Tipos y Aplicación del Primer Adhesivo Dental

La odontología adhesiva es un avance crucial en el sector dental, que ha permitido mejorar de forma considerable los procedimientos clínicos restauradores. Sin embargo, sus resultados son muy sensibles a la técnica, y los errores pueden traducirse en filtraciones marginales, caries recidivantes o sensibilidad postoperatoria, pudiendo provocar el fracaso de la restauración.

El adhesivo dental es una parte crucial en muchos procedimientos odontológicos, ya que proporciona la base para una unión sólida entre los materiales dentales y los dientes naturales. Su función principal es asegurar que los empastes, coronas, carillas, y otros dispositivos dentales queden firmemente adheridos a las estructuras dentales.

En este artículo, exploraremos los diferentes tipos de adhesivos dentales, sus aplicaciones y la evolución histórica de estos materiales que han transformado la odontología.

“Evolución de los adhesivos dentales”

Evolución Histórica de los Adhesivos Dentales

El primer intento del comienzo de la odontología adhesiva tuvo lugar en 1951 con la aparición del primer adhesivo: Sevrition, desarrollado por Hagger y compuesto por ácido glicerofosfóricodimetacrilato. Este primer adhesivo tenía el inconveniente de que su unión no era estable y en un medio húmedo se descomponía con facilidad.

No fue hasta 1955 que Michael Buonocore describió que el efecto de la aplicación de una solución ácida sobre el esmalte dental era la creación de un patrón de grabado en su superficie. Este ácido era capaz de disolver de forma selectiva los extremos finales de los prismas del esmalte, consiguiendo una superficie porosa e irregular capaz de ser penetrada por una resina fluida de baja viscosidad. ¡Y esto lo cambió todo!

A este descubrimiento se sumó Bowen, quien obtuvo una resina capaz de adherirse a la superficie del diente grabada con ácido, esta resina se conoce por bisfenol-glicidil-metacrilato o Bis-GMA.

Fue así como en 1965 aparece en el mercado el primer adhesivo dentinario llamado Cervident de SS White, compuesto por la molécula NPG-GMA (Nfenilglicina- glicidil Metacrilato) con carácter bifuncional, es decir, en un extremo el metacrilato se uniría a la resina compuesta como material restaurador y el otro extremo se uniría a la dentina. Todavía este adhesivo mostraba propiedades muy pobres por lo cual muchos tratamientos resultaban en un fracaso.

Imagen: Microscopía electrónica de dentina después del grabado ácido. Aumento 3500X.

En el año 1978 aparece el primer adhesivo dentinario a base de fosfatos: Clearfil Bond System del fabricante Kuraray, este adhesivo de dos componentes se basaba en la interacción entre los fosfatos y el calcio de la dentina y el esmalte sin grabar, aunque todavía sus propiedades eran muy pobres debido a que no era capaz de humectar la dentina.

No fue hasta los años 80 cuando empezaron a surgir adhesivos dentinarios en base a fosfatos y el primero de ellos, en 1983 fue Scotchbond de 3M, un adhesivo en dos componentes cuya capacidad de unión al esmalte se había duplicado respecto a los adhesivos de la década anterior, aunque la adhesión a la dentina era todavía deficiente. En su mecanismo de acción se consideraba también el efecto reblandecedor del smaear layer.

Posterior a ello, en la década de los 80 empezaron a surgir diversos adhesivos a base de fosfatos, entre ellos Bondlite de Kerr, Universal Bond de Caulk, Creation Bond de Dent-Mat y Synter Bond de Teledyne Getz, entre otros.

Sobre el año 1965 se introdujeron al mercado los oxalatos. Bowen y Cobb describieron un sistema de adhesión con una solución acuosa de oxalato férrico, que luego lo fue reemplazado por el oxalato de aluminio para evitar la tinción del diente.

En el año 1982 surgió el primer adhesivo basado en este sistema: Tenure de Den-Mat, que despegaba el smear layer para que la resina pudiera fluir por los túbulos dentinarios.

A finales de los años 80 fueron introducidos al mercado los sistemas de dos componentes: primer y adhesivo. Los adhesivos de la tercera generación no solo lograban unirse a la estructura dental, sino que también lo hacían a las cerámicas y los metales. Su desventaja era que no tenían una buena durabilidad, ya que a los 3 años de estar en boca disminuían su retención.

