Riesgos de Compartir el Cepillo de Dientes: Lo Que Debes Saber

Las parejas comparten muchas cosas: comidas, tarjetas de crédito, incluso fluidos corporales. Pero, ¿es seguro compartir un cepillo de dientes? Aunque pueda parecer un acto de cercanía, compartir este objeto personal puede conllevar riesgos para tu salud bucal y general.

¿Qué Riesgos Implica Compartir un Cepillo de Dientes?

En nuestra boca viven miles de tipos de bacterias, sin importar cuán cuidadosos seamos con nuestra higiene bucal. Estas bacterias se alojan en nuestros cepillos de dientes.

Las parejas pueden transmitirse bacterias al besarse, compartir comida o incluso al tomarse de las manos. Sin embargo, compartir un cepillo de dientes puede ser aún más peligroso.

Posibles Consecuencias

Algunos individuos sufren de enfermedades bucales que no vale la pena compartir. Para empezar, te pueden transmitir bacterias como Estafilococos, E-coli y Pseudomonas.

También existen los estreptococos, una bacteria que causa faringitis estreptocócica, provocando irritación de garganta, fiebre, tos, ganglios linfáticos inflamados y dificultad para tragar.

Si te sangran las encías al lavarte los dientes, existe el riesgo de que las bacterias entren en tu torrente sanguíneo, exponiéndote teóricamente a enfermedades como la hepatitis B y el VIH.

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¿Qué tan Probable es que Ocurra Algo Grave?

Aunque ningún dentista recomendará compartir tu cepillo de dientes, el CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) admite no conocer ningún efecto adverso a la salud directamente relacionado con el uso compartido del cepillo de dientes.

El periodontólogo británico Eugene Gamble confirma que las posibilidades de transmitir bacterias que causan enfermedades que se transmiten a otras partes del cuerpo son remotas. Si ninguno de los dos tiene una enfermedad infecciosa o un sistema inmune comprometido, compartir ocasionalmente el cepillo de dientes podría ser inofensivo.

Recomendaciones para Quienes Comparten Cepillos de Dientes

Para aquellos que están decididos a compartir su cepillo de dientes, ya sea por flojera, conveniencia o porque les hace sentir más cerca de su pareja, deben saber que tendrán las bacterias del otro merodeando por sus dientes y encías dos veces al día.

Por lo tanto, es crucial mantener la boca limpia. Un simple enjuague no es suficiente.

Consejos Adicionales

  • Limpieza profunda: Los cepillos de dientes rara vez se limpian a profundidad y se guardan en baños húmedos y calientes, un ambiente ideal para que las bacterias crezcan.
  • Enjuague: Después de cada cepillada, enjuaga muy bien tu cepillo de dientes para asegurarte de remover todos los restos.
  • Secado: Permite que el cepillo se seque al aire y guárdalo con las cerdas viendo hacia arriba.
  • Almacenamiento: Si se guardan varios cepillos en el mismo contenedor, no permitas que se toquen entre sí.

Después de cada uso es necesario enjuagar el cepillo con intensidad, para eliminar toda la materia orgánica posible. Si puede ser con agua muy caliente, mejor. Así se logrará que la cantidad de bacterias y otros agentes infecciosos se reduzca drásticamente.

Después de cepillar los dientes y de enjuagar el cepillo, es conveniente secarlo ya que la humedad favorece la proliferación de bacterias.

Una vez utilizado y secado lo mejor posible, hay que dejar que el cepillo seque del todo dejándolo al aire libre, y mejor sin capuchón. Porque estos pequeños estuches para la cabeza del cepillo son buenos para ir de viaje y protegerlo en el neceser, pero es mejor no ponérselo al cepillo justo después de lavarnos los dientes.

También es importante no guardar el cepillo en el típico armario de baño, por la misma razón.

Reglas Básicas de Higiene Bucal

Ya sea que compartas tu cepillo o no, no olvides las reglas básicas de la higiene bucal:

  • Cambia tu cepillo de dientes cada tres meses, después de estar enfermo y si las cerdas ya se ven desgastadas.
  • Recuerda usar hilo dental diariamente y cuando se te quede atorada la comida.

