La pérdida de dientes es una situación que puede estar vinculada a varias causas. Es un problema bucodental común asociado principalmente al envejecimiento que recibe el nombre de edentulismo y se caracteriza por la carencia total o parcial de dientes. Esta serie de problemas bucodentales también pueden afectar a personas jóvenes. No obstante, durante la vejez es habitual que estas afectaciones se incrementen en mayor grado debido al empeoramiento de los propios hábitos de salud bucodental y al estado de la cavidad bucal del paciente.
En este artículo, te contamos cuáles son las enfermedades y hábitos más comunes que pueden generar la pérdida de tus dientes, así como las consecuencias y soluciones disponibles.

Causas Comunes de la Caída de los Dientes
La causa de la caída de los dientes depende de varios factores que pueden afectar de forma nociva a las piezas dentales. Desde una infección hasta un traumatismo son, entre otros, los escenarios que contribuyen a la pérdida. El deterioro de los tejidos que envuelven a los dientes es, asimismo, otra de las razones que pueden influir en la caída de un diente.
A continuación, mencionamos los motivos más comunes:
1. Caries
La caries es una de las patologías bucodentales más extendidas del mundo. La caries dental, causada por la acumulación de placa bacteriana en los dientes, es una de las principales razones de la pérdida dental. Si una caries no se detecta a tiempo puede acabar con un diente, degenerando la pieza dental de tal forma que, finalmente, provoca una caída del diente. Aunque ataca directamente al esmalte y al resto de estructuras del diente, se puede prevenir y luchar contra ella, evitando que llegue a generar la pérdida del diente. ¿Cómo? Gracias a los empastes dentales.
No obstante, la higiene oral es clave para evitar la acumulación de placa bacteriana y sarro, que pueden causar la aparición de caries.
Desde nuestra clínica dental te aconsejamos tratar la caries a tiempo para poder conservar todo el tiempo posible tu diente.

2. Periodontitis
La enfermedad periodontal es otra de las grandes causas de pérdida dental. La periodontitis es una de las principales causas de la pérdida de dientes en la edad adulta. Esta enfermedad bacteriana avanza silenciosamente sin producir molestias hasta fases muy avanzadas, provocando la pérdida progresiva del hueso.
La primera fase de esta patología, denominada gingivitis, comienza con la acumulación de placa bacteriana, que irrita las encías y se manifiesta mediante su enrojecimiento, inflamación y sangrado.
Si no se trata a tiempo, puede avanzar hasta llegar a la segunda fase: la periodontitis. En este momento se producen problemas más severos que pueden ocasionar la pérdida de la pieza dental.
Para que la enfermedad no avance tanto, te recomendamos acudir a tu dentista, quien te proporcionará una solución eficaz y evitará, en la medida de lo posible, la pérdida de tus dientes. Por ello, el cuidado de las encías resulta fundamental si queremos mantener una sonrisa sana y bonita.
Cuando las encías están inflamadas debido a la acumulación de placa y sarro, se pueden formar bolsas periodontales que llevan a la degradación del hueso (atrofia maxilar) que sostiene los dientes.
3. Diabetes
Las personas que padecen diabetes es probable que tengan más problemas en relación a la salud bucodental, en el caso de que las concentraciones de glucosa en sangre sean altas.
Este factor puede provocar que tanto los dientes como las encías empeoren, llegando incluso a la situación en la que los dientes se puedan caer.
Por ello, lo más aconsejable es que si tienes diabetes, acudas al especialista para poder corregir cifras elevadas de azúcar en sangre y cuentes con la recomendación de tu dentista para evitar cualquier tipo de problema.
4. Traumatismo
Un simple golpe tan involuntario como inesperado puede llegar a producir la pérdida de uno o varios dientes. Un golpe fuerte en la boca también puede fracturar e, incluso, generar la pérdida de uno o varios dientes. Los traumatismos causados por accidentes, caídas o lesiones deportivas pueden provocar la pérdida de dientes.
También es probable que un mal uso de tu dentadura pueda ocasionar un gran susto. Por ejemplo, abrir una botella con ayuda de los dientes está totalmente desaconsejado, puesto que podría provocar su pérdida.