La cuarta generación de adhesivos comienza en los años 90 y significan un gran avance ya que son capaces de alcanzar una gran fuerza de adhesión a la dentina, en comparación con generaciones anteriores y además, disminuían de forma importante la sensibilidad postoperatoria. La principal desventaja de esta generación de adhesivos es que sus dos componentes se deben mezclar en proporciones muy precisas, lo cual en la práctica es muy difícil de llevar a cabo en la consulta dental y esto reduce sus propiedades.

En los adhesivos de quinta generación parecía que lo teníamos todo, ya que eran capaces de adherirse con fuerza al esmalte, a la dentina, a la cerámica y al metal y además su presentación es de un solo componente y disminuyendo la posibilidad de error. Es por ello que en la actualidad son los agentes adhesivos más utilizados, porque son fáciles de usar y predecibles.

La quinta generación todavía era mejorable ¿sabes en qué? En la reducción del número de pasos, después de todo la tendencia siempre irá a la simplificación. Es por ello que la sexta generación de adhesivos plantea eliminar el paso del grabado o bien, incluirlo químicamente en alguno de los otros pasos. Los adhesivos de sexta generación no necesitan grabado ácido, al menos en la dentina, ya que cuentan con un líquido acondicionador de dentina en uno de sus componentes. Su uso es controversial y no es aceptado universalmente ya que se mantiene la duda respecto a la calidad de la adhesión sobre un esmalte no grabado. Además, en esta generación volvemos a los dos frascos con el consecuente margen de error que significa mezclarlos en proporciones diferentes.

La séptima y actual generación de adhesivos logra simplificar a los de sexta generación solamente necesitando un componente, una sola botella. La séptima generación de adhesivos está disponible en autograbado, al igual que su predecesora, y representa la fórmula más actual de los adhesivos dentales disponibles en el mercado. Entre sus mejoras se encuentra su excepcional fuerza de adhesión a dentina y esmalte, además de cerámicas y metales. Otra ventaja es que los adhesivos de séptima generación no son sensibles a la cantidad de humedad residual de la superficie de la preparación. Si lo que necesitas es un adhesivo autograbante que además sea monocomponente, la séptima generación de adhesivos tiene la solución.

Que un solo producto, el adhesivo dental, sea capaz de unirse estrechamente a sustratos tan diferentes como los del esmalte y la dentina, es un gran logro para la ciencia de los materiales dentales. Como hemos visto, la evolución de estos productos es sorprendente ya que además de mejorar sus propiedades, han disminuido al mínimo las posibilidades de error por parte del operador.

Tipos de Adhesivos Dentales

Existen diferentes tipos de adhesivos dentales, cada uno diseñado para necesidades específicas:

  • Adhesivos de contacto total: Son los más utilizados en la odontología moderna. Este tipo de adhesivo funciona al unir el material dental directamente con el esmalte dental y la dentina, proporcionando una adhesión fuerte y duradera. Se utiliza comúnmente en la colocación de carillas y empastes.
  • Adhesivos de autograbado: Son una opción innovadora en la odontología. A diferencia de los adhesivos de contacto total, los adhesivos de autograbado no requieren un proceso de grabado ácido previo. Este tipo de adhesivo se activa al entrar en contacto con el esmalte y la dentina, lo que simplifica el proceso de colocación y reduce el riesgo de errores durante el tratamiento. Se usa con frecuencia en procedimientos de restauración directa, como el empaste de cavidades y la colocación de coronas.
  • Adhesivo de grabado selectivo: Es una mezcla entre los adhesivos de contacto total y los de autograbado. En lugar de grabar todo el esmalte, solo se graba parcialmente antes de aplicar el adhesivo. Este tipo de adhesivo permite un buen balance entre la durabilidad y la simplicidad del procedimiento.

Aplicaciones de los Adhesivos Dentales

Los adhesivos dentales se utilizan en una variedad de situaciones dentro de la odontología:

  • Restauraciones estéticas: Para colocar carillas dentales, coronas, puentes o incrustaciones, se requiere un adhesivo de alta calidad para asegurar una unión perfecta y duradera.
  • Empastes: En procedimientos de empaste, como los realizados para tratar caries, el adhesivo es necesario para asegurar que el material de empaste se adhiera de forma sólida al diente.
  • Ortodoncia invisible: Los adhesivos también son utilizados en los tratamientos de ortodoncia invisible, donde los alineadores transparentes deben mantenerse en su lugar durante el tratamiento.
  • Implantes dentales: En el caso de los implantes dentales, el adhesivo es necesario para asegurar que la prótesis se ajuste correctamente sobre el implante de titanio.

Consideraciones al Elegir un Adhesivo Dental

Al elegir el adhesivo adecuado, es importante considerar varios factores, incluyendo el tipo de tratamiento, la ubicación del diente, y las preferencias del paciente. La durabilidad del adhesivo es esencial para evitar futuros problemas, y la estética juega un papel fundamental, especialmente cuando se tratan dientes visibles.

