En el amplio universo de la salud bucal, entender la compleja estructura de nuestros dientes es clave para mantener una sonrisa radiante y una salud oral óptima. Los dientes son estructuras complejas y sorprendentes que desempeñan un papel fundamental en nuestra vida diaria. Un diente típico consta de dos partes principales: la corona y la raíz. La corona es la parte visible del diente que sobresale sobre la encía y se utiliza para masticar los alimentos.

Estructura de un diente.
La dentina es un tejido mineralizado que constituye la mayor parte de la estructura dental. Su ubicación estratégica entre el esmalte o cemento dental y la pulpa la convierte en un elemento crucial para la función y salud del diente. Además, la dentina recubre y protege la pulpa dental, la parte interna de las piezas donde se encuentran los vasos sanguíneos y las terminaciones nerviosas.
La dentina está compuesta principalmente por hidroxiapatita, colágeno tipo I y agua. El volumen de la dentina está compuesto en un 50% de contenido mineral (cristales de hidroxiapatita ricos en carbonatos y pobres en calcio), de un 30% de matriz orgánica, en su mayor parte colágena tipo 1, y el 20% es fluido, similar al plasma sanguíneo.
Estructura de la Dentina
Su microestructura está dominada por la presencia de túbulos dentinarios. Los túbulos están rodeados por una región peritubular hipermineralizada, y que a su vez se haya embebida en una matriz intertubular formada principalmente por colágeno tipo I que engloba, configurando un entramado, cristales de hidroxiapatita y fluido dentinario. Los túbulos se extienden desde la cámara pulpar hasta la unión amelodentinaria.
Estos canales varían en número y pueden representar desde el 1% (0.8 mm de diámetro) del área total de la superficie de la dentina junto a la unión amelodentinaria y aumentar en dirección a la pulpa hasta el 22% (2.5 mm de diámetro) del área total de superficie de la dentina. La calcificación también es diferente. Del volumen de la dentina, una parte corresponde a los túbulos y "r" su radio.

Estructura de la dentina.
Esta organización determina un comportamiento anisotrópico de la dentina, es decir, las propiedades del substrato difieren según la dirección considerada.
Dentro de los túbulos dentinarios quedan fibras nerviosas y colágenas. De convexidad apical, los túbulos vecinos tienen ramas que pueden penetrar en el esmalte. Estos son denominados túbulos penetrantes o remanentes, por el paso de las prolongaciones odontoblasticas que se ubican entre los ameloblastos. La permeabilidad de la dentina está influenciada por la edad y la zona estudiada.
La dentina se clasifica en tres tipos principales:
- Dentina primaria: Es la primera que se forma y se encarga de delimitar la pieza de la cámara pulpar.
- Dentina secundaria: Se forma después de la erupción del diente y continúa desarrollándose a lo largo de la vida.
- Dentina terciaria: Se genera como respuesta a estímulos externos, como caries o trauma, y con capacidad reparativa.
Función de los Túbulos Dentinarios
Los túbulos dentinarios que atraviesan la dentina están llenos de líquido y terminaciones nerviosas que conectan con el nervio dental en la pulpa. Estos túbulos permiten que las sensaciones de temperatura, presión y dolor se transmitan desde la superficie del diente hasta el nervio dental, lo que nos permite percibir estímulos y responder adecuadamente.
La sensibilidad dental ocurre cuando la dentina se expone debido a la pérdida de esmalte o encía, permitiendo que los estímulos externos lleguen más fácilmente al nervio dental y causan molestias.
La elasticidad propia de la dentina tiene gran importancia funcional, ya que permite compensar la rigidez del esmalte, amortiguando los impactos masticatorios. La elasticidad dentinaria varía de acuerdo al porcentaje de sustancia orgánica y al agua que contiene.
La función principal del esmalte dental es proteger los dientes contra los daños causados por la masticación, el roce y las bacterias. Actúa como una barrera sólida que previene la erosión del tejido dental subyacente y la formación de caries.
Importancia de las Propiedades Mecánicas de la Dentina
La dentina constituye la mayor parte de la estructura dental y sus propiedades son determinantes en casi todos los procedimientos de Odontología Restauradora. Es importante conocer las propiedades mecánicas de la dentina para entender cómo se distribuyen y absorben las fuerzas originadas durante la masticación y para predecir alteraciones que puedan sufrir debido a los procedimientos restauradores, la edad y la patología. Por otro lado, su conocimiento permite la confección de materiales restauradores que imiten sus propiedades. Igualmente, permitirá predecir el comportamiento de la interfase dentina/restauración.
Las propiedades de la dentina dependen básicamente de su estructura y composición. La resistencia de la dentina tiene gran importancia para entender las características de los fallos adhesivos a la dentina.
La resistencia de la dentina depende de la orientación tubular y es mayor cuando la carga se aplica perpendicular al eje axial de los túbulos. La explicación es desconocida pero probablemente se relaciona con la estructura de la dentina y la distribución de las fuerzas durante el ensayo.
La dureza puede definirse como la resistencia de un material a la deformación permanente y se relaciona con otras propiedades como la generación de estrés y el módulo de Young. Existe una relación lineal entre la resistencia, módulo de elasticidad y la dureza.
El módulo de elasticidad o de Young puede definirse como el cociente entre la tensión aplicada a un material y la deformación elástica producida (es decir, que pueda recuperarse tras el cese de la carga). La dentina mineralizada es relativamente rígida (10-20 GPa). Tras infiltrar la dentina desmineralizada con resina, el módulo de este nuevo compuesto supera el de la resina aunque sigue siendo muy inferior al de la dentina intacta.
El bajo módulo elástico de la capa híbrida con respecto a la dentina, permite una capacidad de deformación suficiente para liberar el estrés de contracción de polimerización de la resina compuesta. Esto mejora la adhesión a la dentina, y por lo tanto la integridad marginal y la retención de la restauración.
La superficie dentaria perdida no se puede recuperar naturalmente, ya que no se regenera por sí misma. En caso de que la pérdida de superficie dentaria sea más acentuada, por ejemplo, si hay una caries que no se ha tratado a tiempo y está dañando la estructura interna, es preferible optar por una funda o corona.
Anatomía y generalidades del diente
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