Seguro que muchos de vosotros habéis sufrido en alguna ocasión alguna quemadura en el paladar al comer o beber algo muy caliente: bien sea café, sopa o un apetecible trozo de pizza. Nos habéis preguntado si hay alguna forma de aliviar el dolor y hacer que las quemaduras en el paladar se curen cuanto antes. A continuación, te mostramos cómo actuar ante estas molestias comunes.

¿Qué hacer inmediatamente después de una quemadura?
El primer paso para tratar una quemadura en la lengua es actuar rápidamente. Enfría la lengua de inmediato: Tan pronto como sientas el ardor, enjuaga tu boca con agua fría o coloca un pequeño cubo de hielo envuelto en un paño limpio sobre la lengua. Esto ayudará a reducir la inflamación y el dolor. Bebe líquidos fríos o leche: El agua fría o la leche ayudan a calmar la sensación de ardor y a proteger la zona afectada.
Iria Abalde Salgueiro, experta en salud bucodental, explica que las comidas y bebidas calientes pueden causar quemaduras en el paladar de primer grado en la piel, lo que se traduce en rojez, dolor e inflamación. Aunque estas lesiones “por lo general son benignas y curan pronto, debemos extremar la higiene con algún colutorio (un líquido medicinal para enjuagarse la boca)”.
Cuando se produce una quemadura en el paladar hay que actuar de inmediato y aplicar frío. Para frenar la inflamación, podemos usar un cubito de hielo y ayudarnos de la lengua para apoyarlo sobre la zona afectada.
Es igual de importante saber qué medidas evitar para no empeorar la lesión. Evita alimentos irritantes: Los alimentos picantes, ácidos o muy salados pueden agravar el dolor. Durante las primeras horas, es fundamental evitar cualquier cosa que pueda irritar aún más la zona quemada.
Quemaduras en la lengua: ¿cómo tratarlas?
Remedios caseros para aliviar el dolor
Para curar las llagas y heridas en el paladar existen numerosas opciones que te ayudarán a reducir las molestias de las aftas, mientras van desapareciendo paulatinamente.
- Enjuague bucal: Emplear enjuagues bucales diariamente evitará la aparición de infecciones que interfieren en la salud de nuestra boca.
- Aloe vera: Un truco casero y natural para disminuir el dolor e inflamación de las aftas es aplicar aloe vera sobre la misma. Esta planta posee un efecto calmante, analgésico y cicatrizante para el tratamiento de las quemaduras.
- Sal: Consiste en mezclar agua con sal para depositarla directamente sobre la úlcera. Enjuagues bucales suaves con agua salina puede ayudar a mantener la boca limpia y acelerar el proceso de curación. Los enjuagues con sal son doblemente efectivos. dolor de boca y reducir el riesgo de infección.
- Hielo: El hielo es la opción perfecta para combatir cualquier tipo de infección.
- Miel natural: Aplica una pequeña cantidad de miel sobre la zona quemada. La miel tiene propiedades calmantes sobre las quemaduras, además es conocida por sus propiedades antisépticas y cicatrizantes naturales.
- Enjuagues con leche: Hacer enjuagues con leche fría puede proporcionar alivio temporal y reducir la irritación.
Existen otros remedios para combatir las llagas y heridas en el paladar como por ejemplo el zumo de limón, consumir una manzana después de comer, depositar bolsas de té sobre el afta, enjuagues de sal y vinagre, entre otros.

¿Qué evitar durante la curación?
Mientras la lengua se está curando, evita consumir alimentos y bebidas calientes que puedan aumentar la irritación. Evita o al menos reduce malos hábitos dentales como el alcohol o el consumo de tabaco.
Para minimizar la sensación de lengua escaldada evita alimentos y bebidas picantes, ácidos o muy calientes durante la fase de recuperación. Durante la recuperación, opta por alimentos suaves y fáciles de consumir, como yogur, puré de manzana, helado suave y sopas tibias.
¿Cuándo buscar atención profesional?
En la mayoría de los casos, las quemaduras en la lengua sanan por sí solas en unos días. Un dentista o médico podrá evaluar la lesión y recomendar el tratamiento más adecuado. Si sufrimos quemaduras en el paladar por comer algo muy caliente, “Si lo tragamos, es peor, ya que puede producir lesiones más serias o en otra parte del cuerpo donde no tengamos acceso, como en el esófago”, afirma.
Es importante enfatizar, la importancia de buscar atención médica o consultar a un odontólogo de inmediato en casos de quemaduras de segundo y tercer grado en la lengua. Esto es fundamental para recibir una valoración profesional y evitar posibles repercusiones a largo plazo. No obstante, en el caso de las personas que sufren quemaduras de segundo y tercer grado, es más frecuente la afección de procesos infecciosos.
Síndrome de boca ardiente (BMS)
El síndrome de boca ardiente (BMS) es una afección irritante e inusual que afecta a más o menos un 1 % de la población adulta. Se caracteriza por un ardor, una quemazón o un hormigueo en la lengua, las mejillas, la parte posterior de la garganta o las encías. Las personas con BMS también afirman experimentar un gusto metálico o desconocido.
Según Scielo España, el BMS es más común entre personas con 60 años o más, y afecta más a las mujeres que a los hombres. Medicamentos, sequedad bucal, reflujo de ácido, ajuste inadecuado de la dentadura, entre otros problemas, pueden causar BMS.
Si tiene BMS secundario, le tratarán primero la causa principal. Sin embargo, si tiene BMS primario, existen diversas opciones de tratamiento. Trabajar junto con su proveedor de medicación con receta es un buen método para aliviar sus síntomas.
Consejos para el BMS
- Evita las comidas picantes, así como las comidas y bebidas ácidas, como los cítricos, las salsas de tomate, el café o los refrescos. Los alimentos ácidos pueden empeorar el BMS.
- Evita alimentos con menta o canela.
- Utiliza enjuagues sin alcohol para minimizar el riesgo de aumento de la irritabilidad bucal.
- Usa dentífricos con un sabor suave, sin sabor o para la sensibilidad para mitigar los síntomas.
Recuerda que si la quemadura persiste o empeora, es importante consultar a un profesional de la salud dental. En Clínica Dental Fabián López, estamos aquí para proporcionarte la atención y orientación necesarias para mantener una salud bucal óptima.