Maxilar Superior Hundido: Causas y Tratamientos

La mandíbula y el maxilar conforman el tercio medio e inferior óseo de la cara. Las anomalías dentofaciales (del desarrollo de la mandíbula y el maxilar) requieren, en muchos casos, que la cirugía ortognática sea la encargada de reconstruir o adecuar el hueso de la mandíbula o el maxilar a una posición equilibrada y funcional. Por lo tanto, corregir las deformidades dento-craneo-maxilofaciales siempre implica trabajo en equipo entre el ortodoncista y el cirujano maxilofacial.

El Instituto Maxilofacial es uno de los centros más innovadores a nivel internacional en cirugía oral y maxilofacial. Sus especialistas, todos ellos profesores universitarios, han desarrollado numerosas técnicas y protocolos quirúrgicos, y ponen al servicio del paciente los tratamientos más vanguardistas con la tecnología más moderna.

¿Qué es la Hipoplasia Maxilar?

La hipoplasia maxilar, o pseudoprognatismo, es una malformación ósea en la que el maxilar superior está subdesarrollado, dando al rostro un aspecto prognata (de mandíbula saliente) aparente pero que en muchos casos no es real, de ahí que se le conozca como “falso prognatismo”. En la mayoría de los casos, esta malformación se trata de una anomalía del desarrollo, aunque también puede ser causada por factores externos, como extracciones dentales mal planificadas o falta de dientes. En los pacientes con paladar hendido se trata de una afección congénita.

Esta malformación crea la ilusión de una mandíbula y una nariz prominentes, incluso si ambas partes tienen un tamaño normal y en correcta proporción con el rostro. En una gran parte de los casos de pseudoprognatismo, el maxilar está subdesarrollado no sólo en el plano anteroposterior, sino que también presenta deficiencias en el plano vertical o transversal, dando una apariencia hundida al tercio medio del rostro del paciente, y haciendo que tanto la nariz como la mandíbula sobresalgan y parezcan muy prominentes, aunque tengan un tamaño normal y en correcta proporción con el rostro.

Una vez el maxilar está en su sitio, las facciones del paciente se ven más equilibradas, los rasgos más suaves, y la nariz da la ilusión de ser más pequeña, aunque su tamaño no haya variado en realidad. La cirugía mejorará todas las funcionalidades alteradas o imposibilitadas debido a la anomalía, así como la apariencia externa y la armonía estructural de la cara.

Causas del Prognatismo o Clase III y Cómo Detectarlo

El prognatismo está considerado una malformación de causas eminentemente genéticas, aunque su etiología no deja de ser multifactorial. Así, una combinación de herencia y ambiente puede potenciar o disminuir la maloclusión. Entre los factores ambientales que intervienen, podemos mencionar hábitos orales, hipertrofia de amígdalas o de adenoides, pérdida prematura de piezas dentales temporales, alteraciones endocrinas, etc.

Según estos factores, la malformación se manifiesta de distintas formas:

  • Cuando el hueso de la mandíbula presenta un crecimiento anormal por exceso (hiperplasia mandibular) respecto del maxilar, conocido como clase III esquelética.
  • Cuando la mandíbula prominente se debe a un problema dental, es decir, cuando los dientes se encuentran desalineados entre sí.
  • Cuando el paciente presenta un exceso de mentón puede presentar un aspecto prognata, aunque estrictamente hablando no se trate de una Clase III.

La forma más precisa de determinar cualquier tipo de prognatismo es mediante un análisis cefalométrico, ya que éste incluye evaluaciones de la base esquelética, ángulos del plano oclusal, altura facial, evaluación de tejidos blandos y angulación dental anterior. Gracias a ello, se pueden llevar a cabo cálculos y evaluaciones que permiten determinar objetivamente las relaciones dentales y esqueléticas y determinar un plan de tratamiento.

Además de lo anterior, el cirujano maxilofacial debe realizar un análisis de tejidos blandos, evaluando el ángulo nasolabial, la relación de la porción de tejido blando del mentón con la nariz y la relación entre los labios superior e inferior.

Tratamientos para el Maxilar Superior Hundido

Cirugía Ortognática

El tratamiento indicado para el pseudoprognatismo es una cirugía ortognática monomaxilar, normalmente de avance maxilar combinado con otros movimientos (descenso, rotación, etc). En estos casos, el tratamiento pasa por una cirugía ortognática bimaxilar, que corregirá la posición de ambas estructuras óseas a la vez.

Por otro lado, en algunos casos el menor desarrollo del maxilar superior propicia un mecanismo de compensación en la mandíbula; dando lugar a casos en los que el paciente presenta tanto prognatismo mandibular (mandíbula prominente) como hipoplasia maxilar.

