Los tumores maxilares son lesiones relativamente raras que se desarrollan en el hueso del maxilar o en los tejidos blandos de la boca y la cara. Pueden variar en tamaño y gravedad. Generalmente, estas lesiones no son cancerígenas, aunque sí pueden ser agresivas y desplazar y destruir el hueso, tejido y dientes que las rodean.
La detección temprana y un diagnóstico preciso son cruciales para el manejo adecuado de estas patologías.
¿Qué son los Tumores Maxilares?
Un tumor en el paladar es una masa que presenta una anormalidad y está formada por tejido corporal. Aparece en el cielo de la boca, mejor conocido como paladar. La complejidad que poseen estos tumores obliga a que los especialistas en salud bucal deban realizar estudios específicos y así tener la capacidad de determinar su origen y posterior tratamiento. Observando su forma, dureza, color y ubicación es factible realizar un diagnóstico adecuado.
Al referirnos a la formación de tumores en el paladar, debemos aclarar que estos surgen en el momento en que una mutación genética transforma las células normales y sanas en células anormales y enfermas. Dichas células normales y sanas van creciendo y se multiplican a una velocidad importante para más adelante, en un momento determinado, empezar a morir. Es ahí cuando las células anormales y enfermas crecen y empiezan a multiplicarse, y el mayor problema es que estas no mueren y se convierten en mayoría en el organismo.
Existen diferentes tipos de cáncer de boca, que varían en su presentación y manejo. Entre ellos se incluyen los tumores de las glándulas salivales, melanomas y sarcomas.

Tipos de Tumores Maxilares
- Ameloblastoma: Generalmente no es canceroso y se produce en la mandíbula cerca de los molares.
- Granuloma central de células gigantes: Son benignos y crecen en las células óseas.
- Quiste dentígero: Se origina alrededor del diente antes de que salga.
- Odontoma: Es el tumor benigno maxilar más común.
En los sistemas de clasificación médica como la CIE, no existe una categoría específica para el cáncer de mandíbula, a diferencia de las categorías específicas para los cánceres de encías, suelo de la boca o labio.
La falta de una categoría específica para el cáncer de mandíbula se debe a que la mayoría de los tumores malignos que afectan a la mandíbula no se desarrollan en la propia mandíbula, sino que son el resultado de metástasis o diseminación desde tejidos vecinos como las encías, el suelo de la boca o la base de la lengua.
A continuación, se presenta una descripción general de los distintos tumores malignos que afectan a la mandíbula:
- Carcinoma de células escamosas: Es el tipo más frecuente de cáncer de mandíbula y suele extenderse desde los tejidos adyacentes. Un subtipo menos frecuente es el carcinoma escamoso intraóseo primario, que es una neoplasia poco frecuente de los maxilares.
- Osteosarcoma de mandíbula: Es una forma de cáncer óseo poco frecuente, representando menos del uno por ciento de todos los tumores malignos de la cavidad oral.
- Ameloblastoma: Es un crecimiento tisular típicamente benigno que excepcional y raramente evoluciona a tumor maligno. Se origina a partir de ameloblastos e invade agresivamente los espacios de la médula ósea.
Síntomas de los Tumores Maxilares
Es probable que el tumor en el paladar genere falta de consistencia y firmeza en algunas piezas dentales. Este síntoma no es tan común, pero sí es necesario mencionarlo y estar atentos.
Algunos síntomas comunes de los tumores maxilares incluyen:
- Dolor e inflamación local.
- Movilidad dental repentina.
- Úlceras o inflamaciones en la zona de la mandíbula.
- Deformidad facial.
Algo fundamental para detectar si tienes un tumor en el paladar es que tú mismo, con la lengua, percibas alguna anomalía que bien podría ser un abultamiento, quiste, adenoma o una simple inflamación. Sobre todo cuando creas que el origen está en el paladar porque la lesión que percibes está en esa área.
Diagnóstico de los Tumores Maxilares
El diagnóstico se basa en una exploración física detallada complementada con pruebas de imagen como resonancia magnética, TAC, PET o ecografía. También se realiza una biopsia y el estudio del ganglio centinela para evaluar la afectación de los ganglios linfáticos y determinar si el cáncer se ha diseminado.
El principal método para detectar un quiste maxilar es a través de una radiografía, en la que se puede observar una mancha de color oscuro en el hueso. Una vez que el dentista sepa de la presencia del quiste, es posible que solicite pruebas adicionales, tales como una tomografía computarizada o una biopsia, que le permitan tener una información más completa y detallada sobre el tipo de quiste, la extensión del mismo y sus características.
Para poder diferenciar un quiste de otro tipo de lesiones, el dentista debe tener en cuenta los síntomas que presenta el paciente, así como la ubicación del quiste.

