¿Por Qué Se Caen Los Empastes Dentales? Causas y Soluciones

Los empastes dentales son una de las soluciones más habituales cuando aparece una caries. No solo devuelven al diente su función, también permiten mantener su forma y aspecto natural. Sin embargo, aunque muchas veces se piensa en ellos como algo “definitivo”, lo cierto es que los empastes no son eternos. Igual que cualquier material, tienen una vida útil que depende de diversos factores.

En este artículo, te explicaremos las causas más frecuentes por las que un empaste puede fallar, qué hacer si se desprende y cómo alargar su duración al máximo.

Tipos de Empastes Dentales

Podemos distinguir los distintos tipos de empastes según el material con el que está elaborado:

  • Amalgamas dentales: Son los empastes o reconstrucciones más antiguos, que se remontan desde hace 30 años. La durabilidad de éstos es muy alta, pudiendo aguantar en la boca del paciente una media de 20-25 años. Uno de los inconvenientes de este tipo de material, es su color metálico. Este metal a menudo y con el paso de los años, tiñe el interior del diente, adquiriendo un color grisáceo. Estas amalgamas se sujetan al diente sin una unión química.
  • Resinas o composites: Son los empastes más estéticos y más actuales, porque pueden elegirse con bastante precisión según el color del diente a tratar. Este tipo de empastes dentales, se aplica mediante un procedimiento de adhesión química al diente. El composite, ese material blanco que utilizamos para empastar los dientes, necesita una técnica adecuada de adhesión al diente. Para ello es necesario que el diente esté totalmente seco y aislado cuando se realiza el empaste. Nosotros utilizamos para ello el dique de goma, un plástico verde que se coloca alrededor del diente e impide que el empaste se humedezca.
  • Empastes provisionales: Son materiales que se utilizan para sellar de forma provisional una caries o una endodoncia.

Además, podemos diferenciar entre:

  • Obturación: normalmente es un empaste de pequeño tamaño que afecta sólo a una pared.
  • Incrustación dental: Es un tipo de reconstrucción que se confecciona en el laboratorio a medida del diente.

¿QUÉ son los EMPASTES dentales y PARA QUÉ sirven?

Causas Comunes de la Caída de los Empastes Dentales

Existen diversas razones por las cuales un empaste puede desprenderse del diente. A continuación, exploraremos las principales causas:

  1. Desgaste natural: Con los años, masticar ejerce presión constante sobre el material. Si a eso le añadimos la acidez de ciertos alimentos, el paso del tiempo termina debilitando el empaste. Con el paso de los años, los empastes se van erosionando igual que los dientes naturales.
  2. Bruxismo: Rechinar los dientes de noche acelera la fractura de empastes. Incluso un empaste bien colocado puede deteriorarse rápidamente si no se trata el bruxismo. Esta es también una de las causas más frecuentes por las que se producen que se caigan los empastes. Este hábito, a menudo involuntario y realizado durante la noche, genera una presión excesiva en los dientes y en los empastes que los cubren. Un empaste que se somete de manera constante a la presión del bruxismo tiene más probabilidades de fracturarse o filtrarse con el tiempo. Si tiendes a apretar los dientes o tienes bruxismo, usar una férula de descarga puede proteger tanto los empastes como tus dientes naturales.
  3. Falta de ajuste inicial: En algunos casos, el diente cambia mínimamente de forma con el tiempo o el empaste no encaja al 100%. Esto puede hacer que poco a poco se afloje.
  4. Caries secundarias: A veces, aunque se haya hecho un buen trabajo, puede formarse una nueva caries bajo el empaste. El diente se debilita desde dentro y acaba desprendiéndose. Otra razón común por la cual un empaste puede caerse es el desarrollo de caries recurrentes en el mismo diente tratado. La estructura dental sobre la que se asienta la reconstrucción si no se retira bien la placa diariamente, puede dar lugar a la aparición de caries en las áreas adyacentes o debajo del empaste. La acumulación de bacterias en los bordes del empaste es particularmente problemática en los empastes antiguos.
  5. Golpes o traumatismos: Una caída, un accidente o incluso morder algo inesperadamente duro (como un hueso o una semilla) puede partir un empaste. Los golpes o traumas dentales también representan un riesgo considerable para los empastes. Una caída, un accidente deportivo o incluso el morder alimentos duros pueden dañar la estructura del diente y el empaste. Es importante que las personas que practican deportes de contacto usen protectores bucales para prevenir lesiones dentales y proteger sus empastes.
  6. Problemas de encías: La enfermedad periodontal, al afectar el soporte del diente, también aumenta el riesgo de pérdida de empastes.
  7. Fallo en la adhesión: Como explicábamos más arriba, las resinas o composites, necesitan de una técnica adecuada de adhesión química al diente. Durante la colocación, es fundamental que el empaste se adhiera bien al diente. Inadecuado aislamiento a la hora de realizar el empaste. El composite, ese material blanco que utilizamos para empastar los dientes, necesita una técnica adecuada de adhesión al diente. Para ello es necesario que el diente esté totalmente seco y aislado cuando se realiza el empaste. Nosotros utilizamos para ello el dique de goma, un plástico verde que se coloca alrededor del diente e impide que el empaste se humedezca. Esto es debido a que el profesional se puede llegar a equivocar en el momento de hacer una correcta adhesión química de la resina o composite.
  8. Cambios en la oclusión: Cuando se realiza un empaste dental, se le da forma y anatomía correcta para poder masticar contra la pieza antagonista. Ese ajuste, se realiza en micras con un papel de calco, y lógicamente esta mordida puede cambiar con el paso de los años, favoreciendo un mayor contacto en la zona del empaste, y provocando su caída o rotura. Desajuste en la mordida: por lo general es ocasionado por un desnivel en el material del empaste.
  9. Mala elección del material: No todos los materiales son iguales, ni se comportan de la misma manera.

