En la clínica dental, es crucial identificar y clasificar los residuos sanitarios para su posterior procesamiento, identificando su riesgo real, diferenciándolos asimismo en biopeligrosos o no. Llamaremos residuo tóxico a cualquier material odontológico utilizado en los diferentes actos terapéuticos realizados al paciente y tras cuyo manejo clínico se dan por finalizados. Su procesamiento y utilización conlleva ciertos riesgos, sin embargo, es importante diferenciarlos de aquellos otros asociados al uso de los diversos materiales empleados durante la actividad odontológica.
En este contexto, los líquidos reveladores utilizados en el procesamiento de radiografías dentales juegan un papel importante. A continuación, exploraremos su composición, uso y la gestión adecuada de los residuos generados.
Clasificación de los Residuos Sanitarios en la Clínica Dental
Para comprender mejor el manejo de los líquidos reveladores, es esencial conocer la clasificación de los residuos sanitarios generados en la clínica dental:
- Grupo I: Residuos Asimilables a Urbanos (R.A.U.)
Corresponden a los generados en oficinas, despachos, cafetería, almacenes, salas de espera, jardines y comedores, entre otros. Se rigen por la ley 42/1975 sobre desechos y residuos sólidos urbanos. - Grupo II: Residuos Sanitarios No Específicos (R.S.N.E.)
Son residuos propios de la actividad sanitaria. Su contaminación biológica supone un riesgo de infección limitado al interior del centro sanitario. Pueden llegar a manipularse en las mismas instalaciones y con las mismas precauciones que los residuos municipales. Para facilitar la acumulación de los residuos, se recomienda no separar los R.S.N.E. de los R.S.U., cuando ambos residuos se generan en la clínica dental. Sólo se generan R.S.N.E. Los R.N.E. del Grupo III que han sido sometidos al proceso de desinfección quedan convertidos en R.S.N.E. del Grupo II y, a su vez, estos últimos son considerados como R.A.U. - Grupo III: Residuos Sanitarios Específicos (R.S.E.)
- Residuos Sanitarios Infecciosos: Pueden transmitir el VHB, VIH, VHS, cólera, brucelosis, difteria, tuberculosis activa, peste, rabia, fiebre Q, antrax, tularemia y encefalitis de Creutzfels-Jakob.
- Residuos Anatómicos Humanos: Son restos anatómicos forense (miembros amputados, abortos, así como restos de intervenciones quirúrgicas). En la clínica odontológica, los restos anatómicos más comunes son los dientes, restos de biopsias y restos tisulares.
- Sangre y Hemoderivados Líquidos
- Objetos Punzantes y Cortantes: Los envases que han de contener los residuos punzantes y cortantes han de ser rígidos, impermeables y que no puedan perforarse. Si el envase rígido no dispone de un sistema apto para separar la aguja de anestesia (Grupo III) de la jeringa (Grupo II), sin que sea necesario tocar la aguja, deben de desecharse la aguja y la jeringa juntas, ya que está totalmente contraindicado encapuchar la aguja en la jeringa.
- Vacunas Vivas y Atenuadas
- Grupo IV: Residuos Singulares (RS)
- Citostáticos (R.C.): Son los restos de medicamentos antineoplásicos y cualquier material monouso, contaminado con dichos fármacos.
- Residuos Químicos (R.Q.): Son residuos contaminados con productos de naturaleza química, que les dan el carácter de residuos industriales especiales, según las leyes vigentes.
- Es cualquier material de desecho que está contaminado con sustancias radiactivas. Su recogida y posterior eliminación son competencia exclusiva de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos S.A.
Se recomienda que para este tipo de residuos se utilicen bolsas de galga 80 mg/cm2, preferentemente de color negro, excepto que el Servicio Municipal de Recogida de Basuras indique lo contrario. La recomendación de los organismos competentes indica que se utilicen como mínimo bolsas de galga 220 mg/cm2 y 55 micrómetros. También sería preferible que el color fuese amarillo.
Es importante separar los R.S.E. de los R.S.N.E.

Infografía de clasificación de residuos.
Almacenamiento y Transporte de Residuos
El almacenamiento intermedio es útil para acumular los residuos en sus envases, o bien para centralizar la recogida de los mismos, una vez llenos, en el almacén final. El almacenamiento tendrá lugar en habitaciones aptas para dicha función, aunque no han de ser exclusivas para tal fin.
Las diferentes formas en que pueden almacenarse los R.S.N.E.:
- Dejar las bolsas que contengan los residuos en su soporte.
- Trasladar el soporte con las bolsas directamente al almacén final.
- Almacenar las bolsas dentro de un contenedor. Éste será llevado al almacén final, luego se vacía, limpia y devuelve al almacén intermedio (tampoco es válido este método, para consultas “tipo medio”). Hay que llevar a cabo una desinfección periódica del contenedor.
- Pueden dejarse las bolsas en el suelo, amontonadas, pero con poca altura.
El traslado interno de los residuos se realizará de forma que se evite cualquier tipo de riesgo para los pacientes, personal auxiliar, técnicos de laboratorio, higienistas, odontólogo y personal de limpieza. Los envases han de estar bien cerrados cuando se trasladan: ésta es la precaución más importante. El transporte puede realizarse por medio de “carros”, llenos de envases de diferentes lugares de procedencia. Los “carros” empleados para este fin deberán ser fáciles de limpiar, y su diseño y llenado debe impedir que los envases puedan caerse al suelo, por ello se aconseja el transporte en “carros” cerrados y con una capacidad inferior a los 3.000 litros.
La recogida del material desechable ha de realizarse en condiciones apropiadas:
- Edificios horizontales: la recogida se realizará por el exterior, de esta forma se evita el transporte del material contaminado por el interior de la clínica.
- Edificios verticales: si no poseen un sistema específico de transporte, emplearemos (en el caso de tratarse de clínicas odontológicas de gran superficie y Facultades de Odontología) los ascensores, usando siempre el mismo para dicho fin.
Hay que procurar siempre que las bolsas de desperdicios o contenedores estén situados en lugares apropiados para dicho fin. Lo lógico es que el residuo debe de permanecer en su lugar de producción o en el almacén.
Uno de los problemas a la hora de manipular las bolsas es su posible rotura. El personal encargado de manipular estos residuos empleará guantes apropiados y resistentes, que no se rasguen, resistentes a pinchazos y a posibles roturas con cristales u otros objetos punzantes o cortantes.
Los residuos sanitarios, en general, pueden almacenarse en el mismo centro sanitario durante un período de 72 horas y, si existe un almacén con refrigeración (4 ºC. Lo ideal es que el suelo tenga pendiente hacia un desagüe, así como un grifo con manguera de agua a presión. Las paredes y el techo deberán de estar alicatados. Dichos contenedores pueden ser propiedad de la consulta, o ser alquilados al transportista autorizado para la recogida y mantenimiento. Los grandes contenedores se transportarán en la caja del camión.
Como ya comentamos en otro apartado anterior, si la consulta desea almacenar los R.S.N.E. y los R.A.U. en los mismos contenedores, exceptuando los R.A.U. Hay que tener en cuenta que la manipulación de los residuos deberá de realizarse lejos de las ventanas y de las rejillas de aspiración de los sistemas de ventilación.

