Cuidados Odontológicos en el Embarazo: Una Guía Completa

La salud oral y el embarazo están estrechamente relacionados. Durante los meses de gestación, las mujeres experimentan cambios hormonales que pueden afectar a su salud bucodental. En esta guía, cubriremos todo lo que una mujer embarazada necesita saber, desde cómo el período de gestación afecta a la salud oral hasta cómo cuidar adecuadamente los dientes y encías durante este tiempo.

Cómo cuidar tu salud oral durante el embarazo

Importancia de la Salud Oral Durante el Embarazo

Es bien sabido que durante el embarazo pueden producirse todo tipo de molestias. Por si no tuviéramos bastante con los altibajos emocionales, los antojos y el aumento de peso, el embarazo comporta una serie de cambios fisiológicos que pueden aumentar el riesgo de que aparezcan caries o problemas de encías. Diferentes estudios han demostrado que existe una conexión definitiva entre la mala salud bucal de las mujeres embarazadas y las posibles complicaciones con el parto.

¿A qué debes estar atenta durante el embarazo?

Aunque muchas no experimenten ningún cambio, otras si pueden sufrir de mayor sensibilidad y problemas dentales nuevos o ya existentes. Es menos conocido que el embarazo también puede afectar a la salud bucal y dental. Hasta el 80% de las embarazadas sufren problemas en las encías.

1. Problemas de encías

Durante el embarazo, muchas mujeres experimentan hinchazón o enrojecimiento de las encías debido a los cambios hormonales que ocurren durante el período de gestación. Los cambios hormonales que se producen durante el embarazo hacen que el tejido conjuntivo de todo el cuerpo se afloje para que el bebé tenga espacio para crecer. Este cambio también hace que las encías estén más sueltas para que las bacterias puedan penetrar con especial facilidad. Debido a esta mayor sensibilidad dental, la acumulación de bacterias a lo largo de la línea de las encías puede irritarlas y provocar inflamación o sangrado.

2. Xerostomía fisiológica

¿Sabías que la mujer embarazada necesita beber mucha más agua durante la gestación? Durante el embarazo, el pH de la saliva disminuye, haciéndola más ácida. Sequedad bucal, cambios en la composición salival y la aparición de náuseas y vómitos.

3. Gingivitis

Según el Consejo de Dentistas, estamos ante la afección más común entre embarazadas, que se presenta en un 60-75% entre el tercer y octavo trimestre de embarazo. Por eso incluso tiene un nombre: Gingivitis del embarazo. Presencia de inflamación y enrojecimiento de las encías que favorece el sangrado. Afecta a un 60-75% de las embarazadas. Las encías se inflaman con especial facilidad, ya que el tejido está hinchado debido a los cambios hormonales y no está tan cerca del diente como de costumbre. Esto significa que las bacterias de la placa pueden penetrar fácilmente en las encías, multiplicarse y causar inflamación. El primer signo típico de la gingivitis es el sangrado de las encías. La gravedad de los síntomas varía de una mujer a otra: algunas mujeres sólo experimentan un ligero sangrado de las encías en dientes individuales, mientras que otras pueden experimentar un sangrado abundante en todos los dientes aunque los toquen ligeramente. La mejor forma de tratar la gingivitis es cepillarse bien los dientes, aunque sangren.

La causa de la gingivitis del embarazo es un aumento de la progesterona, que es la hormona sexual que segrega el ovario y que tiene la función de preparar el útero para la recepción del huevo fecundado. Estos cambios hormonales favorecen el crecimiento de algunas bacterias que provocan la gingivitis y pueden hacer que el tejido gingival esté más sensible.

4. Movilidad en los dientes

Este tipo está ligado al nivel de enfermedad gingival de las encías y también a las alteraciones de minerales en el tejido óseo que las soporta. Es importante destacar que esta condición es indolora, desaparece por sí sola después del parto y generalmente no se extiende al hueso. Pero, en caso de que se localice en una zona expuesta a la masticación, puede presentar complicaciones.

