Ortodoncia en Pacientes con Periodontitis: Tratamiento y Consideraciones

La enfermedad periodontal es una patología que afecta a los tejidos que soportan a los dientes. Es una patología infecciosa causada por bacterias presentes en la boca. Los pacientes que sufren de enfermedad periodontal, antes de iniciar el tratamiento de ortodoncia, deben tratarse para tener unas encías sanas.

La periodontitis es una enfermedad de tipo crónico que afecta a los tejidos de soporte de los dientes, encía, hueso y ligamento periodontal. Debemos pensar que la periodontitis complica el tratamiento de ortodoncia, especialmente cuando se relaciona con la falta de higiene.

Ortodoncia y periodontitis | Juan Salgado

El Papel del Ortodoncista en el Diagnóstico Periodontal

La enfermedad periodontal es una de las patologías dentales más frecuentes en la que el ortodoncista juega un papel importante a la hora de diagnosticar problemas periodontales, ya que en muchas ocasiones los pacientes acuden directamente a ellos antes de visitar al periodoncista.

Si el paciente sufre periodontitis, el soporte dental está afectado por lo que cualquier movimiento de ortodoncia puede ser un fracaso. Durante el tratamiento de ortodoncia, se aplica fuerza en los dientes que genera normalmente una reacción inflamatoria. Por ese motivo, el primer paso es estabilizar los tejidos de soporte del diente y establecer un pronóstico para conocer si el paciente responderá positivamente al tratamiento.

Tratamiento Periodontal: Antes, Durante y Después de la Ortodoncia

El tratamiento periodontal se llevará a cabo antes, durante y después del tratamiento de ortodoncia para lograr unos resultados óptimos y duraderos en el tiempo. Cuando este tipo de pacientes inician el tratamiento de ortodoncia, hay que concienciarles de la gran importancia que es mantener una higiene dental diaria además de realizar cada 3-4 meses una higiene dental profesional en la clínica dental.

Los pacientes con las encías sanas también deberán hacerse una higiene profesional para asegurar una boca limpia y sana y facilitar el tratamiento y sus resultados. Las fuerzas que se apliquen durante el tratamiento de ortodoncia deberán ser controladas y continuas para lograr con el tiempo el resultado estético y funcional que persigue este tipo de tratamiento.

Consideraciones en Pacientes Periodontales Estables

La periodontitis y la recesión gingival complican el tratamiento de ortodoncia especialmente cuando esta se relaciona con la higiene. Este paciente está bajo tratamiento periodontal, para la reparación de la encía y continuar con el tratamiento ortodóntico. En este caso los brackets y los arcos se mantienen de forma pasiva para que funcionen como férulas en lo que el periodoncista continúa y finaliza su tratamiento y logre estabilizar los tejidos.

Antes que todo se recomienda el tratamiento periodontal antes de iniciar el tratamiento ortodóncico, muchas veces el ortodoncista puede ayudar al periodoncista ferulizando las piezas en lo que la terapia de periodontal finaliza.

¿Cómo Curar la Enfermedad Periodontal Antes de la Ortodoncia?

Cuando el paciente con periodontitis se somete a un tratamiento periodontal de forma correcta (realizando una desinfección periodontal previa), se puede efectuar un tratamiento ortodóncico en el adulto con las encías sanas, sin un deterioro adicional de los tejidos periodontales. Además, debemos de advertir a nuestros pacientes que el mantenimiento de esta salud periodontal (tanto con el mantenimiento periodontal en clínica (entre 1 y 3 meses) como con la higiene diaria del paciente con el cepillo manual o eléctrico, el uso de interdentales o super floss, es imprescindible, para que el riesgo de destrucción adicional sea mínimo.

Si hay bolsas periodontales y se coloca ortodoncia, lo normal que es haya una pérdida de inserción muy rápida, por lo que antes de empezar el tratamiento se tiene que tratar las encías para que así estabilice los tejidos de soporte del diente y hacer un pronóstico para saber si el paciente puede responder positivamente al tratamiento perio-ortodóntico.

Para la desinflamación previa del paciente periodontal, se debe realizar un estudio periodontal, e inicialmente de una terapia de desinfección básica con raspado y alisado radicular (curetajes) y en función de su microbiología, con antibióticos.

