La anestesia dental es una práctica segura y eficaz que se ha utilizado durante mucho tiempo en odontología. Esta técnica permite la realización de diferentes procedimientos médicos sin generar demasiado malestar para los pacientes. Elimina el dolor y permite llevar a cabo procedimientos que de otra manera no se podrían realizar: la anestesia es una técnica esencial en todas las especialidades de la medicina y, por supuesto, en la odontología.
Aparte del dolor, un miedo al dentista muy típico es la anestesia y si puede llegar a sentar mal de alguna manera. En el post de esta semana vamos a hablar acerca de 6 cosas que seguramente no conozcas sobre anestesia dental.

¿Qué es la anestesia?
La anestesia es una técnica indispensable en todas las especialidades de la medicina, incluyendo la odontología. Se aplica para inhibir la conducción nerviosa en determinadas zonas de la cavidad oral, eliminando así cualquier tipo de molestia o sensibilidad.
Tipos de anestesia dental
Existen varios tipos de anestesia utilizados en el campo de la odontología. Aparte de esto, los tipos de anestesia pueden clasificarse de varias maneras.
- Gel anestésico, crema o spray: Este tipo de producto se utiliza para adormecer la zona en la que posteriormente se va a aplicar anestesia local. Empleamos este tipo de producto cuando necesitamos adormilar la zona antes de aplicar la anestesia local. Este gel o spray se aplica directamente en el área a tratar y duerme la superficie de los tejidos blandos. Su efecto es rápido y no afecta en las capacidades del paciente a la hora de hablar o tragar.
- Anestesia local: Es la técnica más usada para adormecer la sensibilidad de la boca. Es la forma más común de anestesia dental, y se utiliza para adormecer una zona específica de la boca. El dentista inyecta una pequeña cantidad de anestésico local en la zona de la boca que se va a tratar. Esta técnica adormece la zona tratada durante unas dos horas aproximadamente y permite al especialista llevar a cabo el procedimiento sin provocar malestar al paciente. Es la más habitual, ya que se aplica en los procedimientos más frecuentes como empastes, carillas estéticas, endodoncias, implantes o cuando hay que extraer una pieza.
- Troncular: para dormir la arcada inferior de la boca.
- Intraligamentosa: Este tipo de anestesia dental local se aplica entre el ligamento y el hueso dental.
- Sedación leve: Se aplica por medio de una mascarilla por la que se inhala óxido nitroso, aunque también puede utilizar diazepam, propofol o midazolam. Se trata de aplicar óxido nitroso mediante una mascarilla sin falta de pinchazo. En este caso, el paciente se queda totalmente dormido y pierda la consciencia completa. Se lleva a cabo aplicando una mascarilla por la que se inhala óxido nitroso, aunque también se puede usar diazepam, midazolam o propofol.
- Sedación consciente: Es similar a la anterior, solo que aplicamos mayor cantidad de anestesia. De esta forma, el paciente queda en un estado agradable y relajado. Este tipo de anestesia se administra a través de una vía intravenosa en la mano o el brazo del paciente. La sedación consciente ayuda a los pacientes a relajarse durante el procedimiento y les permite mantenerse conscientes y capaces de comunicarse con el dentista. Se usa para relajar al paciente, que esté tranquilo y así su experiencia en el dentista no sea traumática. Por eso se usa también muchas veces con niños.
- Anestesia general: se utiliza en procedimientos más complicados o invasivos, como la cirugía oral o la reconstrucción dental completa. En este caso está totalmente dormido y no va a ser consciente de su entorno bajo ningún concepto. Se lleva a cabo para cirugías donde se corrigen ciertas deformidades y alteraciones maxilofaciales o incluso para la extracción de muelas del juicio. Debido a que el paciente debe estar completamente monitorizado, solo se realiza en un hospital.
Realmente, este tipo de anestesia no es un método que se use de manera independiente en ningún procedimiento como los antes mencionados.

¿Cuanto DURA el efecto de la ANESTESIA en la BOCA? - DENTISTA
¿Qué tratamientos odontológicos requieren anestesia?
Esta es la técnica más habitual, ya que se aplica en los tratamientos más comunes como son los implantes, empastes, endodoncias, extracciones, etc. Este tipo de anestesia se utiliza para tratamientos dentales menores. La sedación consciente se utiliza en procedimientos más invasivos. Algunos de estos tratamientos son:
- Eliminación de caries
- Colocación de coronas
- Tratamientos de conducto
- Extracción de dientes
- Implantes dentales
- Limpieza dental
¿Cuánto dura el efecto de la anestesia dental?
