En las redes sociales, las tendencias evolucionan constantemente. Recientemente, se ha popularizado un curioso truco para aliviar la congestión nasal, que consiste en introducir dientes de ajo en los orificios nasales. A continuación, analizaremos este método, sus posibles beneficios y riesgos, así como otras alternativas naturales para combatir los mocos y la congestión.

El truco del ajo en la nariz: ¿funciona realmente?
El truco viral consiste en introducir un diente de ajo en cada orificio nasal durante unos quince minutos, con el objetivo de descongestionar la nariz y expulsar los mocos. Algunos usuarios afirman que funciona, pero ¿qué dice la ciencia al respecto?
Aunque se ha probado científicamente que el ajo tiene propiedades antivíricas y puede ayudar en la prevención y cura de algunos resfriados, estas ventajas no se asocian con la aplicación directa del alimento en la zona.
El doctor Neil Bhattacharyya, otorrinolaringólogo, explicó a la revista británica The Mirror que la mucosidad expulsada por las personas que han seguido esta moda no se debe a una descongestión, sino a una irritación producida por las fosas nasales debido al contacto con el ajo. De hecho, esto puede provocar consecuencias más peligrosas, como lesiones en las fosas nasales o dermatitis por contacto; por no hablar del riesgo de que algún diente de ajo se atasque en la nariz y haya que realizar una intervención para extraerlo.
Esto demuestra la importancia de consultar siempre con un especialista, sobre todo en temas que puedan afectar de una forma u otra nuestra salud.
El ajo como remedio natural: beneficios y cómo consumirlo
El ajo tiene propiedades antivirales y antibacteriales que pueden ayudar a mantenerte sano. Puede ayudar a combatir la tos, los resfriados y la sinusitis. El ajo fresco y crudo es el que aporta más beneficios a la salud, aunque la mayor parte de sus propiedades se conservan si lo picas o exprimes.
Toma 1 o 2 dientes de ajo al día como medida de prevención, y un diente de ajo, entre 3 y 4 veces al día, en caso de infección aguda. Si no te gusta su sabor, búscalo en cápsulas que aportan una dosis diaria de cuatro a ocho 8 mg de alicina, un componente clave en el ajo con poderosas propiedades antibacteriales.
Infusión de ajo
Si quieres combatir los efectos de las infecciones griposas, una buena alternativa puede ser preparar una infusión de ajo. Desmenuza 3 dientes de ajo en trocitos pequeños y ponlos a hervir con medio litro de agua durante 10 minutos.
Miel y ajo: un potente remedio
Aunque la miel y el ajo por sí solos son importantes refuerzos estacionales que hay que consumir con regularidad, tomarlos juntos es como aportar un chute extra de protección a tu sistema inmunitario. Para crear tu propia mezcla de miel y ajo en casa, solo tienes que añadir unos dientes de ajo ligeramente machacados y sin pelar a un tarro de miel, darle la vuelta para combinar bien los ingredientes y dejarlo reposar de una a dos semanas. Después, tómalo cuando lo necesites.
Ajo, miel y limón en ayunas
La combinación de la miel, el ajo y el limón en ayunas es buen ejemplo de ello. Ya de por sí, la miel y el ajo son dos alimentos saludables y con multitud de beneficios, y pueden serlo aún más si les añadimos otros elementos como limón, canela o pimienta. Favorece a la circulación sanguínea y reduce la presión arterial si se consume regularmente, gracias a los elementos afrutados del ajo, los nutrientes de la miel, y la vitamina C que favorece al corazón.
Primero, corta los dientes de ajo en trozos pequeños o pícalos. Luego, echa la miel en el frasco de vidrio y agrega los ajos picados al frasco. Seguidamente, coge medio limón, que puedes escurrir y/o separarle la cáscara de la pulpa. Añade la cáscara al frasco con la miel y los ajos. Deberás guardar el frasco bien tapado en un lugar sin luz durante tres días. Puedes tomar una cucharada o disolverla en agua tibia para beberla, ambas cosas siempre en ayunas. Hazlo durante 7 días y, después, deja reposar tu organismo otros 10 días.

Otros remedios caseros para combatir la rinitis alérgica y la congestión nasal
Además del ajo, existen otros remedios caseros que pueden ayudar a aliviar los síntomas de la rinitis alérgica y la congestión nasal:
- Lavado nasal con solución salina: Elimina el moco de la nariz.
- Inhalación de vapor: Despeja las fosas nasales de exceso de mucosidad.
- Jengibre: Sus propiedades antibióticas ayudan a prevenir los síntomas del resfriado.
- Cúrcuma: Es un poderoso antioxidante y agente antiinflamatorio.
- Vinagre de manzana: Tiene propiedades antibióticas y antihistamínicos.
- Ortiga: Se ha utilizado como un antihistamínico y agente anti-inflamatorio.
- Vitamina C: Tiene propiedades de antihistamínico que pueden ayudar a reducir los síntomas de la alergia. Además, la vitamina C ayudará a estimular u sistema inmunológico.
Además de estos remedios, es importante mantener una dieta saludable y equilibrada, descansar suficientes horas y evitar el estrés.
Alimentos recomendados para combatir el resfriado y la gripe
Los nutricionistas recomiendan mantener una dieta saludable y equilibrada, pero, de entre todos los alimentos, ¿cuáles son los mejores para combatir el resfriado y la gripe?
- Cebolla: Es el alimento más rico en quercetina, un antiinflamatorio, antioxidante y antibiótico natural.
- Jengibre: Ayuda a deshacer las flemas, de modo que limpia el árbol respiratorio y alivia los síntomas de la congestión.
- Frutas cítricas: Son las mejores aliadas del organismo en una época de resfriados como lo es el invierno.
- Calabaza: Contiene betacaroteno, que se trasforma en vitamina A y refuerza el sistema inmune, ayudando a prevenir las enfermedades del sistema respiratorio.
- Setas: Fortalecen el sistema inmunitario; contienen vitamina D, que ayuda a tener más inmunidad, y algunas variantes pueden combatir ciertas infecciones.
Podemos prepararlos en zumos o jugos especiales para la gripe para aquellas personas a las que les cueste comer estos vegetales. En estos jugos o zumos podemos mezclar verduras y frutas.
Otro alimento fantástico para combatir la gripe es la granada. La granada es rica en vitamina C, es tres veces más antioxidante que el té verde, y cubre las necesidades diarias de ácido fólico.

Además de ejercicio, la correcta hidratación puede ser un aliado potente para combatir los síntomas del resfriado. Durante el resfriado, perdemos más agua de lo normal por culpa de las mucosidades y de la sudoración.