El Cuidado del Cepillo de Dientes

El cepillo de dientes hay que tratarlo con mucho respeto, pues puede ser un foco de gérmenes, incluyendo bacterias intestinales y gérmenes fecales. No solo es importante cuidarlo y lavarlo, sino que el lugar donde se guarda y cómo se guarda determinará la cantidad de microorganismos en las cerdas que después entrarán a la boca.

Según numerosos estudios, los cepillos de dientes contienen alrededor de 10 millones de bacterias.

La ubicación del cepillo de dientes puede ser un factor crítico, ya que, al colocarlo cerca del inodoro, existe el riesgo de que las partículas en el aire, generadas al tirar la cadena, lleguen al cepillo. Esto puede contaminar las cerdas con bacterias y microorganismos.

Asimismo, dejar el cepillo de dientes en un recipiente cerrado y húmedo favorece la proliferación de bacterias.

¿Cómo Desinfectar el Cepillo de Dientes?

A fin de asegurar una buena limpieza bucal y evitar que a la boca salten microorganismos de otras partes, es recomendable enjuagar a fondo los cepillos con agua potable después del cepillado. Esto permitirá retirar todos los restos de pasta de dientes y de comida que queden atrapados entre las cerdas.

La clorhexidina y el cloruro de cetilpiridinio (CPC) son un buen complemento para la higiene bucal y la desinfección del cepillo. Se trata de dos antisépticos muy utilizados en los enjuagues bucales por ser efectivos y seguros.

Para un buen resultado, es ideal sumergir el cepillo de dientes en un vaso con un colutorio que contenga cloruro de cetilpiridinio y clorhexidina preferiblemente. Es imprescindible asegurar que el cepillo no quede húmedo, ya que la humedad favorece la proliferación de los microorganismos.

El lugar ideal para guardar el cepillo es en un mueble cerrado, alejado por lo menos un metro del sanitario y del lavabo. Otra medida preventiva es bajar la tapa del inodoro después de utilizarlo.

Medidas Preventivas Durante la Pandemia de COVID-19

El cepillo dental puede tener un papel importante en la transmisión de enfermedades y aumentar el riesgo de infección al servir como depósito de microorganismos. Numerosos estudios han demostrado la presencia de diferentes tipos de microorganismos (entre ellos los virus) en las cerdas de los cepillos, capaces de permanecer en ellas durante días o incluso semanas.

Recomendaciones Específicas

  1. No compartas el cepillo dental: El cepillo de dientes es de uso personal, por lo que no debe compartirse ni intercambiarse con nadie para eliminar el riesgo de transmisión de enfermedades.
  2. Lávate bien las manos: Previo al cepillado de los dientes, es imprescindible lavarnos bien las manos con jabón durante al menos 40 segundos.
  3. Desinfecta bien el cepillo tras su uso: Se recomienda realizar una correcta desinfección del cepillo de dientes tras el cepillado con clorhexidina o cloruro de cetilpiridinio (CPC).
  4. Asegúrate de secarlo bien: Es imprescindible asegurar que el cepillo no quede húmedo.
  5. Consérvalo en un lugar cerrado, alejado al menos 1 metro del sanitario y lavabo.
  6. Evita almacenar los cepillos amontonados en un mismo recipiente.
  7. Vuelve a lavarte bien las manos tras el cepillado.

¿Qué Hacer Después de Superar una Enfermedad?

Una vez superada la enfermedad, es recomendable tomar algunas precauciones que evitarán sufrir una reinfección o contagiar a otras personas, como reemplazar el cepillo dental por uno nuevo (o cambiar el cabezal en el caso de un cepillo eléctrico).

Recomendación Descripción
No compartir cepillo Usar exclusivamente el propio cepillo de dientes
Lavado de manos Lavar las manos antes y después del cepillado
Desinfección del cepillo Sumergir el cepillo en soluciones antisépticas
Secado adecuado Asegurar que el cepillo quede completamente seco
Almacenamiento correcto Guardar el cepillo en un lugar limpio y aireado
Reemplazo regular Cambiar el cepillo cada 3 meses o después de una enfermedad

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