Hoy en día, la preocupación por la salud oral de los niños va en aumento, y cada vez son más los padres que acuden a revisiones dentales regulares para sus hijos. Los dentistas son los que determinan la necesidad de ortodoncia o no en los pacientes infantiles.
En este artículo, discutiremos detalladamente esta cuestión para comprender mejor las opciones y consideraciones a tener en cuenta, centrándonos en los pacientes que se encuentran en mitad del recambio dentario, que puede variar entre los 8 y 10 años, aunque en ocasiones puede alargarse en el tiempo sin que sea un problema. El nombre técnico para esta situación es dentición mixta, que quiere decir que en la boca del niño hay tanto dientes de leche (temporales) como definitivos.

¿Qué son los dientes de leche?
Los dientes de leche, también conocidos como dientes temporales, son los primeros dientes que aparecen en la boca de un niño. Comienzan a salir alrededor de los 6 meses de edad y se completan alrededor de los 2-3 años. Estos dientes son temporales y eventualmente serán reemplazados por los dientes permanentes a medida que el niño crezca.
Hay 20 dientes de leche en total, 10 en la parte superior y otras 10 en la inferior. A su vez, se reparte en dos cuadrantes de 5 dientes por cuadrante. Cada cuadrante tiene un incisivo central, un incisivo lateral, un canino, un primer molar y un segundo molar. En total hay 8 incisivos, 4 caninos y 8 molares en una dentadura de leche.
Normalmente, los incisivos inferiores son los que suelen salir antes, para luego pasar a los incisivos superiores, caninos, primeros molares y, finalmente, los segundos molares. Sobre los dos/tres años, un niño normalmente ya tendría todos los dientes de leche erupcionados.
Los dientes de leche se suelen empezar a caer en torno a los 6 años de edad, y su caída suele a tener el mismo orden con el que fueron erupcionando los dientes. Los incisivos y los primeros molares aparecen en torno a los 7 años, y los colmillos a los 12. A esta edad ya se habrán caído todos los dientes de leche, teniendo una estructura final a los 12/13 años de 7 dientes por cuadrante.
Normalmente, un diente de leche se empieza a mover porque su raíz se ha reabsorbido por presión del diente definitivo que va a salir en su misma posición.
Factores a tener en cuenta sobre poner brackets con dientes de leche
La colocación de brackets en los dientes de leche es una práctica poco común y generalmente no recomendada por varios motivos. A continuación, detallamos algunos puntos para entender mejor por qué suele ser más recomendable esperar a que salgan los dientes permanentes:
- Desarrollo de la mandíbula y dientes: Los dientes de leche tienen un tamaño y forma diferentes a los dientes permanentes que les seguirán. La mandíbula y los huesos faciales de los niños están en constante desarrollo durante la infancia y la adolescencia. Colocar brackets en los dientes de leche puede interferir con este desarrollo natural.
- Necesidad de tratamiento precoz: Aunque los dientes de leche eventualmente se caerán, en algunos casos excepcionales podemos recomendar tratamientos tempranos para corregir problemas graves que podrían afectar la salud dental a largo plazo. Sin embargo, estos casos son evaluados de manera individual.
- Riesgos potenciales: Existen riesgos asociados con la colocación de brackets en dientes de leche, como daño a los dientes o las encías en desarrollo, así como complicaciones durante el proceso de erupción de los dientes permanentes.
¿Cuándo es recomendable iniciar el tratamiento ortodóncico?
El momento ideal para comenzar un tratamiento ortodóncico varía según cada niño y sus necesidades específicas. Los ortodoncistas recomiendan que los niños empiecen a realizarse una revisión anual de los dientes a partir de los 7 u 8 años. Durante esta etapa del desarrollo del niño es frecuente, por ejemplo, que algunos dientes de leche sean sustituidos por otros más pequeños, de tal modo que dejen espacios abiertos entre ellos.