Según la Asociación Española de Endodoncia, más de 6 millones de españoles han sufrido algún accidente dental.
5. Bruxismo
Por último, el bruxismo es un hábito que también podría desencadenar la pérdida de dientes a largo plazo. Esta acción mecánica involuntaria también está detrás de la pérdida de piezas dentales.
Se trata de una patología que se manifiesta por una tendencia del paciente a apretar en exceso los dientes o rechinarlos de manera inconsciente, casi siempre durante el sueño. Esto provoca molestias y desgaste en los propios dientes, que pueden llegar a ocasionar su pérdida a largo plazo.
La mejor solución en estos casos, que generalmente se agravan durante la noche, es la férula de descarga, que corrige la mordida durante la noche para que la mandíbula no tenga tendencia a apretar, relajando la zona y permitiendo un descanso excelente.
6. Otros factores
Algunas condiciones de salud sistémicas, como la diabetes, pueden aumentar el riesgo de pérdida dental. La falta de una rutina de higiene oral adecuada, que incluye cepillado y uso de hilo dental, puede conducir a la acumulación de placa y sarro. La genética también desempeña un papel en la salud bucal.
Hay rutinas que se introducen en el día a día y aunque parecen inofensivas pueden causar problemas en la dentadura. Por ejemplo, morderse las uñas, masticar hielo, usar los dientes para abrir botellas o abusar del consumo de alcohol.
Tus Dientes Cuando Tienes Caries | Casi Creativo
Consecuencias de la Pérdida Dentaria
La pérdida dentaria es un problema que afecta a la función masticatoria. Durante la masticación se produce un impacto de los alimentos contra la encía, que puede dañarla y generar molestias. Esto dificulta e incomoda la masticación, por lo que tendemos a masticar con otra parte de la boca, provocando desgastes.
Más allá de ocasionar problemas relacionados con la función masticatoria, tiene un gran inconveniente estético.
Cuando faltan una o más piezas dentales, los dientes cercanos tienden a moverse, inclinándose para ocupar el espacio vacío. A esto se le conoce como migración y no ocurre solo con los que se ubican en el mismo maxilar, los opuestos también se mueven. Es decir, al perder un diente en el maxilar inferior, el del superior tiende a bajar a ese espacio. Las consecuencias de esto son problemas en la mordida y mayor predisposición a la aparición de caries y enfermedad periodontal.
Otra consecuencia es la resorción ósea; lo que significa que el hueso donde se encontraba el diente comienza a perder tamaño. Esto comienza de inmediato y continúa en el tiempo; asimismo, afecta a la encía que lo rodea, en la que se forma una depresión. Para evitar que esto ocurra, es necesario suplantar los dientes perdidos con un tratamiento de implantología.
Soluciones para Reemplazar los Dientes Perdidos
Tras la pérdida de un diente o varias piezas dentales, es imprescindible visitar al dentista y reemplazarlos con una prótesis. De lo contrario, podrías sufrir un desplazamiento de los dientes vecinos. Sin embargo, existen opciones que no solo reducen los problemas bucodentales que conlleva la pérdida dental, sino que mejoran la imagen y la apariencia física de la cavidad bucal, ayudando a los pacientes a mejorar su autoestima y recuperar la vida social.
- Implantes dentales. Los implantes dentales son unas pequeñas piezas compatibles con nuestro organismo, que reproducen la función de la raíz de un diente y permiten la posterior colocación de una funda o corona dental. La solución más popular por la alta funcionalidad que ofrece y su similitud con los dientes naturales es la implantología. Son pequeños cilindros de titanio que se instalan mediante un procedimiento quirúrgico dentro del hueso y que se unen a éste, por medio de un procedimiento denominado ‘Oseointegración’, produciendo una soldadura entre el hueso y el titanio, creando raíces artificiales en el hueso, las que se utilizan como una base sólida sobre la que se pueden efectuar tanto restauraciones de dientes individuales, como prótesis parciales o totales, que funcionan en forma similar a los dientes naturales. Actualmente, la técnica de colocación de implantes ha mejorado muchísimo y el porcentaje de éxito es cada vez más alto.
- Puentes o prótesis dentales fijas. Un puente dental es la unión de dos o más coronas dentales utilizadas para reponer el espacio que han dejado uno o varios dientes perdidos.
