Usar brackets u otro tratamiento no puede ser tomado a la ligera, tiene que ser evaluado por un odontólogo, ya que es la única persona que sabe cómo tienen que estar los dientes para usar brackets. Este tipo de tratamiento es uno de los más recomendados frecuentemente, pero no olvidemos que es eso, un tratamiento, y no una moda o una receta.
Por ello, más que decir que necesitamos reunir unos requisitos es cuestión de la posición de las piezas dentales, esto es, de cómo tienes que tener los dientes para usar brackets, lo que finalmente va a definir su uso.
Antes de colocarse estos aparatos dentales, debemos saber cómo tienen que estar los dientes para usar brackets, aspecto a tener en cuenta para poder garantizar el éxito del tratamiento.

Dientes con brackets
Cuándo considerar la ortodoncia
Pero, antes de indicaros cómo tienen que estar los dientes para usar brackets, es importante saber cuándo puedes necesitarlos. Si presentas algunos de los siguientes problemas, puede que los necesites:
- Sangrado de encías producido por la mala posición de los dientes
- Dificultad de crecimiento y aparición de otros dientes por una mala posición de algunos dientes
- Piezas dentales que se mueven
- Dolores en la articulación temporomandibular
Si padeces algunos de estos problemas, puede que necesites usar brackets. Un tratamiento con estos aparatos es una decisión importante para mejorar tanto la estética de tu sonrisa como la salud de tus dientes.
Requisitos dentales para el uso de brackets
Hay determinadas ocasiones en las que el paciente no reúne las condiciones necesarias para colocar la ortodoncia. Si todos o algunos de tus dientes no están sanos, y sin caries, no podremos ponértelos. En el caso de las caries, debemos restaurarlas previamente al tratamiento.
Además, las muelas del juicio impactadas deben ser extraídas antes de la colocación de los brackets. Los aparatos dentales no son adecuados para pacientes con encías debilitadas o salud dental deficiente.
En este sentido, es muy importante el estado de las encías, así como el tejido óseo que recubre los dientes. En el caso de que haya pérdida de hueso o recesión de encías, no es recomendable usar brackets.
Casi todo el mundo es un buen candidato para la colocación de un tratamiento de ortodoncia que subsane la mala colocación de sus dientes. Sin embargo, hay determinadas personas que no reúnen las condiciones necesarias para ello.
Contraindicaciones para la colocación de ortodoncia
La colocación de ortodoncia está contraindicada en pacientes que tienen una caries sin tratar o una enfermedad periodontal sin controlar. Un aparato de ortodoncia solamente se puede colocar en una boca sana.
Si esto sucede, en primer lugar es necesario tratar la caries mediante una obturación (empaste) o una endodoncia (en caso de que la lesión afecte al nervio).
La periodontitis es la patología más grave de ambas y se caracteriza por provocar un amplio abanico de síntomas en las encías: enrojecimiento, inflamación, sangrado, retracción, etc. Por todo ello, los pacientes con periodontitis necesitan tener controlada su enfermedad antes de llevar un tratamiento de ortodoncia. Además, durante el tratamiento de ortodoncia deben ir a revisiones para controlar su estado periodontal.
La desmineralización de los dientes es otra de las situaciones que contraindica la colocación de ortodoncia. Unos dientes desmineralizados son más propensos a padecer fracturas e infecciones. Fruto de esta debilidad, también pueden llegar a romperse.
Generalmente, la causa de las raíces cortas es una anomalía originada durante el desarrollo dental. Hay que tener en cuenta que, en muchos casos, las raíces tienden a acortarse durante los tratamientos de ortodoncia.
Además, otra solución para disminuir el riesgo de que las raíces se acorten aún más es tratar de involucrar a estos dientes lo menos posible durante el tratamiento ortodóncico.
Las enfermedades metabólicas ocasionan una mayor fragilidad en los huesos. De la misma manera, en los pacientes con hipertiroidismo o hipotiroidismo mal controlados es contraproducente colocar una ortodoncia. Esto se debe, fundamentalmente, a que son más propensos a padecer infecciones.
De todas formas, si tienes dudas al respecto, te animamos a venir a resolverlas a cualquiera de nuestras clínicas dentales.
