La dentición es uno de los hitos más importantes en el desarrollo del bebé. Aunque es un proceso natural, muchos padres se preocupan al observar ciertos comportamientos o síntomas que coinciden con esta etapa. La salida de los dientes en los bebés, también conocida como erupción dental, no ocurre de la noche a la mañana. Se trata de un proceso paulatino que puede empezar incluso antes de que los padres lo noten.
En este artículo, exploraremos a fondo la relación entre la fiebre y la dentición, los síntomas comunes que acompañan a este proceso y cómo aliviar las molestias de tu bebé.
💥🦷 Primeros DIENTES DEL BEBÉ: 5 COSAS que deberías saber + cómo aliviar el dolor
¿Cuándo Empiezan a Salir los Dientes?
En la mayoría de los casos, los primeros dientes aparecen entre los 4 y 7 meses de edad, aunque algunos bebés pueden comenzar tan pronto como a los 2-3 meses o tan tarde como después del año. Por lo general, los primeros dientes en salir son los incisivos centrales inferiores, seguidos por los superiores. Sin embargo, esta cronología puede variar.
El momento en que aparecen los primeros dientes de un bebé es muy individual. Por término medio, el primer diente aparece entre el sexto y el octavo mes. Sin embargo, puede ocurrir que los primeros signos de la dentición aparezcan ya a los tres meses. Los padres no deben preocuparse si el primer diente de su bebé tarda un poco más en aparecer. No obstante, la mayoría de los bebés tienen al menos un diente en la boca cuando cumplen un año.
Lo más emocionante es que el bebé no desarrolla sus primeros dientes después de nacer. Entre la sexta y la octava semana de gestación -es decir, bastante al principio del embarazo- ya se están desarrollando los centros germinales de todos los dientes. Al nacer, las coronas de los dientes de leche están completamente formadas, pero aún ocultas en la mandíbula. La corona es la parte del diente que queda visible tras la erupción.
El momento de la erupción de los primeros dientes y la duración de la dentición son muy particulares, pero no lo es tanto el orden en que salen los dientes. La erupción de los dientes suele seguir un patrón bastante estandarizado: los primeros dientes del bebé son los incisivos centrales inferiores, seguidos de los incisivos centrales superiores, le siguen los incisivos laterales.
Como regla general, al bebé le sale un diente nuevo cada mes después de la erupción del primero. El tiempo que tarda en salir cada diente puede variar considerablemente. Las molestias de la dentición suelen empezar cuatro días antes de la erupción y pueden continuar durante tres días después. Incluyendo el día de la erupción, hay ocho días en los que el bebé puede sufrir molestias de dentición. Esta es la conclusión de un estudio de la Academia Americana de Pediatría.
El desarrollo de los dientes permanentes comienza cuando tu bebé aún gatea. Seguramente te preguntarás cómo reconocer la dentición.
Síntomas Comunes de la Dentición
Antes de ver un diente asomar por la encía, pueden aparecer signos que indiquen el inicio de la dentición. Entre los síntomas de salida de dientes más comunes están la irritabilidad, el deseo de morderlo todo, el exceso de saliva y el llanto sin causa aparente. Las encías de un bebé durante la dentición pueden cambiar de aspecto. Por lo general, se observan más inflamadas, con un color rosado más intenso e incluso enrojecidas.
Mientras que los padres aún se sienten inseguros respecto a su primer bebé y los dientes, a los padres experimentados les resulta fácil reconocer los signos típicos de la dentición en su bebé. De nuevo, cada bebé es diferente. No todos los síntomas de la dentición se dan necesariamente en tu bebé.
A menudo se puede saber cuándo le están saliendo los dientes a un bebé por su comportamiento:
- Suele estar más pegajoso y quejica de lo habitual.
- Llora más que en meses anteriores y necesita más atención.
- La mayoría de los bebés duermen con más agitación durante la dentición porque tienen menos distracciones por la noche y son más conscientes del dolor. Sin embargo, también puede ocurrir que un bebé duerma mucho cuando le están saliendo los dientes.
- Debido al dolor, es posible que el bebé no beba mucho cuando le están saliendo los dientes.
Sin embargo, también hay algunos síntomas físicos que pueden aparecer cuando a tu bebé le están saliendo los dientes:
- La saliva fluye libremente y a menudo corre por las comisuras de los labios, lo que puede hacer que la boca esté seca y dolorida. La ropa también suele empaparse.
- Como la boca recibe más sangre, los bebés suelen tener las mejillas rojas y calientes durante la dentición, sobre todo en el lado por el que sale el diente nuevo.
