La salud oral va más allá de tener dientes blancos y brillantes. Involucra aspectos funcionales y estructurales, especialmente en niños con maxilares en desarrollo. Uno de los componentes más importantes de este desarrollo es la masticación bilateral alternante, así como la correcta posición de la lengua en el paladar.

Masticación Bilateral Alternante: Un Proceso Fundamental
La masticación, aunque cotidiana, es significativa para la salud dental. Facilita la digestión al triturar alimentos y es fundamental para el desarrollo adecuado de los maxilares. Al masticar, los músculos maxilares se ejercitan, estimulando el crecimiento de los huesos faciales.
La masticación unilateral, o masticar predominantemente de un solo lado, puede causar un desarrollo desigual y problemas de oclusión a largo plazo provocando una maloclusión. Por el contrario, la masticación bilateral alternante, o masticar de manera equilibrada en ambos lados de la boca, garantiza un crecimiento simétrico y una oclusión saludable.
Beneficios de la Masticación Bilateral Alternante
Además de jugar un papel clave en el crecimiento y desarrollo maxilar, la masticación bilateral alternante ofrece varios beneficios:
- Mejora la digestión: Al masticar adecuadamente, los alimentos se descomponen en pedazos más pequeños, facilitando su descomposición en el estómago y mejorando la absorción de nutrientes en el intestino.
- Favorece el desarrollo neuromuscular: La masticación bilateral alternante estimula ambos lados del cerebro, promoviendo la coordinación y el desarrollo neuromuscular.
- Promueve la salud oral: Al masticar, se genera saliva, que ayuda a neutralizar los ácidos y eliminar las partículas de alimentos, lo que puede reducir el riesgo de caries.
- Ayuda a la oclusión dental adecuada: Al utilizar ambos lados de la boca de manera equitativa, se promueve una oclusión dental equilibrada, lo que puede prevenir problemas dentales a largo plazo.
- Estimula el desarrollo facial simétrico: La masticación bilateral alternante garantiza un crecimiento equilibrado de los maxilares, lo que favorece un desarrollo facial simétrico.
- Reduce el estrés: La masticación es una actividad que puede ayudar a liberar tensión y disminuir el estrés, proporcionando una sensación de relajación.
Cuidar el proceso de masticación desde temprana edad es fundamental para garantizar estos beneficios. Es importante que los niños coman alimentos duros, secos y fibrosos para que pueden desarrollar la musculatura masticatoria. Si comen alimentos muy blandos y triturados no podrán crecer correctamente.
Además debemos asegurarnos de que los niños utilizan ambos lados de su boca al comer, ya que no sólo puede influir positivamente en su desarrollo maxilar, sino también en su salud general. Como tal, la masticación bilateral alternante es un hábito que vale la pena cultivar y mantener a lo largo de la vida.
Respiración, Deglución y Masticación: El Trío de Funciones Orofaciales Esenciales
Aunque la masticación es crucial, no es la única función que influye en el crecimiento maxilar. La respiración y la deglución también son igualmente importantes.
La lengua al hablar, al masticar, tiene que estar siempre arriba; el paladar es como el “garaje”de la lengua. Al deglutir la punta de la lengua tiene que estar en las rugues palatinas, no tocando los dientes. Esta acción repetida inadecuada, puede llevar a una mala oclusión al empujar los dientes hacia fuera, alterando el crecimiento maxilar y provocando o desencadenando una respiración bucal.
Si el niño tiene una deglución atípica, lengua baja, es imposible que puede respirar correctamente por la nariz. Todo está relacionado.

Por otro lado, en cuanto a la respiración bucal, se define como el hábito de respirar por la boca. Lo usual y saludable es respirar por la nariz. Generalmente cuando una persona mantiene la boca abierta de forma constante es porque respira con ella. La respiración nasal, por su parte, tiene una función de defensa. Cuando el aire entra por la nariz, los vellos nasales lo filtran y detienen la entrada al organismo de partículas de polvo, virus, bacterias y hongos. Además, las fosas nasales calientan y humidifican el aire, evitando que entre demasiado frío.
Al respirar por la nariz se estimula la producción de ácido nítrico, sustancia que facilita la distribución y la absorción de oxígeno por los pulmones. En la respiración bucal no se producen ninguna de estas funciones. Respirar por la boca conlleva inspirar un aire más contaminado, no atemperado y seco.
Si se produce una respiración bucal es probable que exista alguna obstrucción que dificulte la respiración por la nariz. Algunas de estas causas son:
- Rinitis alérgica
- Sinusitis
- Desviación del tabique nasal
- Infecciones respiratorias
- Vegetaciones o amígdalas demasiado grandes
- Hipotonía muscular
¿Qué Consecuencias Tiene la Respiración Bucal?
