La maloclusión dental es una condición odontológica común en la cual los dientes superiores e inferiores no encajan correctamente al morder. Se estima que más de la mitad de las personas en el mundo presentan algún grado de maloclusión. En términos sencillos, significa que existe una “mala mordida” o desalineación dental.
En una oclusión normal, las arcadas dentarias se alinean como un engranaje perfecto; sin embargo, en la maloclusión este ajuste falla, provocando una mordida defectuosa. Esta alteración puede afectar tanto la funcionalidad de la boca (masticación, habla, deglución) como la estética dental y facial, e incluso repercutir en la salud de la articulación temporomandibular (ATM).
Existen diversos tipos de maloclusión, y la odontología clasifica estas anomalías principalmente en función de cómo encajan los dientes y los maxilares. Comprender la clasificación clínica es fundamental, ya que cada tipo de maloclusión puede tener implicaciones y tratamientos diferentes.
Clasificación de Angle: Relaciones Anteroposteriores o Sagitales
Este sistema, introducido por Edward H. Angle, se basa en la posición relativa del primer molar superior respecto al primer molar inferior.

Clase I (Oclusión Normal o Neutroclusión)
Existe una correcta relación molar. El primer molar superior encaja adecuadamente con el primero inferior, como debería ser en una mordida ideal. En la oclusión Clase l, la cúspide mesiobucal del primer molar superior ocluye con el surco bucal del primer molar inferior.
En principio, Clase I indica que el engranaje molar es normal; sin embargo, puede haber desalineaciones menores de otros dientes (maloclusión de Clase I) aunque la mordida molar sea correcta. Es el caso, por ejemplo, de dientes apiñados o girados pero con bases óseas bien relacionadas. La oclusión Clase I puede ser dividida adicionalmente en oclusión normal y maloclusión.

Clase II (Distoclusión o Retrognatismo)
El primer molar superior está adelantado respecto al inferior; en otras palabras, la mandíbula (maxilar inferior) se encuentra en una posición retrasada en relación con el maxilar superior. En la clase II de Angle, el molar inferior se encuentra situado distalmente respecto de la relación molar normal. Visualmente, suele apreciarse un perfil con mentón retraído y a veces los incisivos superiores sobresalen (lo que coloquialmente se llama “dientes salidos”).
Esta maloclusión puede subdividirse en II división 1 y 2 según la posición de los incisivos, pero en general implica una sobremordida horizontal aumentada (los dientes superiores muy por delante de los inferiores). La oclusión Clase II es cuando la cúspide mesiobucal del primer molar superior ocluye anterior al surco bucal del primer molar inferior. Los problemas de clase II pueden deberse a un crecimiento insuficiente de la mandíbula, un crecimiento excesivo del maxilar superior o una combinación de ambos.
En muchos casos, los problemas de clase II se heredan genéticamente y pueden verse agravados por factores ambientales como la succión de los dedos. En adultos, esta maloclusión, cuando es esquelética, requiere de un tratamiento de ortodoncia combinado con cirugía ortognática.
Subdivisiones de la Clase II
- Clase II División 1: Los incisivos superiores están protruidos, con overjet aumentado, es decir hacia delante.
- Clase II División 2: Los incisivos centrales superiores están inclinados lingualmente y los incisivos laterales están labialmente inclinados. No obstante, el alineamiento de la zona incisiva de la arcada maxilar puede variar considerablemente, y no es infrecuente encontrar una inclinación a vestibular de los incisivos laterales superiores junto a la típica inclinación hacia palatino de los centrales.

Clase III (Mesioclusión o Prognatismo)
Aquí la situación es la opuesta: el primer molar inferior está adelantado respecto al superior. La mandíbula se encuentra protrusiva (hacia adelante) en relación al maxilar superior. En la clase III de Angle el molar inferior se encuentra situado mesialmente respecto de la relación molar normal.
Esto da lugar a un perfil facial con mentón prominente y a la característica mordida invertida anterior: al morder, los incisivos inferiores quedan por delante de los superiores. La maloclusión Clase III es menos común que la II y suele asociarse a factores esqueléticos hereditarios. Los problemas de clase III generalmente se deben a un crecimiento excesivo en la mandíbula inferior, una falta de crecimiento del maxilar superior, o una combinación de ambos.
Al igual que la clase II, para corregir esta maloclusión cuando es esquelética, el tratamiento indicado es la ortodoncia combinada con cirugía ortognática. La articulación dentaria a nivel del área de los incisivos está habitualmente invertida.

