La relación entre la ortodoncia y la periodontitis avanzada es un tema de interés creciente en el campo odontológico. Cuando hablamos de ortodoncia, solemos pensar en estética dental y alineación. Sin embargo, en pacientes que han sufrido o sufren periodontitis, el tema va mucho más allá.
La periodontitis, también conocida como enfermedad periodontal avanzada o enfermedad periodontal crónica, es una afección grave que afecta los tejidos que rodean y soportan los dientes, incluidas las encías, el hueso alveolar y el ligamento periodontal.

Es fundamental entender bien el concepto de enfermedad periodontal. En general, la ortodoncia no se considera un tratamiento para la piorrea en sí misma, ya que el enfoque principal en estos casos es el control de la enfermedad periodontal. Aunque inicialmente los pacientes demandan este tipo de tratamientos exclusivamente con un fin estético, lo cierto es que además, conlleva una mejora funcional.
¿Es posible realizar un tratamiento de ortodoncia con enfermedad periodontal?
La ortodoncia puede realizarse de manera efectiva en pacientes con problemas periodontales, siempre y cuando se realice una gestión adecuada de la enfermedad. En este contexto, la ortodoncia plantea un reto: los movimientos dentales ejercen presión sobre dientes y encías, lo cual podría acelerar el daño si la enfermedad no está bajo control.
Si, podemos realizar tratamiento de ortodoncia en pacientes periodontales, siempre que la enfermedad haya sido tratada anteriormente. Es decir, llevando a cabo un plan de tratamiento integral, que puede llegar a incluir terapias antimicrobianas, higienes bucodentales profundas y otras soluciones para mejorar la salud de las encías, tanto durante como después del tratamiento correctivo.
Cuando existe inflamación o pérdida ósea en curso, aplicar fuerzas ortodóncicas puede acelerar el deterioro periodontal. En un paciente con enfermedad periodontal, el hueso y las encías están más sensibles a los movimientos dentales.
Es imprescindible estudiar el estado de salud periodontal antes de comenzar un tratamiento ortodóntico. A veces, el tratamiento periodontal previo podrá mejorar la salud de las encías. Además, en el caso de llevar brackets es fundamental mantener a raya la higiene oral.
Si se empieza un tratamiento de ortodoncia sin tener en cuenta la enfermedad periodontal, se asumen una serie de riesgos. Para empezar, si el problema periodontal está activo o descontrolado, podría haber un deterioro de los tejidos de soporte del diente, empeorando la enfermedad de las encías. A su vez, el tratamiento ortodóntico puede reducir su efectividad.
Para asegurar el éxito en el tratamiento de la ortodoncia en pacientes con periodontitis avanzada, es importante que la inflamación esté bajo control y que se mantenga una óptima higiene bucal.
Beneficios de la ortodoncia en pacientes con periodontitis controlada
La ortodoncia con periodontitis no solo es posible, sino que puede ofrecer resultados estéticos y funcionales muy positivos siempre que se aborde con un enfoque integral. Al corregir la alineación dental y mejorar la higiene oral, la ortodoncia puede contribuir a una mayor estabilidad a largo plazo de los dientes y los tejidos periodontales en pacientes con piorrea.
En pacientes con piorrea, es común que los dientes se vuelvan más flojos o se desplacen debido al daño en los tejidos de soporte. Los dientes mal alineados pueden dificultar la limpieza adecuada, lo que puede contribuir al desarrollo y progresión de la enfermedad periodontal. Una mordida desalineada puede ejercer presión desigual sobre los dientes y los tejidos de soporte, lo que puede contribuir al desgaste excesivo y al daño periodontal.
En general, la ortodoncia no se considera un tratamiento para la piorrea en sí misma, ya que el enfoque principal en estos casos es el control de la enfermedad periodontal. Sin embargo, en pacientes con enfermedad periodontal, la ortodoncia puede ser beneficiosa para mejorar la salud bucal y la función masticatoria.
La ortodoncia está indicada con el objeto de:
- Mejorar la posición de los dientes y facilitar la realización de prótesis.
- Distribuir adecuadamente las cargas oclusales para reducir el trauma oclusal y la movilidad dentaria.
- Mejorar la estética, reduciendo los espacios negros interdentarios.
- Mejorar la topografía ósea:
- Moviendo dientes hacia zonas de mayor volumen óseo.
- Alejando dientes de una lesión intraósea.
- Intruyendo dientes extruídos por la periodontitis.
- Extruyendo dientes para conseguir mayor soporte alveolar.
- Enderezando molares inclinados mesialmente.
- Tratar sobremordidas profundas.
- Tratar mordidas cruzadas anteriores funcionales.
