La ortodoncia es uno de los tratamientos más demandados para conseguir una sonrisa perfecta, tanto a nivel estético como funcional. Sin embargo, existen varias cuestiones que los pacientes se plantean a diario: ¿Cuántos tipos existen?, ¿Qué es la retención?, ¿Cuáles son las consecuencias de retirar la ortodoncia antes de tiempo?
La finalización del tratamiento ortodóntico no implica el término del cuidado de nuestra dentadura. Esta fase es esencial para mantener los resultados obtenidos y evitar que los dientes regresen a su posición original. A continuación, exploraremos las consecuencias de no completar el tratamiento y la importancia de la fase de retención.
QUE PASA DESPUÉS DE LOS BRACKETS! La importancia de la retención!
La importancia de la retención dental
La fase de retención dental es el período que sigue inmediatamente después de la remoción de los aparatos ortodónticos, como los brackets. Durante el tratamiento ortodóntico, los dientes se mueven a una nueva posición, pero los ligamentos y el hueso alrededor de los dientes necesitan tiempo para adaptarse a esta nueva ubicación.
El uso de retenedores es esencial para prevenir la recidiva, que es el movimiento gradual de los dientes de vuelta a su posición original. Tan importante es esta fase que consideramos que, si el paciente no va a colaborar en llevar estos aparatos, así como en su mantenimiento, recomendamos que no se realice ningún tratamiento de ortodoncia, ya que el riesgo de que los dientes puedan sufrir movimientos indeseados (recidivas o movimientos derivados de la presión de las muelas del juicio) es muy alto.
Existen diversos protocolos de retención cada uno con sus criterios más o menos sólidos.
En Lorente Ortodoncia otorgamos la misma importancia a la fase de retención como a las fases propias de corrección ortodóntica.
En nuestra clínica somos expertos en ortodoncia y planificamos cada tratamiento de forma personalizada. Se utilizó un tratamiento personalizado, con brackets y dispositivos adicionales según las necesidades del paciente. Tras varios meses de ajustes periódicos, se logró una alineación perfecta, mejorando la mordida y la confianza del paciente.

Tipos de retenedores
- Retenedores fijos: Estos retenedores consisten en un alambre delgado que se fija permanentemente detrás de los dientes frontales inferiores o superiores.
- Retenedores transparentes: Similares a los alineadores de ortodoncia, estos retenedores son férulas de plástico transparente hechas a medida que se ajustan sobre toda la arcada dental.
Cada tipo de retenedor tiene sus ventajas y puede ser más adecuado para ciertos casos de tratamiento. Es importante discutir con el ortodoncista cuál es el más adecuado para tu situación específica.
| Tipo de Retenedor | Descripción | Ventajas |
|---|---|---|
| Retenedores Fijos | Alambre delgado fijado detrás de los dientes frontales | Permanente, discreto |
| Retenedores Transparentes | Férulas de plástico removibles | Estético, removible para higiene |
Consecuencias de no usar retenedores
El no uso de retenedores después de un tratamiento ortodóntico puede tener consecuencias significativas. Sin la presión constante que proporcionan los retenedores, los dientes pueden moverse gradualmente de vuelta a su posición original, un fenómeno conocido como recidiva.
Además, la falta de uso de retenedores puede llevar a problemas de mordida, dificultades en la masticación y estética dental comprometida.
Si no usas tu retenedor, tus dientes pueden moverse de nuevo a su posición anterior y es posible que necesites volver a usar brackets o alineadores para corregirlo.
Cuando los dientes se mueven fuera de su posición, también pueden afectar a tu mordida. Esto puede provocar problemas como dificultad para masticar, molestias en encías y dientes.
Los dientes que se desplazan pueden apiñarse y/o crear espacios y difíciles de alcanzar con el cepillo de dientes y el hilo dental. Esto puede aumentar la acumulación de placa dificultando la higiene bucal.

Recomendaciones para el uso de retenedores
- Uso a tiempo completo: Generalmente, los retenedores deben usarse a tiempo completo durante los primeros meses después de la retirada de los brackets.
- Uso nocturno: Posteriormente, pueden ser utilizados solo durante las noches. En muchos casos, los retenedores nocturnos deben continuar usándose indefinidamente varias noches a la semana para asegurar que los dientes permanezcan en su posición.
- Revisión anual: La revisión anual de tus retenedores de ortodoncia es muy importante. Los retenedores fijos pueden despegarse, fracturarse o doblarse debido a las fuerzas masticatorias y deben ser revisados de forma anual para no causar problemas.