Si la respiración bucal no es detectada a tiempo puede tener consecuencias para la salud. Las más importantes son:
- Cambios en el rostro: La respiración por la boca, especialmente cuando ocurre a una edad temprana, modifica el desarrollo facial en crecimiento. Presentan caras más largas, dolicofaciales, y la presencia de ojeras: fascias adenoideas.
- Problemas dentales y esqueléticos: Al tener la boca abierta constantemente, el flujo de saliva se reduce, creando una propensión a padecer caries, mal aliento, boca seca y acumulación de bacterias. La respiración bucal está relacionada con la mordida abierta, el paladar estrecho y la mandíbula retraída.
- Ronquido y tos nocturna: Al no respirar por la nariz, cuando nos tumbamos para dormir resulta difícil respirar y tener un sueño reparador. Incluso se observa una inclinación de la cabeza hacía atrás al dormir; para intentar obtener más aire.
- Apnea del sueño: La apnea es una pausa respiratoria que se produce al dormir e impide tener un sueño reparador y una correcta oxigenación.
Por lo tanto, la apropiada colocación de la lengua en el paladar es una habilidad esencial y muchas veces pasada por alto en nuestra día a día. La aptitud de colocar la lengua correctamente en el paladar es un aspecto fundamental y muchas veces subestimado de nuestra salud y bienestar.
La Anchura de los Maxilares: Un Aspecto Crítico para la Salud Oral
La anchura de los maxilares es un aspecto que a menudo se pasa por alto, pero es crucial para evitar problemas orales. Los maxilares estrechos no tienen suficiente espacio para los dientes y para la lengua. Normalmente tenemos maxilares estrechos por unas funciones inadecuadas, cuando el niño ni respira ni deglute correctamente los maxilares con el tiempo se estrechan; provocando una maloclusión y asimetría facial.
Evidentemente también debemos de contar con el componente genético. En ambos casos, puede haber un impacto significativo en la función y estética de la boca. Afortunadamente, existen tratamientos como Invisalign First para niños, que pueden corregir estos problemas si se detectan a tiempo.
Este sistema de alineación dental transparente, puede ajustar la anchura de los maxilares para mejorar la alineación y evitar problemas a largo plazo. Si arreglamos la maloclusión podemos conseguir una correcta masticación, respiración y deglución. Y cuanto antes solucionemos el problema dental antes corregiremos los malos hábitos.
La forma hace la función y viceversa. Si el niño tiene un paladar estrecho será muy difícil que tenga la lengua arriba, y por lo tanto que respire por la nariz correctamente.
La Posición Correcta de la Lengua en el Paladar
Una correcta posición de la lengua en el paladar contribuye a una mejor alineación dental y mandibular, evitando problemas como el apiñamiento de los dientes y las maloclusiones dentales. Igualmente, el posicionamiento adecuado de la lengua es esencial para una respiración óptima.
En el contorno del lenguaje y la comunicación, la lengua tiene un papel importante en la articulación y pronunciación del habla. Formar el hábito de posicionar correctamente la lengua en el paladar puede ser una práctica sencilla pero poderosa que conlleva numerosos beneficios para nuestra salud y calidad de vida en general.
En nuestra infancia, los hábitos de succión y deglución pueden afectar la posición de la lengua en el paladar. Si el niño desarrolla hábitos orales poco saludables, como chuparse el dedo o usar el chupete de manera prolongada, esto puede alterar el posicionamiento natural de la lengua.
Existen anomalías en la anatomía oral, como el frenillo lingual corto o ancho, pueden dificultar la correcta colocación de la lengua en el paladar. La posición de la cabeza y el cuello también influye en la posición de la lengua. La manera en que masticamos los alimentos y tragamos la saliva también afecta la colocación de la lengua. Los hábitos inadecuados pueden llevar a una posición incorrecta de la lengua en reposo.
En momentos de estrés o ansiedad, existen personas que pueden tener la tendencia a colocar la lengua en una posición tensa o forzada, lo que puede llevar a problemas en la articulación del habla. Y, por último. La lengua juega un papel clave en la articulación del habla. Una mala colocación puede afectar la pronunciación de ciertos sonidos y palabras, lo que puede dificultar la comunicación y llevar a problemas de dicción, puede generar tensiones y dolores en los músculos del cuello, la mandíbula y la cara, lo que puede derivar en molestias crónicas y trastornos temporomandibulares (TMJ).