- Dentaduras postizas. Las dentaduras removibles son prótesis concebidas para reemplazar todos o gran cantidad de los dientes perdidos. Ayudan a recuperar la estética dental, la salud, y/o la capacidad fonética y masticatoria. Las dentaduras pueden emular a los dientes naturales, de forma que la apariencia física apenas cambie.
- Sobredentaduras.
Hábitos Preventivos para Evitar la Caída de los Dientes
Ante una enfermedad o un traumatismo poco podemos hacer. En estos casos, la única solución viable es buscar alternativas para reponer la pieza dental perdida. Pero hemos visto que el edentulismo también se relaciona con hábitos poco saludables, y es aquí donde podemos aplicar buenos hábitos preventivos.
Mantener una buena rutina de higiene bucodental
Independientemente de la edad que se tenga, cuidar la higiene bucodental es imprescindible para garantizar una buena salud oral y evitar que los problemas bucodentales que propician la pérdida de los dientes aparezcan o empeoren durante la edad adulta. Para ello, cepillarse los dientes mínimo dos veces al día y después de las comidas es imprescindible.
Hay que lavar los dientes entre dos y tres veces al día, preferentemente después de las comidas. También es aconsejable pasar el hilo dental para eliminar cualquier resto de alimentos, tanto que haya podido quedar entre los dientes como en la zona de las encías.
Una buena higiene de la boca ayuda a prevenir problemas como la gingivitis y la periodontitis, que pueden provocar pérdida de piezas dentales.
Cuidar la alimentación
El estado de nuestra cavidad bucodental va muy ligado a la dieta y a los alimentos que se ingieren. Una dieta variada donde se incluya alimentos ricos en vitamina D, calcio y otros minerales son esenciales para mantener unos dientes sanos.
Una alimentación que sea deficiente en vitaminas y minerales, especialmente en vitamina D y en calcio, puede debilitar la estructura ósea de la boca y propiciar el movimiento y caída de los dientes.
Por suerte, esto lo podemos solucionar consumiendo alimentos ricos en calcio como los lácteos y sus derivados, así como alimentos que aporten vitaminas, como son las frutas, verduras y pescados grasos (el salmón o la trucha).
Revisiones periódicas
Tanto los dientes como el resto de estructuras presentes en la boca están formados por células vivas. La acción de agentes externos, como infecciones o traumatismos, pueden hacer que enfermen y/o se deterioren los tejidos que forman y dan soporte al diente. Aunque las personas tengamos hasta 32 dientes y puedan parecer muchos, lo cierto es que los necesitamos y deberíamos procurar conservarlos durante toda la vida.
El sabio refranero popular ya lo advierte: más vale prevenir que curar. Además de cumplir a rajatabla con los hábitos de higiene bucodental y una alimentación saludable, los dientes necesitan ser revisados periódicamente con el fin de prevenir posibles patologías que deriven en un problema mayor como es la pérdida de un diente.
Acudir al dentista con regularidad, para una revisión y eliminar la placa con una limpieza profesional, ayuda a que la boca esté sana. También permite detectar a tiempo posibles problemas y darles solución antes de que sea tarde.
Las revisiones dentales a la clínica dental periódicas permiten detectar problemas en sus etapas iniciales y abordarlos antes de que se agraven.
Otros hábitos preventivos
- Dejar de fumar: Entre otras muchas, el tabaquismo tiene consecuencias importantes sobre la boca. No solo genera mal aliento, sino que fumar puede ser fuente de diferentes tipos de cánceres en la cavidad bucal. Al dejar de fumar, reducimos el riesgo de sufrir un cáncer oral que provoque edentulismo. Además, se reduce la incidencia de los casos de enfermedades periodontales.
- Higiene Bucal Rigurosa: Establecer y mantener una rutina de higiene oral rigurosa es fundamental para prevenir problemas dentales.
- Dieta Equilibrada: Una dieta equilibrada y rica en nutrientes es esencial para la salud bucal.

En definitiva, ya sabes por qué se caen los dientes. Si has sufrido este problema, visita a tu dentista de confianza lo antes posible para realizar un diagnóstico precoz que evite la aparición de mayores complicaciones.