Medidas de Protección Radiológica para Pacientes en Odontología

En la Odontología actual, los exámenes radiográficos desempeñan un papel vital en el diagnóstico y seguimiento de las enfermedades orales. Los exámenes radiográficos dentales -como los exámenes panorámicos, cefalométricos y la tomografía computarizada de haz cónico- son necesarios de manera habitual, cuando no diaria, en toda clínica dental.

Es fundamental tener la seguridad radiológica dental siempre presente porque los rayos X utilizados en Odontología emiten radiación ionizante, la cual puede ser dañina si no se maneja adecuadamente. El uso excesivo o inadecuado de rayos X en Odontología puede aumentar el riesgo de cáncer y otros problemas de salud relacionados con la radiación.

Por lo tanto, es crucial que los dentistas sigan prácticas de seguridad radiológica estrictas para minimizar la exposición al paciente y al personal al rayos X. Seguridad y rayos X en la clínica dental son cruciales para minimizar la exposición al paciente y al personal de clínica a la radiación, que puede ser dañina si no se maneja adecuadamente.

Principios Fundamentales de la Protección Radiológica

Para disponer de una clínica dental segura, existen diferentes principios que te recomiendo conocer al detalle:

  • Principio de Justificación: toda exposición a las radiaciones ionizantes conlleva un riesgo mínimo. Por ello, la reglamentación tiende a suprimir cualquier exposición inútil.
  • Principio de Optimización: todas las exposiciones a la radiación deben ser mantenidas a niveles tan bajos como sea razonablemente posible. Todas las acciones deberán estar realizadas del mejor modo posible según la tecnología existente.
  • Principio de Limitación: la dosis recibida no debe superar los límites recomendados por la Comisión Internacional de Protección Radiológica.

Medidas de Protección Radiológica para Pacientes

Cuidar la salud de los pacientes y del personal de la clínica es el objetivo principal de la protección radiológica. A continuación, se detallan algunas medidas esenciales:

  • Informarse sobre el estado de gestación de las pacientes en edad fértil.
  • Utilizar protección para el paciente, como placas de protección para el cuello, tórax y abdomen y delantales de plomo.
  • A este respecto, merece una consideración especial el collarín tiroideo. La glándula tiroides es uno de los órganos más radiosensibles. Durante las radiografías dentales, la radiación dispersa y el haz primario pueden poner esta zona en riesgo, algo que un protector, como un collarín tiroideo, puede conseguir que la exposición se reduzca entre un 33% y un 84% en adultos y entre un 63% y un 92% en niños.

Tecnología y Protección Radiológica

En los últimos años se van imponiendo los estudios con técnicas digitales: desde los pequeños captadores intraorales CDC, con su cable conectado al digitalizador, o los de fluorescencia que precisan de un «revelado», hasta los más modernos aparatos de tomografía 3D han venido a ayudarnos a cumplir con parte de los requisitos de protección, ya que estas exploraciones permiten realizar las radiografías en un menor tiempo y con una dosis de radiación menor, hasta un 90% de una exploración tradicional.

En una exploración tomográfica con la técnica de haz de cono (Cone Beam CT, del inglés) la reducción de la dosis efectiva recibida por el paciente es de hasta el 90% en comparación con un escáner médico convencional.

Legislación y Normativa

Para disponer de una clínica dental segura, existen diferentes reglamentos que te recomiendo conocer al detalle:
  • Reglamento sobre Protección Sanitaria contra Radiaciones Ionizantes.
  • Reglamento sobre Aparatos de Rayos X.
  • Protección Radiológica con rango reglamentario.

Tampoco debes olvidar la normativa propia de tu Comunidad Autónoma.

Dosis de Radiación y sus Medidas

Se denomina radiación ionizante a aquel tipo de radiación con energía suficiente para romper enlaces químicos y producir iones (átomos cargados eléctricamente). Son ejemplos de radiaciones ionizantes las partículas alfa, partículas beta, rayos gamma, rayos X y neutrones.

La medida de la energía depositada en el medio es la dosis:

  • Dosis absorbida: mide la cantidad de energía absorbida por unidad de masa de material irradiado. Se mide en Gray, Gy (1 J/kg).
  • Dosis equivalente: mide el daño biológico producido por la radiación en un tejido, por tanto, depende del tipo de radiación. Es igual a la dosis absorbida multiplicada por el factor de ponderación, que es diferente según el tipo de radiación. Se mide en Sievert, Sv (1 J/kg, para factor ponderación = 1).

