La gingivitis es una enfermedad común de las encías que se caracteriza por la inflamación y el sangrado de las mismas. La gingivitis es una forma leve de la enfermedad periodontal que surge cuando la acumulación de bacterias a lo largo de la línea gingival se convierte en placa (una película suave, pegajosa e incolora).

Afortunadamente, la gingivitis es reversible y, con el tratamiento adecuado, es posible restaurar la salud de las encías y prevenir problemas más graves. Tratar la gingivitis lleva algo de tiempo, cariño y dedicación, pero con los productos y las técnicas adecuadas, su siguiente diagnóstico será: encías sanas y fuertes.
Causas de la Gingivitis
El primer signo suele ser el sangrado de las encías: Cuando te cepillas los dientes, la pasta que escupes no es blanca, sino de color rojizo. Morder una manzana deja un regusto metálico y marcas rojas. Y cuando te limpias entre los dientes, te sale sangre aunque no hayas apretado fuerte con el cepillo interdental ni te hayas resbalado con la seda dental. Si luego observas la zona sangrante, verás que las encías están rojas e inflamadas.
La amarga verdad es que la causa más grave, con diferencia, es un cepillado dental inadecuado. Nuestra cavidad bucal es un auténtico biotopo para innumerables bacterias que se alimentan de restos de comida. Cuantos más restos de comida dejemos en la boca, más rápido se propagarán las bacterias. Producen una denominada biopelícula que cubre los dientes y la línea de las encías.
Si no eliminas la placa con regularidad, los minerales de la saliva se acumulan y la endurecen hasta formar sarro. La diferencia entre placa y sarro es que la placa se puede eliminar con un cepillo de dientes, pero no el sarro. El sarro sólo puede ser eliminado por profesionales dentales que utilicen el equipo adecuado.
Quien piense que está haciendo algo bueno al lavarse los dientes con todas sus fuerzas, lamentablemente se equivoca. A la hora de cepillarse los dientes correctamente rigen dos principios: a fondo y con suavidad. Si se cepilla con un cepillo duro, se corre el riesgo de herir las encías. Si las bacterias se propagan por la herida, la inflamación de las encías es inevitable.
Ciertos medicamentos también pueden favorecer la inflamación de las encías. Si sospecha que la inflamación de las encías se debe a un medicamento, lo mejor es consultar primero el prospecto y ver si la inflamación de las encías figura como efecto secundario. Si es así, debe aclarar con su médico si existe alguna alternativa.
Cuando un virus herpes es la causa de la inflamación de las encías, ésta se vuelve especialmente dolorosa: aparecen pequeñas ampollas o pequeñas llagas amarillas o blancas en el interior de la boca. Las encías adquieren un color rojo vivo. En algunas personas, las encías empiezan a sangrar incluso con una ligera acumulación de placa; otras no tienen problemas de encías ni siquiera con una gran acumulación de sarro.
Ciertas enfermedades favorecen el desarrollo de la gingivitis. En aproximadamente una cuarta parte de los niños que padecen leucemia, la inflamación de las encías es el primer signo. Las células leucémicas migran a las encías y las inflaman. De forma similar a la inflamación aguda normal de las encías, éstas se enrojecen y se hinchan. Cuando el equilibrio hormonal está alterado, esto repercute en el riego sanguíneo de las encías.

Tratamiento de la Gingivitis
El primer paso en el tratamiento de la gingivitis es una profilaxis dental, también conocida como limpieza dental profesional. Durante este procedimiento, un higienista dental o un dentista eliminará la placa y el sarro acumulados en la línea de las encías y entre los dientes.
Una vez que se haya realizado la limpieza dental profesional, es importante mejorar la higiene bucal en el hogar para prevenir la recurrencia de la gingivitis. La cura para la gingivitis comienza por responsabilizarse de su propia salud bucodental.
El primer paso para combatir la gingivitis es cepillarse a diario y encontrar un dentífrico que contenga flúor, así como otros ingredientes con propiedades fortalecedoras para las encías. Optar por un dentífrico que no solo combata la placa, sino que fortalezca las encías, detenga la acumulación de placa y remineralice el esmalte de los dientes le ayudará a recuperar la salud de sus encías.
Si sus encías ya están inflamadas e irritadas, debería utilizar un cepillo especialmente suave. Así evitarás lesiones adicionales en las encías, recesión gingival y dolor al cepillarte los dientes. El hecho es que cuanto más densamente esté cubierto de cerdas el cabezal de un cepillo de dientes, más finas y suaves tendrán que ser.
Evite los dentífricos con agentes blanqueadores agresivos, abrasivos para el esmalte e ingredientes como el SLS (laurilsulfato sódico). Este ingrediente activo es responsable de una fuerte formación de espuma, pero se sospecha que irrita y reseca la mucosa bucal. En el caso concreto de la gingivitis, el dentífrico debe favorecer la cicatrización de las encías y no irritar aún más la zona inflamada.