- Las encías pican, arden y se tensan. A menudo están enrojecidas e hinchadas.
- Para aliviar los síntomas, los bebés se meten en la boca todo tipo de objetos que tienen a mano para masticarlos durante la dentición.
En algunos casos, puede parecer que la encía está magullada o tiene una pequeña mancha azulada, lo que indica la presencia de un hematoma por la presión del diente que empuja hacia fuera.
Identificar los síntomas dientes bebé ayuda a distinguir la dentición de otras molestias o enfermedades. El dolor por la presión del diente en la encía suele generar irritabilidad. Los bebés pueden llorar más de lo habitual, mostrarse intranquilos y rechazar el consuelo. El llanto puede ser repentino y sin causa aparente.
Uno de los síntomas más claros cuando salen los dientes a los bebés es la salivación excesiva. El aumento de flujo salival es una reacción del cuerpo ante el crecimiento dental. Morder alivia la presión en las encías, por eso es común que los bebés busquen objetos que puedan llevarse a la boca. Es una forma de automasaje que les ayuda a sobrellevar el malestar.
Además de los síntomas clásicos, existen otros que pueden presentarse en algunos bebés. Una subida leve de temperatura corporal (hasta 37,5 °C) puede coincidir con la salida de un diente. Sin embargo, los expertos no consideran que la fiebre sea un síntoma directo de la dentición. Las mejillas enrojecidas también son habituales, sobre todo cuando la salida del diente está muy próxima. La incomodidad nocturna es frecuente. Muchos bebés que duermen bien comienzan a despertarse varias veces durante la noche.
Además, algunos bebés pueden rechazar el pecho o el biberón debido al dolor en la encía al succionar. En otros casos, prefieren alimentos fríos o blandos. Algunos padres también reportan diarrea ligera durante esta etapa. Aunque no hay evidencia científica directa que relacione la diarrea con los dientes, puede estar provocada por el exceso de saliva que se traga. Este es uno de los síntomas cuando salen los dientes a los bebés que más dudas genera.
La erupción dental suele ser sintomática. La lista de síntomas relacionados con la erupción primaria es bastante extensa:
- Dermatitis del pañal
- Diarrea o reblandecimiento de las heces
- Dolor
- Elevación de la temperatura corporal
- Exantema facial
- Introducción de los dedos o los puños en la boca
- Irritabilidad
- Inflamación gingival (enrojecimiento o engrosamiento de las encías)
- Llanto
- Rechazo del alimento
- Salivación aumentada
- Trastorno del sueño
Sin embargo, cada vez hay más dudas sobre qué puede relacionarse directamente con la salida de los «dientes de leche» y qué no. Todos parecen estar de acuerdo en que la irritabilidad, la inflamación gingival y el llanto son los síntomas más relacionados con la erupción de la dentición primaria.
En cambio, existen controversias acerca de si la fiebre o la diarrea guardan una relación directa con la salida de los dientes o bien se deben a otro motivo, por lo que la coincidencia en el tiempo es algo totalmente casual.
En algunos niños, la pieza dental produce un pequeño hematoma en la encía poco antes de salir: no hay que alarmarse, ya que el diente de leche terminará saliendo sin problemas.
En algunos niños puede dar algo de febrícula y de forma puntual. Pero si hay fiebre >38ºC o el niño está decaído, presenta vómitos, diarreas, etc, deben acudir a su pediatra para descartar un proceso infeccioso.
Hay que tener en cuenta que la erupción dentaria ocurre en niño menores de 3 años, casi de forma continuada desde que erupciona el primer diente, coincidiendo con una época de su vida en que van a tener infinidad de procesos infeccioso, la mayoría víricos, que producen fiebre.
Fiebre y Dentición: ¿Mito o Realidad?
Existe la creencia popular de que cuando salen los dientes al niño le da fiebre. ¡Pero esto es falso! Es cierto que la erupción dental puede producir febrícula (hasta 37,5ºC), pero no fiebre alta. Otras molestias generales como irritabilidad, babeo, menos ganas de comer, diarrea o dermatitis del pañal tampoco hay certeza de que se puedan achacar a los dientes.
Vamos a romper uno de los grandes mitos de la pediatría: LA SALIDA DE LOS DIENTES NO PRODUCE FIEBRE. De hecho, si un lactante presenta fiebre mantenida superior a 38ºC no debemos achacarlo a los dientes sin más y debemos buscar una causa que justifique esa subida de temperatura.