5. Caries

Las caries son zonas de la superficie del diente dañadas, que se convierten en pequeñas agujeros o aberturas. Durante el embarazo, existe un mayor riego de caries debido a los cambios hormonales de los que hemos hablado, cambios en la composición de la saliva, y los ácidos que se producen cuando hay reflujos gástricos. La caries se produce cuando las bacterias de la placa metabolizan el azúcar en ácido y éste ataca el esmalte dental. Como la función protectora de la saliva se reduce debido al valor más bajo del pH y las mujeres embarazadas son más susceptibles a la placa dental, el riesgo de caries es mayor de lo habitual durante el embarazo.

Además, las embarazadas suelen tener antojos de alimentos dulces o ácidos. Si sufres caries, también puede ser perjudicial para tu hijo. Esto se debe a que la caries es contagiosa. Las bacterias de la caries, que se transmiten después del nacimiento al besar o lamer cucharas o chupetes, ya pueden infectar los pequeños dientes de leche.

6. Perimolisis

La perimolisis es la erosión ácida que se produce en los dientes, producidos por los vómitos. Estos ácidos estomacales tienen un PH muy bajo que pueden producir, en el caso de ser constantes, una erosión del esmalte, dejando al descubierto la dentina, que es la segunda “capa” que recubre el diente. Los vómitos frecuentes, que se dan en muchas mujeres, sobre todo en los primeros meses de embarazo, también pueden dañar el esmalte dental. Si los dientes entran en contacto frecuente con el ácido del estómago, pueden resultar dañados. Por un lado, esto aumenta el riesgo de caries y, por otro, los dientes pueden volverse repentinamente sensibles al dolor.

Si el esmalte está dañado, los nervios de la capa subyacente, la dentina, pueden quedar expuestos. Esto puede provocar un dolor de muelas punzante, sobre todo al contacto con alimentos dulces, ácidos, fríos o calientes.

Tratamientos Dentales Durante el Embarazo

Los tratamientos dentales, mejor en el segundo trimestre. Los dentistas suelen desaconsejar los tratamientos dentales en el primer y tercer trimestre porque pueden alterar la formación de los órganos del bebé en el primer trimestre y el estrés puede provocar un parto prematuro en el tercero. Por eso, los tratamientos dentales necesarios suelen realizarse en el segundo trimestre. Sin embargo, esto sólo se aplica a los tratamientos menores o de necesidad aguda. Los tratamientos invasivos complejos suelen posponerse hasta después del parto, si es posible.

Si no es urgente, siempre es mejor esperar a que ya haya nacido el bebé. Pero si existe dolor, infección o es una situación de urgencia mejor actuar, ya que no hacerlo puede aumentar los riesgos. Eso sí, nada de tratamientos estéticos, solo los que estén justificados por indicación médica.

Anestesia local

Si es necesario un tratamiento dental durante el embarazo, no tiene por qué soportarlo con dolor. La anestesia local también es posible durante el embarazo. El dentista elegirá la anestesia más apropiada, con lo que no existe ningún riesgo. No hay pruebas de que la anestesia local pueda ser perjudicial para el niño.

Radiografías

Si el tratamiento lo requiere, se pueden realizar protegiendo previamente el abdomen de la paciente con un delantal y un collarín de plomo. En principio, y si es necesario, se pueden realizar radiografías bucales puesto que la dosis de radiación es mínima. Aunque la exposición a la radiación durante las radiografías dentales sea muy baja, las mujeres embarazadas no deben someterse a ellas. Esto es especialmente cierto durante los tres primeros meses.

Para colocarse un implante es necesario realizar una serie de procesos (radiografías, anestesias, etc…) que no son recomendables en los primeros meses del embarazo.

