El dolor de encías, normalmente unido a una inflamación y/o sangrado, es una patología muy común entre la población en general, aunque especialmente en personas de entre 30 y 50 años. A veces, el dolor de encías puede presentarse de forma puntual como consecuencia de un traumatismo leve o de alguna herida en la zona periodontal.
En otros casos, si es algo continuo y va acompañado de sangrado e inflamación de encías, podría tratarse de una gingivitis. Dada la multitud de diagnósticos posibles, se recomienda acudir al dentista en busca de soluciones si se tiene alguna molestia en la zona periodontal.
Una herida en la encía puede parecer algo menor, pero lo cierto es que puede resultar bastante molesta y, si no se trata bien, dar lugar a complicaciones. Hablamos de herida en la encía cuando se produce una lesión en el tejido blando que recubre el hueso maxilar.
Puede tratarse de una pequeña úlcera, llaga, corte o fíbroma en la encía y suele ir acompañada de dolor, enrojecimiento e incluso sangrado. En la mayoría de los casos, una herida en la encía cicatriza en pocos días. Sin embargo, si una herida no mejora en una o dos semanas, conviene acudir al dentista para descartar complicaciones. Ante la duda, es mejor revisarlo cuanto antes para evitar complicaciones.

Causas Comunes del Dolor de Encías
Las causas más comunes del dolor de encía suelen ser las enfermedades periodontales, que como procesos infecciosos causados por las bacterias que se alojan en nuestra boca, provocan la inflamación e irritación de las encías y por tanto, molestias en las mismas.
Existen dos estadios de enfermedad periodontal que provocan dolor de las encías:
- Gingivitis: Es la enfermedad periodontal provocada por la acumulación de placa bacteriana y que ocasiona inflamación en la encía, enrojecimiento y sangrado de la zona gingival.
- Periodontitis crónica: Se trata del estadio avanzado de la gingivitis, donde las bacterias han afectado no sólo a los tejidos blandos, sino también al hueso maxilar, poniendo en riesgo el sustento de los dientes.
Tanto en el caso de la gingivitis como en el de la periodontitis crónica, el dolor de encías, aunque muy localizado, no suele presentarse de forma permanente. De hecho, lo más frecuente es que surja durante el cepillado o cuando comemos algo.
Además de las enfermedades periodontales como la gingivitis y periodontitis, existen otras causas por las que las encías pueden llegar a doler:
- Tras un tratamiento de blanqueamiento dental: Los productos que se utilizan durante una sesión de blanqueamiento dental pueden provocar sensibilidad dental. Cuando esto ocurre, el paciente siente un dolor localizado e intenso al contacto con alimentos o bebidas muy frías o calientes.
- Cambios hormonales: Aunque la gingivitis gestacional es de conocimiento general, el dolor de encías no va asociado únicamente al embarazo, sino a todos los cambios hormonales que sufren las mujeres.
- Tras la extracción de un diente: Es completamente normal sentir dolor en las encías que se encuentran alrededor del diente extraído.
- Encías retraídas: Hay ocasiones en la que la retracción de encías se debe a un cepillado fuerte, en lugar de a una enfermedad periodontal.
- Diabetes: Son muchos los estudios que demuestran la relación directa que existe entre esta patología y las enfermedades periodontales. Y ello se explica debido a que las personas que padecen diabetes mellitus de tipo 2 sufren unas alteraciones en sus vasos sanguíneos que pueden impedir la adecuada circulación de la sangre en las encías.
- La dentición en bebés: Se trata de una de las causas más comunes del dolor de encías en bebés. A partir de los 6 u 8 meses de edad los niños empiezan a sentir las encías inflamadas y sensibles.
- Dientes mal alineados: Cuando existen malposiciones en los dientes es más común que se acumule el sarro alrededor de las piezas dentales.
😨 Que hacer si tengo ENCIAS INFLAMADAS Y SANGRANTES - Causas y Tratamientos (Que SI FUNCIONAN ✅)
Remedios y Tratamientos para Aliviar el Dolor de Encías
El tratamiento adecuado para una herida en la encía dependerá de la causa y la gravedad de la lesión. La recuperación de una herida en la encía puede variar según la causa y el tratamiento aplicado.
Aquí hay algunos remedios y tratamientos recomendados:
- Higiene bucal exhaustiva: Al menor síntoma de hinchazón o dolor gingival, esmérate en tener unas rutinas de higiene en casa aún más exhaustivas. Al contrario de la creencia popular, cuando la encía comienza a sangrar no debemos detener el cepillado, sino continuarlo.
- Enjuague bucal antibacteriano: No te limites al uso del cepillo: utiliza un enjuague bucal antibacteriano. Cuando se trata de un dolor puntual no asociado a una patología periodontal, es habitual que el dolor remita utilizando un especialmente indicado para tratar las encías.
- Limpieza profesional: De cualquiera de las maneras, el tratamiento para frenar la gingivitis y que no derive en una periodontitis es una limpieza profesional.
- Aplicar frío: Aplicar frío es una solución rápida, aunque temporal, para aliviar el dolor de encías. Resulta especialmente útil si estamos ante un caso de enfermedad periodontal y la inflamación es tal que duele incluso sin lavarnos los dientes o comer. Para reducir la molestia, recurre a un poco de hielo envuelto en tela y pásalo suavemente por la zona hinchada.
- Enjuagues con agua y sal: El más seguro es el enjuague con agua tibia y sal.
- Medicamentos: Siempre bajo prescripción médica, puedes tomar antiinflamatorios o incluso antibióticos para reducir la infección.
- Visitar a un periodoncista: En los casos en los que el dolor persista, será el momento de visitar un periodoncista profesional para que verifique si la causa puede ser una enfermedad periodontal y tratarla en consecuencia. Ten en cuenta que la piorrea no se puede tratar con remedios caseros, por lo que la única opción es ponerte en manos de un especialista.

Prevención del Dolor de Encías
Una vez que hemos recuperado el color rosado de nuestras encías -y con ello su salud-, la clave se encuentra en la prevención futura. El dolor de encías es más común de lo que parece y, si no se mantienen unas pautas de higiene y mantenimiento bucal correctas, es habitual que reaparezca.
Aquí hay algunos consejos para prevenir el dolor de encías:
- Evita el tabaco y el alcohol.
- Acude al higienista para realizarte limpiezas profesionales al menos una vez al año.
- Cepíllate los dientes después de cada comida: es importante hacerlo durante dos minutos con pasta dental con flúor.
- Utiliza hilo dental: en general, se recomienda su uso una vez al día.
Conviene remarcar que, si tu boca está sana, no tienen que dolerte las encías. La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales.