Retenedor Dental Fijo: Materiales, Tipos y Cuidados para una Sonrisa Duradera

El tratamiento de ortodoncia es un proceso que pasa por varias fases: alineación, trabajo, acabado y retención. Al retirar los aparatos de la boca del paciente comienza la fase de retención. Los retenedores dentales son una parte importante del proceso de ortodoncia, sin embargo no todo el mundo está informado de qué son y de por qué son necesarios.

Uno de los motivos más frecuentes de visita al dentista tiene que ver con la mala retención de los dientes. Si estás a punto de terminar tu ortodoncia y quieres saber más sobre los retenedores dentales fijos y removibles, sigue leyendo.

Los dientes tienden a moverse naturalmente (es por eso que la ortodoncia funciona) al estar sometidos a diferentes fuerzas en la boca; la masticación, la fuerza de la lengua y labios hacia ellos, la respiración, etc. buscan constantemente su equilibrio y comodidad en tu boca. ¡Descubre cómo lograr tu mejor sonrisa!

Después de usar aparatos ortopédicos dentales, como alineadores, brackets, bandas y alambres, es común que los ortodoncistas recomienden el uso de retenedores dentales. El manejo del tiempo posterior a la finalización de caso resulta de extremada importancia, tanto como el propio tratamiento en sí. Son muchas y variadas las formas de ejercer la contención del mismo. Existen diferentes corrientes acerca de estos métodos.

El diccionario de la Real Academia Española define retener como “impedir o dificultar el curso normal de algo”. A lo largo de la historia muchos autores han debatido sobre esta cuestión, expresando distintas opiniones, argumentos y teorías.

Así, Angle propugnaba la inmovilización total de los dientes para no interferir en la formación de nuevo hueso, aunque posteriormente matizara, en la 7ª edición de su libro “Treatment of malocclusion of the teeth”, que se debía permitir total libertad de movimiento de los dientes ortodóncicamente corregidos, excepto “hacia la dirección en la que el diente tiende naturalmente a regresar”.

Muchos profesionales han preconizado la necesidad de retener un caso ortodóncicamente tratado, durante un cierto tiempo al menos. Otros autores, como Englert, defienden la idea de que no es necesaria la retención para conseguir unos resultados estables.

Actualmente, la retención sigue siendo un problema. El paciente quiere saber desde el primer momento si necesitará algún retenedor, cuánto tiempo deberá llevarlo, … y demás cuestiones controvertidas.

La literatura informa de la posibilidad de usar aparatos funcionales o aparatología extraoral (mentonera, anclaje extraoral, …) como medio de retención en pacientes con crecimiento remanente post-tratamiento o entre fases del tratamiento ortodóncico -en casos de tratamientos en 2 fases-.

Tipos de Retenedores Dentales

Para la fase de retención dental pueden utilizarse dos tipos de retenedor: fijo o removible. Los retenedores dentales se dividen entre fijos y removibles. Existen dos tipos de retenedores dentales para impedir que tus dientes vuelvan a la posición anterior al tratamiento de ortodoncia: los removibles y los fijos.

Retenedores Fijos

El retenedor dental fijo consiste en un arco metálico que se adhiere de colmillo a colmillo a la zona lingual de los dientes (cara interna del diente). Se coloca un alambre especial (Alambre trenzado para retenedor fijo hecho de acero) en la parte interna de los 6 dientes anteriores, es decir de canino a canino. Ésta se coloca siempre abajo y a veces arriba también en los dientes de arriba. Los retenedores fijos, también conocidos como permanentes, son barras de alambre que se colocan detrás de los dientes anteriores, especialmente en la arcada inferior, aunque también pueden colocarse en la arcada superior.

Al finalizar un tratamiento de ortodoncia de cualquier tipo, es necesario utilizar retenedores para mantener la nueva posición de los dientes. En las siguientes líneas os hablaremos sobre los retenedores dentales fijos, un sistema de retención inamovible que evitará el desplazamiento de los dientes.