Por ejemplo, en tratamientos de ortodoncia invisible, se debe elegir un adhesivo que no dañe el esmalte dental, mientras que en restauraciones más invasivas, como los implantes dentales, se necesita un adhesivo más fuerte y duradero.

Técnicas de Aplicación de Adhesivos Dentales

La aplicación de los sistemas adhesivos dentales es un proceso clínico un tanto complejo, por la importancia que recae en seguir correctamente cada paso y ser muy cuidadosos a la hora de llevar a cabo el procedimiento. Existen tres sistemas de aplicación de adhesivos dentales:

  • Sistema adhesivo de grabado previo de tres aplicaciones: El material se divide en tres frascos. El primero contiene el ácido, el segundo el primer y el tercero la resina adhesiva. En primer lugar, hay que grabar totalmente el esmalte (capa externa) dental con el ácido, manteniendo la zona seca. Seguidamente, se aplica el primer (adhesivo) dos veces durante medio minuto para que penetre en las irregularidades formadas por el ácido. El siguiente paso es secar el primer usando aire durante aproximadamente veinte segundos, con poca presión.
  • Sistema adhesivo de grabado previo de dos aplicaciones: La diferencia entre los sistemas adhesivos de grabado previo de dos aplicaciones y los mismos de tres aplicaciones básicamente es que el material resinoso se divide en dos frascos en lugar de tres. En este proceso, el primero contiene el ácido del grabado y el segundo una mezcla del primer con la resina adhesiva.
  • Sistema adhesivo autograbante de dos aplicaciones: El material se divide en dos frascos. Uno contiene el primer ácido y el otro la resina adhesiva. En primer lugar, se aplica el primer ácido durante veinte segundos y después de dejarlo secar otros veinte segundos, se emplea la resina al mismo tiempo.

Aspectos Prácticos de la Adhesión a Dentina

Aunque los sistemas adhesivos han mejorado notablemente, los objetivos que persiguen los nuevos adhesivos son los mismos que perseguían en tiempos de Buonocore. La adhesión debe ser duradera y conseguir siempre que sea posible una interfase cerrada con un sellado perfecto.

Se analizan los cuatro aspectos principales que describen una correcta adhesión:

  1. Acondicionamiento del substrato.
  2. El desarrollo de nuevos adhesivos y técnicas.
  3. Mecanismos de unión (capa híbrida y tags de resina).
  4. Resina y su polimerización, sobre todo teniendo en cuenta la contracción de polimerización.

Adhesivos para Prótesis Dentales Removibles

Las prótesis dentales removibles permiten mejorar la calidad de vida de muchas personas, especialmente en la tercera edad. Para que estas prótesis sean cómodas y funcionales, es esencial su adaptación y fijación a la encía. Un diseño correcto de las prótesis dentales removibles debe garantizar una adaptación efectiva y cómoda a la boca, en ocasiones el paciente puede necesitar un adhesivo dental que consiga una mejor sujeción a la encía.

Lo normal es, que, si la prótesis dental está bien diseñada, el paciente no necesite recurrir al uso de adhesivos dentales para mantener las piezas en su lugar. No obstante, esta movilidad es algo que puede pasar, y lo ideal es que antes de ponerse un adhesivo dental, se consulte con el dentista. Principalmente porque la estructura de soporte de la boca puede sufrir alteraciones, como es la reducción del tejido gingival o los cambios en la morfología.

El adhesivo dental puede ayudar a corregir estas alteraciones. Estos adhesivos vienen en forma de gel o pasta y se aplican directamente en la prótesis dental. Estas almohadillas vienen en forma de láminas que pueden recortarse para adaptarse al tamaño de la prótesis dental.

Tipo de Adhesivo Descripción Uso Común
Contacto Total Une el material dental directamente al esmalte y la dentina. Carillas y empastes.
Autograbado No requiere grabado ácido previo, se activa al contacto. Empaste de cavidades y coronas.
Grabado Selectivo Graba parcialmente el esmalte antes de la aplicación. Balance entre durabilidad y simplicidad.

En cualquier caso, es importante hacer un uso adecuado de los adhesivos:

  • Cantidad adecuada del adhesivo: Es importante no excederse en la cantidad de adhesivo dental.
  • Limpieza: Retirar el adhesivo. Es recomendable retirar el adhesivo dental y limpiar la prótesis diariamente antes de acostarse.
Estructura del esmalte dental.

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