La anestesia dental local desaparece completamente pasada la primera hora y entre la tercera hora después de su aplicación. Por otro parte, el óxido nitroso tiene un efecto que empieza a revertirse en cuanto el paciente deja de respirarlo por medio de la mascarilla. Transcurrirán unos 20 minutos aproximadamente de respiración hasta que desaparezcan los efectos. Por último, la sedación consciente es la que tiene mayor duración posterior, ya que su aplicación es a través de vía intravenosa.
¿Qué efectos secundarios puede producir la anestesia dental?
Aunque los efectos secundarios de la anestesia dental son escasos y esporádicos, alguna vez pueden aparecer. La anestesia dental tiene pocos efectos secundarios y en el caso de tenerlos son de carácter temporal. Como hemos visto, la anestesia dental puede llegar a producir reacciones adversas en los pacientes, aunque no suele ser lo normal. Estos efectos secundarios suelen ser leves y transitorios, y desaparecen cuando se elimina el anestésico del organismo.
- Sensación de hormigueo o adormecimiento
- Inflamación
- Reacciones alérgicas
- Complicaciones neurológicas
- Aumento del ritmo cardíaco durante unos minutos.
- En raras ocasiones, los nervios pueden verse dañados.
- Es un espasmo de los músculos masticatorios que impide la apertura normal de la cavidad bucal.
- El paciente nota un entumecimiento o pérdida parcial de la sensibilidad local.
- Las provocadas inconscientemente por el paciente cuando por ejemplo se muerde bajo el efecto de la anestesia, ya que tiene dormida una parte de la cara y no se da cuenta.
- Las reacciones alérgicas son muy poco comunes, representan menos del 1% de los efectos secundarios reportados. La alergia a la anestesia dental provoca urticaria, edema, prurito, lagrimeo o rinitis.
La anestesia dental en el embarazo
En cuanto a la anestesia dental durante el embarazo, generalmente no presenta ningún problema siempre que sea necesario y recomendado por un profesional capacitado. Sí, se puede utilizar anestesia a embarazadas, siempre que sea necesario y bajo supervisión médica. Es importante visitar regularmente al dentista para prevenir o tratar posibles patologías bucodentales que puedan variar durante los meses de gestación.
¿Es segura la anestesia dental?
Sí, es posible usar anestesia dental de forma segura, esto siempre que se sigan las indicaciones del odontólogo y del cardiólogo. La anestesia dental es un procedimiento seguro y controlado que rara vez causa efectos secundarios graves.
Riesgos y complicaciones de la anestesia local en la consulta dental
La administración de anestesia local es el acto profesional más frecuente en la práctica diaria dental. Las complicaciones de la anestesia local en la clínica dental diaria suelen ser pocas, ya que las concentraciones de las soluciones anestésicas y los volúmenes usados son escasos; no obstante, cualquier procedimiento, hasta el más banal, no está exento de riesgos y es obligatorio que el profesional esté formado para prevenirlos, reconocerlos y para, en la mayoría de los casos, tratarlos.
La morbimortalidad con la anestesia local es muy baja; a pesar de que esta aseveración es cierta, hay descritos algunos casos en los que sobrevino la muerte por motivos anestésicos locales. La complicación más común fue el síncope, que ocurrió en uno de cada 142 pacientes que recibió anestesia local.
Tales efectos colaterales fueron observa-dos en el 5,7% de los pacientes de riesgo, comparados con el 3,5% de los pacientes sin riesgo (ASA I). Los pacientes que se automedican tienen un significativo aumento de riesgo para desarrollar efectos colaterales (9,1%). Adicionalmente, los pacientes automedicados requieren reinyección más frecuentemente (28,6%) y reciben más altas dosis de anestesico local (3,4 ml). Además, aquellos pacientes que usan AINES, analgésicos, aspirina o antibióticos no alcanzan suficiente profundidad anestésica, requiriendo mayores dosis, y son más proclives a sufrir mas comúnmente reacciones psicógenas.
Se recomienda, también, que el tratamiento para cualquier paciente de alto riesgo, debe limitarse a 30 minutos, dado que hay un significativo incremento de incidencia de complicaciones, desde 2,9 para tratamientos menores de 20 minutos, al 15% para tratamientos que alcanzan los 90 minutos o más.
La piedra angular de la prevención de complicaciones es la realización de una historia clínica correcta y completa.
Se recomienda, por lo tanto:
- Adecuada historia médica
- Dosis en relación con peso y no sobrepasar la dosis máxima. A este respecto es importantísimo adecuar la dosis al peso en los niños menores de 50 Kg.