Un retenedor dental fijo evita que los dientes se muevan y vuelvan a su posición original una vez se retira la ortodoncia.

Materiales de los retenedores fijos

Desde su introducción en 1977, estos retenedores han ido modificando su diseño inicial, así como el material en que se han fabricado, usándose blue-elgiloy, acero inoxidable, oro en distintos grosores, con o sin bucles en caninos, … Inicialmente eran redondos o rectangulares.

Posteriormente se comenzó a usar el alambre multifilar o trenzado, compuesto por varias hebras o hilos de alambre. La ventaja del retenedor trenzado es que su superficie irregular permite una mayor retención mecánica para el composite, sin la necesidad de realizar bucles retentivos en sus extremos.

Básicamente existen dos tipos de cementado para estos retenedores: con adhesión sólo a caninos o adheridos a cada uno de los dientes del segmento anterior. En función del tipo de cementado empleado, se utilizará una sección de alambre específica.

En aquellos casos en los que los retenedores sólo se fijen a los caninos, el alambre debe de tener una sección de 0,032 pulgadas, siendo éste un diámetro relativamente rígido. Normalmente, el retenedor cementado solo en los caninos es efectivo en el mantenimiento de la anchura intercanina, pero deficiente en la prevención de rotaciones individuales de los incisivos.

En la arcada superior, resulta más complejo de utilizar, sobre todo en los casos de una sobremordida correcta, pues existen interferencias con los incisivos inferiores. Normalmente el retenedor se suele extender sólo hasta los incisivos laterales.

Ventajas de los retenedores fijos

  • Es imperceptible a la vista.
  • Puedes comer sin problema.
  • Puede permanecer en tus dientes muchos años.
  • Permanece invisible y previene eficazmente el movimiento no deseado de los dientes sin afectar a tus actividades como beber, comer y hablar.
  • Una vez colocado, permanece en su lugar durante años, y no tienes que preocuparte por su uso.
  • Eliminan la preocupación de olvidarse de usarlos o perderlos, como puede ocurrir con los retenedores removibles.
  • Al estar permanentemente adheridos a los dientes, aseguran que los dientes se mantengan en su posición correcta sin interrupciones.
  • A diferencia de los retenedores removibles, que dependen de la disciplina del paciente para ser efectivos, los retenedores fijos linguales no requieren la intervención diaria del usuario.
  • Están hechos de materiales resistentes, como el acero inoxidable o una aleación de níquel y titanio, que pueden durar muchos años con el cuidado adecuado.

Desventajas de los retenedores fijos

  • Una de las principales desventajas de los retenedores fijos linguales es la dificultad para mantener una higiene bucal adecuada.
  • La limpieza alrededor de los retenedores puede ser más compleja, requiriendo el uso de hilo dental especial, cepillos interdentales y enjuagues bucales.
  • La colocación de retenedores fijos linguales puede ser más costosa que los retenedores removibles debido a la complejidad del procedimiento y los materiales utilizados.
  • Algunos pacientes pueden experimentar sensibilidad o irritación en la lengua y las encías durante las primeras semanas después de la colocación del retenedor.
  • Aunque son duraderos, los retenedores fijos linguales pueden aflojarse o romperse, lo que requeriría visitas adicionales al ortodoncista para reparaciones. Esto puede resultar inconveniente y agregar costos adicionales.

Es recomendable evitar alimentos pegajosos, duros o crujientes que puedan dañar o descolocar el retenedor fijo.

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Retenedores Removibles

El retenedor dental removible consiste en una férula transparente que se puede quitar y poner en los dientes. Su material es transparente, haciéndolos bastante estéticos. Probablemente sea el aparato más común de los retenedores removibles, y puede ser utilizado tanto para la arcada superior como para la inferior.

Hay dos tipos: Retenedores transparentes y Retenedor Hawley.

