Las orejas de Carnaval son un dulce tradicional de la gastronomía española, muy popular en Galicia y otras regiones del noroeste de España. Uno de los dulces típicos del Entroido, Antroido o Carnaval gallego, son las “Orejas de carnaval” que no son más que un trozo de masa estirada muy finita, frita en abundante aceite y espolvoreada con azúcar, postres de sartén de hoy y de siempre.
Las celebraciones de carnaval tienen lugar justo antes de la cuaresma cristiana. Esta semana era, tradicionalmente, una época festiva y de excesos. Una vez acababan las fiestas y durante los 40 días siguientes (hasta el inicio de la Semana Santa), se entraba en una época de abstinencia de carne, que coincidía con la matanza del cerdo. Tradicionalmente en Galicia cuando se hacían las matanzas se preparaban estos postres con forma de oreja de cerdo ya que siempre coincidía la matanza con el inicio del carnaval, con la diferencia de que esto es masa frita con una capa fina de azúcar glas por encima.

Su origen está vinculado a las fiestas de Carnaval, una época de excesos gastronómicos antes del inicio de la Cuaresma, cuando comienzan según la tradición cristiana, los 40 días de ayuno y restricciones alimentarias. Con raíces en la repostería medieval europea, influenciada por la cocina árabe y las tradiciones locales, las orejas de Carnaval resultan similares a otros dulces fritos como las filloas (similares a crepes), las orejuelas en Castilla y León, y los pestiños en Andalucía.
El nombre tan peculiar de «orejas» proviene de su forma irregular y fina, que recuerda a una oreja. En cada región, la receta puede variar, pero la base siempre es una masa de harina, huevo, mantequilla, anís y ralladura de limón, frita en abundante aceite y espolvoreada con azúcar.
Ahora que ya conoces su historia, te contamos paso a paso cómo preparar unas orejas de carnaval crujientes y deliciosas con la receta tradicional, la de la abuela.
Ingredientes para orejas de Carnaval caseras y fáciles
Para preparar unas orejas de Carnaval crujientes, necesitas estos ingredientes:
- 500 g de harina de trigo
- 2 huevos
- 100 ml de leche
- 50 g de mantequilla derretida
- 50 ml de anís
- Ralladura de 1 limón
- 1 pizca de sal
- 50 g de azúcar
- Aceite para freír de oliva o girasol
- Azúcar glas (para espolvorear)
Esta masa, a base de harina y huevos, y a la que también se le añade azúcar, se aromatiza al gusto de cada casa en la que se prepare. Aromatiza la masa como quieras. En la receta se indica ron, pero puedes poner anís o el licor que prefieras, vainilla, canela...
Cómo hacer orejas de Carnaval paso a paso
La masa
En un bol grande, mezcla la harina con el azúcar y la sal. Agrega los huevos, la leche, la mantequilla derretida, el anís y la ralladura de limón. Amasa bien hasta obtener una masa suave y homogénea. Deja reposar durante 30 minutos.
En un bol batimos los huevos junto con el anís, el zumo de naranja, el agua y la mantequilla. Una vez tengamos toda la mezcla, agregamos la harina poco a poco junto con la levadura. Amasamos durante unos 5 o 10 minutos hasta que quede elástica y no se pegue. Seguramente necesitaremos más harina, por lo que poco a poco vamos añadiendo hasta que quede la masa perfecta.
Es recomendable que lo hagas por espacios de 5 a 8 minutos y dejes reposar la masa unos 10 antes de repetir el proceso, al menos una vez más. Una vez terminado el amasado, la masa debe estar compacta y algo húmeda al tacto pero sin que se pegue a los dedos. Envuélvela en un paño limpio y deja reposar la masa 1 hora a temperatura ambiente.

Estirar y dar forma
Divide la masa en porciones pequeñas y estira cada una con un rodillo hasta que queden láminas finas. Córtalas en formas irregulares, tipo triangulares, similares a orejas. Pasado el tiempo de reposo, ve sacando trozos de masa y forma las orejas. Pasado el tiempo de reposo, sacamos bolas de masa y las estiramos en la encimera con la ayuda de un rodillo.
Corta trozos de masa del tamaño de una nuez y extiéndelas con un rodillo hasta hacerlas lo más finas posibles, antes de empezar a freírlas. Si se quedan pegadas al rodillo o a la encimera, humedécelo todo con aceite.
Puedes darles la forma que quieras, pero lo importante es que queden lo más finas posible, ya que de esta manera resultarán mucho más crujientes.
El siguiente paso es el más delicado de todos, pues debemos estirar pequeñas bolas del tamaño de una canica de las grandes hasta darles forma de oreja (más o menos). Lo importante, más que la forma, es que queden lo más finas posibles. No os preocupéis por la forma, las orejas son totalmente irregulares. Lo importante es que la masa quede fina.

