En el ámbito de la odontología, las lesiones no cariosas dentales son un fenómeno que merece especial atención. Aunque menos conocidas que las caries, estas lesiones pueden tener un impacto significativo en la salud bucal.

Las lesiones cervicales no cariosas (LCNC) son defectos estructurales que se presentan en la región cervical de los dientes, es decir, en la zona cercana a la unión entre la corona y la raíz del diente, justo donde se encuentra la encía. Son pérdidas de estructura dental en la unión del esmalte dental y la encía, en la zona cervical del diente. A diferencia de las caries dentales, estas lesiones no están relacionadas con la presencia de bacterias. Se denominan lesiones No cariosas del tercio cervical o cuello del diente. Estas lesiones presentan, como en la caries, una pérdida de estructura dental, sin embargo, el origen de éstas no son los microorganismos.
En cuanto a su prevalencia, las lesiones cervicales no cariosas son comunes en la población en general. Pueden afectar a personas de todas las edades, aunque se observa una mayor incidencia en adultos y personas de edad avanzada.
La identificación temprana de las lesiones cervicales no cariosas es crucial para prevenir su progresión y minimizar los síntomas asociados, como la sensibilidad dental. Un dentista podrá evaluar adecuadamente las lesiones, determinar su causa subyacente y recomendar el tratamiento más apropiado para cada caso, que puede incluir sellado, restauraciones dentales o cambios en los hábitos de cuidado oral. Es importante destacar que las lesiones cervicales no cariosas pueden tener diversas formas y grados de severidad. Pueden manifestarse como pequeñas muescas en la superficie del diente o como abfracciones más extensas y pronunciadas. La localización más común es en los dientes posteriores, especialmente en los premolares y molares, pero también pueden ocurrir en los dientes anteriores.
Causas de las Lesiones No Cariosas
Aunque aún no se sabe con seguridad, estas lesiones según las actuales investigaciones son de origen multifactorial, no siendo provocadas por una única causa, aunque los estudios a veces son contradictorios. Por ello, las motivos que se sugieren suelen ser similares a las que producen sensibilidad dental, a excepción de la caries. Se asocian con factores como el cepillado dental agresivo, el uso de cepillos de dientes duros, la maloclusión o desalineación de los dientes, el bruxismo (rechinar de dientes) y el consumo excesivo de alimentos y bebidas ácidas. Las causas de las lesiones no cariosas dentales pueden variar, pero suelen estar relacionadas con hábitos dietéticos, higiene bucal inadecuada, factores para-oclusales y condiciones médicas subyacentes.
Además de las lesiones cariosas nuestros dientes están sujetos a otra gran amenaza que no debe subestimarse si queremos gozar de unos dientes sanos: el desgaste dental. El desgaste dental supone la pérdida irreversible de tejidos duros en la superficie externa del diente y engloba diferentes lesiones que pueden acabar arruinando nuestra dentadura. Habitualmente se atribuía esta pérdida a la abrasión y erosión causadas por el cepillado, pero actualmente se tienen en cuenta otros factores como las fuerzas oclusales.
Las lesiones no cariosas dentales pueden manifestarse de diversas formas, dependiendo del tipo de lesión.
Desgastes en el cuello de los dientes | Causa y Solución | Abfracción Dental
Tipos de Lesiones No Cariosas
- Abrasión: Se da a causa del (propias de ambientes laborales donde se trabaja con sílice, cemento...), la (costureras, músicos...) o un junto con el uso de cepillos demasiado rígidos o dentífricos abrasivos. Es una lesión que se genera como consecuencia de la acción de agentes biomecánicos de fricción sobre el cuello del diente. Es decir, es provocada por la acción de sustancias abrasivas que provienen de pastas dentales, alimentos o una mala técnica de cepillado (cepillado horizontal, por ejemplo). La apariencia inicial es la de un pequeño surco que en estado avanzado adquiere forma de cuña con paredes limpias, pulidas y brillantes de una coloración amarillo-marrón.