Tipos de Retenedores Removibles

  • Retenedores transparentes: suelen ser ligeramente más gruesos que los alineadores dentales, para garantizar su durabilidad durante 6 a 12 meses. Se deben usar según las recomendaciones; al inicio de la retención, esto implica hasta 22 horas al día, y siempre deben retirarse para comer y beber.
  • Retenedor Hawley: consiste en una bandeja de plástico con elementos de alambre que enmarcan los dientes. Aunque es más visible, es crucial usarlo según el horario prescrito para mantener tu sonrisa. La placa clásica de Hawley se compone de retenedor de Adams para los molares de 0,025 o 0,030 pulgadas, un arco vestibular de 0,028 o 0,035 pulgadas, que contacta con la superficie vestibular de los caninos y de los cuatro incisivos, y el cuerpo de acrílico que se adapta a los tejidos blandos y a la superficie lingual de los dientes, además de servir como método de unión.

Un diseño alternativo es el retenedor circunferencial o de arco contínuo, también conocido como retenedor de Begg, el cual sólo incorpora un arco labial, sin utilización de retenedores interoclusales, facilitando así que se produzca un mayor número de contactos interoclusales durante la retención por movimientos verticales de las piezas de los sectores posteriores, ya que el arco labial estándar y los retenedores de Adams de la placa de Hawley se extienden interoclusalmente, entre ambas arcadas, lo que limita estos movimientos verticales de los dientes posteriores.

Otra modificación de la placa de Hawley es la incorporación de acrílico en el arco vestibular para mejorar el control de rotación de los dientes anteriores o incluso sustituir la sección anterior del arco por un segmento de alambre translúcido, mejorando la estética.

Las placas tipo Hawley, gracias a la capacidad de permitir cierta movilidad cuando por su diseño presentan las caras oclusales libres, permiten un mejor engranaje con su arcada antagonista, aumentando el número de puntos de contactos oclusales. Para permitir esto, es necesario escoger con sumo cuidado el emplazamiento de los retenedores, ya que los alambres que atraviesan la cara oclusal pueden alterar las relaciones dentales establecidas durante el tratamiento, más que conservarlas.

En 1971, Ponitz describió una alternativa al tradicional retenedor removible: el retenedor termoplástico. Entre sus ventajas, caben destacar la fácil fabricación, el bajo coste, la estética y aceptación de los pacientes.

Debido a su flexibilidad, este tipo de retenedores no deben usarse en aquellos casos en los que se han expandido las arcadas dentarias durante el tratamiento de ortodoncia, puesto que no permiten un completo asentamiento de la oclusión.

En 1993, Sheridan introdujo el retenedor Essix®. Otra variante es el retenedor Osamu, el cual consta de dos capas, la capa interior fabri-cada de copolímero de etileno-acetato de vinilo-bioplast®- con 1,5 mm de grosor, se adapta a las áreas interproximales y cubre la cara lingual y vestibular de los dientes, excepto los dos o tres milímetros incisales.

La capa externa, de plástico duro de policarbonato de 0,75 mm de grosor -imprelon s®-, cubre las caras oclusales, vestibulares y palatinas de los dientes, permitiendo una buena oclusión con la arcada antagonista.

Los retenedores termoplásticos tienen la gran ventaja de que pueden utilizarse para alinear incisivos irregulares, si se ha producido un ligero apiñamiento tras el tratamiento, aunque normalmente es necesario realizar un previo stripping interproximal y set-up en el laboratorio.

En estos casos, el retenedor debe emplearse las 24 horas, excepto para las comidas, durante unos 5-7 días. Otra variante en retenedores termoplásticos desarrollada por el Dr. Damon es la Guarda Da- mon, consistente en 2 retenedores removibles, unidos en una posición de avance mandibular, originando distracción y avance condilar.

Shawesh demostró que no existen diferencias significativas en el empleo de una placa de Hawley modificada con acrílico en el arco vestibular a tiempo completo -24 horas, excepto comidas- o a tiempo parcial -solo para dormir- inmediatamente después de la retirada de la aparatología ortodóncica.

