Información Detallada sobre las Semillas del Diente de León (Taraxacum officinale)

El Taraxacum officinale, conocido comúnmente como diente de león, es una planta perenne comestible y medicinal, muy valorada por sus propiedades depurativas, su resistencia y su capacidad de adaptación. Sus hojas, flores y raíces se utilizan tanto en gastronomía como en medicina tradicional.

Diente de león (Taraxacum officinale) en flor.

Etimología y Descripción

Su terminología «Taraxacum» deriva del árabe ṭaraḵšaqūn que se aplica a las plantas de ese género. Y «officinale» del latín que significa de venta de herbarios. El Taraxacum officinale forma una roseta de hojas dentadas, alargadas y profundamente lobuladas. Su raíz es pivotante y profunda, rica en principios amargos.

La Semilla y su Dispersión

Uno de los elementos más hermosos del diente de león es su corona llena de semillas que, al soplar con suavidad, se dispersan hasta distancias realmente lejanas. Su fruto es un «aquenio» con una sola semilla que a veces se prolonga en un pico y frecuentemente se remata por un vilano de escamas o de pelos simples o ramificados que facilita su dispersión por el viento. De ahí la costumbre de pedir deseos al viento. ¿Quién no ha soplado alguna vez la bola de semillas del diente de león y las ha visto alejarse?

Semillas de diente de león listas para ser dispersadas por el viento.

El Misterio del Vilano

El vilano ayuda a ralentizar el descenso de la semilla, lo que favorece que los vientos la transporten más lejos, además de orientarla hacia el suelo según va cayendo. Sin embargo, hasta ahora no estaba claro por qué estos granos tienen un papus erizado en lugar de una membrana en forma de ala, que se sabe que mejora la elevación de las semillas en otras especies vegetales, como los arces.

Investigación Científica sobre la Dispersión

Investigadores de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido) han aclarado el misterio con la ayuda de la física, según el estudio que publican esta semana en la revista Nature. Su experimento consistió en construir un túnel de viento vertical para visualizar el efecto del flujo de aire sobre semillas de diente de león que se colocaron delante.

Así, usando fotografías de larga exposición e imágenes de alta velocidad para captar cada instante, descubrieron un anillo de fluido recirculante justo encima de la semilla y a una distancia fija del vilano. Esta burbuja de aire estable, llamada anillo de vórtice (o vórtice toroidal), se forma por el flujo que pasa a través de los radios de ese paraguas sin tela al que se parece el papus.

La hipótesis de los autores es que la geometría circular en forma de disco de este ‘paraguas’ y su porosidad son claves para la formación del anillo de vórtice.

Vórtice generado sobre la semilla del diente de león.

Y una cuestión que los autores del artículo quisieron plantearse es ¿cómo lo hacen? Es decir, quisieron encontrar qué tipo de estructuras y formas de trayectorias del aire a través de la semilla colaboran en su dispersión. Los resultados, además de muy bonitos visualmente, son impresionantes, porque la estructura que se observa es un vórtice separado del vilano. Y lo curioso e impresionante es que el vórtice esté separado y en una región estable.

Es algo bien sabido que los objetos sólidos al moverse en un medio fluido, como el aire, generan vórtices. Pero los conocidos hasta ahora eran de dos tipos principales: o bien el vórtice se «pegaba» al sólido, o bien se separaba del mismo en la parte de atrás, para perderse en flujos turbulentos.

Científicos descubren la física detrás del vuelo de las semillas de diente de león

En la continuación de sus experimentos, observaron que la formación de este vórtice circular no duraba a lo largo de todos los valores del número de Reynolds, si no que había un valor crítico para el mismo a partir del cual se pierde el vórtice.

Una de las cosas que no está clara es cómo puede afectar tanto al vórtice generado un objeto tan poco sólido. Pero estas semillas tienen un componente importante.