¿Qué Hacer Si Se Cae Un Empaste Dental?

Descubrir que se te ha caído un empaste puede ser una situación incómoda e incluso alarmante, especialmente si empiezas a sentir dolor o incomodidad. Los empastes están diseñados para durar muchos años, pero es posible que en algún momento, debido al desgaste o a otros factores, se desprendan. Si te ha pasado esto, no te preocupes, es un problema común y tiene solución.

Lo más importante es no dejar pasar el tiempo. Un diente sin empaste queda expuesto y puede doler, fracturarse o infectarse.

Mientras acudes al dentista:

  • Lava suavemente la zona con agua tibia.
  • Evita tocar el hueco con la lengua o con objetos.
  • Si queda sensibilidad, puedes cubrir el hueco con cera dental (la que se usa en ortodoncia) o un poco de algodón limpio.
  • Mastica por el lado contrario y evita alimentos pegajosos o muy duros.

No se recomienda intentar pegar el empaste en casa ni usar productos improvisados, ya que esto puede complicar el tratamiento posterior.

Diagnóstico

Detectar la caída de un empaste suele ser sencillo: se nota un hueco, una molestia al masticar o incluso dolor. El dentista confirmará el estado con un examen visual y, si lo ve necesario, una radiografía. Esta última es importante porque permite ver si hay una caries escondida bajo el antiguo empaste o si el diente necesita un tratamiento más complejo.

Tratamientos Posibles

El tratamiento dependerá de la situación:

  • Colocar un nuevo empaste: Lo más común cuando solo se trata de desgaste o fractura puntual. Si el diente puede restaurarse con otro empate, el dentista evaluará las opciones disponibles para recuperar la funcionalidad y la estética bucal. Si se trata de un molar, premolar o de un diente delantero, la mejor opción es un composite y ionómero de vidrio del color del diente. Para los dientes posteriores, la mejor opción sigue siendo el empaste de amalgama, ya que es más resistente, duradero y esta zona experimenta mayor fuerza al masticar.
  • Reconstrucción más amplia: Si el diente está muy debilitado, puede ser necesario reforzarlo con una incrustación o una corona.
  • Tratamiento de caries activas: Si hay caries bajo el empaste, primero se limpia la zona y luego se restaura. Cuando la caries no se elimina por completo en un tratamiento de empaste dental, o el material no se ajusta correctamente a la cavidad, la infección puede extenderse hasta afectar el nervio dental. Para tratar caries avanzadas e infecciones es necesario realizar procedimientos como la endodoncia. Que permiten eliminar todo el tejido interno dañado de la pieza dental.
  • Tratamiento periodontal: En caso de que el problema esté en las encías, habrá que trabajar la salud periodontal antes de restaurar el diente.

¿Cuánto Dura Realmente Un Empaste?

No existe una cifra exacta porque depende de la boca de cada persona, de sus hábitos y del material utilizado. A modo orientativo:

  • Los empastes de amalgama suelen durar entre 10 y 15 años.
  • Los de composite (resina del color del diente) tienen una duración media de 5 a 10 años.

En personas con bruxismo, dieta ácida o malos hábitos de higiene, esa duración puede reducirse notablemente.

En la práctica, hay pacientes que llevan empastes de más de 20 años en perfecto estado y otros que necesitan reemplazo en pocos años. La clave está en el cuidado y en las revisiones periódicas.

Cómo Prevenir La Caída De Los Empastes

La mejor forma de mantener los empastes en buen estado es cuidar tu higiene bucodental cada día. Cepillarse después de cada comida, usar hilo dental y acudir a revisiones periódicas permite detectar a tiempo si hay pequeñas filtraciones o desgaste. También es importante cuidar ciertos hábitos.

Para prevenir la caída de los empastes, se recomienda:

  • Cepillarse después de cada comida y usar hilo dental para reducir la aparición de caries alrededor del empaste.
  • Evitar abusar de refrescos, zumos ácidos y dulces pegajosos.
  • Usar férula de descarga en caso de bruxismo.
  • Revisar el estado de los empastes en cada visita dental. Un empaste que se “mueve”, un diente que cruje al masticar o una molestia ligera son avisos que muchas veces se ignoran hasta que ya es tarde. Atender a esas señales permite al dentista actuar a tiempo y evitar problemas mayores.

Preguntas Frecuentes

¿Un empaste puede caerse sin que duela?

Sí. Muchas veces se cae y no hay dolor inmediato. Sin embargo, el hueco puede ser una puerta de entrada para bacterias, por lo que conviene tratarlo cuanto antes.

¿Puedo comer con normalidad después de poner un empaste nuevo?

En los empastes de composite, lo recomendable es esperar un par de horas antes de comer. Con amalgama, la dureza máxima se alcanza tras 24 horas, aunque se puede comer antes con precaución.

¿Qué pasa si ignoro un empaste caído?

El diente quedará expuesto y lo más probable es que la caries avance. Esto puede derivar en tratamientos más invasivos como endodoncia o incluso la pérdida del diente.

¿Hay diferencia en la duración según la muela o diente tratado?

Sí. Los molares, por estar sometidos a más fuerza masticatoria, suelen desgastar antes los empastes que los dientes anteriores.

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