La Influencia de las Ciencias Verdes en el Bienestar de los Adultos

El verde es uno de los colores predominantes en la naturaleza, junto con el azul del mar. Representa montañas, valles y todo tipo de espacios forestales. Es considerado el color más relajante y tranquilizador, porque significa estabilidad, armonía y tranquilidad. También es el color de la esperanza.

El verde es un color frío, que es como se definen los que tienen una longitud de onda más corta. El ojo humano no necesita ajustarse para ver colores fríos, pero sí debe adaptarse para ver los tonos cálidos o de longitud de onda más larga. El verde tiene muchas asociaciones muy diversas, como la suerte, por ejemplo, en la figura de un trébol de 4 hojas; la salud, como en el símbolo de las farmacias; la crítica, a través de la expresión ‘poner verde’.

En las personas, el color verde se asocia al liderazgo, a los pensadores estratégicos, a personas independientes y tercas, que basan sus decisiones en hechos, además de conciliadores y pacifistas. Las personas que se asocian con el verde son discretos y, a menudo, inteligentes, con facilidad para superar la resistencia al cambio y captar nuevas ideas. También son modestos, generosos, amantes de la naturaleza y familiares.

Al asociarse con lo natural, el verde es un color que nos hace sentir bien allá donde lo encontremos. El verde es el color del optimismo y de la buena suerte. Algunos estudios han demostrado que las personas expuestas al color verde sentían menos miedo al fracaso y un mayor sentimiento de esperanza que las personas expuestas a otros colores.

Curiosamente, es un color relajante pero motivador al mismo tiempo y también es un color considerado como seguro: el símbolo de una farmacia se asocia a salud y, por tanto, a seguridad y el color verde en un semáforo simboliza vía libre, se puede seguir caminando o conduciendo con seguridad. Sin embargo, como ocurre con todos los colores, también el verde tiene aspectos negativos: se dice que alguien está “verde de envidia” y también hablamos de poner verde a una persona, cuando la criticamos.

La psicología ha estudiado largamente el efecto de los colores sobre las emociones, los pensamientos y las decisiones. Aunque queda mucho por investigar en este campo, los colores que te rodean, utilizas para vestir o decorar la casa pueden influir en las emociones y el estado mental. Se eligen colores fríos o cálidos, claros u oscuros, en función de las reacciones buscadas, bien sea de forma intencionada o instintiva.

El verde es un color que calma y tranquiliza y quizá ese efecto relajante está relacionado con el hecho de que sea uno de los colores que más predominan en el entorno natural. Pasar el tiempo en entornos naturales, estar en contacto con las plantas y los árboles se relaciona con el alivio del estrés, una mayor capacidad de concentración y mejor control de los impulsos. También donde encontrar numerosas hierbas aromáticas y curativas que les ayudaban a prevenir y curar enfermedades.

Beneficios de los Espacios Verdes para la Salud Mental

Los problemas de salud mental son una causa importante de enfermedad y discapacidad en todo el mundo. Por ello, existe una necesidad emergente de intervenciones para proteger y promover la salud mental. Los espacios verdes son espacios abiertos, parcialmente o completamente cubiertos por elementos naturales (es decir, vegetación), e incluyen parques urbanos, bosques, jardines y árboles a lo largo de la calle. Cuando están presentes en el vecindario residencial, cerca de lugares de trabajo o en rutas de viaje entre estos y otros destinos, estos entornos proporcionan contacto diario con la naturaleza.

Debido a la rápida urbanización mundial, y a que un número creciente de personas vive en ciudades, los espacios verdes urbanos son cada vez más importantes. En la actualidad, más de la mitad de la población mundial vive en zonas urbanas, y en España este número representa alrededor del 80% de la población. La exposición a la naturaleza puede ser indispensable para el bienestar humano. Se considera que los humanos tienen una necesidad intrínseca de conectarse con la naturaleza y otras formas de vida.

El contacto con la naturaleza puede ayudar a reducir los sentimientos de estrés, restablecer la capacidad de concentración y de prestar atención, y mejorar el estado emocional. De hecho, los estudios experimentales han observado que los participantes del estudio tenían un mejor estado de ánimo, más autoestima y un menor nivel de estrés cuando estaban expuestos a entornos naturales. Con respecto a la exposición longitudinal, los estudios epidemiológicos observaron que una mayor exposición a largo plazo a los espacios verdes se asocia con una mejor salud mental.