Alternativas en caso de pérdida de un solo diente
La gente que ha perdido un sólo diente decide intentar sustituirlo muchas veces únicamente por motivos estéticos o de apariencia. Pero, además, existen razones funcionales para hacerlo.
Si no se hace nada para reemplazar el diente ausente, existe un riesgo de movimiento de los dientes de la arcada antagonista y de que los dientes vecinos se desplacen hacia el espacio edéntulo (espacio donde falta el diente), provocando problemas en los dientes vecinos que aumentan las posibilidades de que estos también se pierdan.
Afortunadamente, existen varias opciones restauradoras que el paciente puede escoger para reemplazar un diente único ausente. Las opciones restauradoras incluyen una prótesis adhesiva (tipo Maryland), una prótesis parcial fija, una prótesis parcial removible, o una corona unitaria soportada por un implante. Las características de estos tratamientos, así como sus ventajas y desventajas se describen a continuación.
Opción 1: Implantes dentales
La ventaja más importante de este tratamiento es que no hay que tallar (“desgastar”) los dientes vecinos al “hueco”.
Existe una preservación o estabilización del hueso alrededor del implante, después de que este ha sido colocado en el lugar que antes ocupaba la raíz del diente perdido. La prótesis puede ser diseñada para que pueda ser extraída por el dentista para su reparación o actualización si es necesario (corona atornillada sobre el implante).
Las desventajas de este tratamiento son que ocasionalmente hay aflojamiento del tornillo que retiene la prótesis, la corona se puede descementar (aflojar), se puede fracturar la prótesis o ocurrir un fracaso del implante.
Sin embargo, debe tenerse en cuenta que los estudios clínicos demuestran que el 90% de los implantes (sistema Branemark) colocados hace 25 años para la rehabilitación de pacientes que habían perdido todos sus dientes están todavía funcionando actualmente.
La prótesis no sustituye al hueso y a los tejidos blandos atrofiados, por lo que puede ser necesario realizar un injerto de hueso o de tejido blando, durante la colocación del implante.
Antes de la colocación del implante, se realiza un estudio para determinar la mejor posición para el implante y la posición prevista de la corona. En la primera cirugía se coloca el implante. Después se realiza la segunda cirugía en donde se expone el implante y se coloca el pilar de cicatrización (otro componente de titanio). El objetivo de éste es guiar la cicatrización del tejido blando a su alrededor, lo que suele tardar unas 3 semanas.

Implante dental
Después el dentista realiza los procedimientos para la colocación de la corona sobre el implante integrado.
Los injertos óseos obtenidos del paciente son el material de elección para la reconstrucción del hueso perdido. La pérdida ósea varía de unos pacientes a otros, y de unas zonas de la boca a otras.
En algunos pacientes, hay una pérdida severa de hueso y de tejidos blandos de la encía, que comprometen el resultado final del tratamiento. La pérdida de hueso puede ser en anchura (grosor), altura o altura y anchura. En estos pacientes, debe realizarse una técnica de aumento del tejido previamente o simultáneamente a la colocación del implante.
El área donde se colocará el implante se aumenta con un injerto de hueso y/o un injerto de tejido blando (injerto conectivo). En ocasiones se utilizan membranas para proteger la zona a reconstruir y permitir que el hueso, que crece más despacio que el tejido blando de la encía, no encuentre el “hueco” rellenado de encía y tenga la oportunidad de crecer para rellenar el defecto.
Cuando el defecto óseo es grande, es necesario reconstruirlo antes de la colocación del implante. Si tienen éxito, las técnicas de aumento puede hacer posible la colocación de implantes en pacientes que no serían considerados inicialmente candidatos, por falta de hueso suficiente.
Las tasas de éxito de los implantes colocados en hueso reconstruido con injertos óseos superan el 90%. La causa más frecuente de complicaciones con los injertos óseos suele ser consecuencia de la apertura de la mucosa, con exposición precoz del injerto al medio intraoral, contaminación bacteriana y pérdida del injerto.
En la región anterior del maxilar superior es muy frecuente tener que engrosar la encía en la parte donde se va a colocar el implante mediante un injerto de tejido blando (injerto de tejido conectivo), que se toma con anestesia local del paladar o de la región del cordal maxilar (“muela del juicio”).