La edad recomendada para comenzar la ortodoncia infantil es entre los 5 y los 6 años. Según la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO), es aconsejable realizar una primera revisión a los 6 años a pesar de que el crecimiento de los dientes parezca normal a simple vista. En esta visita, el dentista podrá valorar tanto la posición como la mordida (oclusión) de los dientes y el crecimiento de los huesos maxilares a una edad temprana.
La edad recomendada de seis años no es casual, sino que coincide con un periodo dentario trascendental que se conoce con el nombre de dentición mixta, que se produce entre los 6 y los 12 años. Es la etapa en la que los dientes de leche conviven con los definitivos, ya que los primeros son reemplazados progresivamente por los segundos.
El periodo de crecimiento óseo de los niños finaliza entre los 11 o 12 años, así que es hasta este momento cuando podemos actuar sobre los huesos y guiar su crecimiento. Para ello, recurrimos a la llamada ortodoncia interceptiva o funcional. Dentro de este tratamiento encontramos aparatos dentales para niños que pueden ser fijos o removibles, aunque la mayoría son del segundo tipo. Su uso es muy sencillo y los niños se familiarizan con el aparato de ortodoncia removible rápidamente. Es imprescindible tener en cuenta que la eficacia de los resultados está directamente relacionada con su tiempo de uso. Si posteriormente hay que corregir su posición dental, pautamos un tratamiento de ortodoncia correctiva, que es la que llevan las personas adultas.
Es importante no confundir el disyuntor maxilar con una placa de expansión. Al contrario que el disyuntor, la placa de expansión no crea un efecto ortopédico en el hueso maxilar. Solo crea expansión dental.
Este tipo de maloclusión se denomina en Ortodoncia “Clase III esquelética”. Se trata de un incorrecto desarrollo de la mandíbula que afecta a la mordida, a la salud de los dientes y encías y a la estética de la cara. Es un problema que se caracteriza por presentar un crecimiento excesivo de la mandíbula respecto al maxilar superior, de manera que los dientes inferiores quedan por delante de los superiores.
La mayoría de niños con mandíbulas prominentes suelen tener algún familiar con las mismas características. Debido al alto componente genético, cuanto antes se inicie el tratamiento, mejores resultados obtendremos. El tratamiento consiste en colocar un disyuntor en el maxilar y un aparato extraoral llamado “máscara facial” que se usará durante las horas que el niño/a se encuentre en casa.
Ortodoncia interceptiva, la ortodoncia ideal en niños de entre 6 y 12 años de edad
Tipos de ortodoncia para niños
La ortodoncia infantil ofrece una amplia gama de soluciones para los problemas dentales que pueden afectar a los niños:
- Ortodoncia interceptiva: Es uno de los tratamientos más tempranos y comienza cuando los niños aún tienen la mayoría de dientes de leche.
- Ortodoncia correctiva: Se enfoca en corregir la posición de los dientes una vez que los huesos maxilares han completado su desarrollo.
¿Qué tipos de aparatos dentales para niños existen?
En la actualidad existen diferentes tipos de aparatos dentales para niños, desde los emblemáticos brackets, hasta las opciones más actuales y casi invisibles.
- Brackets Metálicos: El más común y conocido de los aparatos dentales para niños. Son pequeñas piezas metálicas que se adhieren a cada diente y están conectadas por un alambre.
- Brackets de Cerámica: Son similares a los brackets metálicos, pero están hechos de cerámica y se mezclan con el color natural del diente.
- Brackets de Zafiro: Son aún menos visibles que los de cerámica y mantienen su color a lo largo del tratamiento.
- Brackets Linguales: Estos se colocan en la parte trasera de los dientes, lo que hace de esta solución un método invisible.
- Aparatos de Plástico Removibles (Invisalign): Son alineadores transparentes y removibles que se pueden quitar para comer y cepillarse los dientes.
- Aparatos de Expansión Palatina: Se utilizan para ensanchar el paladar superior y corregir problemas de mordida cruzada o falta de espacio.
- Retenedores: Se utilizan después del tratamiento con brackets para mantener los dientes en su nueva posición.