Reproducción Apomíctica

Debido a su genética tiene una reproducción de lo más peculiar. No necesita polen para producir más semillas. La misma planta genera semillas que son idénticas a la planta madre reproduciéndose mediante clonación. Por ello, soy una planta apomíctica. Peeero, siempre lleva alguna sorpresa y alguna semilla contiene una variación genética. Además de que alguna planta puede preferir el sexo y procrear otro ejemplar. Todo esto conlleva que a lo largo de los siglos, existan multitud de microespecies.

Usos Culinarios

Las hojas jóvenes se comen en ensaladas, salteados o sopas. Las flores pueden usarse en infusiones o postres. Las hojas del diente de león se cultivan en los huertos para las ensaladas. Sus rizomas carnosos sirven para producir inulina.

Las raíces crudas son muy amargas, pero se pueden cocer en dos cambios de agua con una pizca de bicarbonato. Con este fin recogemos la raíz pivotante en primavera u otoño. Es muy apreciada por los japoneses que la toman salteada en un poco de aceite con salsa de soja, o bien en buñuelos.

Las raíces de dos años se cosechan en otoño, se secan y tuestan para hacer un muy buen sustituto del café sin cafeína. Las hojas jóvenes se toman crudas en ensaladas y sándwiches y las más viejas escaldadas para eliminar su amargor o también salteadas, en sopas, guisos, jugos y como verdura cocida.

Los pétalos o lígulas se utilizan para hacer vino, licores y panqueques. Los botones florales antes de abrir se emplean en frituras, buñuelos, tempura y también pueden ser conservados en vinagre, usándolos como alcaparras. Las semillas se pueden comer tanto crudas como tostadas, pero siempre mejor molidas.

Valor Nutricional

Las hojas del diente de león son muy nutritivas. Contienen un 15% de proteínas, un 338% de la ingesta diaria recomendada de vitamina A y dos hojas recién cortadas aportan la cantidad diaria de vitamina C. Otros componentes son las vitaminas B1, B2, B3, B5, B6, B12, E, K, P y D, biotina, inositol, ácido omega-3, flavonoides (luteolósido y cosmosiósido), esteroles, taninos, látex, azúcares, esteroles y diversos aminoácidos como asparagina y glutamina.

Usos Medicinales

El diente de león es un tónico amargo que estimula la secreción de los órganos de la digestión. Se utiliza en caso de hipoacidez, cálculos biliares, falta de apetito y en trastornos digestivos en general. Además, ejerce una acción sobre el hígado y la vesícula biliar, con la que se dobla e incluso se cuadriplica la secreción de bilis.

Es especialmente eficaz y valioso como depurativo y diurético, ya que contiene altos niveles de sales de potasio. Su efecto diurético puede ser útil para bajar la presión arterial, aliviar la retención de líquidos en la fase premenstrual y el reuma.

También se ha recomendado en el tratamiento de cálculos del riñón, órgano que se ve favorecido no solamente por la actividad diurética, sino por un efecto depurativo más general, debido a un estímulo inespecífico de la función celular y del metabolismo en amplio, que podría deberse a los enzimas vegetales que esta planta contiene.

Los tallos floríferos recién cogidos, de los que se comen cada día unos 5 o 6, crudos, ayudan rápidamente contra la hepatitis crónica, reduciendo la inflamación del hígado e ictericia. Tiene propiedades anti-inflamatorias que pueden proporcionar beneficios a las personas con asma, resfriados y otras enfermedades inflamatorias. Funciona como prebiótico.

Externamente, el látex elimina verrugas, lunares, granos, callos, eccemas, llagas y alivia las picaduras de abejas, además de tener una acción antibacteriana.

El Diente de León en la Medicina China

La nutrición y la dietética de la medicina china atribuye al diente de león las siguientes cualidades y efectos:

  • Temperatura: frío
  • Sabor: amargo, dulce (las hojas tiernas)
  • Afinidad a los órganos: hígado, corazón, estómago
  • Efectos: enfría el Calor (del Hígado), desintoxica, es diurético, elimina la Humedad
  • Aclara, dispersa las retenciones e hinchazones

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