Mientras que hay especialistas que vinculan claramente la irritabilidad con la inflamación de las encías, otros apuestan porque la elevación de la temperatura se debe a alguna infección sobrevenida por el mal hábito del bebé de llevárselo todo a la boca. Si bien es cierto que la erupción de los dientes puede subir la temperatura corporal, esta no debería superar los 38ºC. Por tanto, la fiebre por dentición no existe como tal y, en el caso de aparecer, solo subiría unas pocas décimas (febrícula). Lo que sí es habitual es que los padres, sobre todo los primerizos, se asusten o preocupen.
Cuando se produce la salida de los dientes, la encía se encuentra inflamada, algo más roja y caliente. Debes vigilar que la temperatura no llegue a más de 37,5ªC axilar o más de 38ºC si la toma de temperatura es rectal, siendo entonces fiebre.
La Academia Americana de Pediatría afirma lo siguiente: “Cuando le están saliendo los dientes a su bebé puede presentarse un pequeño aumento de la temperatura corporal. Pero si la temperatura llega a los 38 grados o más, probablemente no es debido a la dentición. Si su bebé tiene síntomas, tales como fiebre, vómitos, o diarrea, y coincide que le están saliendo los dientes, consulte con su pediatra porque no se tratará de la dentición, sino de una enfermedad que previsiblemente requiera de tratamiento”.
Un estudio realizado en Brasil afirma que aunque la temperatura del bebe aumenta ligeramente el día en el que sale el diente, la fiebre no se considera un síntoma de la salida de la dentición. Sin embargo, una mayor salivación o babeo y una mayor irritabilidad si que pueden ser síntomas de la erupción de los mismos.
Si el niño presenta una temperatura superior a 38ºC es un signo de enfermedad que no tiene nada que ver con la salida de los dientes, por lo que sería muy conveniente realizar un diagnostico para poner un tratamiento adecuado.
En general, la erupción de los dientes temporales comienza en un periodo en el que también están ocurriendo otros cambios en el sistema inmune, el crecimiento y el desarrollo. Esto predispone a un bebé a una variedad de infecciones: infecciones del tracto respiratorio, del tracto urinario, del oído medio… que pueden atribuirse por error a la erupción dental. Pero generalmente, los variables síntomas producidos por la erupción dental en bebés son temporales y nunca graves.
De hecho, no hay ningún síntoma específico o conjunto de síntomas que pueda predecir con fiabilidad la salida de un diente. Además, los síntomas que podrían atribuirse a la dentición no son graves, y la presencia de fiebre (38,5 °C) u otros síntomas clínicamente importantes es muy poco probable que sea causada por la dentición. En estos casos, se recomienda acudir al médico para descartar otras posibles causas.
Durante mucho tiempo se pensó que la fiebre y la diarrea formaban parte de los síntomas de la dentición. Hoy se supone que la dentición debilita el sistema inmunitario del bebé hasta tal punto que es más susceptible a las infecciones con fiebre y diarrea.
Aunque la dentición puede provocar un aumento de la temperatura corporal de 38 grados, si la fiebre de tu bebé o niño pequeño supera los 39 grados, lo más probable es que no esté relacionada con la dentición y deba ser revisada por un pediatra. El sudor frío durante la dentición también es un indicio de fiebre y de una infección.

¿Cómo Aliviar las Molestias de la Dentición?
Existen diferentes maneras de ayudar al bebé a sobrellevar los síntomas de salida de dientes:
- Mordedores refrigerados: Los mordedores refrigerados (no congelados) son una excelente opción. Están diseñados para enfriar las encías y aliviar el dolor. Es importante elegir mordedores homologados, sin piezas pequeñas que puedan desprenderse.
- Masaje en las encías: Masajear o frotar suavemente las encías del bebé con las manos limpias puede proporcionar alivio.
- Alimentos fríos: Dar al bebé algún alimento frío para calmar las molestias, siempre y cuando controle el reflejo de la deglución.
- Bálsamos para encías: Existen bálsamos para encías de bebé que ayudan a calmar la molestia (Vitis Bálsamo Bebe, bálsamo para encías de Mama Natura). Tenga en cuenta que no puede abusar de ellos.
- Medicamentos: A nivel farmacológico el uso conservador de paracetamol e ibuprofeno puede ayudar a aliviar las molestias causadas por la dentición gracias a sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias. Si se muestra muy irritable y tiene más de 6 meses, puede darle paracetamol en gotas (Apiretal), siempre y cuando el pediatra u odontopediatra se lo recomiende.