Ortodoncia y Periodontitis Avanzada

Entendiendo la ortodoncia como una especialidad encargada de corregir la posición de los dientes y la relación entre los maxilares, en el caso de los pacientes con periodontitis avanzada, el tratamiento ortodóncico no solo busca mejorar la estética dental, sino también restaurar la funcionalidad del sistema estomatognático.

Para asegurar el éxito en el tratamiento de la ortodoncia en pacientes con periodontitis avanzada, es importante que la inflamación esté bajo control y que se mantenga una óptima higiene bucal. Además de controlar la inflamación y mantener una buena higiene bucal, también es importante considerar si es necesaria la rehabilitación protésica y asegurar una adecuada retención.

Además de la importancia de detectar a tiempo esta enfermedad periodontal para proteger tu salud, existen una serie de ventajas que no se pueden pasar por alto cuando hablamos de su detección temprana:

  • Mejora la salud general: La enfermedad periodontal está vinculada a problemas de salud como enfermedades cardíacas y respiratorias.
  • Disminuye la probabilidad de padecer otros problemas de salud: La enfermedad periodontal está relacionada con otras enfermedades respiratorias, como neumonía o asma.
  • Es más fácil revertir los daños: Los síntomas incluyen encías sangrantes, inflamadas o enrojecidas, cambios en la mordida, dientes flojos o doloridos, y mal aliento.

En definitiva, cuida la salud periodontal de tus pacientes y aprende de otros profesionales cualificados y experimentados.

Formación y Técnicas Quirúrgicas

Contar con profesionales especializados en ortodoncia avanzada y periodoncia es clave para el éxito del tratamiento en estos casos. La formación es de gran importancia para los odontólogos y estomatólogos que deseen ampliar sus conocimientos y habilidades en el campo de la periodoncia quirúrgica, la implantología y la cirugía mucogingival.

  • Pautas de tratamiento: aprende a establecer las pautas de tratamiento específicas para cada disciplina.
  • Técnicas quirúrgicas: aprende a definir y llevar a cabo las técnicas quirúrgicas necesarias.
  • Manejo de biomateriales: conoce cuáles son los biomateriales necesarios para la regeneración tisular guiada, así como sus usos y manipulación.

¿Buscas una oportunidad para aplicar las técnicas aprendidas en pacientes reales bajo supervisión para obtener una experiencia valiosa y seguir creciendo en la odontología?

Estadísticas y Prevalencia

¿Sabías que 1 de cada 3 españoles presenta síntomas de enfermedad periodontal? En este contexto, la importancia de estar preparado y bien formado para atender a los pacientes adquiere un significado aún más profundo. Con más del 47 % de los adultos mayores de 30 años experimentando esta enfermedad, y un alarmante 64 % de aquellos mayores de 65 años con periodontitis avanzada, queda claro que estamos frente a un desafío significativo en el ámbito de la salud bucodental. Para brindar el mejor cuidado a nuestros pacientes, es clave contar con una formación sólida y actualizada, que te permita abordar de manera efectiva esta condición que, a nivel mundial, se ubica entre las once enfermedades más comunes.

La ortodoncia siempre se debe realizar bajo un control periodontal estrecho y con visitas de higiene dental profesional periódicas. Actualmente, es muy frecuente que pacientes periodontales adultos con pérdida ósea avanzada alrededor de sus dientes quieran realizarse ortodoncia. Estos deben acudir a una visita con un periodoncista, para valorar el estado actual de sus encías previamente a iniciar el tratamiento de ortodoncia.

En la mayoría de los pacientes con enfermedad periodontal moderada o severa, también se observa migración dentaria patológica, maloclusión y pérdida de dientes. La migración dentaria suele manifestarse con la aparición de diastemas (separación de los dientes) y aumento de la sobremordida.

En definitiva, si eres un paciente con enfermedad periodontal al que los dientes se le han desplazado y estás pensando en colocarte ortodoncia, has de asegurarte previamente de que tus encías estén sanas y de que tienes una excelente higiene bucal. Recuerda que la ortodoncia se recomienda en pacientes periodontales avanzados para restaurar salud, función y estética, siempre bajo un control exhaustivo del equipo dental, la colaboración de las diferentes especialidades dentales y siguiendo un estricto mantenimiento periodontal.

