenes (niños y adolescentes) los cambios faciales pueden ser más notables que en adultos, porque sus huesos aún están en crecimiento y la ortodoncia puede guiarlos en cierta dirección. En adultos, el hueso ya es más denso y las suturas están cerradas, así que la mayoría de cambios serán por movimiento dental y adaptaciones de tejidos blandos, más sutiles. Aun así, incluso a los 30, 40 o más, una ortodoncia bien llevada puede lograr mejoras estéticas apreciables en el rostro.

Cambios faciales según el tipo de problema de mordida

Mordida Abierta

Una mordida abierta ocurre cuando al cerrar la boca, quedan espacios abiertos entre los dientes frontales (superiores e inferiores) porque no contactan. Las personas con mordida abierta a menudo tienen un aspecto de cara alargada, especialmente en la zona inferior del rostro. Al no poder cerrar bien los labios, la boca tiende a estar entreabierta en reposo, dando una apariencia de estar “boquiabierto” permanente. El mentón puede lucir más hacia abajo y la expresión facial cambia (a veces parece de asombro o cansancio debido a la postura labial).

Con brackets, podemos cerrar la mordida abierta haciendo que los dientes frontales superiores e inferiores entren en contacto adecuado. Esto conlleva un reposicionamiento de la mandíbula y un entrenamiento de los músculos faciales para que los labios puedan cerrarse cómodamente.

El antes y después es notable: de un rostro donde los labios no cerraban y se veía alargado, se pasa a un rostro más corto y armonioso. Los labios descansan juntos, dando una expresión más relajada. Muchos pacientes con mordida abierta corregida comentan que “por fin puedo sonreír sin mostrar tanto la encía” o que su expresión parece más alegre y natural.

Mordida Cruzada Anterior

Hablamos de mordida cruzada anterior cuando la mandíbula inferior muerde por delante de la superior. Es lo que coloquialmente muchos llaman “prognatismo” o tener la “mandíbula salida”. Este tipo de maloclusión hace que el mentón se vea muy prominente y la cara adquiera un perfil cóncavo (hundido a la altura de la boca pero con la barbilla marcada). De frente, puede notarse una mandíbula ancha o dominante.

Con ortodoncia podemos corregir en parte el prognatismo, especialmente si se trata de un problema dental (y no solo óseo). Esto implica llevar los dientes inferiores hacia atrás y/o los superiores hacia adelante hasta que encajen correctamente. A veces, si la discrepancia es grande, se combinan brackets con tratamiento ortopédico en edad temprana (máscaras faciales, mentoneras) o con cirugía ortognática en adultos para ajustar la posición ósea.

Al finalizar, la zona del mentón se ve menos prominente. El perfil deja de ser tan cóncavo para volverse más recto o convexo suave (lo ideal). Básicamente, quitamos ese efecto de “bulldog” que tenía el perfil. La gente suele notar que el paciente “suavizó su expresión” o que “ya no tiene la barbilla tan salida”. El contorno mandibular se equilibra con el resto de la cara.

Sobremordida Excesiva

La sobremordida excesiva ocurre cuando los incisivos superiores cubren demasiado a los inferiores al morder. En casos extremos, los dientes de abajo prácticamente ni se ven porque quedan tapados por completo por los de arriba; incluso pueden morder el paladar. Las personas con sobremordida profunda tienden a tener el mentón retraído (mandíbula inferior pequeña o hacia atrás) y a veces un aspecto de cara más redonda o cuadrada con mejillas un poco hundidas.

Con brackets corregimos la sobremordida elevando los dientes inferiores y/o bajando los superiores hasta que haya una mordida ideal: los incisivos de arriba cubriendo solo ~2mm de los de abajo. También reducimos el overjet (distancia horizontal) si los de arriba estaban muy adelante, usualmente retrayéndolos un poco. Al hacer esto, damos espacio al mentón para expresarse.

El cambio estrella aquí es que el paciente, de tener un mentón poco definido o “metido”, pasa a lucir un perfil más recto, con el mentón más marcado. También las mejillas se ven menos hundidas porque al mejorar la mordida, la altura del tercio inferior aumenta un poquito, “estirando” la cara en el buen sentido y permitiendo que los tejidos se reubiquen. Muchas personas parecen incluso más jóvenes tras corregir una sobremordida severa, porque desaparece ese gesto como de papada o de boca muy cerrada.

Otros Cambios Faciales

  • Apiñamiento dental severo: Al alinear los dientes con brackets, mejora la simetría de tu sonrisa y eso da inmediatamente una impresión facial más equilibrada.
  • Dientes protruidos hacia adelante: Con ortodoncia, movemos esos dientes hacia adentro a su posición correcta. El cambio en el perfil es notable: el ángulo entre la base de la nariz y el labio superior se abre y los labios se ven más planos contra la cara.
  • Arcadas dentales muy estrechas: Expandir un poco un paladar estrecho con ortodoncia puede realzar los pómulos ligeramente, porque empuja los huesos maxilares hacia afuera.

En líneas generales, cualquier corrección dental que mejore tu mordida y alineación repercutirá en cierta medida en tu estética facial.

Tabla comparativa de maloclusiones y cambios faciales

Problema dental (Maloclusión) Apariencia facial ANTES (sin tratar) Apariencia facial DESPUÉS (tras ortodoncia)
Mordida abierta Cara alargada, labios entreabiertos Cara más corta, labios relajados
Mordida cruzada anterior Mentón prominente, perfil cóncavo Mentón menos prominente, perfil más recto
Sobremordida excesiva Mentón retraído, mejillas hundidas Mentón más definido, mejillas menos hundidas

En todos los casos el denominador común es que el cambio va en beneficio de la armonía facial. La ortodoncia bien realizada nunca busca desmejorar tu estética, al contrario: su objetivo es alinear la funcionalidad con la belleza natural de tu rostro.

¿La ortodoncia cambia la nariz?

No, los brackets no cambian la forma de tu nariz: ni el tamaño, ni la anchura, ni la punta… Al fin y al cabo, la nariz es cartílago y hueso nasal, estructuras en las que la ortodoncia no interviene. Cuando modificamos la posición de los dientes y labios, la percepción de la nariz en el conjunto facial puede cambiar. En definitiva, tu nariz sigue siendo la misma, pero el marco facial alrededor cambia ligeramente y eso puede hacer que la veas diferente.

¿Qué hay de los labios?

Sí, tus labios pueden cambiar ligeramente con la ortodoncia, principalmente en perfil y grosor aparente, porque dependen mucho de la posición de los dientes.

Después de un tratamiento de ortodoncia muchas personas sienten que les ha cambiado la cara. Lo primero que debes de tener en cuenta es que sí, la ortodoncia sí que te puede cambiar la cara. Los motivos por los cuales la ortodoncia puede cambiar la cara son varios. En primer lugar, los dientes han cambiado de posición y eso es algo que afecta al rostro. Más allá de los dientes, la anchura y amplitud del paladar también se ve afectada por los tratamientos de ortodoncia.

Los cambios son siempre para bien ya que siempre son a favor de la armonía del rostro. El cambio en la cara es inevitable, ya que no se pueden colocar los dientes de forma correcta y dejar al paciente con la forma de la cara que tenía antes.

Con una ortodoncia pueden corregirse los problemas de mandíbula adelantada o retraída. Finalmente, la autoconfianza también juega un papel clave en nuestra estética facial. Esto ocurre más a menudo en pacientes adultos, sobre todo cuando ya están en edades maduras. De ahí la importancia de someterse a un tratamiento de ortodoncia en las edades tempranas.

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