La utilización de injertos conectivos permite conseguir un mejor resultado estético de la prótesis, y ayuda a mantener el resultado estable con el paso de los años, disminuyendo las posibilidades de que se produzcan retracciones en la encía injertada.
Es importante destacar que sea cual sea el tratamiento seleccionado el éxito depende de un programa regular de mantenimiento de higiene oral con el dentista. Todos los dientes necesitan cuidado sean naturales o protésicos.
Opción 2: Prótesis parcial fija
En este tratamiento los dientes a ambos lados del espacio edéntulo (“hueco” sin diente) son tallados (“desgastados”), para posteriormente cementar (“pegar”) sobre ellos una prótesis parcial fija, de metal o de metal y porcelana, que incluya el diente ausente que se quiere remplaza.
Las ventajas de este método de tratamiento son su rapidez (no hay que esperar al tiempo de curación del hueso, como con el implante); que el precio es menor que en el implante y que el resultado estético suele ser bueno a medio plazo. Una prótesis parcial fija reemplaza el diente ausente, estabiliza la oclusión (el “encaje” de los dientes) y previene los movimientos de los dientes antagonistas.
Una prótesis parcial fija no puede utilizarse en dientes que no tienen suficiente soporte óseo o suficiente estructura dentaria para sostener la longitud de la prótesis parcial en su sitio. Hay un riesgo de caries en los dientes y un posible daño al nervio de los dientes durante el tallado (“desgaste”), que requiera ser tratado mediante endodoncia (“desvitalización” del diente), con los problemas propios de este tratamiento.
Existe un riesgo de afectar a los tejidos gingivales (encía) y al hueso que rodea los dientes, que puede conducir a problemas periodontales (“piorrea”). Algunas prótesis parciales pueden descementarse (“soltarse”) y ocasionalmente romperse. La higiene diaria es difícil en algunas prótesis parciales.
También existe un riesgo estético puesto que el objetivo de esta prótesis es parecerse a los dientes remanentes, lo cual a menudo es difícil de conseguir.
Opción 3: Prótesis parcial adhesiva
La prótesis parcial adhesiva es una prótesis de metal y porcelana que se cementa (se ”pega”) a la cara palatina o lingual (“por detrás”) de los dientes adyacentes al hueco donde falta el diente.
Como la prótesis parcial fija convencional, la prótesis parcial adhesiva es fija y no removible (el paciente no se la puede quitar). Sin embargo, este tipo de prótesis requiere menos preparación de los dientes. Sustituye el diente ausente, estabiliza la oclusión y previene la erupción de los dientes antagonistas. El tiempo de realización del tratamiento es corto.
Puede colocarse en situaciones donde el espacio disponible es tan reducido que no “cabe” un implante.
Existe un riesgo de aflojamiento o despegamiento en muchos pacientes. Existe riesgo de sensibilidad del diente o rotura de la prótesis.
A veces, existe un problema de tejido blando bajo la prótesis parcial cuando la higiene diaria está dificultada. La duración de esta restauración también es variable. Esta opción es a menudo seleccionada para pacientes muy jóvenes y algunos dentistas la consideran una restauración temporal hasta que los pacientes son mayores y han terminado su crecimiento.
Entonces es colocada una de las otras prótesis definitivas (sobre implante o puente sobre dientes vecinos). Los implantes no deben ponerse en pacientes en muy jóvenes, en los que todavía no se haya detenido el crecimiento.
Opción 4: Prótesis parcial removible
Este método de tratamiento es a menudo el menos caro y el que requiere menor tiempo de tratamiento. Muchos pacientes le encuentran muchas desventajas, entre ellas, que es removible (no es fija), por lo que resulta incómoda y molesta para muchos pacientes a largo plazo.
En algunas situaciones, hay metal que sostiene la prótesis en su sitio, pero es visible cuando el paciente sonríe. Los “ganchos” de metal pueden sobrecargar los dientes en los que se apoyan, aumentando su movilidad si están afectados por la enfermedad periodontal (“piorrea”)
Algunos pacientes tienen problemas para adaptarse a la prótesis. Tienen dificultades en el habla y en la masticación.
