Hay muchas Bettys, feas y guapas, que han representado este papel por todas las televisiones del mundo. La serie original Yo soy Betty la fea nació en Colombia en 1999, y luego siguieron la mejicana La fea más bella, Rusia, Chile, Brasil y la versión española. Todos culebrones con un hilo argumental común: la mujer más fea del mundo llega a la revista más cool y se enamora del jefe más superficial.
En la telenovela Yo soy Betty, la fea, la protagonista llevaba 'brackets'. Los brackets y la ortodoncia, sin embargo, como mucho, se habían utilizado para burlarse o ridiculizar a algún personaje y, junto con las gafas, eran el atrezo del feo oficial de la película o de la serie de ficción.

Betty la Fea, un ícono de la televisión.
El Impacto de Betty la Fea en la Percepción de la Belleza
¿Crees que todas tenemos dos caras: una guapa y otra fea? Para hacer la versión española de Betty la Fea, Ruth se metió en el papel de forma espectacular.
Como publican en ABC: “A simple vista, el cambio no ha sido tan espectacular: una vez desprendido el halo de fealdad estereotipada (brackets, cejones, gafotas y ropa de su abuela) y el pertinente paso por la pelu, Beatriz Pinzón lució anoche de cisne”. Pero, si el nuevo aspecto ha desencantado es porque ya conocíamos su imagen de guapa. ¿Os hubiera gustado más una actriz despampanante? En bellezapura consideramos muy acertada la elección.
Aunque muchos opinan que la actriz, Ruth Nuñez, no ha sufrido un cambio tan espectacular, la serie fue un éxito más de Telecinco. Hay que tener en cuenta que la actriz ya era conocida por otras series como Compañeros, donde hacía de adolescente Bosnia.
No entiendo como esperan que todos estemos un año entero viendo la serie. Uno puede ver una serie así, diaria, vacía, si cree que en el horizonte se vislumbra un final. Pero verla sabiendo que ni mañana, ni pasado, ni dentro de un mes, ni dentro de seis vendrá la metamorfosis... No tiene sentido. Yo si antes me la perdía dos veces por semana, ahora me la pierdo semanas enteras. Total... los brackets no se los quitan hasta diciembre. Es un hecho.
Yo soy Bea es divertida sí, mucho además. Pero tiene ese no sé qué que te hace sentir muy tonta cuando la ves. Porque no puede haber personajes más planos, no puede haber un argumento tan cogido por los pelos, una incapacidad total de emocionar y de conseguir que el espectador sienta algo diferente a LA NADA.
La Evolución de la Ortodoncia: De los Brackets Tradicionales a Invisalign
Con la popularización de las redes sociales, que muestran casos de antes y después increíbles, cada vez más gente se anima a corregir sus dientes. Hoy en día no es una cuestión de trabajar cara al público, sino que la gente ha entendido la necesidad de tener una bonita sonrisa, y cuidada, para sentirse mejor consigo misma o mismo, y así poder ofrecer su mejor versión a las personas que le rodean. Y el hecho de llevar ortodoncias tradicionales hipoteca bastante esto durante el tiempo de tratamiento", asevera Malagón.
Habla el doctor Iván Malagón, ortodoncista experto en Invisalign y pionero en los alineadores invisibles Spark: "No tengo ninguna duda, en menos de 10 años, las ortodoncias tradicionales desaparecerán". Aunque a él le gusta denominarse arquitecto de sonrisas bonitas. "Es un arte, se necesita mucha sensibilidad por la armonía, por las correctas proporciones entre los dientes, las encías, los labios e, incluso, los tejidos blandos que rodean a la boca, y eso no se aprende en la Universidad".
Por más que luchemos contra ello, los dentistas seguimos dando miedo. Un miedo que hoy en día no tiene razón de ser, pero que persiste en el imaginario colectivo. Lo que durante muchos años fue temor al dolor se ha ido transformando, poco a poco, en miedo al miedo. A este pánico inexplicable contribuyen, sin duda alguna, muchas películas que han hecho de las visitas al dentista un auténtico recurso para el cine de terror.

Comparación entre ortodoncia invisible y brackets tradicionales.
