En la búsqueda de una sonrisa sana y libre de caries, la prevención ocupa un lugar destacado dentro de los cuidados dentales. Aunque las técnicas tradicionales, como el cepillado y el uso de hilo dental, son fundamentales, existen zonas en los dientes que resultan difíciles de limpiar por completo. Afortunadamente, la odontología preventiva ofrece una solución efectiva para proteger estas superficies vulnerables: los selladores de fosas y fisuras. Este tratamiento, aunque sencillo y no invasivo, puede marcar una gran diferencia en la salud bucal, especialmente en poblaciones con mayor riesgo de caries.
Los selladores de fosas y fisuras son un recurso fundamental en la odontología preventiva, diseñados para proteger los dientes de la aparición de caries en las áreas más propensas: las superficies oclusales de molares y premolares.
Estas zonas tienen depresiones naturales llamadas fosas y fisuras, que son estrechas y profundas, dificultando la limpieza efectiva incluso con una correcta técnica de cepillado. El sellador actúa como una barrera física. Está compuesto generalmente por una resina plástica fluida que se adhiere al esmalte dental y se endurece después de su aplicación. Este recubrimiento rellena y sella las irregularidades de la superficie dental, dificultando el acceso de bacterias y facilitando la limpieza de los dientes.
Hoy en día, existen múltiples opciones que permiten elegir el sellador de fosas y fisuras más adecuado para cada paciente. Sin embargo, no todos son iguales, y su éxito depende de ciertas características específicas.

Características Clave de los Selladores de Fosas y Fisuras
- Formulación hidrofílica: Una de las mayores dificultades al aplicar un sellante es garantizar un ambiente seco en la boca, algo que puede ser especialmente complicado en pacientes pediátricos o en áreas de difícil acceso, como los molares posteriores. Los sellantes tradicionales, con propiedades hidrofóbicas, requieren un aislamiento absoluto de la humedad para adherirse correctamente al esmalte dental. Los avances en la ciencia dental han dado lugar a sellantes con propiedades hidrofílicas. Estos sellantes tienen la capacidad de interactuar favorablemente con la humedad presente en las fosas y fisuras del diente, eliminando la necesidad de un ambiente completamente seco.
- Alta adhesión a la dentina: Un sellante no solo debe adherirse al esmalte dental, sino que también debe ofrecer una alta capacidad de adhesión a la dentina para garantizar una protección efectiva contra la caries.
- Equilibrio y resistencia: La clave de un buen sellante es lograr un equilibrio entre una capa lo suficientemente delgada para cubrir las fosas y fisuras sin afectar la oclusión, pero lo suficientemente fuerte como para resistir las fuerzas masticatorias.
- Propiedades fluorescentes: Otra innovación importante en los sellantes modernos es la incorporación de propiedades fluorescentes. A menudo, los sellantes tradicionales se endurecen con un color blanco o transparente, lo que dificulta su localización y evaluación durante los controles dentales regulares. Los sellantes fluorescentes solucionan este problema al brillar bajo una luz negra, facilitando la inspección visual y permitiendo que el clínico evalúe de manera precisa si el sellante se mantiene en buen estado o si requiere ajustes.
Tipos de Selladores Dentales
La elección del tipo de sellador que se utilice en cada caso depende de las necesidades específicas del paciente.
- Resinas fotopolimerizables: Son las más utilizadas y se endurecen al exponerse a una luz ultravioleta o LED.
- Resinas autopolimerizables: Estas resinas se endurecen químicamente sin necesidad de luz.
- Selladores con ionómero de vidrio: Estos selladores están hechos de una mezcla de vidrio y un ácido poliacrílico. Liberan flúor con el tiempo, lo que ayuda a prevenir la formación de caries, y se adhieren bien al esmalte dental incluso en presencia de humedad.
- Selladores de resina modificada con ionómero de vidrio: Combinan características de las resinas compuestas y de los ionómeros de vidrio.
- Selladores de policarboxilato: Son menos comunes y también liberan flúor.
Como se ha visto, cada uno de estos selladores tiene sus propias ventajas y desventajas en cuanto a durabilidad, estética, liberación de flúor y facilidad de aplicación.
Selladores dentales - Sellado de fosas y fisuras para prevenir caries ©
Beneficios de los Selladores de Fosas y Fisuras
Los sellantes de fosas y fisuras representan uno de los avances más significativos en la odontología preventiva. Al actuar como una barrera física que protege las áreas más vulnerables de los dientes contra el ataque bacteriano, sus beneficios son diversos y sustanciales.
- Protección eficaz contra las caries: El beneficio más importante de los selladores es su capacidad para prevenir la aparición de caries en las superficies oclusales de los molares y premolares. Estas áreas son particularmente susceptibles debido a la acumulación de placa en las fosas y fisuras profundas, que a menudo no se alcanza con el cepillado dental.
- Prevención durante los años críticos: Los selladores son especialmente beneficiosos en niños y adolescentes, cuyas piezas dentales permanentes son más vulnerables justo después de erupcionar.
- Procedimiento no invasivo: La aplicación de un sellador es completamente indolora, no requiere anestesia ni implica la eliminación de tejido dental.
