Las heridas en el paladar son frecuentes y hay diversas causas que pueden provocarlas. Es importante identificar la causa para determinar el tratamiento adecuado.
Si alguna vez has sentido una pequeña lesión dolorosa dentro de la boca al comer, hablar o cepillarte los dientes, probablemente has tenido una afta bucal. Las aftas en la boca son pequeñas úlceras redondas u ovaladas, de color blanco o amarillento, rodeadas por un halo rojizo.
Las llagas son heridas que pueden aparecer en cualquier parte de la cavidad oral. Son muy fáciles de identificar, no solo por la aflicción que acarrean sino por ser de color blanco o amarillento. Aunque pueden tener cierta similitud con el herpes labial, no hay que confundir ambas afecciones.
Estas pequeñas úlceras pueden aparecer en diferentes sitios dentro de la cavidad oral. A continuación, enumeramos cada uno de ellos y te contamos por qué suelen aflorar en dichas zonas.
¿Cuáles son las posibles causas de las heridas en el paladar?
Durante la gestación, aumentan los estrógenos y la progesterona. Ambas hormonas generan un aumento no solo del flujo sanguíneo, sino también de la segregación de placa bacteriana. Y no solo eso: la sequedad bucal, junto con una bajada de defensas en el sistema inmunológico, convierten a las embarazadas en un grupo de alto riesgo a la hora de padecen molestas aftas bucales.
Entre las causas más comunes de las llagas en el paladar, encontramos:
- Aftas o úlceras bucales: Son pequeñas llagas redondas y dolorosas que aparecen en el paladar, también en las encías o el interior de las mejillas. La causa exacta no se conoce, pero están relacionadas con el estrés, lesiones menores, deficiencias nutricionales o ciertas condiciones autoinmunes e infecciones virales.
- Lesiones mecánicas o traumáticas: Alimentos o bebidas muy calientes, como sopas, café, infusiones… pueden causar quemaduras en el paladar. También algunos alimentos duros como galletas o patatas fritas pueden raspar o lesionar el tejido. E incluso los cepillos de dientes pueden causar traumatismos.
- Infecciones fúngicas: La candidiasis está causada por el hongo Candida albicans, que puede provocar lesiones o áreas blanquecinas dolorosas en el paladar.
- Infecciones bacterianas: Algunas infecciones bacterianas asociadas con una mala higiene bucal o enfermedades sistémicas pueden manifestarse en forma de úlceras en el paladar.
- Reacciones alérgicas: Reacciones a ciertos alimentos, medicamentos o materiales dentales (como empastes o prótesis) pueden causar irritación o ulceraciones en el paladar.
- Deficiencias nutricionales: Especialmente déficits de vitamina B12, ácido fólico, hierro o zinc pueden manifestarse con la aparición de úlceras o llagas en la boca, incluyendo el paladar.
- Enfermedades autoinmunes: El lupus eritematoso sistémico, el síndrome de Sjögren, el pénfigo vulgar o la enfermedad de Behçet pueden causar úlceras recurrentes y dolorosas en la boca, incluyendo el paladar.
- Cáncer oral: Una úlcera o herida persistente en el paladar que no cicatriza puede ser un signo de cáncer oral. Esto es especialmente relevante si la lesión persiste durante más de dos semanas.
Las infecciones virales más conocidas y comunes son el virus del herpes simple (HSV), la varicela o el herpes zóster y también pueden afectar la boca y el paladar.
La llagas en la lengua son pequeñas heridas que aparecen en la superficie lingual.
Las úlceras en el tejido gingival son también bastante habituales. En este caso, su color suele ser de tonalidades rojizas.
Las llagas en las encías pueden aparecer por las razones que hemos nombrado con anterioridad cuando citábamos los distintos factores de riesgo. Pero, además, hay otro origen bastante común de las llagas en las encías: los golpes y traumatismos que producen infecciones. Además, las llagas en las encías también son típicas de pacientes de ortodoncia que han elegido un método fijo.
La variante más habitual de las llagas en los labios es la que se origina en un herpes. Los herpes labiales son causados por un virus muy contagioso denominado herpes simplex (HSV). El problema del herpes labial es que no se cura del todo. Este virus permanece latente, y puede reaparecer en cualquier momento.
Las llagas en el paladar suelen surgir en la mucosa con la apariencia de una herida abierta de color blanco o amarillo. Cuando aparecen en la parte más dura del paladar suelen originarse por la ingesta de alimentos o bebidas muy calientes, que producen una quemadura en el tejido. Los mordiscos o los traumatismos también causan llagas en el paladar.

En caso de que haya aparecido un afta a causa de una mordedura, es importante que a la hora de comer te concentres al máximo en la masticación. De esta manera, podrás evitar posibles mordeduras en la lengua o en los tejidos blandos del interior de las mejillas.
Si la falta de determinadas vitaminas ha sido la causante de la formación de una llaga, debes prestar especial atención a tu alimentación. Ésta debe ser muy completa, variada y rica en nutrientes y vitaminas.
Si, por último, el roce de los brackets te hacen daño ha provocado la formación de una llaga, te aconsejamos hacer uso de la cera especial para ortodoncia. De esta manera, evitarás el roce directo del aparato con el interior de la mejilla y podrás facilitar enormemente el proceso de cicatrización.