Invisalign y Spark: La Nueva Era de la Ortodoncia
La actriz Adriana Ugarte fue una de las primeras pacientes célebres en nombrar a Malagón. Desde entonces, se le conoce como el ortodoncista de los famosos. "Pero la realidad es que trato a mucha más gente anónima", puntualiza. Por privacidad, prefiere guardar discreción. Aunque de datos anda sobrado, pues también es un conferenciante de prestigio. "España es el tercer país en el mundo en cuanto al uso de alineadores transparentes, solo por detrás de Estados Unidos y de China".
Teniendo en cuenta la comparativa entre los tres países citados en términos de tamaño y población, el doctor indica que estamos "a la cabeza en el mundo cuando se habla de tecnología y de educación para la salud". ¿Por qué nos importa tanto lucir una sonrisa perfecta? ¿Es cuestión de estética, de salud o ambas?
La principal motivación se resume en la palabra bienestar, cree la doctora Eugenia Cervantes. "Los dientes alineados nos permiten tener una mejor higiene y evitar futuras enfermedades periodontales, desgastes y dolores en la articulación".
Invisalign y Spark son dos de las marcas más populares de alineadores transparentes. La diferencia fundamental, relata el doctor es que, siendo los dos igual de efectivos, Spark es aún más estético. "Hay numerosos estudios publicados que indican que son muy similares en cuanto a resultados, pero Spark es más fino, más transparente y se adapta mejor el aparato, por lo que el movimiento dental se puede hacer más eficiente. El plástico es más resistente y menos poroso, por lo que se tiñe menos que los alineadores tradicionales".
ShutterstockEstefanía Nieto ha utilizando Invisalign dos años para corregir sus dientes por cuestiones laborales. "Es cómodo y, en el trato con las personas, apenas se percibe que lo llevas. Cuando comes, te lo quitas y en las fotos sales ideal", cuenta. Esta paciente en la treintena trata de enmendar sus errores de niña. "No quise ponérmelo entonces por estética, ya sabes, los complejos de los adolescentes, pero cuando surgió la ortodoncia invisible dije: 'Adelante'".
Todavía el mercado de alineadores supone un 30% del total de las ortodoncias que se realizan, especialmente, por la diferencia de precio al alza respecto a la tradicional. Sin embargo, hay un verdadero auge a partir de los 30, como es el caso de Estefanía. "No tiene competencia. Hoy en día todo el mundo quiere tratarse con alineadores transparentes por comodidad y estética", corrobora el doctor.
Desde entonces, se le conoce como el ortodoncista de los famosos. "Pero la realidad es que trato a mucha más gente anónima", puntualiza. Por privacidad, prefiere guardar discreción. Aunque de datos anda sobrado, pues también es un conferenciante de prestigio. "España es el tercer país en el mundo en cuanto al uso de alineadores transparentes, solo por detrás de Estados Unidos y de China".
Ventajas de la Ortodoncia Invisible
¿En qué difiere un tratamiento con ortodoncia invisible del tradicional? "Los brackets van adheridos a la superficie del esmalte dentario y, para ello, hay que usar unos ácidos que desmineralizan el diente", apunta como contra el doctor Malagón.
Además, si la media de tiempo de tratamiento es de unos 12 meses, explica, hay que tener pegados en los dientes estos brackets: "Dificulta mucho la higiene y hay más riesgo de sufrir caries". Por otro lado, señala el ortodoncista, los aparatos suelen ser la causa de heridas en la mucosa, rozaduras... y eso lo evitamos usando alineadores transparentes.
Las fuerzas que se emplean para mover los dientes con alineadores están mucho más controladas, puesto que se calculan digitalmente con un ordenador. "Y eso mejora la salud de las encías y prolonga mucho la estabilidad de los resultados una vez terminado el tratamiento".
Un alineador transparente de menos de 0'5 mm de grosor (la mitad de un milímetro) es como una lentilla de los ojos. "Si el odontólogo sabe usar bien la técnica y el paciente es colaborador, básicamente, llevando los alineadores puestos 22 horas al día y cepillándose los dientes después de cada comida, los alineadores permanecerán perfectamente adaptados a la superficie de los dientes durante todo el tratamiento, hará que se consigan los objetivos".