- Mantener la higiene: Si su bebé presenta mucho babeo, limpie frecuentemente la baba de su cara para evitar que se irrite la piel.
También, frotando delicadamente la encía con un bálsamo calmante como el VITIS Baby utilizando la yema del dedo limpia o un dedal de silicona y, en los casos más molestos, administrando algún analgésico en forma de jarabe, y acudiendo al odontopediatra, para asegurar que los dientes se están desarrollando con normalidad y que no hay problemas asociados, será siempre una buena manera de actuar.
Además, darles un chupete o un mordedor para bebés que previamente se haya enfriado en la nevera también puede ayudar. Es importante no olvidar que el bebé, aunque esté creciendo sano y fuerte, es muy delicado.
La revisión de estudios fiables sobre la erupción dental en los bebés concluyen que lo que realmente calma las molestias es la presión ejercida sobre la encía que hace el propio bebé al morder. Por lo tanto, fuera bulos y remedios milagrosos que no sólo no sirven de nada sino que pueden acarrear desenlaces fatales.
No obstante, si el niño está molesto y le impide dormir correctamente, se puede administrar de manera puntual un analgésico a las dosis habituales (paracetamol o ibuprofeno) en forma de jarabe (vía oral). En ningún caso se debe aplicar sobre las encías.
Durante el día, se pueden facilitar mordedores o el chupete, y si están fríos (ponedlos en la nevera), mucho mejor. Se puede dejar que muerdan otras cosas, pero que sean objetos seguros. Nunca debemos dejar que muerdan objetos que se puedan fragmentar, como por ejemplo una zanahoria cruda (por el riesgo de atragantamiento).
Si quieres mimar a tu bebé durante la dentición y proporcionarle una agradable contrapresión al diente en erupción, puedes darle un masaje en las encías. Para ello, lávate bien las manos y masajea suavemente las encías con los dedos. También puedes aplicar un poco de té frío de manzanilla o salvia sobre las encías y masajear suavemente. En las farmacias venden geles dentales especiales con efecto analgésico y antiinflamatorio que puedes aplicar en la zona afectada. Estos geles están diseñados para reducir temporalmente el picor y el dolor. Estos geles suelen contener ingredientes herbales como manzanilla, salvia, clavo o aceite de menta. Si el dolor es muy intenso, también puede utilizarse un gel para la dentición con efecto anestésico local.
Como el bebé babea mucho cuando le están saliendo los dientes, a menudo se le empapa la ropa del cuello y el pecho. Para evitarlo, puedes utilizar un pañuelo absorbente o un babero impermeable para no tener que estar cambiando continuamente al bebé y evitar que se resfríe. Puedes utilizar un pañuelo para limpiar rápidamente la boca de tu bebé o dejar que lo mastique.
Los pequeños terrícolas están pasando por muchas cosas y dependen de la ayuda de sus cariñosos padres. Consuela a tu bebé cuando llore, tómalo en brazos, acurrúcalo y dale seguridad. Esto puede ser temporalmente agotador, pero es sólo una fase que pasará. Si el dolor es especialmente intenso y tu bebé no puede pegar ojo, los analgésicos pueden aliviarle. Sin embargo, sólo deben utilizarse en fases de erupción dental aguda y no todo el tiempo.
Si quieres ayudar a tu bebé con la dentición, un mordedor de alta calidad es la mejor opción. La contrapresión al morderlo alivia el dolor. Asegúrate de elegir un modelo sin sustancias, como bisfenol A (BPA), ftalatos o colorantes azoicos, para que tu bebé pueda masticarlo a gusto. Por cierto, a los bebés les resultan especialmente agradables los anillos de dentición fríos, ya que el frío alivia las encías inflamadas e irritadas. Importante: Enfríe los anillos de dentición únicamente en el frigorífico, nunca en el congelador. De lo contrario, se corre el riesgo de dañar las encías.
En principio, puedes darle a tu bebé un mordedor en cuanto pueda agarrarlo. A menudo, los bebés sólo desarrollan un interés real por esto cuando les empiezan a salir los dientes y buscan cosas que morder. Si tu bebé prefiere morder objetos blandos en lugar de duros, también puedes ofrecerle una franela fría y bien escurrida (y cambiarla varias veces al día).
El mordedor de Curaprox no sólo alivia el dolor de la dentición masajeando las encías sensibles. También introduce a su bebé a cepillarse los dientes de una manera lúdica con el mini cepillo de dientes de práctica y promueve las habilidades sensoriales y motoras con varias superficies emocionantes.