Pasos Clave para el Tratamiento

  1. Tratamiento de las encías: Una vez tratada la periodontitis continuarás con una fase de mantenimiento periodontal regular cada 3-6 meses en la consulta periodontal.
  2. Al igual que no se puede iniciar el tratamiento de ortodoncia con enfermedad periodontal activa, tampoco se puede presentando caries sin tratar.
  3. Para colocar en su lugar los dientes que se han desplazado y estabilizar la oclusión.
  4. En aquellos pacientes en los que además del tratamiento ortodóncico fuera necesario reponer dientes ausentes, se suele aprovechar la fase intermedia o final de la ortodoncia para colocar los implantes.
  5. Para acabar de rehabilitar tu dentición y darle a tu sonrisa el aspecto final deseado.

Conceptos Fundamentales y Precauciones

Es fundamental entender bien el concepto de enfermedad periodontal. Cuando existe inflamación o pérdida ósea en curso, aplicar fuerzas ortodóncicas puede acelerar el deterioro periodontal. En un paciente con enfermedad periodontal, el hueso y las encías están más sensibles a los movimientos dentales. Durante el tratamiento de ortodoncia, ejerceremos fuerzas más suaves y movimientos más lentos sobre los dientes.

Beneficios Adicionales de la Ortodoncia

  • Facilita la higiene al eliminar apiñamientos: Al corregir la alineación de los dientes, la ortodoncia facilita mantener la higiene oral.
  • La ortodoncia con enfermedad periodontal controlada es viable, pero requiere de un manejo cuidadoso.

Hablamos del cemento, el ligamento periodontal y el hueso alveolar. Aunque inicialmente los pacientes demandan este tipo de tratamientos exclusivamente con un fin estético, lo cierto es que además, conlleva una mejora funcional. Este caso concluye afirmando que si la etiología de la enfermedad periodontal se ha eliminado eficazmente y la persona mantiene una correcta rutina de profilaxis, el desplazamiento dentario no deriva en una pérdida de inserción.

Es esencial devolver la salud a tus encías antes de empezar el tratamiento de ortodoncia. En caso de personas que hayan tenido enfermedad periodontal, es aconsejable que lleven ortodoncia para evitar apiñamientos y una nueva acumulación de bacterias. Preferiblemente, es más recomendable el tratamiento con alineadores transparentes por ser removibles y no aplicar tanta fuerza a la hora de realizar movimientos dentarios. Todo debe ir acompañado de las revisiones pautadas con el dentista y de una correcta higiene bucodental.

¿Es posible realizar un tratamiento de ortodoncia con enfermedad periodontal? La respuesta es sí, siempre y cuando cuentes con una buena salud bucodental. Es decir, cuando, previamente, se haya tratado cualquier tipo de patología presente en la boca. Entre ellas, la periodontitis. De hecho, existe un falso mito muy extendido que asocia la realización de un tratamiento ortodóntico con un mayor riesgo de sufrir enfermedades periodontales, algo que es del todo falso. Si el paciente sigue todas las indicaciones del ortodoncista y mantiene una higiene bucodental exhaustiva, ¡no tiene por qué ser así!

Por todo ello, sí, puedes realizarte un tratamiento de ortodoncia si con anterioridad se ha tratado la periodontitis adecuadamente. Ante la presencia de cualquier enfermedad periodontal, como es el caso de la periodontitis, debemos valorar su avance para, de esta manera, pautar el tratamiento periodontal necesario. De esta manera, conseguiremos erradicar la inflamación, el enrojecimiento y el sangrado de las encías que, si no se trata, puede llevar a la movilidad y la pérdida de dientes. Para evitar la acumulación de placa y la formación de sarro, dos de las causas principales del desarrollo de la periodontitis, es necesario que el paciente siga una rutina de higiene exhaustiva. Para ello, además de cepillar los dientes después de cada comida, es necesario mantener una higiene interdental óptima, haciendo uso del hilo dental y/o los cepillos interproximales. En pacientes periodontales, los mantenimientos y controles, generalmente, una vez cada seis meses, son fundamentales para evitar la recidiva de la enfermedad.