Profilaxis dentales

Las profilaxis dentales no solo se pueden hacer, sino que es recomendable hacerlas durante el embarazo. Para mantener los dientes lo más sanos posible durante el embarazo, no dudes en someterte a una profilaxis dental y a un examen odontológico. Durante una limpieza dental profesional, la placa y el sarro -y las bacterias que contienen- se eliminan cuidadosamente. Si experimenta dolor o sensibilidad dental después de la limpieza, no debe preocuparse. Estos síntomas suelen remitir rápidamente.

Medicamentos

Tomar medicamentos puede tener efectos negativos en el desarrollo del niño. Algunos antibióticos, por ejemplo, pueden decolorar los dientes. En determinadas circunstancias, los analgésicos pueden provocar daños renales u oclusión vascular en el corazón del feto.

También es importante: si vas a someterte a un tratamiento dental, tu dentista debe saber que estás embarazada para que pueda utilizar el enjuague adecuado durante el tratamiento: Los desinfectantes con clorhexidina son seguros durante el embarazo. Sin embargo, deben evitarse los enjuagues con yodo o neomicina.

Granuloma del embarazo

¿Qué es el granuloma del embarazo? Es una pequeña tumoración benigna que puede aparecer en la zona de las encías cuando la higiene buco-dental no es correcta. Muchas veces remite por si sola y no es necesario hacer nada. Si no, se puede extirpar con una sencilla intervención quirúrgica.

Cuidados Dentales Adecuados Durante el Embarazo

¿Cómo mantener unos buenos cuidados dentales durante el embarazo? Aquí te damos algunos consejos:

  • Cepillado: Utilice un cepillo dental suave y cepíllese los dientes 3 veces al día. Durante la gestación debes prestar una atención especial a esta tarea. La rutina correcta de cuidado dental durante el embarazo incluye sin duda el cepillado de los dientes: al menos dos veces al día con un cepillo de dientes suave y al menos una vez al día con un cepillo interdental. Lo ideal es hacerlo por la mañana, después del desayuno, y por la noche, antes de acostarse. Cepillarse los dientes por la noche es especialmente importante: las bacterias lo tienen aún más fácil por la noche porque la producción de saliva es menor. ¿Y cuál es exactamente la técnica correcta?
  • Hilo dental: Es imposible acceder a los estrechos espacios interdentales con un cepillo de dientes normal. Por eso son el caldo de cultivo ideal para las bacterias, y a menudo el punto de partida de la caries y la gingivitis. Importante: Si observa sangre en las encías después de utilizar el cepillo interdental por primera vez, no debe preocuparse. Ha descubierto una inflamación y ahora debe seguir limpiando sus espacios interdentales todos los días. Los cepillos interdentales Curaprox están disponibles en distintos tamaños. Lo mejor es que consulte a su dentista para saber cuál es el tamaño adecuado para usted. Para conseguir el mejor poder de limpieza posible, el tamaño debe ajustarse exactamente. Si el cepillo es demasiado pequeño, no limpiará correctamente.
  • Pasta dental con flúor: El flúor endurece el esmalte dental y protege contra la caries. Por tanto, debes utilizar una pasta dentífrica con flúor para el cuidado dental durante el embarazo. No recomendamos el uso regular de un colutorio desinfectante con flúor porque altera la flora bucal. Sin embargo, en caso de inflamación aguda de las encías, puede ser útil utilizar un colutorio antibacteriano con clorhexidina (por ejemplo, la gama de colutorios Perio plus de Curaprox). Circulan constantemente rumores de que el flúor es perjudicial. No deje que esto le inquiete. La cantidad de flúor utilizada en los productos de cuidado dental es totalmente inocua y extremadamente eficaz en la lucha contra la caries. ¿Qué pasta de dientes es especialmente buena para el embarazoň?
  • Cepillo dental suave: ¿Sabías que los cepillos suaves limpian los dientes mucho mejor y más a fondo que los duros? También son mucho más suaves con las encías, y esto es especialmente importante durante el embarazo. Después de todo, las encías están expuestas a muchos factores durante el embarazo. También recomendamos cepillarse los dientes con un cepillo suave después del embarazo. El cepillo dental CS 5460 de Curaprox es recomendado por dentistas de todo el mundo porque sus filamentos suaves son especialmente delicados con las encías y limpian en profundidad al mismo tiempo. El cabezal del cepillo tiene un total de 5460 filamentos superfinos, es decir, diez veces más que un cepillo convencional.
  • Náuseas matutinas: Ya sabes que el ácido del estómago es malo para los dientes. Si sufres náuseas matutinas, debes enjuagarte la boca con agua después de vomitar y esperar al menos media hora antes de cepillarte los dientes. De lo contrario, corres el riesgo de erosionar aún más el esmalte dental dañado. Lo mismo ocurre si has comido algo dulce o ácido.
  • Revisiones dentales: Pide cita con tu dentista para que te revise la boca al principio del embarazo o, mejor aún, mientras aún estás intentando concebir. Lo mejor es concertar la segunda cita en el segundo trimestre, ya que durante este periodo es posible realizar tratamientos.
  • Limpieza dental profesional: Para mantener los dientes sanos durante el embarazo, debes someterte a una limpieza dental profesional una o dos veces. Los profesionales dentales pueden utilizar equipos especializados para eliminar la placa y el sarro -la placa endurecida- con especial minuciosidad.
  • Antojos saludables: Los antojos de alimentos dulces, ácidos y salados son normales durante el embarazo, pero también aumentan el riesgo de caries. En lugar de picar o tomar bebidas dulces todo el día, deberías darte un capricho con un postre dulce o unos trocitos de chocolate una vez durante la comida principal. De esta forma, tus dientes sólo son atacados una vez y no constantemente. Si quieres hacer algo por tu salud dental, debes comer mucha fruta y verdura, preferiblemente cruda. Alternativas saludables a los antojos. El estado de ansiedad que produce el embarazo hace que ingiramos comida no del todo saludable. Hay alimentos que ayudan a evitar las náuseas.
  • Masticar chicle sin azúcar: A diferencia de los antojos de dulce, salado o ácido, mascar chicle sin azúcar no es perjudicial, sino útil. El chicle "Black is white" de Curaprox no sólo proporciona un delicioso sabor a lima y menta fresca en la boca, sino que también rellena las caries incipientes con hidroxiapatita y remineraliza el esmalte dental.