Almacenamiento adecuado de residuos sanitarios.
Manejo de Amalgama
Actualmente no existe ninguna normativa que regule este proceso, pero se ha podido observar que en diferentes consultas lo guardan en envases a parte, en espera de las recomendaciones adecuadas. Sería conveniente poder recoger estos envases de forma similar a los demás residuos, o bien como la recogida de pilas y baterías. Las diferentes compañías separan los componentes de la amalgama: mercurio del resto de las aleaciones metálicas. Son residuos tóxicos de gran importancia, ya que contaminan el medio ambiente. No pueden ser vertidos al desagüe y han de ser desechados en contenedores especiales. Se está a la espera de una normativa legal al respecto. Mientras tanto, deben de ser almacenados en la consulta en bidones opacos e irrompibles (bien señalizados), aunque ello represente una incomodidad por la falta de espacio en la consulta odontológica.
Manejo de Líquidos Reveladores y Fijadores
Lo correcto es señalar los recipientes que contengan dichos elementos: “F” para el fijador y “R” para el revelador. Tampoco existe una normativa legal al respecto.
Revelado y Fijado manual de radiografías dentales 🩻 🦷 paso a paso
Tratamiento de Residuos del Grupo III
Los residuos del Grupo III pueden tratarse mediante “incineración-esterilización”. Esta consiste en la eliminación de todos los organismos vivos presentes. Por medio del autoclave, los residuos se someten a condiciones de temperatura y presión apropiadas que logran la esterilización de dichos residuos. Si son almacenados en la consulta, pueden colocarse bien en un soporte, en un contenedor o amontonadas las bolsas con poca alzada un máximo de 12 horas. Si por el contrario se llevan a un centro específico, dichos residuos serán colocados en un contenedor con o sin compactación, un máximo de 72 horas.
Los líquidos orgánicos serán eliminados por el desagüe con abundante agua, no siendo necesario llevar a cabo desinfección previa. El vaciamiento de líquidos por el desagüe debe de realizarse con sumo cuidado para evitar salpicaduras y formación de aerosoles.
Consideraciones Finales sobre el Tratamiento de Residuos
En líneas generales diremos que la tendencia actual va encaminada a evitar la incineración, debido a la contaminación medio-ambiental. Por otro lado, la desinfección debe permitir convertir los residuos asimilables en residuos urbanos. Este proceso comprende la desinfección térmica, física, química y/o tratamientos combinados de los anteriores. Intentar disminuir al máximo el uso de la incineración, como sistema de tratamiento de los residuos sanitarios, especialmente la que se realiza en unicentros. Bajo el punto de vista médico, los residuos anatómicos serán desinfectados, esterilizados o incinerados, con sistemas aptos para recibir este tipo de residuos.
Procesamiento de Películas Radiográficas Dentales
El procesamiento de películas radiográficas requiere seguir ciertos pasos para obtener imágenes de calidad:
- Preparación del Tanque de Procesamiento: Utilizar tanques insertados en un tanque maestro, diseñados para facilitar el procesamiento y la limpieza.
- Identificación de los Depósitos: El depósito de la izquierda es para el revelador y el de la derecha para el fijador.
- Mantenimiento de las Soluciones: Agregar solución al revelador y al fijador según sea necesario.
- Control de Infecciones: Mantener cuidados del control de infecciones adecuados.
- Revelado de la Película:
- Agitar la película suavemente hacia arriba y hacia abajo en el revelador circulante en el tanque maestro durante 20 a 30 segundos.
- Colocar la película directamente en el depósito de líquido revelador.
- Asegurarse de que no haya burbujas de aire en las películas.
- Fijado de la Película:
- Después del revelado, colocar la película en el fijador y activar el cronómetro.
- Agitar la película con suavidad hacia arriba y hacia abajo varias veces.
- Lavado y Secado:
- Después del fijado, escurrir la película dentro del tanque.
- Lavar con agua circulante.
- Secar la película con suavidad para eliminar el excedente de agua.
- Colocar las películas sobre un platón para que escurran y cubra el tanque de procesamiento.
Es crucial recordar que las soluciones a temperaturas superiores a 26.5º C trabajan demasiado rápido y producen niebla en la película.

Proceso de revelado de radiografías dentales en cuarto oscuro.
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