Consuela a tu bebé cuando llore, tómalo en brazos, acurrúcalo y dale seguridad. Esto puede ser temporalmente agotador, pero es sólo una fase que pasará.
¿Qué NO tenemos que usar?
Tratamientos tópicos en forma de geles para aplicar sobre las encías de estos bebés, que en España eran populares hace años y que aún se venden en otros países. Suelen contener un anestésico local, la benzocaína, que puede ser muy peligrosa en el bebé al producir una enfermedad llamada metahemoglobinemia. Estos geles están totalmente desaconsejados en el uso de bebés.
Collares de ámbar. No hay ninguna evidencia científica de que estos collares alivien nada y sí la hay de su peligrosidad: asfixia por atragantamiento o por estrangulaciones, como cualquier objeto colocado alrededor del cuello.
Otras falsas creencias son pulseras y anillos para los bebés durante la dentición. Son bulos y leyendas urbanas, sin ninguna evidencia científica, también desaconsejados.
¿Cuándo Consultar al Pediatra?
Aunque los síntomas de salida de dientes en bebés suelen ser normales, hay momentos en los que es mejor acudir al pediatra para descartar otras condiciones.
- Si la fiebre supera los 38°C.
- Si el bebé presenta vómitos o diarrea persistente.
- Si el bebé muestra signos de una infección.

Cronología de la Erupción Dental
La formada por 20 dientes (12 menos que la dentinción permanente o segunda dentición) aparece en torno a los 6 meses de vida y suele completarse entre los 2 y 3 años de edad.
La erupción de los «dientes de leche» suele empezar por los incisivos centrales inferiores y, después, seguir con los incisivos centrales superiores, los incisivos laterales superiores, los incisivos laterales inferiores, las primeras muelas de leche (primer molar), los caninos (colmillos) y, por último, las segundas muelas de leche (segundo molar).
Para la mayoría, en la clínica dental observamos que la erupción de la dentadura primaria sigue un patrón ordenado. Por lo tanto, el orden típico de salida de los dientes temporales es el siguiente:
- Incisivos centrales inferiores
- Incisivos centrales superiores
- Incisivos laterales superiores
- Incisivos laterales inferiores
- Primeros molares
- Caninos
- Segundos molares
Este orden de erupción es consistente en la mayoría de los bebés, pero es importante recordar que puede haber algunas variaciones.
Otros consejos
En algunos foros de padres se recomiendan alimentos duros como zanahorias, manzanas y cortezas de pan como ayuda para la dentición. Sin embargo, existe el riesgo de que se rompa un trozo y tu bebé se atragante y, en el peor de los casos, se ahogue con él. Además, estos alimentos contienen azúcar y pueden provocar caries si se mastican constantemente. Un mordedor es mucho más seguro.
¿Sabías que la caries es contagiosa? Si te metes la cuchara o el chupete primero en la boca y luego en la de tu bebé, corres el riesgo de transmitirle tus bacterias de la caries.
Algunas comadronas recomiendan dar a los bebés raíces de violeta para masticar porque tienen un efecto analgésico. En principio puede parecer una alternativa natural al mordedor, pero por desgracia no es higiénico. En las raíces pueden acumularse fácilmente bacterias y otros gérmenes. Además, la madera es mucho más difícil de limpiar que un mordedor.
Se dice que los collares de ámbar facilitan la dentición. Sin embargo, encierran bastantes peligros potenciales: los bebés pueden romperse las cadenas alrededor del cuello y posiblemente tragarse piedras sueltas o hacerse heridas en la boca. Pero también pueden estrangularse con la cadena y, en el peor de los casos, asfixiarse.
¡Hurra! Ya le ha salido el primer diente a tu bebé. ¿Y ahora qué? Ha llegado la hora de los cuidados dentales. Porque los pequeños dientes de leche son todavía relativamente blandos y especialmente sensibles. Como el esmalte de los dientes de leche es sólo la mitad de grueso que el de los dientes permanentes, las bacterias de la caries lo tienen especialmente fácil.
El primer diente plantea muchas preguntas: ¿Cuánto tiempo hay que cepillar los dientes del bebé? ¿Con qué? ¿Cuándo hay que empezar a usar dentífrico? ¿Qué dentífrico es adecuado para los bebés? ¿Y si no quieren cepillarse los dientes?
Una vez que a tu bebé le hayan salido los primeros dientes, también puedes planificar su primera visita al dentista. Depende de ti si lo haces inmediatamente después de que le salga el primer diente o más o menos cuando cumpla un año. Lo importante es que el dentista vea pronto los dientecitos para comprobar que todo está en orden.