En el esquema de tratamiento convencional, ortodoncia-cirugía ortognática-ortodoncia, el objetivo de la ortodoncia preoperatoria es eliminar cualquier compensación dental existente y proporcionar al cirujano una estructura estable y adecuada entre los arcos superior e inferior para poder llevar a cabo los movimientos esqueléticos planificados. Su cirujano maxilofacial, apoyado por el ortodoncista, le podrá indicar la necesidad de realizar una cirugía ortognática para resolver su caso o le indicará si con un proceso de ortodoncia su problema puede ser resuelto sin necesidad de intervención quirúrgica.

Tratamiento del Prognatismo Mandibular

La modificación del crecimiento facial mediante ortopedia dentofacial puede ser un método eficaz para resolver las discrepancias esqueléticas de la mandíbula Clase III en niños en crecimiento. Si el prognatismo se diagnostica en la edad adulta, y dependiendo del sitio en donde se presenta, hay distintas opciones de tratamiento:

  • Para una clase III que es únicamente dental, el tratamiento indicado es la ortodoncia, aunque es importante mencionar que una mordida cruzada funcional conservada en el tiempo puede transformarse en esqueletal, de ahí la importancia de un tratamiento precoz.
  • Para un mentón sobredesarollado (un prognatismo aparente pero no real), el tratamiento consiste en una mentoplastia o cirugía de reducción del mentón.

Cuando el mismo paciente presenta prognatismo mandibular e hipoplasia maxilar, el tratamiento indicado es una cirugía ortognática bimaxilar. En esta intervención quirúrgica, el maxilar puede moverse en tres dimensiones para compensar sus deficiencias y segmentarse si presenta deficiencia transversal. La mandíbula, a su vez, puede adelantarse o retraerse para encontrar al maxilar en su posición ideal según la necesidad del paciente.

En estos casos normalmente se requiere también una mentoplastia para lograr un mejor balance estético de la máscara facial. Cuando el defecto del maxilar superior es muy pronunciado existiendo una compresión severa, es necesario realizar en primer lugar un procedimiento de expansión del paladar (SARPE), para corregir el problema transversal y posteriormente corregir el problema anteroposterior con una cirugía ortognática.

La razón de que la cirugía correctiva se realice con mucha mayor frecuencia en ambas mandíbulas en lugar de una sola es estética en la mayoría de los casos. Según el plano estético de referencia diseñado y publicado por el Dr. Hernández Alfaro, para lograr un correcto equilibrio en las facciones del paciente, tanto el maxilar como la mandíbula deben estar por delante de una línea vertical que inicia en la base de la nariz y es perpendicular al suelo.

Es importante mencionar que en la gran mayoría de los casos quirúrgicos de prognatismo mandibular o clase III es necesario llevar a cabo un tratamiento ortodóncico previo y posterior a la intervención. En una primera etapa prequirúrgica se recurre a la ortodoncia para preparar al paciente para la cirugía a la hora de reubicar los maxilares en la posición planeada.

Este tipo de tratamientos requiere la colaboración estrecha del ortodoncista y del cirujano maxilofacial, que deben coordinarse desde el inicio en los aspectos de diagnóstico y tratamiento. Asimismo, el paciente debe estar plenamente informado por los dos especialistas antes de empezar el tratamiento.

Tratamientos para Solucionar la Mandíbula Retraída en Niños

El diagnóstico de la mandíbula retraída en niños es crucial para llevar a cabo un tratamiento efectivo con ortodoncia interceptiva y ortopédica sin cirugía. Existen distintos dispositivos de avance mandibular que se pueden usar en niños para impulsar el crecimiento de la mandíbula y solucionar así los problemas de barbilla retraída. La edad ideal para usar este tipo de dispositivos es entre los 6 y los 14 años de edad, mientras el niño se encuentre en fase de crecimiento.

Los aparatos dentales para corregir la mandíbula son dispositivos ortopédicos que ejercen fuerzas sobre los huesos consiguiendo una mejora de la estructura ósea facial.

Algunos de los tratamientos de ortodoncia interceptiva extraoral incluyen:

  • Ortodoncia de anclaje extraoral: frena el crecimiento del hueso maxilar de los niños.
  • Ortodoncia con aparato de Herbst: acorta la distancia entre la mandíbula y el maxilar.
  • Ortodoncia con Bionator: aparato funcional de avance mandibular.

Cirugía Ortognática: ¿Cirugía Estética o Funcional?

La cirugía ortognática es un tratamiento complejo dirigido a tratar simultáneamente la función y la estética en el paciente, y deber ser siempre realizada por un cirujano maxilofacial. En este sentido, la experiencia y técnica del cirujano juegan un papel crucial para obtener unos resultados armónicos en el rostro, al tiempo que eliminar las molestias causadas por el prognatismo mandibular.

Nuestro sistema de planificación 3D y las técnicas mínimamente invasivas utilizadas por nuestro equipo médico, en combinación con los cuidados postoperatorios proporcionados por nuestro equipo de enfermeras, hace que operarse en Instituto Maxilofacial sea una experiencia mucho menos traumática y que la probabilidad de éxito de la cirugía y satisfacción del paciente sea sensiblemente más alta que en otros centros.

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