Protección Radiológica Ocupacional

La Legislación española recoge las recomendaciones de la ICRP y EURATOM en cuanto a la definición de los límites de dosis para las diferentes situaciones y personas. Los dentistas estamos considerados como trabajadores del grupo B, es decir, poco expuestos, y nuestras áreas de trabajo entran en la categoría de zona vigilada, que con dosimetría de área sería suficiente para el control radiológico de las exposiciones. Pero si alguien del personal se dedica en un alto porcentaje de su tiempo a realizar radiografía, se le puede dotar de un dosímetro personal.

Si bien no hay límite de dosis para el paciente -dado que se supone que se realizan las exploraciones de diagnóstico por imagen por el bien del mismo, para alcanzar el diagnóstico de certeza-, no hay que abusar de este concepto y debemos pensar en el dicho popular de no hacer a los demás lo que no quieres que te hagan a ti.

Que la Ley de Autonomía del Paciente obliga a obtener el consentimiento informado para la realización de cualquier exploración que pueda suponer un riesgo para su salud, por lo que los criterios de justificación y optimización deben estar siempre presentes. Recordar que los niños están más expuestos a las consecuencias de los efectos biológicos -por su elevado metabolismo debido al crecimiento de sus tejidos- y que antes de los 10 años hay que limitar las exploraciones, sobre todo, si nos estamos refiriendo a estudios de TAC.

Conocimiento en Protección Radiológica en Odontología

El manejo de radiación ionizante en odontología sin conocimiento óptimo y actualizado en protección radiológica, puede aumentar el riesgo de efectos adversos por radiación para pacientes y personal ocupacionalmente expuesto (POE). La falta de conocimiento en PRO puede llevar a actuar inseguramente, y los pacientes podrían recibir dosis de radiación más altas de las requeridas. Además, el POE puede estar recibiendo dosis de radiación más altas que las permitidas.

Es importante conocer tanto los posibles efectos adversos de la radiación como las medidas de PRO. Si bien existen investigaciones sobre el conocimiento en PRO (7-9), no se encontró artículos que consoliden los diferentes aspectos de la evaluación del conocimiento en PRO.

La presente revisión evaluó el conocimiento en PRO en el período 1994-2018. Se encontró escasos artículos y países que evaluaran el conocimiento en PRO. Si bien se encontró un aumento de las publicaciones en los últimos 5 años, este aumento es bajo en términos numéricos. Esto podría implicar que existe poco interés en la evaluación del conocimiento en PRO.

Respecto a los grupos de personas evaluadas, la mayoría de los artículos estudiaron al grupo de odontólogos. Cabe destacar que se encontró escasos artículos en otros grupos, como el POE. Estos grupos menos evaluados pudiesen tener incluso un mayor riesgo de exposición a rayos X que el grupo de odontólogos.

Referente a las temáticas evaluada de PRO (Tabla 2), la protección radiológica a los pacientes y los efectos adversos por radiación fueron los más evaluados. Llama la atención la escasez de artículos que evaluaron el conocimiento en protección radiológica al POE. Considerando que el POE puede estar expuesto con mayor frecuencia a la radiación ionizante, este grupo puede tener una mayor probabilidad de desarrollar efectos estocásticos (3).

En relación con el nivel de conocimiento en PRO (Figura 2), tanto en la protección radiológica al pacientes como en la protección radiológica al POE, se encontró un nivel de conocimiento mayoritariamente medio-bajo, con solo dos artículos mostrando un nivel de conocimiento alto respecto de la protección radiológica al POE (10, 17). Aunque la presente revisión no evaluó la aplicación del conocimiento en PRO en la práctica clínica, los resultados respecto al conocimiento en PRO permiten inferir que el POE podría no estar utilizando elementos de protección radiológica, ni aplicando medidas de optimización de dosis a los pacientes.

El nivel de conocimiento de los efectos adversos por radiación ionizante fue principalmente medio-bajo, lo que indica que los grupos de personas evaluadas parecen desconocer el daño biológico que puede causar la exposición a los rayos X, siendo este daño principalmente el desarrollo de cáncer (3, 6). Por ello, frente a exposición a los rayos X, se deben aplicar los principios de protección radiológica.

Uno de estos principios es el de justificación, el cual señala que el probable beneficio de la exposición a radiación ionizante cuando se realiza un examen radiográfico, debe ser mayor que el potencial riesgo de desarrollar efectos adversos producto de esta exposición (3).