Tratamientos para las heridas en el paladar
El tratamiento dependerá de la causa subyacente de las heridas. A continuación, se describen los enfoques generales para tratar las heridas en el paladar:
- Tratamiento de las lesiones traumáticas: Evitar alimentos calientes y duros y, en su lugar, optar por alimentos suaves y fríos para permitir que el tejido se recupere. Realizar una higiene bucal suave, evitando cepillar con fuerza el paladar para no irritar más la zona lesionada.
- Tratamiento de aftas o úlceras: Los enjuagues con agua salina o bicarbonato ayudan a reducir la inflamación y promueven la curación. Los geles o enjuagues con lidocaína, así como los geles de ácido hialurónico pueden proporcionar alivio temporal del dolor. Los suplementos nutricionales pueden estar indicados si las úlceras están relacionadas con deficiencias vitamínicas.
- Tratamiento de infecciones:
- Herpes simple: se pueden recetar antivirales como aciclovir o valaciclovir para reducir la duración y severidad de los brotes.
- Candidiasis oral: el tratamiento generalmente incluye antifúngicos, como nistatina en forma de enjuague o pastillas, o fluconazol en casos más severos.
- Infecciones bacterianas: si una infección bacteriana es la causa, puede ser necesario un tratamiento con antibióticos.
- Tratamiento de reacciones alérgicas: Es importante identificar y evitar la sustancia que está causando la reacción. Antihistamínicos o corticoides tópicos pueden ser recetados para reducir la inflamación y el dolor.
- Tratamiento para enfermedades autoinmunes o deficiencias: En condiciones autoinmunes severas, los médicos pueden recetar medicamentos inmunosupresores o corticoides sistémicos.
Aplicar frío local con un cubito de hielo envuelto en una gasa puede calmar el dolor temporalmente. Evita alimentos duros, salados o muy calientes, ya que pueden irritar la zona.
Gracias al efecto antiséptico de este colutorio natural, es posible acelerar la curación de las aftas. Además, en caso de que la llaga está muy inflamada o sea muy molesta, puedes beneficiarte del efecto anestésico del hielo. Eso sí, recuerda que debes aplicarlo siempre sobre un trapito limpio.
De cualquier forma, si la llaga no remite en unos días conviene que sea un odontólogo quien valore tu caso. El dentista analizará los motivos por los que la afta no se está curando. En algunas ocasiones, es necesario recetar medicamentos antihistamínicos o corticoesteroides para colaborar a la hora de cicatrizar una llaga.
Cuidados generales para acelerar la curación
- Mantener una buena higiene bucal, cepillarse los dientes con suavidad y utilizar enjuagues bucales que no contengan alcohol son prácticas que puede ayudar a prevenir infecciones y favorecer la curación.
- Si las heridas en el paladar no mejoran en unos días, empeoran o se acompañan de otros síntomas (como fiebre, dificultad para tragar o inflamación), es esencial consultar a un médico o dentista para un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Una buena higiene bucodental es esencial. Utiliza un cepillo de cerdas suaves para evitar dañar la mucosa, y complementa el cepillado con hilo dental y enjuagues sin alcohol ni sustancias irritantes.
Cuidar la alimentación es otro factor clave. Una dieta rica en frutas, verduras, proteínas de calidad y cereales integrales ayuda a mantener un sistema inmunológico fuerte.
Reducir el estrés mediante técnicas de relajación, descanso adecuado y actividad física también tiene un impacto directo en la salud bucal.

Las aftas bucales suelen curarse solas, pero existen tratamientos que pueden acelerar el proceso, aliviar el dolor y evitar infecciones secundarias.
A continuación, vamos a proporcionarte una serie de remedios caseros que pueden ayudarte a minimizar las molestias durante ese tiempo.
Es importante visitar al dentista al menos una vez durante el embarazo, para que revise si existe algún problema de salud oral, y en caso de que sea así, que pueda tratarlo.
Si tienes náuseas o vómitos, recuerda, inmediatamente después, enjuagar la boca con agua.
También es importante seguir cuidándose durante la lactancia, y por supuesto, cuidar también la salud de las encías del bebé.
Es conveniente evitar el hábito de morder continuamente ciertos objetos, como los bolígrafos, pues el roce que provoca también origina estas úlceras bucales.
Antes de nada, es importante destacar que las llagas en la boca no requieren de tratamiento. Cuando se tienen, simplemente es necesario tener un poco de paciencia, ya que desaparecen por sí solas con el paso de los días. Sin embargo, sí es cierto que existen productos específicos que pueden comprarse en farmacias y hacen más llevadero el proceso de curación. Dichos fármacos sirven para aliviar las molestias causadas por la herida y acelerar el proceso de cicatrización. Estos medicamentos para las llagas pueden ser una solución efectiva para reducir las molestias y el dolor. Su función es crear una pequeña película protectora que aísla la zona afectada ante posibles roces y contactos.
De manera natural, es decir, sin la utilización de un producto específico que proteja la zona afectada, las llagas tardan en curarse entre tres y cinco días. En cambio, si usamos los productos mencionados que se adquieren en farmacias, es posible que el proceso de curación se acorte hasta los dos o tres días. El proceso de cicatrización de las llagas suele ser más lento que otras heridas. Esto se debe a que se producen en la boca, es decir, una zona húmeda que dificulta este proceso de curación.
Ya has visto por qué motivos salen las aftas y de qué modo se combaten. Pese a que son molestas y verdaderamente dolorosas, son mucho más corrientes de lo que puede pensarse en un inicio.
Tabla resumen de causas y tratamientos:
| Causa | Tratamiento |
|---|---|
| Lesiones traumáticas | Evitar alimentos calientes y duros; higiene bucal suave. |
| Aftas o úlceras | Enjuagues con agua salina o bicarbonato; geles con lidocaína o ácido hialurónico. |
| Infecciones (Herpes, Candidiasis, Bacterianas) | Antivirales, antifúngicos, antibióticos. |
| Reacciones alérgicas | Identificar y evitar el alérgeno; antihistamínicos o corticoides tópicos. |
| Enfermedades autoinmunes | Inmunosupresores o corticoides sistémicos. |
| Deficiencias nutricionales | Suplementos vitamínicos. |