Colaboración Interdisciplinaria

La ortodoncia y la enfermedad periodontal son un claro ejemplo de que es necesario el trabajo coordinado de diversos especialistas. ¿Cómo se lleva a cabo este trabajo? ¿Qué deben tener en cuenta los profesionales para realizarlo con éxito?

Ortodoncia y periodoncia son dos especialidades muy distintas, pero muy ligadas entre sí. Es frecuente realizar tratamientos que combinan ambas disciplinas con el objetivo de ofrecer a los pacientes periodontalmente controlados los beneficios que aporta la ortodoncia, siempre que el odontólogo lo crea oportuno. Por su parte, la ortodoncia se encarga de corregir la posición de los dientes, así como de prevenir alteraciones en su desarrollo. Esta combinación de tratamientos permite que el paciente pueda recuperar tanto la estética, como la funcionalidad de la boca, así como todos los aspectos de salud relacionados con el tratamiento periodontal.

Como consecuencia del crecimiento de la demanda de colocación de ortodoncias en personas adultas, este tipo de intervenciones es cada vez más frecuente. Es fundamental ponernos en manos de expertos y especialistas que conozcan en profundidad estos tratamientos, entre los que las enfermedades periodontales suelen estar con frecuencia. Ambos tipos de tratamiento son perfectamente compatibles, aunque para realizarlos debemos tener en cuenta previamente una serie de premisas de gran relevancia. Entonces, ¿es posible realizar ambos tratamientos de forma simultánea? Si, podemos realizar tratamiento de ortodoncia en pacientes periodontales, siempre que la enfermedad haya sido tratada anteriormente.

Factores a Considerar

  • Existencia de patologías previas: Entre ella podemos destacar, por su frecuencia e influencia, la diabetes. Y es que la diabetes y la enfermedad periodontal presentan una relación bidireccional.
  • Embarazo
  • Concienciación por parte del paciente

Fases del Tratamiento Combinado

Podemos dividir este tratamiento en 3 fases, en función del momento en el que nos encontremos. Es decir, previamente a la colocación de la ortodoncia, durante la propia ortodoncia y después de la misma.

  1. Esta es una fase imprescindible, la cual consta de un estudio que determinará la gravedad de la enfermedad periodontal y el tratamiento necesario para iniciar la ortodoncia partiendo de un estado de salud periodontal controlado. Esto ayudará a que los tejidos que sustentan los dientes se encuentren en un apropiado estado de salud para comenzar con el tratamiento de ortodoncia, evitando la aparición de complicaciones y empeoramiento periodontal.
  2. En esta fase el paciente siempre estará en fase de mantenimiento periodontal con visitas periódicas según estipule el periodoncista para evitar recaídas y empeoramiento, lo que facilitará un correcto movimiento dentario sin riesgos. Es importante destacar la importancia de la detección precoz de la periodontitis.
  3. Una vez concluido el tratamiento ortodóntico, el paciente debe de continuar con el mantenimiento periodontal, ya que éste debe ser para siempre. Según el estado del paciente finalizada la ortodoncia, puede necesitar algún tipo de cirugía.

Hemos comprobado como periodoncia y ortodoncia van de la mano bajo muchas circunstancias.

Consideraciones Biológicas y Mecánicas

Para comprender cabalmente la respuesta periodontal a las fuerzas ortodóncicas creemos conveniente recordar el comportamiento biológico de los tejidos sobre los que actuamos. El tratamiento ortodóntico se basa en el principio de que, si se aplica una presión prolongada sobre un diente, se producirá una movilización del mismo al remodelarse el hueso que lo rodea. El hueso desaparece selectivamente de algunas zonas y va añadiéndose a otras. El diente se desplaza a través del hueso arrastrando consigo su aparato de anclaje, al producirse la migración del alveolo dental.

Durante la masticación, los dientes y las estructuras periodontales soportan fuerzas intensas e intermitentes. Al masticar alimentos blandos se aplican fuerzas de 1 a 2 Kg y con alimentos más resistentes hasta 50 Kg. Cuando un diente se ve sometido a sobrecarga de este tipo la presión se transmite por el ligamento periodontal y el líquido hístico incompresible evita el rápido desplazamiento del diente en el espacio del ligamento periodontal, y la fuerza se transmite al hueso alveolar, el que se deforma en respuesta a la misma, y cada diente se desplaza ligeramente.