Una mayor disponibilidad y acceso a espacios verdes podría promover la salud mental al proporcionar un refugio tranquilo, restaurador y sereno. Incluso con solo acceso visual, la exposición a espacios verdes podría reducir el estrés y restaurar la capacidad de prestar atención y concentrarse. Además, los espacios verdes proporcionan un lugar para la actividad física y las interacciones sociales con el vecindario. Un estudio reciente de ISGlobal encontró una asociación protectora entre la cantidad y el acceso al espacio verde, y la ansiedad y la depresión.

También para las personas adultas de más edad, los espacios verdes podrían tener un impacto beneficioso importante en la salud mental. En general, pasan más tiempo en su entorno vecinal directo que las generaciones más jóvenes debido, por ejemplo, a la jubilación o a la movilidad reducida. Un número cada vez mayor de estudios ha investigado la asociación entre la exposición a espacios verdes a largo plazo y los resultados de la salud mental (incluyendo estrés, depresión y ansiedad) en población adulta de mediana edad y mayor. La mayoría de estos estudios mostraron una asociación significativa y protectora.

Impacto en el Desarrollo Cognitivo

Existen estudios que relacionan el contacto con espacios naturales al aire libre con un mayor desarrollo del conocimiento en la infancia y con mejores capacidades en la edad adulta. Las funciones cognitivas son esenciales para las personas. Un desarrollo cognitivo pobre en la infancia puede conducir a una carga de enfermedad substancial y puede acarrear consecuencias para toda la vida.

Dos revisiones de literatura científica realizadas en 2012 y en 2016, respectivamente, recogieron evidencias científicas que muestran que la exposición a espacios verdes podría estar asociada con un efecto beneficioso en la cognición y que este podría extenderse a lo largo de toda la vida. Las evidencias disponibles acerca de una relación entre espacios verdes y una mejor función cognitiva en adultos provienen de diversos estudios experimentales generalmente centrados en exposiciones a corto plazo.

La exposición a largo plazo a los espacios verdes ha sido investigada por medio de diversos estudios transversales que tuvieron en cuenta el espacio verde que se podía observar a través de las ventanas del domicilio. Un estudio llevado a cabo en tres ciudades europeas observó una pequeña asociación positiva entre proximidad del domicilio a un espacio verde y rendimiento en un test cognitivo, aunque no halló asociaciones en lo que se refiere a la cantidad de espacio verde alrededor del domicilio, la autopercepción en cuanto a la vegetación existente en el barrio, o las visitas a espacios verdes.

Existen diversos mecanismos que permitirían explicar la relación entre espacio verde y cognición. Uno de los que se mencionan de manera más frecuente es la teoría de la restauración de la atención (ART, por sus siglas en inglés). Dicha teoría sugiere que la atención dirigida se puede restaurar a través de la interacción con la naturaleza. Se sabe que los espacios verdes promueven la actividad física.

El hecho de llevar a cabo ejercicio físico en espacios verdes podría conllevar beneficios cognitivos adicionales que no se observan en entornos urbanos. Existen estudios que han observado que caminar en entornos naturales, en comparación con hacerlo en ambientes construidos, se asocia con mejoras en la memoria y en la capacidad de atención. De la misma manera, jugar en la naturaleza podría estar asociado con un mejor desarrollo cognitivo en la infancia, ya que estimula la capacidad para el descubrimiento, la creatividad, la superación de retos, la asunción de riesgos, la autoestima y los estados emocionales básicos.

Por último, los espacios verdes pueden desempeñar un papel en la mitigación del ruido y de los efectos de la contaminación atmosférica, que a su vez están asociados con un desarrollo cognitivo más lento y con un mayor deterioro cognitivo. La vegetación puede ejercer de escudo amortiguador del ruido y reducir las molestias asociadas a este.

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Paseos Botánicos y Estimulación Cognitiva

Aunque en general, estos paseos de Visitarb pretendan ofrecer una introducción sencilla a la botánica aplicada que nos permita unos conocimientos con los que distinguir, individualizar y así respetar más a nuestros compañeros los árboles y plantas, sus logros van mucho más allá. Su diseño y realización va incorporando con la experiencia, muchas de las conclusiones a las que ha llegado la neuropsicología y la psicología cognitiva, así como las teorías y principios más actuales sobre el aprendizaje y la motivación entre.