- Abfracción: En este caso, la se debe a fuerzas biomecánicas como la masticación. Es una lesión en forma de cuña que aparece como consecuencia de las fuerzas biomecánicas que actúan sobre el diente en sentido oclusal. Estas fuerzas generan tensiones que se concentran en el cuello del diente, generando microfracturas, las cuales, con el tiempo se presentan como cavidades. La fuerza ejercida tiene un componente vertical y otro horizontal que generan tensión y compresión. Mientras que durante la compresión la estructura del esmalte es fuerte, en las áreas de tensión resulta vulnerable, pudiendo inducir microfracturas que a largo plazo resulten en una pérdida del esmalte, dentina y cemento. Este tipo de lesiones de superficie áspera son profundas y estrechas, con bordes muy afilados y un ángulo cavosuperficial muy marcado.
- Atrición: El mismas también puede provocar una que puede producir una mínima incidencia en nuestra dentadura o bien volverse patológica en el caso de las personas con bruxismo, en los que se produce, entre otras consecuencias, una excesiva destrucción dentaria. Las zonas de desgaste aparecen lisas y pulidas y en los casos más extremos queda expuesta la cámara pulpar.
- Erosión: La erosión también destruye gradualmente la superficie dental por la (radiación) o (alimentos ácidos, carbonatados, excesivamente ricos en frutas, fármacos como la vitamina C, el ácido acetilsalicílico, el hierro, los ácidos del tracto digestivo asociados a vómitos o reflujo...). Es la disolución química de los tejidos duros del diente a nivel cervical, como consecuencia de la acción de ácidos y que NO involucra la presencia de placa bacteriana. Entre las causas de estas lesiones puede ser el consumo de ácidos de manera frecuente en la dieta del paciente, la presencia de reflujo esofágico o enfermedades como la bulimia. La apariencia de unos dientes erosionados es mate y lisa y pueden aparecer cavidades redondeadas sin la rugosidad característica de la caries. En los casos más severos, se produce sensibilidad persistente. Técnicamente las lesiones causadas por agentes ácidos deberían denominarse corrosión en vez de erosión.
Es importante destacar que la apariencia clínica va a depender del el origen de la lesión si es químico, friccional o biomecánico.
Signos y Síntomas
Los síntomas comunes incluyen sensibilidad dental, decoloración de los dientes, dolor al masticar o beber líquidos fríos, entre otros.
Tratamiento de las Lesiones No Cariosas
El tratamiento de las lesiones no cariosas dentales depende del tipo y la gravedad de la lesión. El manejo de las LCNC depende de la causa subyacente y la severidad de la lesión.
Consumir moderadamente algunas sustancias, realizar un correcto cepillado con los elementos adecuados y usar férulas de descarga para el bruxismo pueden minimizar el riesgo de sufrir lesiones por desgaste.
Las opciones de tratamiento pueden incluir restauraciones dentales con materiales como resinas compuestas o porcelana, modificación de hábitos, uso de protectores bucales personalizados, aplicación de tratamientos tópicos como barnices de flúor, y en casos más graves, procedimientos como el injerto de tejido oclusal.

Tratamientos para la Sensibilidad Dental
La sensibilidad dental es una condición en la que experimentas dolor o molestia en los dientes al exponerlos a ciertos estímulos, como alimentos fríos, calientes, dulces o ácidos, así como al cepillarte los dientes o respirar aire frío. Las encías retraídas pueden dejar al descubierto la raíz de los dientes, que contiene pequeños túbulos conectados a los nervios dentales.
Algunas recomendaciones para tratar la sensibilidad dental son:
- Uso de una pasta dental para dientes sensibles: Existen pastas dentales especialmente formuladas para reducir la sensibilidad dental.
- Aplicación de barniz de flúor: El flúor fortalece el esmalte dental y ayuda a reducir la sensibilidad.
Es importante consultar a tu dentista si experimentas sensibilidad dental, ya que pueden evaluar tu situación individual y recomendar el tratamiento adecuado.
En el ámbito de la odontología moderna, los implantes dentales han revolucionado la forma en que se abordan las pérdidas de dientes, proporcionando una solución duradera y eficaz para restaurar la función y la estética oral.