- Rentabilidad a largo plazo: Aunque la colocación inicial de selladores puede implicar un costo, es una inversión que previene tratamientos más complejos y costosos en el futuro, como empastes, coronas o tratamientos de conductos.
- Mejora de la higiene bucal: Al suavizar las superficies oclusales, los selladores hacen que los dientes sean más fáciles de limpiar.
Limitaciones de los Selladores Dentales
A pesar de sus numerosos beneficios, los selladores dentales no están exentos de limitaciones. Entender estas restricciones permite que los clínicos y pacientes manejen expectativas realistas y optimicen su uso.
- Duración limitada y necesidad de mantenimiento: Los selladores no son permanentes. Aunque pueden durar varios años, están sujetos al desgaste por las fuerzas masticatorias, la abrasión y el paso del tiempo.
- Dependencia de la técnica de aplicación: El éxito de los selladores depende en gran medida de una aplicación precisa. El diente debe ser limpiado y preparado adecuadamente, y es fundamental evitar la contaminación por humedad durante el procedimiento.
- No son una solución universal: Aunque los selladores son eficaces para prevenir caries en superficies oclusales, no protegen otras áreas del diente, como las superficies interproximales o cervicales.
- Ineficacia en dientes con caries preexistentes: Los selladores son una medida preventiva, no curativa. No pueden reparar ni detener la progresión de caries preexistentes.
- Riesgo de microfiltración: Si el sellador no cubre completamente las fosas y fisuras o si se despega parcialmente, puede haber microfiltración.
- Limitaciones en ciertas poblaciones: En pacientes con dientes extremadamente desgastados, oclusión apretada o problemas de alineación dental, puede ser difícil lograr una aplicación adecuada del sellador.
¿Cuándo se Recomienda la Aplicación de Selladores?
La aplicación de selladores dentales es una de las estrategias preventivas más efectivas, pero no todas las personas requieren este tratamiento. Son más efectivos cuando se aplican en las situaciones adecuadas y en los pacientes con mayor riesgo de desarrollar caries.
- En niños y adolescentes: Los niños y adolescentes, especialmente durante la erupción de los molares permanentes, son los candidatos ideales para recibir selladores. A medida que los dientes nuevos emergen, sus fosas y fisuras son profundas y difíciles de limpiar, lo que aumenta el riesgo de caries.
- En adultos con dientes susceptibles: Aunque los selladores se utilizan con mayor frecuencia en niños, los adultos también pueden beneficiarse de ellos, especialmente aquellos que tienen dientes con fisuras profundas o que están en riesgo elevado de caries.
- Dientes recién erupcionados: Una vez que los molares o premolares han emergido completamente, pero antes de que se produzca un desgaste significativo en las fosas y fisuras, es el momento ideal para aplicar los selladores.
- En pacientes con un alto riesgo de caries: Los selladores también son recomendables para aquellos que tienen un alto riesgo de desarrollar caries debido a factores como una dieta alta en azúcares, un historial de caries frecuente o una higiene dental insuficiente.
Procedimiento de Aplicación de Selladores de Fosas y Fisuras
La colocación de selladores de fosas y fisuras es un procedimiento relativamente sencillo y no invasivo, pero que requiere precisión y cuidado para garantizar su eficacia a largo plazo.
Pasos del Procedimiento
- Limpieza: En primer lugar, se limpia a fondo la superficie del diente para eliminar cualquier resto de placa o comida, algo que resulta clave para garantizar la efectividad del procedimiento. Para eliminar restos y placa bacteriana de la superficie del molar. Se puede realizarse con cepillo de profilaxis a baja revolución, o también puede realizarse con la ayuda de un aparato de bicarbonato-fosfato. Se recomienda NO utilizar pasta de profilaxis, ya que disminuiría la humectabilidad del esmalte, necesaria para que el ácido moje bien la superficie que se va a grabar.
- Aislamiento del campo operatorio: El primer paso en la aplicación de un sellador es el aislamiento adecuado del campo operatorio para garantizar que la superficie del diente permanezca seca durante todo el procedimiento.
- Aislamiento absoluto: Se realiza con la colocación de un dique de goma sujeto con una grapa.
- Aislamiento relativo: Se logra mediante el uso de rollos de algodón que aíslan parcialmente el área a tratar. Es fundamental que el campo operatorio permanezca seco, ya que cualquier presencia de humedad podría comprometer la adhesión del sellante.
- Limpieza de la superficie oclusal: Una vez que el campo está aislado, el siguiente paso es limpiar la superficie oclusal del molar o premolar que se va a sellar. Para esto, se puede usar un cepillo de profilaxis a baja revolución o un aparato de bicarbonato-fosfato. Es importante no utilizar pasta de profilaxis, ya que contiene componentes que pueden disminuir la humectabilidad del esmalte dental, lo que afecta negativamente el grabado ácido posterior.
- Lavado y secado con jeringa de aire seco: Una vez que la superficie se ha limpiado, se debe proceder a lavar y secar la zona. El lavado se realiza utilizando una jeringa de aire seco, lo que permite eliminar cualquier resto de pasta o residuos de la limpieza.