Para ello, en cada salida a un jardín o a un parque, se fijan los objetivos de reconocimiento de especies vegetales que se pretenderá distinguir y su listado se nos presenta a los asistentes como una visión previa de “lo que haremos”. En esta primera información se relacionan los contenidos de la visita con variados intereses culturales, se sondea mediante tests el nivel de conocimientos botánicos previos que poseen los asistentes y se les asegura que el guía adaptará las explicaciones a cualquier nivel, desde el de iniciación al de especialización, asegurándoles también que no habrá evaluaciones, y menos públicas, que pudieran provocar ansiedad.

Aunque sea la percepción visual la más utilizada en el aprendizaje de contenidos botánicos, no cabe duda de que el olor, el tacto e incluso el gusto, desempeñan también un importante papel en la discriminación de características botánicas. La distinción de fragancias forma parte inexcusable de los contenidos de los paseos, pero también la discriminación de texturas de cortezas, hojas o frutos.

En cada salida he notado como el guía trata de que aprenda a organizar mentalmente la información que debo recordar mediante sencillas reglas mnemotécnicas de inclusión en categorías y a buscar y establecer asociaciones entre la información que me proporciona y otras situaciones cotidianas. En relación a este modo intencionado de estimulación de la memoria, citaré algo que me ha llamado la atención y que como profesional de la psicología ya conocía sus beneficiosos efectos. Me refiero a ciertas actividades de reminiscencia, que ponen énfasis en el poder terapéutico de los recuerdos asociados a sentimientos, y que el guía procura que los asistentes evoquemos en los paseos mediante estímulos elicitadores específicos.

Desde el punto de vista de la teoría de las Inteligencias múltiples estos aspectos relacionales pertenecen a la Inteligencia Intrapersonal, que consiste en reflexionar sobre las propias motivaciones y respuestas emocionales de concentración y conciencia de los sentimientos, fortalezas y debilidades, y a la Inteligencia Interpersonal, con cuyo uso y estimulación se consigue el conocimiento y la comprensión de los otros, sus motivaciones, sus intenciones y sus objetivos. Los paseos botánicos son una excelente oportunidad para abrirse a los otros, trabajar en grupo, observar y captar las necesidades y las emociones de personas, ampliar o estrechar el círculo de conocidos y amigos, etc.

Atendiendo a mi personal experiencia puedo asegurar que los paseos botánicos estímulan gran cantidad de áreas de contenido científico y creativo. Es encomiable la tarea que Visistarb ha realizado para adaptar los contenidos botánicos más significativos al gran público, porque de esta manera tanto los “profanos” como los ya “iniciados” en este área de conocimientos pueden disfrutan de ellos, les son útiles para los objetivos de apreciación y respeto de la vida vegetal y despiertan el deseo de “crear” o “construir” un pensamiento enriquecedor.

El Color Verde y su Simbolismo

Los colores tienen un efecto psicológico en las personas al desencadenar en nosotros emociones y estados de ánimo: pueden calmar o estimular, favorecer la concentración o contribuir a la orientación humana. Cada color tiene un efecto diferente, porque cada tono de color tiene su propia longitud de onda y energía, que se transmiten a nuestro cuerpo, nuestro pensamiento, sentimiento y comportamiento. Según los psicólogos del color, nuestra percepción individual del color depende de nuestros antecedentes culturales, experiencias y patrones de pensamiento, así como de los instintos y el "arquetipo" que llevamos dentro.

El verde es un símbolo de vida y naturalidad. A menudo asociamos el verde con la felicidad, la esperanza y la satisfacción. El verde tiene un efecto reconstituyente y equilibrador sobre la psique y se dice que pone en armonía el cuerpo y la mente. Como el verde es el color de la naturaleza, tiene un efecto especialmente relajante para el ojo humano.

En la siguiente tabla se resumen los efectos psicológicos de algunos colores básicos:

Color Simbolismo Efecto Psicológico
Rojo Energía, amor, poder Estimulante, dominante, aumenta la autoestima
Verde Vida, naturalidad, esperanza Relajante, equilibrador, reconstituyente
Amarillo Alegría, comunicación Estimulante, alegre, favorece la comunicación
Azul Confianza, armonía, calma Relajante, antiestrés, estimula la intuición

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