Freír en aceite de oliva o de girasol
Calienta abundante aceite en una sartén. Si te gusta el sabor del aceite de oliva, elige este tipo, pero si prefieres que el sabor no se note, elige girasol. Los dos son aceites para freír que te darán un buen resultado.
Para conseguir unas orejas de Carnaval crujientes, el aceite debe estar bien caliente, pero que no humee para que no se queme, porque se estropea y no deberías reutilizarlo. Fríe las orejas por ambos lados hasta que estén doradas y crujientes. Luego, colócalas sobre papel absorbente, para eliminar el exceso de grasa.
A la hora de freír, utiliza una sartén amplia y con el aceite caliente pero sin que llegue a humear, ve friendo las orejas por los dos lados con cuidado de que no se quemen porque se hacen muy rápido. Con las primeras controlarás la temperatura ideal. Colócalas sobre un papel de cocina absorbente a escurrir ante de servirlas en una fuente.
Es importante usar un aceite suave para freír las orejas (girasol, por ejemplo). El aceite debe estar caliente, para que al echar las orejas, se frían bien y queden crujientes.
A medida que vamos dando forma a la masa vamos friendo las orejas en aceite hirviendo (pero sin llegar a quemarse). Puede ser aceite de oliva, aunque para este tipo de fritos prefiero el de girasol, pues el mayor sabor del primero puede robar protagonismo al limón.
Cuando ponemos la oreja en el aceite, ponemos un palo de madera para que se forme la oreja. Opcionalmente, añadimos 1 corteza de limón y 1 anís estrellado para aromatizar el aceite. Tardará unos segundos en dorarse por un lado.

Freír en freidora de aire
En lugar de usar la freidora o sartén tradicional, también puedes hacerlas sin aceite en una freidora de aire sin aceite. Elabora la masa tal cual lo ves detallado más arriba. Pasado el tiempo de reposo y formadas las orejas, dispón las orejas en el cesto de tu freidora de aire, pincélalas con aceite y hornea unos 6 minutos a 200 ºC.
Espolvorear con azúcar
Una vez que las orejas estén listas, espolvorea con azúcar glas para darles el toque final. Una vez que hayas terminado, espolvoréalas con azúcar glas. Una vez frita cada oreja, la escurrimos del aceite y la dejamos sobre papel absorbente. Luego la dejamos en una fuente. Repetimos con todas las orejas.
Es habitual espolvorearlas con azúcar glas, aunque a nosotros nos gusta más con azúcar común, decide tú como te gustan más.

Tips de cocina, para unas orejas de Carnaval perfectas
- Usa aceite de oliva si te gusta que su sabor se note, aunque también puedes optar por el aceite de oliva suave y sino, escoge el girasol o girasol alto oléico, los mejores aceites para freír por su elevada resistencia a las altas temperaturas. Y además, se pueden reutilizar, y así no malgastas ni una gota.
- No estires demasiado la masa para que no se rompa al freír.
- Puedes añadir un poco de canela en el azúcar glas para darle ese toque especial.
Disfruta de las mejores orejas de Carnaval
Ahora que ya sabes cómo hacer orejas de Carnaval, anímate a preparar esta receta tradicional en casa. Con el mejor aceite para freír orejas de Carnaval, conseguirás un resultado dorado, crujiente y lleno de sabor. ¡Perfecto para disfrutar en familia durante las fiestas de Carnaval!
Ligeras, crujientes, sabrosas e irresistibles. Así son las orejas de carnaval, un vicio incontrolable que desaparecerá de la mesa en cuanto las sirváis junto al café después de la comida o durante la merienda con chocolate caliente.
En carnaval encontraréis orejas y filloas en cualquier rincón de Galicia, tanto en pastelerías como en casas como la mía. La gente las toma de mil maneras y como más les gusta, o bien con una copita de moscatel u orujo o con un café con leche, o una taza de chocolate. ¡A disfrutar!
Como en todo, el secreto está en la práctica. Así que, para que te queden unas orejas con la forma que más te guste, te recomiendo que las hagas muchas veces. Puedes comerlas solas, mojadas en chocolate caliente, con tu bebida favorita o acompañándolas con un chupito del licor que prefieras o de vino dulce.
Las orejas de carnaval las he probado muy crujiente o esponjosas. Hice unas pruebas y si las hacemos muy finas saldrán crujientes, pero si las dejamos más gorditas saldrán unas orejas de carnaval esponjosas.
Cuando mis hijos eran pequeños el día que se hacían orejas en mi casa, era una fiesta, los dos con sus minidelantales, amasaban y amasaban y quedaban de harina hasta el pelo, pero ¡cuánto disfrutaban! Cocina sencilla y tradicional que nos recuerdan momentos felices que nos gustan mantener en las costumbres de fechas especiales. En esta época cuando hago mi compra ya está más a la vista que nunca los ingredientes de rosquillas, orejas y otros dulces de carnaval, así que todo junto se viene para el carro porque estas fiestas no son completas sin estos deliciosos dulces.
Cuando se trata de un dulce con tanta tradición es habitual que existan tantas recetas como hogares en los que se hacen, por tanto si nunca las has hecho, te aseguro que a partir de tu primera vez, harás tuya la receta y le pondrás un poco más de una cosa y un poco menos de otra. He hecho varias recetas a lo largo de estos años, todas nos gustan, es un dulce que siempre triunfa.
Si viajamos a Cantabria podemos encontrar la quesada pasiega. Aunque actualmente tenemos en toda España todos estos postres, por ejemplo, la mona de pascua (que se acerca la semana santa), los pestiños o unas deliciosas rosquillas de anís.
Muchos de vosotros me decís siempre que porque se usa para freír el aceite de girasol. Si lo hiciéramos con aceite de oliva seguramente se transmita ese sabor fuerte.
Con todas estas indicaciones vayamos de una vez a hacer la receta de orejas de carnaval caseras. Lleva su tiempo, pero el resultado es inmejorable.