- Anestésicos con las más bajas dosis de epinefrina posible, ya que se minimizan los efectos simpáticomiméticos.
- Individualizar la anestesia para cada paciente: tipo y duración del procedimiento, así como los factores de riesgo.
Tabla de complicaciones y riesgos de la anestesia local
| Complicación | Descripción | Frecuencia |
|---|---|---|
| Síncope | Pérdida breve de consciencia debido a la disminución del flujo sanguíneo al cerebro. | Común (1 de cada 142 pacientes) |
| Efectos colaterales menores | Diversas reacciones adversas no graves. | 4,5% en general, 5,7% en pacientes de riesgo |
| Reacciones alérgicas | Urticaria, edema, prurito, lagrimeo o rinitis. | Muy poco comunes (menos del 1%) |
| Complicaciones neurológicas | Dolor de cabeza, pérdida de sensibilidad o debilidad en los músculos faciales. | Muy raras |
¿Qué hacer si trago anestesia dental?
Es normal tener algunas inquietudes antes de someterse a un procedimiento dental, especialmente cuando se trata de la anestesia dental. Una preocupación común es la posibilidad de tragar involuntariamente durante el proceso. ¡Pero no te preocupes! Hoy, compartiremos algunos consejos para manejar este tema sin problemas y asegurarte de tener una experiencia tranquila.
- Comunicación abierta con tu dentista: Antes del procedimiento, asegúrate de tener una conversación abierta con tu dentista sobre tus preocupaciones. La comunicación franca te permitirá entender mejor el proceso y proporcionará a tu dentista la oportunidad de abordar cualquier inquietud que puedas tener. La confianza es clave para una experiencia relajada.
- Respira profundamente y relájate: Durante el procedimiento, recuerda respirar profundamente y relájate. La ansiedad puede aumentar la probabilidad de movimientos involuntarios, así que intenta mantener la calma y confiar en el equipo dental. La respiración consciente puede ayudarte a mantener la tranquilidad.
- Colabora con el equipo dental: El equipo dental está ahí para ayudarte. Sigue las indicaciones del dentista y su personal. Pueden pedirte que respires de cierta manera o que te enfoques en la relajación muscular. Siguiendo sus instrucciones, puedes minimizar la posibilidad de tragar durante el procedimiento.
- Mantén la mente ocupada: Distraer la mente puede ser útil. Antes del procedimiento, crea una lista de reproducción relajante, imagina un lugar tranquilo o piensa en algo positivo. Mantener la mente ocupada puede ayudarte a mantenerte calmado y centrado.
- Considera la sedación consciente: Si tus preocupaciones persisten, habla con tu dentista sobre la posibilidad de la sedación consciente. Esto puede ayudarte a relajarte aún más durante el procedimiento, reduciendo la probabilidad de movimientos involuntarios.
Recuerda, la mayoría de las veces, tragar durante la anestesia dental no causa problemas significativos. Los equipos dentales están capacitados para manejar estas situaciones de manera eficiente. ¡No dejes que la preocupación arruine tu experiencia dental! Sigue estos consejos, confía en tu equipo dental y pronto disfrutarás de una sonrisa más saludable y radiante. ¡Cuídate mucho y sonríe con confianza!
Recomendaciones post-anestesia
- Es posible experimentar un poco de dolor después de la anestesia bucal, especialmente si se ha realizado un procedimiento complejo.
- Evita comer o beber hasta que el efecto de la anestesia haya pasado por completo. El adormecimiento puede dificultar la capacidad de tragar y masticar, lo que aumenta el riesgo de morderse la lengua, los labios o las mejillas.
- Evita fumar o beber alcohol después de la anestesia. Estas actividades pueden afectar a la capacidad del cuerpo para recuperarse y aumentar el riesgo de complicaciones.
- Descansa después del tratamiento dental y evita realizar actividades extenuantes o levantar objetos pesados durante las primeras 24 horas.
- Usa hielo o compresas frías para reducir la inflamación y el dolor después de la anestesia dental. Aplícalo en la zona afectada durante unos minutos a la vez, varias veces al día.
- Toma los medicamentos recetados por tu dentista para aliviar el dolor y la incomodidad después del empleo de anestesia bucal.
- Mantén una buena higiene bucal después de la anestesia dental.
En resumen, si bien la anestesia dental puede presentar varios efectos secundarios, conociendo bien la salud del paciente siempre se usará la técnica y los anestésicos más adecuados para que la visita al dentista vaya como la seda.