Como profesional de la salud bucal, a diario me consultan qué tomar para relajar la mandíbula cuando aparece esa molesta tensión mandibular o dolor al moverla. Sé lo incómodo que puede ser lidiar con una mandíbula rígida, ya sea por estrés, bruxismo (rechinar de dientes) o por alguna condición de la articulación temporomandibular (ATM).
El bruxismo es un hábito involuntario que padecen algunas personas y que ocasiona el rechinamiento o apretamiento excesivo de los dientes, especialmente durante las horas de sueño. Como ya comentábamos en un artículo anterior, el bruxismo es el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes.
En la mayoría de ocasiones, esta afección acarrea graves problemas de desgaste dental, dolor de mandíbula, cabeza u oídos, problemas en los músculos del cuello, encías inflamadas o debilitadas… Sin embargo, es una patología relativamente sencilla de tratar si identificamos correctamente las causas que lo provocan. En función de su origen, puede haber una serie de tratamientos o remedios más indicados que otros.
En primera persona, te voy a contar las mejores estrategias que conozco para relajar la mandíbula de forma efectiva, abarcando alternativas naturales, fármacos y consejos prácticos. Cuando hablamos de «qué tomar» para relajar la mandíbula, nos referimos principalmente a dos tipos de ayudas: remedios naturales que puedes ingerir o usar en casa, y medicamentos (siempre bajo indicación profesional) para los casos de mayor tensión o dolor.
En resumen, puedes tomar infusiones relajantes, suplementos como magnesio, analgésicos de venta libre para el dolor y, en situaciones necesarias, relajantes musculares prescritos. Cada caso es distinto, pero combinar un remedio adecuado con buenos hábitos suele dar excelentes resultados para aliviar la mandíbula.
Ten en cuenta que “tomar algo” no lo es todo: acompañar cualquiera de estas opciones con técnicas de relajación, ejercicios mandibulares y corrección de hábitos (como evitar apretar los dientes) es fundamental para un alivio duradero.
En este artículo te ayudaremos a entender mejor las causas del dolor de mandíbula, así como a saber cuáles son los tratamientos y remedios caseros más eficaces para controlarlo.
Desde mi perspectiva, siempre es buena idea comenzar por alternativas naturales para aliviar la tensión mandibular, sobre todo si el malestar es leve o moderado. Muchas veces pequeños cambios en tu rutina y algunos productos naturales pueden brindar gran alivio sin necesidad de fármacos.
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Remedios Naturales para Aliviar la Tensión Mandibular
El dolor de mandíbula puede deberse a numerosas causas. Por ejemplo, a infecciones, traumatismos o cirugías en la boca. Sin embargo, en el artículo de hoy nos vamos a centrar en el dolor crónico que tiene su origen en la articulación temporomandibular (ATM). Uno de los problemas más comunes suele ser la tensión mandibular, conocido también como síndrome de Costen o síndrome de tensión temporomandibular.
A día de hoy, no se sabe exactamente el origen de este síndrome, pero algunos estudios apuntan a la sobrecarga del estrés diario que sufre dicha articulación. Entre los síntomas más frecuentes de la tensión mandibular encontramos cefaleas, dolor de oídos y dientes, chasquidos en la mandíbula y molestias al masticar o morder, entre otros. En caso de tener alguno de estos síntomas, no dudes en ponerte en contacto con un odontólogo.
La mandíbula es uno de los huesos clave de la boca. La tensión en la mandíbula puede ser provocada por diversas causas como el estrés, la ansiedad o la inflamación, entre otras. Esta tensión puede manifestarse de manera puntual o gradualmente, perdurando incluso durante largos periodos.
La articulación temporomandibular (ATM) une la mandíbula con el cráneo y es clave para la masticación y la salud oral. La articulación temporomandibular es aquella que está formada por el hueso temporal del cráneo y la parte superior de la mandíbula. La ATM abarca dos superficies cartilaginosas cubiertas por una cápsula articular fibrosa y una membrana sinovial (tejido que cubre la parte interna de las articulaciones móviles).
En algunos casos, al igual que el resto de articulaciones del cuerpo, la ATM puede inflamarse, fracturarse y causar dolor, lo que afecta tanto a la propia articulación como a los músculos circundantes. En caso de sentir cualquier síntoma de tensión en la mandíbula, la opción más adecuada es acudir a un dentista y seguir sus recomendaciones.