Una retención a tiempo completo (todo el día salvo para comer) durante 3-4 meses es obligatoria después del tratamiento de ortodoncia para dar tiempo a las fibras periodontales y al ligamento periodontal para reorganizarse1. Tras estos 3 meses, debes usar tu retenedor unas 8 horas al día, y es por eso que se recomiendo dormir con ellos.
Hay estudios que han demostrado que existe un mayor alineamiento de los dientes en aquellos casos donde los pacientes usan los retenedores durante 10 años que aquellos que no lo usan.
Debemos ser absolutamente claros a la hora de informar a nuestros pacientes de la importancia de la retención, así como de los efectos indeseables de no llevarla o de no seguir a raja tabla su prescripción.
Para la arcada superior: 2 meses a tiempo completo después de la retirada de la aparatología fija. Sólo se quita para comer y beber. Transcurrido este tiempo, se recomienda el uso nocturno de por vida. Al año de la retirada de la aparatología fija (esta revisión es obligatoria), para evaluar el asentamiento y el estado de los retenedores. En esta cita hacemos insistencia en la importancia de su colaboración.
Durante las visitas post-retención vamos supervisando la higiene del paciente sobre todo en la zona donde está cementado el retenedor lingual inferior y si es necesario remitimos al dentista para realizar una profilaxis de esa zona.
La principal función de los retenedores fijos es evitar que se muevan los dientes.
Si crees que tus dientes se mueven incluso utilizando retenedores fijos, ponte en contacto con nosotros y pide cita.
¿Qué hacer ante un cambio de ortodoncista?
El cambio de uno o más ortodoncistas en un solo tratamiento suele suceder en las clínicas que pertenecen a franquicias y cadenas grandes, en clínicas de mutuas o clínicas pequeñas donde el ortodoncista va una vez al mes. Los cambios de ortodoncista NO suelen suceder cuando acudes a una clínica donde el ortodoncista es el propietario de la consulta.
En un tratamiento de ortodoncia intervienen varias personas o entidades; el centro donde se realiza el tratamiento, el ortodoncista, las auxiliares y otros especialistas si es un caso complejo; y el paciente no siempre sabe quién es el responsable del tratamiento.
Cuándo hay un cambio de ortodoncista durante un tratamiento hay un sólo responsable - el médico responsable del tratamiento - a quien le has firmado el consentimiento informado. Con su nombre y firma y con tu nombre y firma.
Si ha venido otro ortodoncista a la consulta, éste está obligado a que el o la paciente firme un consentimiento informado nuevo con el. Si el paciente no está de acuerdo puede exigirle a su antiguo ortodoncista que le termine el tratamiento. Si no se firma un consentimiento nuevo o un alta del primer ortodoncista éste sigue siendo el único responsable del tratamiento.
Un traspaso requiere una correcta comunicación entre los ortodoncistas. El traspaso de casos correcto consiste en pasar TODA la información obtenida en el estudio de ortodoncia y durante el tratamiento al nuevo profesional, así como el plan de tratamiento inicial y la fase en la que está el paciente ahora mismo.
El profesional que está realizando el tratamiento de ortodoncia debe estar en completa disposición de facilitar, al compañero que inicie o siga el tratamiento, toda la información clínica necesaria para el correcto seguimiento del caso.
Riesgos de retrasar o anular tratamientos dentales
Uno de los riesgos más comunes de retrasar un tratamiento dental es la progresión de enfermedades bucodentales. Por ejemplo, si tienes una caries y decides no tratarla en su etapa inicial, esta puede avanzar y llegar a afectar al nervio del diente, lo que puede requerir un tratamiento de conducto o incluso una extracción.
Otro riesgo a considerar es el dolor. Cuando una enfermedad bucodental está en etapas avanzadas, es muy común que cause dolor intenso, lo que puede afectar nuestra calidad de vida y nuestra capacidad de llevar a cabo actividades diarias.
Además de los problemas de salud oral, el retraso en un tratamiento dental también puede afectar nuestra salud general. La boca es una puerta de entrada a nuestro organismo y, si tenemos una infección o inflamación en ella, esto puede tener repercusiones en otras partes del cuerpo.
Por último, pero no menos importante, dejar de lado un tratamiento dental también puede afectar nuestra autoestima y confianza. Nuestra sonrisa es una parte importante de nuestra apariencia y, si tenemos problemas dentales visibles, es posible que nos sintamos inseguros al sonreír y nos evitemos situaciones sociales.
Ante todos estos riesgos, es esencial tomar medidas a tiempo y no retrasar o anular un tratamiento dental recomendado por tu dentista.