- Tratar malposiciones con defectos mucogingivales.
- Tratar mordidas abiertas acentuadas.
- Tratar impactación de alimentos por malposición.
- Tratar hiperplasia gingival fibrosa que causa desplazamientos dentarios.
Además de controlar la inflamación y mantener una buena higiene bucal, también es importante considerar si es necesaria la rehabilitación protésica y asegurar una adecuada retención.
Al corregir la alineación de los dientes, la ortodoncia facilita mantener la higiene oral. Facilita la higiene al eliminar apiñamientos.
El tratamiento de ortodoncia en 3 fases
Podemos dividir este tratamiento en 3 fases, en función del momento en el que nos encontremos. Es decir, previamente a la colocación de la ortodoncia, durante la propia ortodoncia y después de la misma.
- Fase previa a la ortodoncia: Esta es una fase imprescindible, la cual consta de un estudio que determinará la gravedad de la enfermedad periodontal y el tratamiento necesario para iniciar la ortodoncia partiendo de un estado de salud periodontal controlado. Esto ayudará a que los tejidos que sustentan los dientes se encuentren en un apropiado estado de salud para comenzar con el tratamiento de ortodoncia, evitando la aparición de complicaciones y empeoramiento periodontal.
- Fase durante la ortodoncia: En esta fase el paciente siempre estará en fase de mantenimiento periodontal con visitas periódicas según estipule el periodoncista para evitar recaídas y empeoramiento, lo que facilitará un correcto movimiento dentario sin riesgos. Durante el tratamiento de ortodoncia, ejerceremos fuerzas más suaves y movimientos más lentos sobre los dientes.
- Fase posterior a la ortodoncia: Una vez concluido el tratamiento ortodóntico, el paciente debe de continuar con el mantenimiento periodontal, ya que éste debe ser para siempre. Según el estado del paciente finalizada la ortodoncia, puede necesitar algún tipo de cirugía.
Es importante destacar la importancia de la detección precoz de la periodontitis. Además de la importancia de detectar a tiempo esta enfermedad periodontal para proteger tu salud, existen una serie de ventajas que no se pueden pasar por alto cuando hablamos de su detección temprana.
- Mejora la salud general: La enfermedad periodontal está vinculada a problemas de salud como enfermedades cardíacas y respiratorias.
- Es más fácil revertir los daños.
- Disminuye la probabilidad de padecer otros problemas de salud. La enfermedad periodontal está relacionada con otras enfermedades respiratorias, como neumonía o asma.

Consideraciones adicionales
Existen tres tipos de alteraciones en la posición de los dientes susceptibles de tratamiento ortodóncico en el paciente periodontal:
- Malposiciones que ya estaban al finalizar la erupción definitiva.
- Migraciones dentarias secundarias a parafunciones orales.
- Migraciones producidas por periodontitis.
Cualquiera de ellos justifica un tratamiento ortodóncico, una vez tratada la afección periodontal.
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Los síntomas incluyen encías sangrantes, inflamadas o enrojecidas, cambios en la mordida, dientes flojos o doloridos, y mal aliento.
La clave está en controlar la enfermedad, trabajar con un equipo interdisciplinar y mantener una higiene impecable.
Recuerda que la ortodoncia y la enfermedad periodontal son un claro ejemplo de que es necesario el trabajo coordinado de diversos especialistas. Es frecuente realizar tratamientos que combinan ambas disciplinas con el objetivo de ofrecer a los pacientes periodontalmente controlados los beneficios que aporta la ortodoncia, siempre que el odontólogo lo crea oportuno.
En definitiva, cuida la salud periodontal de tus pacientes y aprende de otros profesionales cualificados y experimentados.
Contraindicaciones:
- Falta de control de la inflamación del periodonto. Si se mueven los dientes en presencia de inflamación se produce pérdida de hueso, acelerándose la evolución de la periodontitis activa.
- Falta de control oclusal (traumatismo oclusal, parafunciones) en individuos periodontalmente susceptibles.
- Imposibilidad de retención de los dientes después del tratamiento, displasias esqueléticas graves o problemas de hábitos musculares.
Si bien la inflamación contraindica el tratamiento ortodóncico hay otros factores locales, ambientales y personales que constituyen contraindicaciones relativas ya que son factores de riesgo de fracaso terapéutico.
Ellos son:
- Movilidad dentaria tipo III.
- Perdida ósea mayor al 75%.
- Raíces cortas o reabsorción radicular idiopática.
- Lesión de furca tipo II y III.
- Historia de abscesos repetidos
- Historia de periodontitis agresiva.
- Mala higiene.
- Tabaquismo (más de diez cigarrillos por día).
- Mantenimiento profesional inadecuado.