Thickett y Power también encontraron una respuesta similar con el uso de placas termoplásticas, pues la recidiva en el resalte, la anchura molar y canina, el índice de irregularidad y la longitud de arcada fueron similares usando los retenedores termoplásticos a tiempo completo o parcial.

A partir de 1999, el alineador final está siendo usado también como retenedor. En el año 2007, Kuncio comparó la efectividad en la retención de Invisalign con respecto a una placa Essix® tras un tratamiento con brackets convencionales mediante el uso del Objective Grading System de la American Board of Orthodontics, con un periodo de retención de tres años.

El posicionador pueden ser útiles para detallar o afinar los objetivos oclusales siguiendo los principios gnatológicos y así hacer coincidir la máxima intercuspidación con la relación céntrica una vez retirada la aparatología multibracket.

Así pues, están indicados para mejorar las relaciones oclusales interarcadas y asentar la oclusión en relación céntrica, ante la retirada temprana de la aparatología -por falta de cooperación por parte del paciente: ante uso de elásticos, mala higiene,… - y para facilitar el desarrollo de la competencia labial y el tono muscular facial.

Roth recomendaba no usar estos aparatos si el decalaje céntrico era mayor de 3’5 mm. El posicionador se fabricará sobre los mode- los articulados, envolviendo ambas arcadas, a los que se les realizará un pequeño set-up superior e inferior, con el fin de corregir la relación oclusal durante el periodo de retención, actuando éste de forma activa.

Al fabricar un posicionador, hay que separar las arcadas de 2 a 4 mm. Ello significa que, aunque no es imprescindible en todos los casos, sí es conveniente utilizar un articulador que registre el eje de bisagra real del paciente, sobre todo en pacientes con sintomatología articular y/o con patrón vertical.

Una vez entregado al paciente el posicionador, se le instruirá a que lo use 24 horas diarias -ex- cepto comidas- durante 2 ó 3 días, a partir de los cuales se mandarán ejercicios de apretamiento de 20 segundos, y en un periodo de unas 6 semanas, se deben conseguir los movimientos dentarios deseados.

Entre las desventajas de su uso se encuentran que no mantienen bien las correcciones de rotación, tienden a aumentar la sobremordida y suelen tener poca aceptación a tiempo completo por parte del paciente.

La férula de descarga Aunque este dispositivo presenta dos funciones principales (diagnóstica y terapéutica), también puede ser usado como método de retención, aunque existe poca evidencia científica en este apartado.

Se ha demostrado que la retención con férula reduce los síntomas de otalgia, el dolor facial y la migraña frente a la retención con placa circunferencial.

Higiene y Cuidado de los Retenedores

Un buen mantenimiento es fundamental para alargar la duración de los retenedores dentales. En cuanto a la salud gingival a corto y a largo plazo con uso de retenedores fijos inferiores, se ha demostrado que no existen diferencias significativas en el índice de placa, índice gingival y nivel de hueso, pero sí en el índice de cálculo, profundidad de bolsa y recesiones, que aumentan a largo plazo.

La literatura afirma que no existen grandes diferencias en el acúmulo de placa entre los retenedores multifilares y los retenedores redondos, aunque sí es un poco mayor en las superficies distales y mesiales de los dientes anteroinferiores con el retenedor multifilar. Además ambos retenedores no producen descalcificaciones en las superficies linguales de los dientes.

La principal diferencia hallada entre ambos es el índice de irregularidad de Little, que es considerablemente mayor con el uso de retenedores redondos.

Por lo tanto, es importante que a la hora de cepillarse se haga hincapié en esta zona para poder eliminar la totalidad de la placa que pueda acumularse alrededor del alambre.

No es una novedad saber que el retenedor dental debe cuidarse y limpiarse adecuadamente. Especialmente los removibles.

Limpia el retenedor dental con un cepillo nada más quitártelo para eliminar los restos de placa que hemos generado por la noche. Es importante que utilices agua tibia y jabón neutro.