El síndrome de Costen lo padece un 80% de la población, siendo más frecuente en mujeres de entre 30 y 50 años. No obstante, se cree que el estrés es una de las razones más significativas. Esto se debe a que las personas que sufren estrés tienden a apretar la mandíbula, lo cual genera dolor en diferentes partes de la cara, debido a la tensión que se ejerce en los músculos circundantes a la articulación.
Una articulación temporomandibular tensa no permite realizar ciertos movimientos en su totalidad y puede causar chasquidos meniscales al realizarlos.
Los problemas en la articulación temporomandibular pueden ser los responsables de diversos dolores en la parte superior del cuerpo (mandíbula, cuello, cabeza, oídos…). El hecho de que la ATM no funcione correctamente puede causar dolor en la mandíbula, el cuello, la cabeza o los oídos. Además, las alteraciones en la articulación temporomandibular tienden a provocar chasquidos o sensación de bloqueo de la mandíbula.
Dicho todo lo anterior, es posible que, en casos severos, haya que realizar infiltraciones, lavados o artrocentesis. Ante el dolor de mandíbula causado por el bruxismo, el tratamiento también suele pasar por prescribir una férula de descarga. Y es que, además de reposicionar y relajar los músculos, la férula actúa como un tope físico, que evita que los dientes superiores e inferiores choquen entre ellos. Dado el origen emocional del bruxismo, es conveniente que los pacientes que padecen esta alteración exploren vías para reducir el estrés y la ansiedad.
Ahora, veamos qué puedes tomar para aliviar la tensión mandibular:
Infusiones relajantes (manzanilla, valeriana, pasiflora)
Tomar una infusión de manzanilla caliente por la noche es un truco clásico para relajar el cuerpo y la mente. La manzanilla tiene efectos suaves sedantes y antiinflamatorios, por lo que ayuda a disminuir la tensión en los músculos de la mandíbula antes de dormir. Otras hierbas como la valeriana o la pasiflora también son conocidas por sus propiedades ansiolíticas y relajantes musculares naturales.
Personalmente, suelo recomendar a mis pacientes una taza de infusión relajante antes de acostarse para reducir el estrés y evitar el bruxismo nocturno.

Magnesio y otros suplementos
El magnesio es un mineral esencial que participa en la relajación muscular. Un nivel adecuado de magnesio en el organismo ayuda a prevenir espasmos y contracciones involuntarias. Puedes obtenerlo naturalmente de alimentos como frutos secos (almendras), espinacas, aguacate o plátano.
Si tu dieta es baja en magnesio, considera tomar un suplemento de magnesio en dosis moderada, especialmente por las noches, ya que favorece la relajación muscular y del sistema nervioso. Algunos de mis pacientes con bruxismo han notado menos episodios nocturnos tras complementar su dieta con magnesio.
Aceites esenciales (lavanda)
Aunque no se trata de «tomar» por vía oral, quiero mencionar los aceites esenciales relajantes como la lavanda debido a sus efectos tranquilizantes. Puedes aplicar unas gotas de aceite de lavanda diluido sobre la zona de la mandíbula y las sienes, masajeando suavemente, o usar un difusor en tu dormitorio. La lavanda ayuda a aliviar la tensión y a preparar el cuerpo para el descanso.

Alimentación blanda y cálida
Un «remedio» sencillo pero efectivo es cuidar lo que comes cuando tu mandíbula está adolorida. Opta por alimentos blandos que no requieran mucha masticación (purés, sopas, guisos suaves, yogur) para no sobrecargar la articulación. También evita comidas muy duras o pegajosas (caramelos, chicles, frutos secos enteros) que obliguen a tu mandíbula a trabajar extra. Algo tan simple como cambiar tu dieta unos días puede dar descanso a la mandíbula y permitir que la inflamación baje.
Aplicar calor local
Relacionado con lo anterior, la terapia de calor es un excelente remedio casero. Colocar una compresa tibia o paño caliente en la zona de la mejilla y sien, a la altura de la articulación mandibular, durante 10-15 minutos ayuda a aumentar la circulación sanguínea y a aflojar los músculos tensos. Muchas mañanas, tras una noche de bruxismo, he usado una toalla caliente en mi propia mandíbula y siento cómo el músculo se destensa.