Asimismo, la posición de la lengua puede influir en la forma de la mandíbula y la cara. Una mala colocación de la lengua durante la deglución puede interferir en el proceso de tragar adecuadamente los alimentos, lo que puede generar problemas de alimentación y digestión, en niños, una incorrecta posición de la lengua puede afectar el desarrollo de los huesos faciales y la cavidad oral, lo que puede tener consecuencias a largo plazo en su crecimiento.
En una posición correcta, la punta de la lengua se coloca en la parte posterior del paladar, justo detrás de los dientes superiores. Esto favorece una alineación dental adecuada, evitando problemas como el apiñamiento y las maloclusiones dentales. Una posición incorrecta de la lengua puede presentar diversas consecuencias negativas. Si la lengua se coloca entre los dientes o en la parte baja de la boca, puede generar presión indebida en los dientes, lo que puede llevar a problemas dentales y maloclusiones.
Igualmente puede interferir en una respiración adecuada, causando ronquidos y problemas respiratorios. Hay que ser consciente de la posición de nuestra lengua y, si notamos alguna rareza, considerar consultar a un odontólogo o un terapeuta del habla, para recibir orientación y corregir cualquier hábito perjudicial. Si notas que tu lengua se desvía de su posición correcta, corrígela suavemente.
Ejercicios para la Posición Correcta de la Lengua
Aquí tienes algunos ejercicios para mejorar la posición de tu lengua:
- Coloca la punta de tu lengua en la parte posterior del paladar, justo detrás de los dientes superiores.
- Hay que prestar atención a la postura corporal, mantener la cabeza y el cuello en una posición erguida y alineada, lo que te ayudará a mantener la lengua en su lugar correcto.
- Practica la respiración diafragmática para fortalecer los músculos respiratorios y mejorar la oxigenación.
- Evita hábitos como morder los labios o chuparse el dedo, ya que pueden afectar la posición de la lengua y los músculos orales.
- Realiza ejercicios de fortalecimiento de la lengua y los músculos faciales para mejorar su tono y mantener una posición óptima.
- Sé consciente de la posición de tu lengua a lo largo del día.
- Colocar la punta de la lengua en el paladar y deslízala hacia atrás hasta donde sea cómodo. Mantener esta posición durante unos segundos y luego relaja la lengua, repetir el ejercicio varias veces.
- Luego, ubica la punta de la lengua hacia el paladar y aplica una leve presión. Sostén esta firmeza durante unos segundos y luego relaja la lengua.
- Posteriormente, pon la lengua contra un lado del paladar y sostén esta posición durante unos segundos, luego cambia de lado y repite el ejercicio.
- Asimismo, coloca la lengua en el paladar y trata de elevarla tanto como sea posible sin forzar. Mantén la posición durante unos segundos y luego relaja la lengua.
- Continuando con los ejercicios, utiliza la punta de la lengua para masajear suavemente el paladar y los músculos circundantes. Esto te ayuda a mejorar la conciencia lingual y a relajar los músculos tensos.
- Y, para ir finalizando, mueve la lengua de lado a lado en el paladar, manteniendo la punta en contacto con la superficie.

La posición correcta de la lengua en el paladar es fundamental para nuestra salud y bienestar., simplemente coloca la punta de la lengua en la parte posterior del paladar, justo detrás de los dientes superiores. Mantén la boca cerrada en reposo y asegúrate de tener una postura corporal erguida. Este pequeño hábito puede mejorar la alineación dental, la respiración y la articulación del habla, beneficiando nuestra salud general.
Mewing: ¿Realidad o Mito?
Este aparato te define la mandíbula y reduce la papada. ¿Lo recomiendo?
El mewing es el ejercicio de moda en las redes sociales. Su principal fundamento consiste en colocar la lengua hacia arriba y pegarla en el paladar. La punta de la lengua se debe colocar justo detrás de los incisivos superiores, con el resto de la lengua permaneciendo pegada al paladar y los dientes cerrados.
Practicando esta rutina, el mewing promete definir la línea de la mandíbula, dándole una forma más marcada sin necesidad de cirugías ni aparatos. Pero no solo eso: sus seguidores afirman que esta práctica también ayuda a alinear los dientes y tratar la apnea del sueño, la sinusitis, los ronquidos y el dolor mandibular.
Consiste en colocar la lengua en el paladar superior, justo detrás de los dientes frontales. La lengua debe presionar suavemente contra el cielo de la boca sin crear tensión excesiva. Es importante mantener esta postura a lo largo del día, incluso mientras se realizan actividades cotidianas. Además, se recomienda respirar por la nariz exclusivamente y mantener una postura erguida para complementar el enfoque.

Para hacerlo correctamente, habría que emular todo el tiempo la posición que adquiere la lengua cuando tragamos; una postura que define “el apoyo correcto que deberíamos mantener durante todo el día, menos al hablar y al masticar”, señala la especialista.