Otros Tipos de Maloclusión
Además de la clasificación de Angle, existen otras formas de maloclusión que se describen a continuación:
- Mordida abierta: Los dientes superiores e inferiores no llegan a tocarse al cerrar la boca en la parte anterior.
- Sobremordida (overbite) aumentada o mordida profunda: Los incisivos superiores cubren en exceso a los inferiores al morder.
- Mordida borde a borde: Los incisivos superiores e inferiores contactan directamente por sus bordes.
- Mordida cruzada (crossbite): Uno o varios dientes superiores ocluyen por dentro de los inferiores.
- Mordida en tijera: Un diente o sector superior muerde totalmente por fuera de la arcada inferior, sin contacto.
Etiología de la Maloclusión
La maloclusión suele ser el resultado de una combinación de factores genéticos y ambientales. Entender su etiología ayuda no solo a su tratamiento sino también a la prevención en edades tempranas.
- Factor genético y hereditario: La forma y tamaño de los maxilares y de los dientes están influenciados por la herencia familiar.
- Desproporción entre el tamaño de dientes y maxilares: Mandíbulas pequeñas con dientes normales o grandes resultan en dientes montonados; por el contrario, maxilares grandes con dientes pequeños pueden generar espacios o diastemas.
- Hábitos orales infantiles prolongados: Succión digital, uso prolongado del chupete o biberón, deglución atípica e interposición lingual.
- Respiración oral crónica: Niños que respiran habitualmente por la boca tienden a mantener la boca abierta.
- Pérdida prematura de dientes temporales (de leche) por caries o trauma: Si un diente de leche se pierde mucho antes de tiempo y no se mantiene el espacio, los dientes adyacentes pueden moverse e invadir ese espacio.
- Desarrollo inadecuado por alteraciones funcionales: Problemas musculares o neurológicos que afecten la musculatura orofacial pueden influir en la posición de los maxilares.
Consecuencias de la Maloclusión
Una maloclusión no es solo una cuestión de “dientes torcidos”; sus efectos pueden abarcar desde dificultades prácticas en la vida diaria hasta implicaciones emocionales.
- Dificultad para masticar correctamente: Cuando la mordida no encaja bien, la eficiencia masticatoria disminuye.
- Problemas en el habla (fonación): La posición de los dientes influye en la articulación de sonidos.
- Desgaste y daño dental desigual: Si los dientes contactan de forma anómala, algunas piezas soportan cargas excesivas.
- Trastornos de la articulación temporomandibular (ATM): Una mala alineación de la mordida puede predisponer a disfunciones de la ATM.
- Dificultad para mantener una buena higiene oral: Dientes apiñados o montados unos sobre otros crean áreas de cepillado complicado.
- Sonrisa y estética dental alteradas: Una dentadura bien alineada suele considerarse atractiva.
- Desproporciones faciales: Cuando la maloclusión tiene un componente esquelético (maxilar o mandíbula discrepantes), puede influir en la armonía facial.
- Autoestima y confianza: Las maloclusiones moderadas a severas pueden tener un impacto negativo en la autoestima, especialmente en adolescentes.
Diagnóstico de la Maloclusión
El diagnóstico de una maloclusión comienza con una evaluación clínica y se apoya en diversas herramientas de diagnóstico por imagen y de registro. Identificar correctamente el tipo y la gravedad de la maloclusión es fundamental para planificar un tratamiento adecuado o tomar medidas interceptivas tempranas.
- Examen clínico odontológico: El dentista general o el ortodoncista realizará una inspección visual de la alineación dental.
Tratamientos para las Maloclusiones
El tratamiento de las maloclusiones varía dependiendo del tipo y severidad de la maloclusión:
- Clase I: Generalmente, los tratamientos se centran en corregir la alineación dental mediante brackets, alineadores transparentes o técnicas de ortodoncia interceptiva en casos de niños.
- Clase II: El tratamiento se orienta a reducir la sobremordida y alinear correctamente los dientes. El enfoque terapéutico incluye la corrección de la inclinación de los incisivos superiores, para mejorar tanto la estética como la funcionalidad de la mordida.
- Clase III: El tratamiento puede requerir el uso de dispositivos de ortodoncia combinados con técnicas ortopédicas en niños para frenar el crecimiento mandibular y promover el desarrollo maxilar.
Edward H. Angle: El Padre de la Ortodoncia Moderna
Edward Hartley Angle nació en Herrick, Pennsylvania, el 1 de junio de 1855. En 1886 fue nombrado profesor de Ortodoncia del College of Dentistry de la Universidad de Minnesota. En 1899, creó la “Angle’s School of Orthodontia”, la primera escuela de la especialidad establecida en el mundo.
La búsqueda para la perfecta fijación para el aparato ortodóncico le condujo a cuatro inventos: el arco de expansión E (1900), el aparato Pin-and-tube (1912), el puente de Ribbon (1915) y el puente Edgewise (1928). Los días de Angle terminaron al servicio de una especialidad, la Ortodoncia, sin cuya dedicación hubiera sufrido un considerable retraso científico.
Las Seis Llaves de la Oclusión Normal de Andrews
Este artículo, coloquialmente conocido como “las seis llaves de la oclusión de Andrews” fue publicado en Septiembre de 1972 en la Revista Americana de Ortodoncia (AJO-DO) y sirve de base para establecer los criterios de la oclusión normal.
- Llave 1: Relación molar correcta
- Llave 2: Angulación de la corona (Tip mesiodistal)
- Llave 3: Inclinación coronal (Torque labiolingual o bucolingual)
- Llave 4: No rotaciones
- Llave 5: Puntos de contacto ajustados
- Llave 6: Plano oclusal nivelado
La ausencia de una o más de las seis resulta proporcionalmente en una oclusión menos normal. Es posible, por supuesto, observar y encontrar modelos que tengan deficiencias, como necesidad de fundas, contactos inadecuados, pero son problemas dentales, no ortodóncicos.

La clasificación de Angle es una herramienta fundamental en la ortodoncia para el diagnóstico y tratamiento de las maloclusiones dentales. Su comprensión es esencial para los profesionales de la odontología y para los pacientes que buscan mejorar su salud bucal y estética dental.
Clasificación de las maloclusiones
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