Además, la mejor pasta dental para la gingivitis se caracteriza por la protección de las encías para prevenir su aparición y evitar una posterior periodontitis.
La limpieza interdental diaria y el uso de un enjuague bucal antiséptico también ayudarán a eliminar la placa y las bacterias que provocan la gingivitis. El colutorio no sustituye la acción diaria del cepillado, pero constituye un complemento para la limpieza bucal completo y efectivo.
Los enjuagues bucales antisépticos pueden ser útiles como complemento del tratamiento de la gingivitis. Los enjuagues bucales son complementarios a la pasta de dientes y el hilo dental en las rutinas diarias de higiene dental. El mejor enjuague bucal para gingivitis contiene alantoína, que frena el sangrado gracias a sus propiedades cicatrizantes.
Existe evidencia científica que los enjuagues con colutorios pueden desempeñar un papel clave y de un valor significativo como coadyuvantes de los métodos mecánicos para la prevención y tratamiento de las enfermedades periodontales. No obstante, en ningún caso pueden sustituir al control mecánico de la placa sino que actuarán como coadyuvante del mismo.
Hasta la fecha dos enjuagues antisépticos han recibido el sello de aceptación de la American Dental Association Council on Scientific Affaires basados en estudios clínicos: Peridex® (Zila Pharmaceuticals, Phoenix, AZ, EEUU), es una solución al 0,12% de clorhexidina, un antiséptico bisbiguanídico, y Listerine® (Pfizer Consumer Healthcare, Morris Plains, NJ, EEUU; aceite esencial, AE). Los ingredientes activos de Listerine® son cuatro aceites esenciales: timol al 0,064%, eucaliptol al 0,092%, salicilato de metilo al 0,060% y mentol al 0,042%.
Además, los colutorios que contienen clorhexidina o aceites esenciales han sido aceptados por múltiples asociaciones dentales nacionales de todo el mundo. Los datos muestran que los colutorios con clorhexidina o con aceites esenciales tienen los efectos antimicrobianos más extensos. Tanto los colutorios de aceites esenciales como los de clorhexidina penetran el biofilm bacteriano y son reactivos contra las bacterias embebidas en el mismo.
Clorhexidina tiene gran afinidad por las superficies dentarias y tisulares y ello sirve como depósito incluso después del enjuague o la irrigación con el agente. Debido a su alta sustantividad se considera el «gold standard » de los antisépticos. Tras seis meses de uso diario continuado, los enjuagues de AE no provocaban ningún cambio en la composición bacteriana de la placa supragingival (si bien produce una reducción de la flora microbiana total). Específicamente, no existen evidencias de un incremento en los patógenos orales putativos y/o oportunistas.
Para la mayoría de pacientes, los métodos mecánicos de higiene oral incluidos la higiene interdental, no controlan la placa de forma efectiva debidos a problemas de cumplimiento y a la dificultad que entrañan algunas de las técnicas de higiene oral, en particular, a nivel interproximal. Los enjuagues bucales presentan la ventaja de que su actividad antimicrobiana puede alcanzar las zonas de difícil acceso.
Se realizó un estudio para valorar la actividad antimicrobiana in vivo de un enjuague de AE sobre las bacterias de la placa interproximal. El recuento de bacterias recuperables en las superficies dentales proximales fue un 43,8% inferior con el enjuague bucal que con el control, valor que demuestra que los enjuagues de AE penetran y ejercen una actividad antimicrobiana interproximal.
Gingivitis: Tratamiento casero. | Causas y soluciones.
Asimismo, acudir asiduamente al odontólogo y concertar al menos dos limpiezas profesionales al año mantendrá sus dientes limpios y sanos. Llevar a cabo un cuidado preventivo de manera regular es fundamental para tratar y revertir esta afección.
Prevención de la Gingivitis
Es importante abordar cualquier factor de riesgo que pueda contribuir a la gingivitis, como el tabaquismo, la mala alimentación o el estrés. La gingivitis es una enfermedad tratable y reversible con el tratamiento adecuado.
Podemos resumir las practicas para evitar la gingivitis en la siguiente tabla:
| Acción | Descripción |
|---|---|
| Cepillado dental | Cepillarse los dientes al menos dos veces al día con una pasta dental con flúor. |
| Uso de hilo dental | Usar hilo dental diariamente para eliminar la placa y los restos de comida entre los dientes. |
| Enjuague bucal | Usar un enjuague bucal antiséptico para reducir las bacterias en la boca. |
| Limpieza profesional | Visitar al dentista regularmente para limpiezas profesionales y exámenes. |
| Dieta saludable | Mantener una dieta equilibrada y baja en azúcares para reducir la formación de placa. |
| No fumar | Evitar el tabaco, ya que puede aumentar el riesgo de gingivitis y otras enfermedades periodontales. |
Con una combinación de limpieza dental profesional, mejora de la higiene bucal en el hogar, uso de enjuagues bucales antisépticos y tratamiento de factores de riesgo, es posible restaurar la salud de las encías y prevenir problemas más graves.
La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales.