El dolor de dientes es un claro indicador de que algo en la salud dental no está del todo bien. Si bien la caries es la causa más frecuente de dolor dentario, no es la única. Es importante no automedicarse y acudir a una revisión con tu dentista.

¿Por Qué Duelen los Dientes Si No Hay Caries?
Existen múltiples factores que pueden causar dolor dental. En ocasiones, el dolor es muy agudo, intenso y fácil de localizar, pero, en otras ocasiones, no es sencillo determinar dónde se origina el dolor.
El presidente del Consejo General de Dentistas, Óscar Castro, subraya que «el dolor puede tener un origen inflamatorio (por enfermedades periodontales), infeccioso (por un absceso dentario), un origen mecánico (por hipersensibilidad, bruxismo, fisuras en el diente, la simple erupción de las muelas del juicio) o por patologías más graves como un cáncer en la cavidad oral«.
1. Sensibilidad Dental
La sensibilidad dental es, junto al de las caries, el segundo motivo por el que se acude a un dentista. Es un dolor agudo provocado por estímulos químicos, térmicos o táctiles. Las personas que sufren esta sensibilidad son más susceptibles a los cambios de temperatura y acidez de los alimentos. Además, pueden sentir dolor en un diente al tocarlo con la lengua.
Según explica el presidente del Consejo General de Dentistas, «son varias las causas que pueden originar sensibilidad dental: un cepillado excesivamente fuerte, el uso de cepillos dentales con filamentos muy duros o aplicar excesiva presión en el cepillado. También lo puede ocasionar una retracción de encías, falta de piezas dentales, bruxismo o un abuso en la ingesta de ácidos», como refrescos, bebidas energéticas, salsa de soja, vinagre…
Si una persona nota una sensación dolorosa en sus dientes tras ingerir alimentos o bebidas, ya estén frías o calientes, casi con toda probabilidad tendrá hipersensibilidad.
El también portavoz del Consejo Andaluz de Colegios de Dentistas matiza que el grado de sensibilidad varía mucho de un caso a otro,«debido a la propia causa que la provoca y por el propio umbral de dolor de la persona. Pero la sensibilidad dental tiene tratamiento y consiste en bloquear los túbulos de dentina (que es un tejido del diente intermedio, entre el esmalte y la pulpa) que quedan expuestos al aire y que son los responsables de esta sensibilidad.
Además, los dentistas controlarán de manera efectiva los tratamientos dentales que pueden favorecer la desaparición de la sensibilidad dental.
Esa desagradable sensación cuando tomamos algo frío aparece cuando la dentina (generalmente cubierta por el esmalte) queda expuesta. Esto puede ocurrir porque el esmalte se haya desgastado, o por una retracción de la encía. Siempre que sientas sensibilidad no dudes en acudir a tu dentista, hay que descartar que no esté originada por una caries.
2. Enfermedades de las Encías (Gingivitis y Periodontitis)
En ocasiones un dolor de muelas que nos parece causado por caries es en realidad un reflejo de un problema en las encías.
«Las enfermedades de las encías se producen principalmente por acumulación de placa bacteriana, se trata de una respuesta inflamatoria de los tejidos gingivales. Pero no es lo mismo gingivitis que periodontitis. Mientras la primera se limita a una inflamación, enrojecimiento y sangrado de las encías, la periodontitis también afecta al tejido óseo de soporte del diente, haciendo que se pierda el hueso que lo rodea y que terminará con la pérdida del diente. Por eso es fundamental cuidar la salud gingival, no permitir que aparezca una inflamación (gingivitis) que puede evolucionar hacia un proceso irreversible (periodontitis)», cuenta Castro Reino.
Su colega Luis Cáceres confirma que, además de que deja ver la superficie de la raíz del diente, que hace que se vean los dientes más largos, la patología más común de las encías es la gingivitis, ya que la padecen el 85% de los pacientes por encima de los 50 años. Este mal suele estar provocado por una mala higiene dental.
3. Bruxismo
Apretar de manera inconsciente la mandíbula y rechinar los dientes, o lo que es lo mismo, el bruxismo, es algo que hace un 70% de los españoles, según el Colegio Oficial de Odontólogos. Es un acto involuntario, que se da casi siempre mientras dormimos, aunque también puede darse durante el día debido al estrés. Se trata de un gesto que a la larga termina irremediablemente en dolor.
El bruxismo es una causa frecuente de dolor difuso o presión en varios dientes a la vez, sobre todo al despertar. El bruxismo está muy relacionado con el estrés.
Según Óscar Castro, «provoca el desgaste progresivo de los tejidos duros del diente (esmalte y dentina). Suele ir acompañado de molestias o incluso dolor de cabeza y cuello (debido al efecto de contracción de sus musculaturas)».
Es importante acudir al dentista al más mínimo signo de bruxismo: si nuestra pareja nos dice que rechinamos los dientes por la noche, si notamos que nuestros dientes se desgastan, si notamos un aumento en la sensibilidad dental, si tenemos molestias en cuello o articulación temporomandibular, explica el especialista.
El bruxismo puede aparecer durante la noche (bruxismo del sueño) o durante el día (bruxismo de vigilia). Cualquiera de los dos puede ocasionar dolor dental por una sobrecarga de fuerzas. Los dientes están preparados para aguantar las fuerzas de la masticación pero, cuando existe bruxismo y estas fuerzas anómalas sobrepasan la capacidad de los dientes de soportarlas, pueden doler, fisurarse e incluso llegar a fracturarse.

Causas, síntomas y tratamientos del Bruxismo
4. Otras Causas
- Erupción de las muelas del juicio: Cuando los dientes erupcionan, deben romper la encía que los cubre hasta alcanzar su posición en la boca. Los molares del juicio son los últimos en erupcionar, y en muchas ocasiones no queda espacio para su completa erupción. Cuando esto ocurre y el molar se queda a medio erupcionar, las bacterias que hay en la propia saliva se meten bajo esa encía pudiendo generar una infección que se conoce como “pericoronaritis”.
- Trauma oclusal: Se dice que un diente sufre un trauma oclusal cuando está soportando más fuerzas de las que es capaz de amortiguar. Esto ocurre con mucha frecuencia en personas que han perdido piezas dentarias y, al no reponerlas, aquellas que quedan en la boca se ven obligadas a hacer más funciones de las que pueden aguantar.
- Después de una intervención odontológica: Tras una intervención odontológica, pueden aparecer molestias durante unos días, considerándose normales. Tu dentista es la persona adecuada para informarte de qué molestias es probable que tengas tras el tratamiento. Por ejemplo, puede considerarse normal sentir algo de sensibilidad al frío durante unos días tras realizar un empaste.
- Disfunción de la ATM: La disfunción de la ATM puede irradiar dolor a los dientes aunque estos estén sanos.
- Fisura o fractura dental: Puede tratarse de una microfractura o un problema de oclusión. Una fisura o fractura en el diente puede causar dolor al aplicar presión al masticar.
- Cáncer oral: Se diagnostican 7.000 casos de este tipo de cáncer en España, una enfermedad que es causada por un tumor maligno localizado en la boca que puede afectar a cualquiera de sus tejidos, lengua, labios, encías y mejillas. Las manchas blancas y rojas, las llagas que no se terminan de curar pasadas dos semanas o que sangran con facilidad, bultos en la boca, la dificultad al masticar, tragar o mover la lengua y la mandíbula, el adormecimiento de la boca y la lengua….
Mitos Comunes Sobre las Caries
Vamos a desmontar algunos de los mitos más habituales:
- «Es cuestión de suerte»: Lo que marca la diferencia son los hábitos diarios: cómo comes, cómo te cepillas, cómo cuidas la hidratación, cómo organizas tus comidas.
- «Es hereditario, no puedo hacer nada»: Puedes tener un esmalte más débil o una saliva menos protectora, pero eso no te impide mejorar tus hábitos y controlar otros factores que sí dependen de ti.
- «Si no me duele, no tengo caries»: Las caries no siempre duelen, sobre todo al principio. Por eso es importante no confiarse y acudir al dentista de manera periódica, aunque creas que todo está bien.
- «Me cepillo mucho, así que no tendré caries»: Un cepillado agresivo o con mala técnica puede dañar las encías y desgastar el esmalte. Y si después picoteas todo el día o tomas refrescos continuamente, por mucho que te cepilles… las caries pueden aparecer.
Preguntas Frecuentes Sobre las Caries
- ¿Es posible llegar a la edad adulta sin haber tenido nunca una caries? Sí. Normalmente, se debe a una combinación de genética favorable, buena calidad de la saliva, microbiota equilibrada y hábitos saludables mantenidos en el tiempo.
- ¿Influye la alimentación más allá del azúcar? Sí. Aunque el azúcar es el principal enemigo, también lo son los alimentos ultraprocesados y las bebidas ácidas. En cambio, una dieta rica en frutas, verduras y alimentos integrales favorece una microbiota oral más equilibrada y reduce el riesgo.
- ¿El estrés puede aumentar las caries? Indirectamente, sí. El estrés puede reducir la producción de saliva, favorecer el bruxismo (rechinar de dientes) y llevar a descuidar los hábitos de higiene.
- ¿Los selladores dentales son solo para niños? No. Aunque se usan sobre todo en la infancia para proteger las muelas permanentes recién erupcionadas, en algunos adultos con fisuras profundas o riesgo alto de caries también pueden recomendarse.
- ¿El uso de probióticos puede ayudar a prevenir caries? Algunos probióticos específicos parecen favorecer un mejor equilibrio de la microbiota oral, pero no sustituyen al cepillado, al flúor ni a la dieta saludable.
- ¿Si no tengo caries, necesito revisiones dentales? Sí. No tener caries no significa que no puedan aparecer otros problemas, como desgaste, enfermedad de encías o alteraciones de la mordida. Las revisiones periódicas permiten detectarlos a tiempo y mantener la boca sana.
¿Se Puede Aprender de Quienes Nunca Tienen Caries?
Absolutamente. Aunque no puedas heredar su genética o su saliva, sí puedes copiar muchos de sus hábitos protectores. Algunos son tan sencillos que parecen triviales, pero su efecto a largo plazo es profundo.
Hábitos que puedes aplicar desde hoy
- Evita el picoteo continuo.
- Usa un dentífrico con flúor.
- Hidrátate bien (la saliva necesita agua).
- No te cepilles con fuerza: hazlo con atención.
- Consulta con tu dentista aunque creas que “todo va bien”.
Tratamientos y Remedios
Si experimentas dolor al masticar, no dudes en visitar a tu dentista para una evaluación completa y soluciones efectivas.
- Visitar al dentista: La primera medida que debes tomar es visitar a tu dentista para una evaluación profesional.
- Tratamiento de sensibilidad: Uso de pastas dentales y enjuagues específicos para dientes sensibles.
- Evitar malos hábitos: No uses tus dientes para abrir objetos y evita morder cosas duras como hielo o caramelos.
La Importancia de la Saliva
La saliva es uno de esos grandes olvidados. Está ahí, siempre, trabajando de fondo, sin que le demos importancia… hasta que empieza a faltar. Cuando una persona tiene poca saliva, lo nota: sensación de sequedad, incomodidad al hablar, al tragar, al comer. Pero cuando la saliva funciona bien, casi nadie le presta atención. Y, sin embargo, es fundamental.
¿Por qué es tan importante?
- Neutraliza los ácidos: La saliva actúa como una especie de «bombero» natural: reduce la acidez, amortigua el ataque y ayuda a recuperar un pH saludable.
- Remineraliza el esmalte: Aporta minerales como calcio y fosfato, que ayudan a reforzar el esmalte y a reparar esos pequeños daños diarios antes de que se conviertan en caries.
- Limpieza natural: La saliva también cumple una función mecánica: ayuda a eliminar restos de comida y bacterias de la boca.
Tabla Resumen de Causas y Soluciones
| Causa | Síntomas | Soluciones |
|---|---|---|
| Sensibilidad Dental | Dolor agudo al consumir alimentos fríos, calientes o dulces. | Pasta dental para dientes sensibles, evitar alimentos ácidos, tratamiento con flúor. |
| Gingivitis | Encías inflamadas, enrojecidas y sangrantes. | Mejorar la higiene bucal, limpieza profesional, enjuagues bucales antibacterianos. |
| Bruxismo | Dolor de mandíbula, dolor de cabeza, desgaste dental. | Férula de descarga, manejo del estrés, fisioterapia. |
| Erupción de Muelas del Juicio | Dolor en la parte posterior de la boca, inflamación de las encías. | Analgésicos, enjuagues bucales, extracción de la muela si es necesario. |