Además, se aconseja repetir los siguientes ejercicios a lo largo del día:
- Dar traguitos de agua y mantener la lengua unos segundos apoyada en el paladar.
- Realizar un sonido con la boca con las consonantes 'ng' juntas y mantenerlo unos segundos.
- Intentar tocar la punta de la barbilla con la lengua durante unos instantes (esta acción ayuda a favorecer la elasticidad del frenillo).
- Ser conscientes durante el día, por ejemplo, activando el temporizador en el móvil con una alarma que nos haga pensar cómo está la lengua colocada.
Beneficios del Mewing
Si la lengua no ejerce correctamente la presión en el paladar, los huesos maxilares se van cerrando lateralmente, empeorando progresivamente la mordida, el retrognatismo y la forma mandibular. El mentón pierde parte de su soporte, la nariz se proyecta hacia el suelo y los músculos sublinguales y submandibulares pierden el tono y descienden. A la vez, podemos apreciar un aumento de las ojeras, debido a la falta de oxígeno y el hundimiento del hueso orbicular de los ojos.
Por otro lado, añade que la adecuada oclusión dental es fundamental no solo por estética, sino también para una correcta masticación y deglución de los alimentos. Lo contrario aparejaría problemas en el aparato digestivo y respiratorio con todo lo que comporta, así como cambios posturales afectando a la salud articular, amneas del sueño, ronquidos y hasta problemas visuales.
Desventajas del Mewing
Aunque el mewing se ha popularizado como una técnica natural, no está exento de desventajas. No hay suficiente evidencia científica que respalde de manera concluyente sus beneficios a largo plazo. Algunas personas podrían experimentar incomodidad o dolor si aplican demasiada presión en la lengua, lo que podría generar problemas en la articulación temporomandibular (ATM) o en el músculo masetero. Además, en casos de malformaciones dentales graves o desequilibrios óseos, el mewing no sustituye a un tratamiento profesional, como la ortodoncia, y podría incluso empeorar la situación si no se complementa con un diagnóstico adecuado.
El mewing se debería utilizar con precaución y en aquellos casos en que la lengua no está correctamente colocada debido a desequilibrios oseoesqueléticos, y siempre complementar el tratamiento con profesionales. Si forzamos demasiado, esta técnica podría llegar a provocarnos serios problemas con la articulación temporomandibular, así como una hipertonificación de los músculos maseteros, o un desgaste dental avanzado.
Qué Problemáticas Combate el Mewing (en Realidad)
Más que la técnica de mewing, mantener la lengua correctamente colocada puede llegar a prevenir amneas, ronquidos, problemas respiratorios, falta de oxigenación en general, falta de energía, mala oclusión dental, ojeras, problemas visuales y problemas digestivos.
En cualquier caso, no forzar demasiado estructuras anatómicas que puedan ocasionar dolor, como la articulación temporomandibular, hipertono de los músculos maseteros, dolor de cabeza y presión nasal. También podría producirse desgaste dental al presionar demasiado los dientes si la mordida ya no es correcta. Sé constante y disfruta de sus beneficios, pero no esperes milagros.
Los cambios que se observan en la estética facial al realizar mewing pueden ser sutiles y varían según cada individuo. Algunas personas afirman notar una ligera definición en la mandíbula y una mejora en el tono muscular del cuello y debajo del mentón. Sin embargo, es importante recalcar que los efectos visuales no son inmediatos y que los resultados pueden ser más evidentes en personas jóvenes, cuya estructura ósea aún es más maleable.
Odontología Biológica y la Posición de la Lengua
Queremos mejorar las funciones vitales: respiración, masticación, deglución y fonación realizando la menor intervención posible. Una parte esencial de la odontología biológica es asegurarse de que todo en la boca esté en armonía, incluida la posición correcta de la lengua. La boca y la nariz son las puertas de la salud. La odontología biológica es una aproximación que busca cuidar la salud bucal teniendo en cuenta el impacto que puede tener en el bienestar general del paciente.
En la odontología biológica, se presta una atención especial a la posición de la lengua en la boca. Esto se debe a que la posición de la lengua puede afectar la alineación de los dientes y la forma en que se desarrolla la mandíbula y el maxilar superior. Cuando la lengua está en esta posición, ayuda a mantener el equilibrio en la boca y a prevenir problemas de alineación dental.
Existen tratamientos disponibles en la odontología biológica para corregirlo como es la REHABILITACIÓN MASTICATORIA Y RESPIRATORIA (RMR). La terapia de postura lingual es un enfoque que busca entrenar a los músculos de la lengua y la boca para que se ubiquen en la posición adecuada.