En mi experiencia, estos remedios naturales funcionan mejor combinados: por ejemplo, toma una infusión relajante, aplícate calor en la mandíbula y practica unos estiramientos suaves (que describiré más adelante). Verás que la suma de pequeños alivios naturales puede marcar una gran diferencia en tu tensión mandibular.
Si con estas medidas caseras logras controlar el problema, fantástico.
Medicamentos para el Dolor de Mandíbula
Hay situaciones en las que los remedios caseros no bastan, especialmente si el dolor mandibular es intenso, hay mucha inflamación o la tensión muscular lleva ya tiempo causando molestia. En esos casos, conviene consultar con un médico u odontólogo para valorar el uso de medicamentos que ayuden a relajar la mandíbula.
Analgésicos y antiinflamatorios comunes
Son la primera línea para aliviar el dolor en la mandíbula. Medicamentos de venta libre como ibuprofeno o naproxeno (antiinflamatorios no esteroideos, AINEs) reducen la inflamación en la articulación temporomandibular y mitigan el dolor muscular asociado. También el paracetamol (acetaminofén) puede servir si el dolor es moderado y necesitas un analgésico.
En mi consulta suelo recomendar comenzar por un ibuprofeno 400 mg tras las comidas, por unos pocos días, cuando hay una sobrecarga mandibular puntual (por ejemplo, tras una larga sesión de estrés o después de un tratamiento dental que haya forzado la apertura de la boca). Si con dosis de venta libre no es suficiente, el médico podría pautar dosis mayores o algún antiinflamatorio más fuerte por corto tiempo.
Relajantes musculares de prescripción
En casos de espasmo muscular severo en la mandíbula o pacientes con bruxismo muy marcado, a veces indico (o el médico rehabilitador indica) un relajante muscular por las noches durante un período corto. Un ejemplo es el diazepam (una benzodiacepina) en dosis baja, que tiene un efecto relajante muscular y ansiolítico; otro es la ciclobenzaprina, un relajante muscular de uso común en espasmos de cuello y mandíbula.
Estos fármacos ayudan a romper el ciclo de tensión y permiten que la mandíbula descanse, pero solo deben tomarse temporalmente (unos días a pocas semanas), debido a posibles efectos secundarios y riesgo de habituación. En lo personal, solo recurro a estas medicinas cuando realmente hace falta, por ejemplo, en un paciente con trastorno de ATM agudo que no puede ni abrir la boca sin dolor.
Otros fármacos coadyuvantes
Existe la posibilidad de que el especialista considere otro tipo de medicamentos en situaciones específicas. Por ejemplo, antidepresivos tricíclicos en dosis muy bajas (como la amitriptilina o nortriptilina) se han utilizado en algunos pacientes para aliviar el dolor crónico de la ATM y reducir el bruxismo nocturno, especialmente si hay componente de ansiedad o trastorno del sueño asociado. No se usan de forma primaria, pero en ciertos casos pueden ser útiles.
Tratamientos médicos locales
Más allá de «tomar» pastillas, hay tratamientos médicos que merece mencionar. Uno de los más efectivos cuando el bruxismo es muy severo es la infiltración de toxina botulínica (Botox) en los músculos maseteros (los músculos de la mandíbula). Esta inyección, realizada por un maxilofacial o un especialista, relaja el músculo mandibular al bloquear parcialmente su contracción.
El resultado es que durante unos 3 a 6 meses disminuye mucho la fuerza con que aprietas la mandíbula, reduciendo el dolor y protegiendo los dientes del desgaste. Muchos pacientes me preguntan si esto duele o es peligroso: en buenas manos, la aplicación de Botox en la mandíbula es rápida, segura y prácticamente indolora, y puede ser un salvavidas para quienes no han logrado alivio con férulas o medicamentos tradicionales.
En definitiva, los medicamentos pueden ser grandes aliados para relajar la mandíbula cuando se usan correctamente. Mi recomendación profesional es: comienza por lo más suave (analgésicos simples, remedios naturales) y si tu médico lo indica, avanza a relajantes musculares u otras intervenciones. Y siempre, si el dolor mandibular persiste más de unos días o es muy intenso, acude al dentista o médico.