Una vez a la semana, aproximadamente, y siempre que te lo recomiende el especialista, puede sumergir el retenedor en un vaso de agua con pastillas especiales para prótesis.

Una vez te quites el retenedor, guárdalo en su caja para que no se pierda, ni esté en contacto con la superficie.

En el caso que notes algo extraño en tu retenedor: molestias, que no encaja adecuadamente, manchas que no se van, signos de fisuras… no dudes en acudir a tu dentista de confianza para que puedan ayudarte y dar solución al problema de tu retenedor.

En cuanto a los retenedores fijos, también necesitan cuidado. Mientras te cepillas los dientes, también debes limpiar el retenedor. Con el hilo dental (sería ideal utilizar uno específico o enhebrador, para poder limpiar por debajo sin romperlo) y el enjuague bucal podrás eliminar los restos de alimentos que queden sobre ellos.

Es importante cuidar y limpiar los retenedores dentales de forma correcta para prolongar su vida útil y para asegurar una buena higiene dental.

Consejos para la limpieza de los retenedores removibles

  • Limpieza diaria: La limpieza diaria de los retenedores es importante para eliminar la acumulación de placa bacteriana. Para ello, es aconsejable cepillar la superficie del retenedor con un cepillo de dientes suaves y agua tibia. Evita usar pasta dental, ya que algunos ingredientes pueden dañar el material del retenedor. En su lugar, puedes utilizar jabón suave neutro o una solución de limpieza recomendada por tu ortodoncista.
  • Remojo regular: Además de la limpieza diaria, es beneficioso remojar los aparatos de retención en una solución de limpieza adecuada. Esto ayuda a eliminar las bacterias y mantener los retenedores frescos y libres de olores desagradables. Simplemente, sigue las instrucciones del fabricante o de tu ortodoncista para utilizar el producto correctamente.
  • Evita el calor: Evita exponer los retenedores a temperaturas altas, como el agua caliente o la luz solar directa. El calor puede deformar los materiales de los retenedores y comprometer su ajuste y efectividad. Además, no es recomendable que los coloques en el lavavajillas, ya que se podrían dañar o deformar.

¿Cuánto tiempo hay que llevar los retenedores?

Se recomienda que los retenedores dentales fijos se utilicen de por vida siempre y cuando la higiene del paciente sea la adecuada. Tanto es así que, no utilizar cualquier tipo de retenedor dental, bien sea fijo o removible, podría hacer que los resultados obtenidos tras la ortodoncia no se mantuvieran.

En el caso de los retenedores removibles, en general se recomienda llevarlos durante todo el día los primeros 6 - 12 meses después del tratamiento. Después, solo será necesario llevarlos por la noche (o lo recomendado para tu caso).

En el caso de los retenedores fijos, te beneficiarás de una retención continua las 24 horas del día. Si se afloja o se cae, por favor visita a tu dentista lo antes posible para que te coloquen uno nuevo.

Aun así, estos sistemas de retención hay que cambiarlos cada cierto tiempo ya que pueden romperse, deteriorarse o perder su eficacia con el paso de los años. El tiempo de vida de los retenedores fijos será valorado por el odontólogo en las revisiones pautadas, pero pueden llegar a durar varios años.

El uso de retenedores dentales es el único método efectivo que garantiza que los dientes no se muevan, por lo que darles la importancia que merecen es crucial para unos resultados óptimos.

¿Qué pasa si no usas tu retenedor?

Si no usas tu retenedor según lo recomendado, es probable que tus dientes vuelvan a sus posiciones originales con el tiempo. Incluso saltarte su uso durante unas pocas semanas o meses puede hacer que el retenedor ya no se ajuste correctamente.

Si tu retenedor no se ajusta correctamente, ya no es efectivo.

Al finalizar un tratamiento de ortodoncia de cualquier tipo, es necesario utilizar retenedores para mantener la nueva posición de los dientes.

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