Respecto al conocimiento de las especificaciones técnicas de los equipos radiográficos, se encontró un nivel de conocimiento mayoritariamente medio-bajo. Esto permite inferir que algunos pacientes pueden estar recibiendo dosis de radiación más altas que las requeridas para obtener las imágenes radiográficas.

Las diferentes especificaciones técnicas de equipos radiográficos, como parámetros de exposición tales como kilovoltaje, miliamperaje y colimación (2, 22) influyen en la dosis de radiación recibida por los pacientes (21, 23). Por lo tanto, es necesario que el POE esté familiarizado con los parámetros de exposición pues el operador puede modificar varios de ellos.

No se encontró artículos que evaluaran el conocimiento de las especificaciones técnicas de la tomografía computarizada de haz cónico (TCHC) en relación con la PRO. Esta situación es preocupante, debido al amplio uso de la TCHC y a que las dosis de radiación emitidas por equipos de TCHC son generalmente más altas que las emitidas por los equipos de rayos X bidimensionales (2, 21).

El bajo nivel de conocimiento de la normativa en protección radiológica muestra que las recomendaciones internacionales actualmente vigentes sobre protección radiológica pudieran no estarse siguiendo (3). Si bien las dosis de radiación usadas en odontología son bajas (6), es necesario que el POE conozca las normativas de protección radiológica, las que buscan cumplir con el principio de protección radiológica de limitación de dosis.

Este principio señala que la suma de las dosis para el POE no debe exceder los límites de dosis establecidos tanto para exposición ocupacional como poblacional, exceptuando exposiciones con fines médicos (22). Además, es importante que el POE conozca la normativa en protección radiológica, pues ésta determina los requisitos en protección radiológica para desempeñarse de forma segura al manipular equipos radiográficos.

Para mejorar el conocimiento en PRO, se han sugerido programas de educación dental continua en PRO (1). Además, se ha propuesto dar énfasis en la educación universitaria en PRO tanto a nivel de pregrado (7) como de postgrado (9).

LAS RADIOGRAFÍAS Y SUS PELIGROS | ¿Producen cáncer? ¿Debemos evitar las radiografías dentales?

La presente revisión evidencia las escasas investigaciones sobre la evaluación del conocimiento en PRO y la falta de conocimiento en este tema del POE en odontología. La falta de conocimiento en PRO potencialmente conlleva al POE a actuar de forma insegura, pues los pacientes pueden estar recibiendo dosis de radiación más altas de las requeridas. Por otra parte, el POE puede estar recibiendo dosis de radiación más altas de las permitidas.

Es importante que el POE conozca las medidas de PRO para minimizar el riesgo biológico de la exposición a los rayos X. La información obtenida en la presente revisión permitió conocer el estado global del conocimiento en PRO.

De los artículos evaluados, India aportó la mayor cantidad con cinco artículos. La mayoría de los artículos fueron publicados en los últimos cinco años. Los odontólogos fueron el grupo de personas más evaluado.

Respecto al nivel de conocimiento según temática, se encontró un nivel de conocimiento mayoritariamente medio-bajo en la protección radiológica al paciente (63,7%), protección radiológica al POE (71,4%), efectos adversos por radiación (81,8%) y especificaciones técnicas del equipo radiográfico (83,3%).

Recomendaciones del OIEA

Durante una reunión internacional entre expertos que tuvo lugar en el OIEA en febrero de 2016 se acordó la necesidad de revisar las recomendaciones publicadas hasta ese momento, para actualizar las medidas y estrategias encaminadas a optimizar la protección y seguridad de los pacientes, del personal expuesto y del público, así como para desarrollar nuevas directrices sobre la seguridad física en estas instalaciones y el equipamiento radiológico que utilizan.

Las recomendaciones publicadas en este nuevo «SAFETY REPORTS SERIES No. 108 │ Protección Radiológica en Radiología Dental», están enfocadas a asegurar el cumplimiento de los requisitos de protección radiológica establecidos en las Normas de Seguridad del OIEA (concretamente, IAEA Safety Standards Series No. GSR Part 3, IAEA Safety Standards Series No.

Los destinatarios de las recomendaciones son todos aquellos profesionales implicados en la utilización de rayos X para examinar las estructuras dentales, maxilofaciales y adyacentes, desde odontólogos, médicos prescriptores, técnicos de imagen médica y otros profesionales de la salud buco-dental, a especialistas en radiofísica, expertos en protección radiológica y fabricantes de equipos de radiología dental.

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