Mejora la confianza y la autoestima. "Una sonrisa más armónica y bonita puede hasta rejuvenecernos y hacer que nos mostremos más seguros. Una sonrisa tiene el poder de renovar a una persona, de empoderarla", opina la doctora Eugenia Cervantes.

Ejemplo de transformación de sonrisa con ortodoncia invisible.
Inconvenientes de Invisalign
Como principal inconveniente, están el tiempo, que suele ser más extenso que con los brackets, y el precio, más elevado. "Contamos con tres tipos de Invisalign: Express (casos leves), Lite (para casos moderados) y el Invisalign Full (casos complejos). La elección dependerá del grado de complejidad de cada caso. Los precios oscilan entre los 2.000 y los 4.600 euros de media", apunta Cervantes.
La disciplina es fundamental. Invisalign es "el Ferrari de la ortodoncia". Eso sí, al margen de las marcas, siempre hay que dejar el tratamiento en manos de una ortodoncista con experiencia para obtener los resultados deseados y hacer caso a las recomendaciones de llevarlo el máximo tiempo posible o de un tiempo de dos años se puede prolongar a incluso tres de tratamiento. "Los alineadores no se mueven por sí solos, detrás debe haber una buena planificación", indica la doctora.
Si no utilizabas asiduamente hilo dental, dale la bienvenida. Al corregir tu sonrisa, tendrás nuevos huecos en los dientes que debes mantener limpios para una correcta higiene.
Cervantes asegura que el tiempo habitual del tratamiento suelen ser unos 18 meses. La ortodoncia es salud y hay que buscar siempre un resultado estable y funcional a largo plazo. "El paciente debe ser consciente de que no solo se trata de alinear una sonrisa en seis meses como lo prometen las nuevas marcas de alineadores que bombardean todo el día. La ortodoncia va más allá".
El tratamiento exige un estudio inicial muy completo, con radiografías, la toma de fotografías intraorales y extraorales, vídeos y el escaneo intraoral que le permitirá al paciente ver una simulación del resultado de su sonrisa.
También hay muchos pacientes de vuelta. "Hay algunos casos, sobre todo entre quienes han llevado brackets en la adolescencia y por un descuido no llevaron retenedores. Los dientes tienen memoria y es normal que, sin una adecuada retención, tiendan a volver a su posición inicial. Por eso llegan a la clínica porque hay piezas que tenemos que recolocar". En estos supuestos, afirma, es posible llevar ortodoncia por segunda vez y qué mejor que un sistema más cómodo, estético y removible como la ortodoncia invisible.
Lo que más les gusta es cómo su vida da un giro. "Valoran que no tuvieron urgencias, como pasa con los brackets y que las visitas al dentista sean más espaciadas". Por eso ahora tiene pacientes más maduros. "En una edad avanzada piensan que ya no pueden llevar ortodoncia, pero con la comodidad y efectivad del sistema más una buena planificación consiguen estabilizar su mordida y mejorar su sonrisa.
Perfil Típico del Paciente
La población poco a poco se está concienciando sobre la salud bucodental, sobre la importancia de tener los dientes alineados y una correcta masticación, cuenta Cervantes. "Ya se sabe el potencial que tiene la ortodoncia y lo mucho que puede mejorar nuestra apariencia, más aún con un sistema tan cómodo y práctico como la ortodoncia invisible". Eso sí, la doctora nota cómo últimamente el porcentaje de hombres que se preocupan más por su estética ha aumentado.
El problema es, opina Malagón, que en la mayoría de las ocasiones son los propios odontólogos u ortodoncistas los que no lo recomiendan: "Si no están bien formados o permanecen cómodos en lo que controlan desde hace 30 años, desaconsejan estas técnicas muchos más modernas y eficaces".
De hecho, él mismo se trató con ortodoncia invisible y, por eso, se quiso especializar en ello. "No hubiera usado cualquier aparato de ortodoncia tradicional, puesto que condicionaba mi calidad de vida. Comprobé la eficiencia de los alineadores transparentes en manos del profesional adecuado".