- Aparatos espaciales: A veces es común encontrar casos en los que los niños han perdido un diente de leche.

Signos que indican la necesidad de ortodoncia en niños
A pesar de que prestes atención al crecimiento de tu hijo, puede ser que no conozcas cuáles son los signos que indican la necesidad de llevar al niño al ortodoncista. Algunos signos que pueden indicar la necesidad de ortodoncia en los niños son los siguientes:
- Dientes apiñados o torcidos.
- Diastemas (espacios entre los dientes).
- Dificultad al masticar o morder ciertos alimentos, sobre todo los más duros.
- Respiración bucal frecuente.
- Pérdida prematura o tardía de los dientes de leche.
- Hábitos prolongados como chuparse el dedo pulgar o usar el chupete más allá de los tres años.
Si detectas alguna de estas señales en tu hijo, lo más indicado es acudir a una consulta con un ortodoncista infantil para que lleve a cabo una evaluación detallada.
Beneficios de la ortodoncia infantil
La ortodoncia infantil aporta numerosos beneficios para la salud bucodental, la estética de la sonrisa y el desarrollo general del niño:
- Previene y corrige problemas dentales: La ortodoncia temprana ayuda a prevenir y corregir numerosas maloclusiones y problemas que pueden afectar a la salud bucal a largo plazo.
- Guía el crecimiento óseo: La ortodoncia infantil ayuda a guiar el crecimiento de los huesos maxilares en una etapa en la que están en pleno desarrollo, lo que permite actuar sobre ellos.

En general, los tratamientos de ortodoncia infantil pueden durar desde unos seis meses hasta 24 meses, dependiendo del tipo de tratamiento, la complejidad del caso y la etapa de crecimiento en la que se encuentre el niño.
Consejos para evitar futuras ortodoncias
- Si se ha perdido algún diente de manera prematura, hay que mantener el espacio que ha dejado, donde más tarde saldrá el correspondiente diente definitivo.
- La visita regular al dentista permite tener controlado el recambio dentario y prevenir futuras ortodoncias.
- Empezar las revisiones dentales desde bien pequeños es vital para que el odontopediatra pueda controlar el desarrollo dental de los niños. Así, podrá prevenir cualquier problema que pueda perjudicar la dentición definitiva.
- Unos dientes poco saludables o con una mala alineación pueden afectar directamente a la salud bucodental, y también al organismo del niño. Esto pasa tanto con los dientes definitivos como con los de leche. Existe el riesgo de que los dientes permanentes lleguen a enfermar si los dientes de leche no están completamente sanos. Evita complicaciones y cuida su higiene dental.
- A los niños pequeños hay que ayudarles a limpiarse los dientes, favoreciendo así la inculcación del hábito. Cuando se empiece a lavar los dientes solo, empieza ayudándolo y luego deja que termine solo.
- Si estamos hablando de un bebé más pequeño, limpia su boca con un paño humedecido para limpiar sus dientes con un cepillo especializado para ellos. A los dos años, cuando ya hayan salido todos los dientes, se puede empezar a usar flúor en pequeñas cantidades.
Una vez hemos mencionado los tipos de ortodoncia que hay, también es importante destacar que durante los primeros días los niños puedan sentir molestias al llevar cualquiera de los aparatos mencionados. Sin embargo, a medida que se acostumbran, las incomodidades desaparecen.
Por último, también conviene señalar que cuando existe un tratamiento de ortodoncia, es imprescindible extremar la limpieza tanto de los aparatos como de la boca e inculcar al niño unos buenos hábitos de higiene. En el caso de la ortodoncia removible será indispensable, además del cepillado, limpiar el aparato cada vez que el niño se lo quite. Se recomienda repasar la limpieza llevada a cabo por los hijos cuando están comenzando con el tratamiento hasta asegurarse de que han adquirido la suficiente destreza manual para hacerlo correctamente. Un tratamiento eficaz antes de completar la etapa de crecimiento evitará muchos problemas en la edad adulta.
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