Podría tratarse de un problema de ATM más complejo, una lesión o incluso una infección, y necesitar evaluación detallada. (Nota: Antes de tomar ningún medicamento por tu cuenta, consulta con un profesional.
Ejercicios y Hábitos para Aliviar la Tensión Mandibular
Hasta ahora hemos hablado de cosas que puedes ingerir o aplicar para relajar la mandíbula, pero igual de importante es lo que haces (o dejas de hacer) con tu mandíbula en el día a día. A menudo, la causa principal de la tensión mandibular está en nuestros hábitos: estrés, malas posturas, costumbres involuntarias como apretar los dientes… Por eso, como terapeuta siempre recalco la importancia de adoptar hábitos saludables y realizar ejercicios específicos.

Ejercicios de estiramiento y movilidad
Realizar ejercicios de estiramiento y movilidad de la mandíbula de forma regular puede marcar una gran diferencia.
- Ejercicio de apertura controlada: Apoya la punta de la lengua justo detrás de los dientes superiores en el paladar. Desde ahí, abre la boca lentamente hasta donde puedas sin que llegue a doler, y luego cierra despacio. Repite esto 5-10 veces. Este movimiento ayuda a relajar el músculo masetero y a mejorar el rango de movimiento de la articulación.
- Ejercicio «goldfish» (pez dorado): Coloca un dedo índice en la articulación de la mandíbula (justo frente al oído) y el otro dedo índice en tu barbilla. Con la lengua pegada al paladar, abre la boca parcialmente mientras ofreces una ligera resistencia con el dedo de la barbilla. Mantén unos segundos y cierra. Repite 5 veces.
- Estiramiento lateral: Mueve la mandíbula suavemente hacia la izquierda (como si llevaras la barbilla hacia ese lado), mantén 5 segundos, luego hacia la derecha otros 5 segundos. Esto estira los músculos pterigoideos internos que a veces quedan contracturados.
- Masajes en los músculos mandibulares: Usa tus dedos (índices y medio) para hacer movimientos circulares suaves en la mejilla, justo sobre la zona dura de la mandíbula, en la unión frente al oído. Masajea también los músculos de la sien (temporal) y debajo de la mandíbula. Este masaje relaja los puntos de tensión y mejora la circulación local. Puedes hacerlo mientras aplicas esa gotita de aceite de lavanda mencionada antes, para un efecto doble de relajación.
Estos ejercicios y masajes funcionan mejor si se hacen a diario o al menos varias veces por semana, especialmente si sufres bruxismo o tiendes a acumular estrés. Piensa que así como uno estira el cuello o la espalda cuando está tensa, la mandíbula también necesita sus «estiramientos».
Postura de cabeza y cuello
¿Pasas muchas horas frente al ordenador o con el móvil? Es común desarrollar la “cabeza adelantada” (sacar la barbilla hacia adelante) sin darnos cuenta, lo cual tensiona los músculos del cuello y mandíbula. Intenta mantener una postura ergonómica: espalda recta, pantalla a la altura de los ojos para no inclinar la cabeza, y hombros relajados. Una buena postura distribuye la carga muscular de forma equilibrada y quita esfuerzo a la zona mandibular.
Evita hábitos dañinos
Identifica y evita aquellas costumbres que sobrecargan tu mandíbula. Por ejemplo, masticar chicle por horas, morderte las uñas, masticar lápices o apretar la mandíbula cuando estás concentrado. Todos esos hábitos mantienen los músculos en tensión constante sin que nos demos cuenta. El primer paso es tomar conciencia: fíjate en tu mandíbula a lo largo del día y cuando notes que la estás apretando (muchas veces ocurre al manejar, al entrenar en el gimnasio o incluso al leer un correo tenso), haz una pausa, deja caer la mandíbula y mueve un poco la boca para relajarla.
Pequeños descansos mandibulares durante el día previenen acumulación de estrés en la ATM.
No bruxar durante el día
El bruxismo diurno (apretar o rechinar dientes mientras estamos despiertos) también existe, especialmente ligado al estrés. Trata de estar atento; si te descubres apretando los dientes en momentos de tensión, separa intencionalmente los labios y dientes, y apoya la lengua en el paladar (esa es la posición de reposo ideal de la mandíbula).