Tratamiento de los Tumores Maxilares
El tratamiento, que debe ser multidisciplinar, combina cirugía, radioterapia y quimioterapia. La reconstrucción es esencial para restablecer la calidad de vida del paciente.
La forma de tratar un tumor ubicado en el paladar dependerá de la evaluación y el diagnóstico que realice el odontólogo. En absoluto recomendamos que te apliques receta alguna sin la debida prescripción o remedios caseros, que por lo general se vuelven comunes en estos casos. Las gárgaras con agua fría o con antisépticos y la eliminación de ingesta de algunos alimentos son también buenas alternativas, pero más que nada cuando la lesión encontrada no es de gravedad ni genera complicaciones importantes.
Los tratamientos para un quiste maxilar van a depender principalmente del diagnóstico que realice el odontólogo. La forma más común de tratar un quiste maxilar es la extirpación del mismo a través de una cirugía, que debe ser realizada por un especialista como lo es un cirujano maxilofacial.
Cuando el quiste es producto de una infección, el dentista puede recurrir a una endodoncia para eliminar la materia infectada que se produjo dentro del diente. La marsupialización del quiste resulta una técnica menos invasiva y con menor riesgo de complicaciones que los tratamientos tradicionales.
Las investigaciones indican que una escisión más amplia con una extirpación de tejido más extensa se correlaciona con un mejor pronóstico y mayores posibilidades de supervivencia para los pacientes. Si se extirpan grandes partes del maxilar o incluso un maxilar inferior o superior completo, son necesarias complejas intervenciones reconstructivas para restablecer la función mandibular y el aspecto facial.
Los primeros cuidados deben incluir control del dolor y de la inflamación, que es una consecuencia normal de la cirugía. Luego de 24 horas se puede comenzar la higiene de la boca teniendo cuidado con la zona de la cirugía.

Factores de Riesgo
Los principales factores que ponen en peligro la salud del paladar y que, en consecuencia, son catalizadores para la aparición de tumores, se considera que son bastante puntuales y directos. Si eres de las personas que no consumen tabaco, ¡Enhorabuena! En el caso de que consumas bebidas alcohólicas, te recomendamos que lo hagas con mucha moderación. Este virus tiene un alto factor de riesgo para producir tumores en el paladar.
El principal factor de riesgo del cáncer de cavidad oral, en general, es la combinación de fumar tabaco y beber alcohol con regularidad. De hecho, los fumadores que también beben alcohol con regularidad tienen 30 veces más probabilidades de padecer cáncer de cavidad oral.
Si el cáncer de mandíbula se desarrolló inicialmente en la zona de la garganta, como las amígdalas o la base de la lengua, los virus del papiloma humano (VPH) podrían ser los responsables.
Existen pruebas que sugieren que unos hábitos de cepillado inadecuados y la pérdida de dientes podrían contribuir al riesgo de cáncer oral. Las personas afectadas por periodontitis también parecen tener un riesgo elevado.
El riesgo de desarrollar cáncer de mandíbula suele ser mayor en las personas mayores que en las jóvenes.
Pronóstico
Por desgracia, no se dispone de cifras precisas sobre la esperanza de vida y la tasa de supervivencia del cáncer de mandíbula. En el caso del cáncer de cavidad oral en general, la detección precoz mejora considerablemente las posibilidades de recuperación del paciente. Cuando se detecta precozmente, las tasas de recuperación oscilan entre el 80 y el 90 por ciento. Por desgracia, el 70 por ciento de los casos de cáncer oral sólo se descubren en una fase avanzada, lo que empeora significativamente el pronóstico.
Detección temprana de cáncer oral | Campus Virtual ACPO
Acudir a un dentista especializado como un cirujano maxilofacial en Madrid, tanto si detectas alguno de los síntomas o para los chequeos anuales que se recomiendan, permite un diagnóstico temprano y preciso. No olvides que una buena higiene dental es el camino para una mejor salud bucal.