- Aplicación del ácido: El siguiente paso es la aplicación del ácido ortofosfórico, que se utiliza para grabar la superficie del esmalte y facilitar la adhesión del sellante. En caso de estar con aislamiento relativo colocar los rollos de algodón para aislar el campo antes de colocar el ácido. El ácido utilizado con más frecuencia es el ortofosfórico a una concentración del 37%. Puede utilizarse en solución o en gel, siendo el gel más cómodo de manejar.
- Lavado del ácido y secado: Después del tiempo de grabado, es necesario lavar el ácido para eliminarlo completamente. Se debe utilizar un spray de agua durante 10 a 15 segundos para enjuagar bien la zona. Trascurrido el tiempo de grabado retirar con aspiración la cantidad más aparente de ácido y posteriormente se lava abundantemente con spray de agua aplicado sobre la superficie oclusal durante 10-15 segundos. Si estamos en aislamiento relativo, proceder al recambio de los rollos de algodón en este momento, teniendo mucho cuidado de que no se produzca una contaminación salival en el diente grabado. Secar durante 30 segundos con aire seco. Una vez enjuagado el ácido, se procede a secar el diente con aire seco durante 30 segundos.
- Aplicación del sellador en todos los surcos y fisuras: Una vez que el esmalte ha sido grabado, se debe aplicar el sellante en todas las fisuras y surcos de la superficie oclusal. Durante la aplicación, se debe evitar que se formen burbujas de aire debajo del sellante, lo que podría comprometer la calidad del sellado. Para esto, se puede usar una sonda para extender el sellante y asegurarse de que recorra completamente los surcos. El objetivo es que el sellante quede perfectamente plano y nivelado, sin crear un relieve que pueda interferir con la mordida del paciente. Teniendo cuidado de que no queden atrapadas burbujas de aire debajo del sellador para lo cual nos ayudaremos con una sonda para extender el producto, y debemos asegurarnos que el sellador recorreré todos los surcos que queremos cubrir (principales, accesorios, vestibulares y palatinos) por lo que es fundamental conocer esta parte de la anatomía dental.
- Fotopolimerización: Después de aplicar el sellante, es necesario polimerizarlo para que se endurezca y adhiera firmemente a la superficie dental. Para ello, se utiliza una lámpara de luz halógena, que emite luz de alta intensidad durante 30 segundos.
- Evaluación del sellador: Una vez que el sellante se ha polimerizado, es fundamental realizar una evaluación para asegurarse de que se haya aplicado correctamente. Se utiliza una sonda de exploración para comprobar que el sellante está bien adherido y que no hay zonas con déficit de material, burbujas de aire ni sobre-elevaciones superficiales.
- Retirar el aislamiento y comprobar la oclusión: Finalmente, se procede a retirar el aislamiento (diques de goma o rollos de algodón) y se evalúa la oclusión del paciente. Para esto, se utiliza papel articular y pinza Miller para verificar que no haya interferencias en la mordida. Con papel de articular y pinza miller.

Mantenimiento y Cuidados Post-Aplicación
Aunque los selladores dentales son una solución efectiva para prevenir las caries, requieren seguimiento y cuidados adecuados para garantizar su efectividad a largo plazo.
- Revisión periódica: Es fundamental que los pacientes acudan a controles regulares con su dentista para que se evalúe el estado de los selladores. Aunque estos pueden durar varios años, pueden desgastarse o desprenderse parcialmente, por lo que es importante revisar su integridad en cada visita.
- Educación sobre higiene oral: Aunque los selladores ayudan a prevenir las caries, no reemplazan las buenas prácticas de higiene bucal. Los pacientes deben ser educados sobre la importancia de seguir una rutina de cepillado adecuada, que incluya el uso de un cepillo de dientes adecuado y el hilo dental para limpiar las áreas interproximales que los selladores no cubren.
- Cuidados post-aplicación: Es útil informar a los pacientes sobre las expectativas inmediatas tras la aplicación del sellante.
- Evaluación del sellante fluorescente: Si se utiliza un sellante con propiedades fluorescentes, el dentista puede recomendar el uso de una lámpara especial durante los chequeos para evaluar fácilmente la integridad del sellante.
Conclusión
Los selladores de fosas y fisuras son una herramienta clave en la prevención de caries, especialmente en los dientes posteriores, donde las fisuras y surcos profundos ofrecen un refugio ideal para las bacterias. Sin embargo, como cualquier tratamiento dental, los selladores también tienen sus limitaciones, y es importante comprender que, aunque son altamente efectivos en la prevención de caries, no sustituyen el cepillado adecuado y la higiene bucal.
La aplicación de selladores, cuando se realiza con una técnica adecuada y siguiendo cada paso con precisión, ofrece una solución preventiva que puede evitar la necesidad de tratamientos más invasivos en el futuro. En conclusión, los selladores dentales representan una de las formas más efectivas y accesibles de proteger los dientes de los niños y adultos contra las caries, siempre y cuando se apliquen correctamente y se mantenga un seguimiento adecuado.