Férula de descarga nocturna
Si padeces bruxismo nocturno (te despiertas con la mandíbula cansada, tienes desgaste dental o te han dicho que rechinas dientes al dormir), uno de los mejores hábitos/ayudas es usar una férula de descarga. Es una placa de resina hecha por el dentista a tu medida, que se coloca sobre los dientes generalmente inferiores al dormir.
La férula no solo protege los dientes del desgaste, sino que amortigua la presión y mantiene la mandíbula en posición de reposo, reduciendo los espasmos musculares nocturnos. En mi caso profesional, casi todos los pacientes con bruxismo mejoran notablemente su tensión mandibular una vez que se acostumbran a dormir con la férula. Si aún no tienes una y sospechas que bruxas, habla con tu odontólogo; te lo confirmará y podrá confeccionar una a tu medida.

Manejo del estrés
No podemos olvidar que estrés y ansiedad son de los principales culpables de la mandíbula rígida.
- Ejercicios de respiración y meditación: Dedica unos minutos al día a respirar profundamente. Por ejemplo, prueba la técnica 4-7-8: inhalas por la nariz 4 segundos, aguantas 7 segundos el aire, y exhalas por la boca en 8 segundos. Repite esto 5 veces. Verás cómo al terminar tu mandíbula (y todo tú) estará más relajada. Practico esta respiración con frecuencia en el trabajo entre paciente y paciente, y me ayuda a soltar cualquier tensión acumulada. También puedes hacer meditaciones guiadas o simplemente sentarte en silencio concentrándote en aflojar cada parte de tu cuerpo, incluida la cara.
- Yoga o ejercicios de relajación muscular: El yoga combina estiramientos, posturas y respiración, siendo una actividad excelente para el manejo del estrés. Algunas posturas de yoga enfocadas en cuello, hombros y cara pueden aliviar la zona mandibular. Incluso existen rutinas de yoga facial con movimientos para relajar la boca. Si el yoga no es lo tuyo, considera relajación muscular progresiva (contrayendo y soltando distintos grupos musculares) o simplemente dar un paseo al aire libre para despejar la mente.
- Higiene del sueño: Dormir bien es crucial. La falta de sueño o el sueño de mala calidad aumentan el bruxismo y la tensión muscular. Intenta mantener horarios regulares, un ambiente tranquilo para dormir y evita estimulantes (café, alcohol, pantallas) antes de acostarte. Incorporar una rutina relajante (baño caliente, infusión, meditación breve) antes de dormir le indica a tu mandíbula que es hora de descansar.
En definitiva, adoptar estos hábitos saludables es tan importante como cualquier pastilla o remedio. A menudo les digo a mis pacientes: “Puedo darte e...
Para concluir, recuerda que si sientes dolor de mandíbula persistente, siempre es mejor consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados. La información proporcionada en este artículo es solo para fines informativos y no debe sustituir el consejo médico profesional.
Tabla resumen de tratamientos y remedios:
| Tratamiento/Remedio | Descripción | Beneficios |
|---|---|---|
| Infusiones Relajantes | Manzanilla, valeriana, pasiflora | Reducen la tensión muscular y el estrés |
| Suplementos de Magnesio | Suplemento dietético | Previenen espasmos y contracciones musculares |
| Aceites Esenciales (Lavanda) | Aplicación tópica o difusor | Efectos tranquilizantes y relajantes |
| Alimentación Blanda | Purés, sopas, yogur | Disminuye la tensión en la mandíbula al masticar |
| Calor Local | Compresas tibias | Aumenta la circulación sanguínea y relaja los músculos |
| Analgésicos y Antiinflamatorios | Ibuprofeno, paracetamol | Alivian el dolor y reducen la inflamación |
| Relajantes Musculares | Diazepam, ciclobenzaprina (bajo prescripción) | Rompen el ciclo de tensión muscular |
| Ejercicios Mandibulares | Apertura controlada, "pez dorado", estiramiento lateral | Mejoran la movilidad y relajan los músculos |
| Férula de Descarga | Dispositivo dental nocturno | Protege los dientes y relaja la mandíbula |