El Bebé No "Roba" el Calcio de Tus Dientes

Antes se decía: "Cada niño cuesta un diente". Se creía que los minerales necesarios para construir los dientes y huesos del bebé se tomarían de los dientes y huesos de la madre. Desde entonces, esta suposición ha quedado desmentida. Hoy sabemos que el bebé absorbe todos los nutrientes de los alimentos de la madre. Sin embargo, hay algo de verdad en esta afirmación. En un estudio, científicos alemanes y holandeses descubrieron que existe una correlación entre la salud dental de las madres y el número de hijos que han tenido. Las madres mayores de 50 años con tres hijos tienen de media cuatro dientes menos en la boca que las madres con sólo dos hijos.

La Guía Práctica “Salud Oral y Embarazo”

La Guía Práctica,”Salud Oral y Embarazo” que aquí se presenta, es una herramienta de suma utilidad para el odontólogo clínico. Se trata de una actualización de la primera edición de 2013. El abordaje de las principales condiciones fisiológicas y patológicas del área oral durante el embarazo aporta los conceptos básicos a tener en cuenta en el manejo de la paciente embarazada. La Guía Práctica recoge de manera atractiva los principales aspectos en relación a la prevención y cuidado de la salud oral, tanto de la embarazada como del recién nacido.

Sin pretender ser académica, realiza un amplio repaso de los actos clínicos adecuados, del consentimiento informado, de los aspectos relativos al diagnóstico y tratamiento de la embarazada. Finalmente, los anexos aportan una valiosa información, muy práctica para el dentista generalista, como las preguntas más frecuentes que se suele hacer la embarazada, autocuidados recomendados, qué modelo de historia clínica es adecuado o qué consejos clínicos deben proporcionarse a la mujer gestante.

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