Es importante destacar que, sea cual sea el tratamiento seleccionado, el éxito a largo plazo depende de un programa controlado de mantenimiento de higiene oral con su dentista. Todos los dientes necesitan cuidados, sean naturales o protésicos y es necesaria una adecuada higiene diaria para mantener una salud dental óptima.
| Opción de tratamiento | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|
| Implantes dentales | No requiere tallar dientes adyacentes, preserva el hueso | Posible aflojamiento, costo elevado, necesidad de injertos |
| Prótesis parcial fija | Rapidez, menor costo, buen resultado estético a medio plazo | Riesgo de caries, daño al nervio, problemas periodontales |
| Prótesis parcial adhesiva | Menos preparación dental, tiempo de tratamiento corto | Riesgo de aflojamiento, sensibilidad, duración variable |
| Prótesis parcial removible | Menor costo, menor tiempo de tratamiento | Removible, incómoda, posible visibilidad del metal, problemas de adaptación |
Si usted tiene más preguntas, por favor póngase en contacto con su cirujano o con su dentista.
Consideraciones adicionales
Hemos reunido estos consejos antes de ponerse brackets porque es posible que estés pensando ponerte ortodoncia tú, o valorando ponérsela a alguno de tus hijos. Hemos intentado reunir algunas recomendaciones, así como preguntas frecuentes. Si tuvieras alguna duda que no estuviera incluida en este artículo, te invitamos a enviarnos un mensaje y preguntárnosla directamente.
Los tratamientos de ortodoncia son largos y es muy posible que haya momentos en los que necesitemos el apoyo del personal de la clínica para llevarlo a buen término. Depende del tipo de problema que se quiera tratar y de la velocidad a la que el niño haya cambiado los dientes de leche.
Los tratamientos de ortodoncia no tienen una edad superior límite. Para juntar y alinear los dientes separados se puede usar cualquier técnica, tanto ortodoncia de brackets como invisalign. Depende del caso. Desde tan sólo unos meses en caso de que los movimientos sean ligeros hasta unos cuantos años en los casos más complejos.
Si se trata, por ejemplo, de maloclusiones o apiñamientos, no sólo no suelen ir a mejor, sino que empeoran con el tiempo. Además, también hay que tener en cuenta que cuanto más tarde se finalice un tratamiento de ortodoncia, más posibilidades hay de que el cuerpo intente llevar los dientes de nuevo a su posición original.
Es importante saber que se trata de un tratamiento que suele ser largo, por lo que hay que estar motivado. Antes de realizarnos un tratamiento de ortodoncia, ya sea de brackets o de invisalign, debemos tener la boca sana y sin caries.
Por otro lado, la ortodoncia hace que sea más complicado llevar una correcta higiene dental. La ortodoncia es un tratamiento relativamente largo y, por tanto, nuestra recomendación es realizarlo en una Clínica Dental en quien confiemos.
Es por ello que, si estás pensando embarcarte en un tratamiento de ortodoncia, te invitamos a venir a vernos y conocer al equipo de profesionales que compone la Clínica Dental Aparicio.
Hay ocasiones en que, en lugar de brackets, los ortodoncistas deciden colocar bandas con tubos en algunos dientes. Para colocar ortodoncia, los dientes tienen que estar limpios y sanos.
Luego existen diferentes causas que pueden indicar a un dentista que una boca necesita un tratamiento de ortodoncia. Es posible que, antes de llevar un tratamiento dental de brackets tradicional, en algunos casos sea necesario el uso de disyuntores o expansores dentales con los que realizar una expansión del maxilar.
Es obligatorio realizarse una limpieza dental antes de los brackets. Hay veces en las que hay que poner gomas antes de colocar bandas (cintas que rodean el diente y tienen un tubo por el que pasar el arco dental). Es posible que, debido a la existencia de un tratamiento previo, un paciente pueda llevar retenedores.
Es posible que sea necesario el uso de separadores o mantenedores de espacio, para mantener el hueco por el que saldrán los dientes definitivos una vez se hayan caído los dientes de leche. El material del que están hechos y, por tanto, el color.
Si tienes alguna pregunta que no hayamos incluido en estos consejos antes de ponerse brackets, te animamos a contactarnos o directamente venir a vernos.

Brackets de zafiro