La movilización ortodóncica se logra con fuerzas prolongadas y suaves. La fuerza máxima para que un diente se mueva sin interrumpir la irrigación capilar del ligamento periodontal es de 26 g por cm2. No debe superarse.

En movimientos ortodóncicos correctos se debe lograr el mayor movimiento dentario con fuerzas leves compatibles con la vitalidad de las células del ligamento periodontal, relativamente indoloro y con una remodelación ósea alveolar a partir de un mecanismo de reabsorción frontal. No obstante las fuerzas excesivas no tienen ninguna utilidad.

Factores a Considerar en el Tratamiento Ortodóncico

  • Edad del paciente: no es contraindicación para la ortodoncia, pero es más fácil que se produzcan fenómenos de hialinización, ya que con los años disminuye la actividad celular y los tejidos se vuelven más ricos en colágeno, la respuesta tisular es más lenta, por lo que los movimientos deben ser más suaves.
  • Existencia de patologías generales: como la diabetes, sobretodo si es un paciente descompensado. Esta afección metabólica, muchas veces, va asociada a enfermedad periodontal.
  • Estados fisiológicos como el embarazo: donde las influencias hormonales favorecen al desarrollo de gingivitis gestacional o complicar una periodontitis preexistente.
  • Factores locales como el tabaquismo: constituye un riesgo potencial para recidiva de una enfermedad periodontal tratada. Los tejidos siempre están inflamados.
  • Motivación del paciente: es muy importante la actitud del paciente frente a su problema; si conoce lo que padece y la posible evolución de la enfermedad. La colaboración del paciente constituye un factor decisivo para continuar el tratamiento interdisciplinario o dar por concluido el mismo. El éxito del tratamiento se ve influenciado en gran medida por los hábitos de higiene bucal.

Indicaciones y Contraindicaciones

Existen tres tipos de alteraciones en la posición de los dientes susceptibles de tratamiento ortodóncico en el paciente periodontal:

  • Malposiciones que ya estaban al finalizar la erupción definitiva.
  • Migraciones dentarias secundarias a parafunciones orales.
  • Migraciones producidas por periodontitis.

Cualquiera de ellos justifica un tratamiento ortodóncico, una vez tratada la afección periodontal.

Indicaciones Contraindicaciones
  • Mejorar la posición de los dientes y facilitar la realización de prótesis.
  • Distribuir adecuadamente las cargas oclusales para reducir el trauma oclusal y la movilidad dentaria.
  • Mejorar la estética, reduciendo los espacios negros interdentarios.
  • Mejorar la topografía ósea.
  • Tratar sobremordidas profundas.
  • Tratar mordidas cruzadas anteriores funcionales.
  • Tratar malposiciones con defectos mucogingivales.
  • Tratar mordidas abiertas acentuadas.
  • Tratar impactación de alimentos por malposición.
  • Tratar hiperplasia gingival fibrosa que causa desplazamientos dentarios.
  • Falta de control de la inflamación del periodonto.
  • Falta de control oclusal (traumatismo oclusal, parafunciones) en individuos periodontalmente susceptibles.
  • Imposibilidad de retención de los dientes después del tratamiento, displasias esqueléticas graves o problemas de hábitos musculares.

Si bien la inflamación contraindica el tratamiento ortodóncico hay otros factores locales, ambientales y personales que constituyen contraindicaciones relativas ya que son factores de riesgo de fracaso terapéutico. Ellos son:

  • Movilidad dentaria tipo III.
  • Perdida ósea mayor al 75%.
  • Raíces cortas o reabsorción radicular idiopática.
  • Lesión de furca tipo II y III.
  • Historia de abscesos repetidos.
  • Historia de periodontitis agresiva.
  • Mala higiene.
  • Tabaquismo (más de diez cigarrillos por día).
  • Mantenimiento profesional inadecuado.

El tratamiento ortodóncico mal ejecutado puede contribuir a agravar la destrucción del tejido periodontal. En particular, la combinación de inflamación, fuerzas ortodóncicas y trauma oclusal. Sin embargo cuando el tratamiento se realiza en forma correcta, se puede efectuar un tratamiento ortodóncico en el adulto con periodonto reducido pero sano sin deterioro periodontal adicional.

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