La endodoncia es un tratamiento dental que se enfoca en la eliminación de la parte profunda del diente cuando éste se encuentra infectado o dañado. Este campo de la odontología ha ganado peso, y este artículo proporciona pautas para lograr un tratamiento exitoso.
El objetivo principal del tratamiento de conductos radiculares es tratar la pulpa dentaria necrótica o dañada, reduciendo la presencia de bacterias y evitando su proliferación. Esto se logra mediante el sellado hermético de los conductos a través de la obturación.

Instrumental Esencial en Endodoncia
Entre todo el instrumental utilizado en una endodoncia, se encuentran:
- Explorador DG-16
- Sonda exploradora
- Excavador
- Tiranervios
- Limas
- Ensanchadores
- Obturadores o condensadores
- Espaciadores
- Léntulos
Además, los arcos se usan para fijar la tela de goma manteniéndola extendida y sin arrugas alrededor del diente.
Patología Pulpar: Pulpitis
La patología pulpar, conocida como pulpitis, puede ser crónica o aguda. Las pulpitis agudas pueden remitir espontáneamente, mientras que las crónicas suelen provocar la destrucción del tejido pulpar o periodontitis apical, resultando en necrosis del diente.
Las pulpitis suelen manifestarse con dolor, aunque no siempre. En estadios iniciales, se produce hipersensibilidad térmica. Las inflamaciones crónicas pueden convertirse en procesos agudos, causando tumefacción del tejido periapical y dolor a la palpación.
Apertura Cameral: Primer Paso Crucial
Una vez tomada la decisión de realizar el tratamiento endodóntico, se procede a la apertura cameral, exponiendo los orificios de entrada de los conductos radiculares. La aplicación de anestesia para suprimir el dolor dependerá del diagnóstico y la condición del paciente.

Preparación para la Apertura Cameral
Antes de realizar la apertura cameral, es esencial preparar exhaustivamente el instrumental y los fármacos necesarios. Las listas de comprobación son útiles y obligatorias en cualquier sistema de gestión de la calidad.
Para la apertura cameral, se utilizan instrumentos rotatorios como fresas en forma de "pera" o de "bola" diamantada acopladas en la turbina. También se utiliza una fresa redonda del número 12 o superior en un contraángulo verde o azul para remover el techo de la cámara pulpar.
Es conveniente tener a mano un explorador para detectar restos de techo pulpar y un espejo de dimensiones reducidas para visualizar la cavidad pulpar. En casos de pulpitis aguda, se pueden utilizar bolitas de algodón estériles impregnadas de una solución de H2O2 al 3% para detener la hemorragia.
Para localizar los orificios de entrada de los conductos, se utilizan exploradores muy precisos, generalmente de un solo uso. En dientes con obturaciones extensas o traumatismos, la tinción del suelo pulpar con azul de metileno puede ser eficaz para identificar los orificios de entrada.
Preparación del Conducto Radicular
Los avances científicos han permitido el desarrollo de varios métodos para la preparación de conductos: remoción del tejido necrótico, desinfección de conductos, alisado y ensanchamiento de la luz y/o paredes del conducto, y obturación del sistema de conductos.
Existen dos métodos básicos: la instrumentación con instrumentos manuales y la instrumentación automatizada con limas rotatorias, complementada siempre con la instrumentación manual.
Gestión Eficaz del Instrumental
Para evitar la rotura de instrumentos, es crucial identificar y marcar el instrumental para detectar a tiempo la fatiga del material. La marcación se puede realizar mediante topes de goma especiales o códigos de colores.
La curvatura de los conductos puede solicitar excesivamente los instrumentos y provocar su rotura si se siguen utilizando. En conductos muy curvados, los instrumentos finos a menudo no sobreviven a la primera aplicación.
Exposición de los Orificios de Entrada
Independientemente del método elegido, el primer paso debe ser siempre "ensanchar" el orificio de entrada del conducto para introducir las limas con seguridad. Para ello, se utilizan fresas de Gates-Glidden de distintos tamaños.
Para eliminar el tejido grueso, se pueden utilizar los "tiranervios" o "extirpadores pulpares". Estos se introducen en el conducto, se rotan levemente y se extraen de nuevo, extrayendo la pulpa en un solo fragmento.
Una vez expuestos los orificios, se ensanchan y se limpian con limas y ensanchadores adecuados. Antes de esto, se debe determinar la longitud de trabajo utilizando técnicas como "crown-down" y "step-back".
Para evitar que los instrumentos se atasquen, se utilizan productos como la glicerina o pastas especiales que lubrican y proporcionan un tratamiento químico de las paredes del conducto (Glyde®, RC Prep®).

Conductometría: Medición Precisa
Después de la exposición de los orificios de entrada, se procede a determinar la longitud de trabajo en cada conducto. La conductometría se realiza con sistemas electrónicos que permiten una primera estimación de la longitud.
La longitud de trabajo medida y la anatomía radicular se deben confirmar mediante una radiografía. Para ello, se introducen instrumentos finos en cada conducto con topes radioopacos fijados en relación con un borde o cúspide como referencia.
La medición de la longitud de trabajo se realiza con una regla milimetrada especial por separado en cada conducto, siendo necesario un punto de referencia. El auxiliar deberá ajustar todos los instrumentos a la longitud de trabajo correspondiente.

Irrigación: Limpieza Profunda
Entre las distintas fases de trabajo, debe llevarse a cabo una irrigación. Existen dos métodos: la irrigación pasiva y la irrigación complementada con ultrasonidos. Se utiliza una solución de hipoclorito sódico al 2-5%, que se puede calentar para mejorar su eficacia.
La aplicación se realiza por medio de agujas de irrigación. Si se utiliza irrigación asistida por ultrasonidos, se deben tener preparados el equipo y los accesorios necesarios. Para la irrigación se utilizan soluciones de NaOCl, CHX o agua destilada.
Es importante recordar que la solución de NaOCl es corrosiva y decolorante, por lo que no debe entrar en contacto con la piel ni con la ropa. En función del procedimiento, se puede finalizar la irrigación con la aplicación de una solución de clorhexidina.
Propiedades de los Cementos Endodónticos
- Fácil manipulación e introducción al conducto.
- Capacidad de absorción de fluidos bucales.
El cemento debe:
- Adherirse al material y la pared del conducto al fraguar.
- Proporcionar un sellado hermético.
- Ser radiopaco.
- No debe sufrir contracción volumétrica.
Condensadores y Espaciadores
- Los instrumentos deben aumentar en 0.05 mm. incrementar en 0.1 mm.
- Tendrán un aumento constante en la conicidad de 0.02 mm. por mm.
El extremo de trabajo está desplazada respecto al eje largo del mango.
Los condensadores y espaciadores vertical y lateralmente.
Girar siempre en hacia la derecha (sentido de las agujas del reloj común).
Sesión On-Line: "Irrigación en Endodoncia"
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